Podemos estar muy emocionados el día que Jesús llegó y te hace nueva criatura y eres libre, te llega el gozo, pero dice Apocalipsis 2:7, Al que venciere le daré de comer del árbol de la vida, su victoria demuestra la realidad de su experiencia de conversión, es una transformación o cambio de lo que no era. Después del cambio hay que mantenerse en tal cambio de tu vida, ser constante (fiel, firme, perseverante).
A muchos Cristo no le ha nacido en su corazón.
Uno que cree que Jesucristo es el Hijo de Dios (1 Juan 5:5): en otras palabras, un verdadero creyente.
"Tu fe" te capacita para vencer al mundo con todas sus tentaciones y seducciones.
Tus victorias demuestran la realidad de su experiencia de conversión.
(Job 11:14-15) Lo mejor que Job puede hacer es "echar de sí" sus pecados; entonces "Dios le dará seguridad, descanso y consuelo".
Para poder orar en confianza hay que echar de sí toda maldad.
No more en su casa la injusticia: que todo lo que no sea recto en su casa sea reformado.
Se le asegura que le irá muy bien con el consejo que le da y: "Entonces levantarás tu rostro limpio de mancha y serás fuerte", y nada temerás.
Job se hallaba confuso, al considerar a Dios (Job 10:15) como enemigo suyo y contender con Él.
(1 Corintios 15:58) Hermanos míos amados.
Les dirige unos puntos a los fieles de Corinto:
A hacerse firme, "firmes" en las verdades de la fe que aprendieron del apóstol y en las normas de conducta que caracterizan a los que han "seguido las pisadas del Señor". No es mero que se nos pide, son las pisadas de Jesús, no de lo que tú crees, entiendes o piensas con tanta libertad.
Inconmovible, (constante) de forma que nada ni nadie pueda desviarles del verdadero camino, ni de la gloriosa esperanza de resucitar un día incorruptibles e inmortales. Los cristianos no debemos ser removidos de esta esperanza del Evangelio. Esta esperanza debe ser el ancla de nuestra alma.
Abundar en la obra del Señor siempre. Tan gloriosa esperanza debe estimular vigorosamente (fuertemente) el afán, la constancia y la paciencia en toda obra que llevamos a cabo por el Señor. Mi hermano, te llega cualquier cosa pequeña o grande para quitarte las fuerzas para que no seas capaz de ser un cumplidor, para que no lleves a cabo la obra del Señor que se te había puesto en las manos. Tal vez no sabes el valor aquí en la tierra, pero cuando ya el tiempo pase solo tuviste en tus manos pérdidas y en las pérdidas no hay recompensas.
Sabiendo que vuestro trabajo fatigoso (labor ardua…. difícil, espinoso) en el Señor, esto es, en unión con el Señor resucitado, glorioso, poderoso, no es vacío, no se hace en vano.
Tan seguro como que Cristo resucitó, también ellos resucitarán. Dios es muy buen amo y muy buen pagador, con "Él nunca se pierde", porque "no es injusto" ni "infiel" como para olvidar o no tener en cuenta lo que por Él se hace.
(Efesios 3:20) Además, es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o pensamos.
Por eso, los que sirven a Dios nunca pueden trabajar demasiado ni sufrir demasiado por un Amo tan bueno.
(2 Pedro 3:17) Los creyentes han de estar constantemente en guardia contra el peligro del error.
El conocimiento de que siempre habrá falsos maestros que corromperán e "imitarán" la verdad debería mantenernos alerta.
Es fácil para los incautos (sin malicia, inocentes) ser arrastrados por el "error de los inicuos" (perversos, malvados) y perder el "equilibrio espiritual".
No caigáis de vuestra firme posición.
Estad en guardia, estar alerta.
Puedes caer de la firmeza en la fe y en las buenas costumbres. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Voluntad Firme
1 Corintios 15:58
“Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.”
El día que Jesús nos hace nuevas criaturas llega el gozo, pero después del cambio hay que mantenerse en ese cambio: ser constante, fiel, firme y perseverante. Las victorias del creyente demuestran la realidad de su conversión. Estos son los puntos para la semana.
- El verdadero creyente es el que cree que Jesucristo es el Hijo de Dios, y esa fe lo capacita para vencer al mundo con todas sus tentaciones y seducciones. Al que venciere, Dios le dará del árbol de la vida.
- Para orar con confianza hay que echar de sí toda maldad y no dejar que more la injusticia en la casa. Entonces uno levanta el rostro limpio de mancha, es fuerte y nada teme.
- Firmes en las verdades de la fe y en la conducta de los que siguen las pisadas del Señor. Son las pisadas de Jesús, no lo que tú crees, entiendes o piensas con tanta libertad.
- Constantes, de forma que nada ni nadie nos desvíe del camino ni de la esperanza de resucitar incorruptibles. Esa esperanza del Evangelio debe ser el ancla de nuestra alma.
- Creciendo en la obra del Señor siempre. Cualquier cosa, pequeña o grande, llega para quitarte las fuerzas y que no cumplas lo que se te puso en las manos; y en las pérdidas no hay recompensas.
- Nuestro trabajo en el Señor no es en vano. Dios es muy buen amo y muy buen pagador: no es injusto ni infiel como para olvidar lo que por Él se hace.
- Hay que estar en guardia: siempre habrá falsos maestros que imitan la verdad, y es fácil para los incautos ser arrastrados y perder el equilibrio espiritual. Puedes caer de la firmeza en la fe.
Retoma esta semana la tarea que Dios te puso en las manos y que dejaste a medias, y termínala.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Ancla que No se Suelta
1 Corintios 15:58
Para leer en voz alta con los niños
“Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: quédate firme con Jesús, sigue trabajando para Él siempre y sabe que nada de lo que haces para Dios se pierde. El estudio dice que la esperanza en Jesús es como el ancla de un barco, que lo mantiene en su sitio aunque vengan olas.
- Cuando conociste a Jesús te llenaste de alegría. Pero seguir a Jesús no es solo un día bonito: es quedarte con Él todos los días, aunque cueste.
- Un barco sin ancla se lo llevan las olas. Si tu fe no está bien agarrada de Jesús, cualquier amigo o cualquier problema te puede alejar de Él.
- Ser firme es caminar en las pisadas de Jesús, no hacer lo que a ti te parece. Él va delante y tú pones tus pies donde Él los puso.
- A veces te da pereza orar, ayudar o ir a la iglesia. Esa pereza llega para quitarte las fuerzas. Si dejas las cosas a medias, al final te quedas con las manos vacías.
- Nada de lo que haces para Dios se pierde. Aunque nadie lo vea ni te dé las gracias, Dios lo ve, y Él es el mejor pagador.
- Hay personas que dicen cosas que parecen de la Biblia pero no lo son. Pregúntales siempre a tus papás y a tus maestros, para no resbalar.
¿Qué cosa buena empezaste y dejaste a medias?
Esta semana, termínala, aunque te dé pereza.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
