Nuestra construcción debe estar en la roca. Mientras más firmes estamos en el Señor mejor va a ser nuestra casa. Nosotros somos una casa y mientras más creamos teniendo fe en Dios mejor edificamos nuestra casa. Toda casa debe estar firme, así que hay muchas razones por las cuales debemos estar firmes. Una es que vienen muchas cosas negativas para destruirnos. Gloria a Dios que las fuerzas del infierno no prevalecerán en contra de la Iglesia. Mientras más conocemos la Palabra de Dios, más firmes y nadie nos podrán vacilar ni confundir. Estemos firmes en oración todos los días. Mientras más firmes estemos haciendo esta base seguiremos construyendo. Saquemos tiempo de oración y tiempo para leer la Palabra.
Los hermanos Filipenses eran una iglesia que ocupaba un lugar muy privilegiado, muy especial en el corazón de Pablo. Eran hermanos que se dejaban amar. Cuando damos amor nos llega amor. Pablo le correspondía a ese amor de los hermanos filipenses. Para él ellos eran corona suya, su gozo. Vs. 1 Estaba muy claro en lo que eran aquellos hermanos para él. Pablo se sentía un vencedor porque les había enseñado a ellos. En aquellos tiempos se les ponía corona a los reyes, a los atletas y cuando se hacían grandes fiestas a los invitados se les daba una corona como recibimiento. Una corona se da como recompensa, como agradecimiento y Pablo comparaba a aquellos hermanos como su corona y les decía que estuvieran firmes. Lo que puede hace volver atrás a alguien es porque no está parado en la roca sino con los pies enterrados en el fango.
La casa que no cae es la que está firme. Se busca cualquier excusa para volver atrás. De nuestra firmeza depende nuestra eternidad. Pablo le hacía entender que ellos eran la corona de sus grandes esfuerzos para llegar a ellos, para predicarles y enseñarles la importancia de este evangelio conocido tan bien por Pablo. Mientras más firmes estamos mejor podemos hablar. Solamente en Jesús es de la única forma que nos mantenemos firmes. A la vez que sacamos los pies de Él perdemos firmeza porque el diablo comienza a seducirnos. Para estar firmes tenemos que mantenernos de la mano con Jesús. El diablo no va a tener ninguna consideración con nosotros sino que él viene a destruir y para poder resistir la seducción de la tentación y la debilidad de la cobardía hay que mantenerse firme. Cuando el diablo viene a seducir es para sacarnos de lo santo y meternos a lo sucio. No es fácil aguantar cuando el diablo viene en contra nuestra. El diablo lo que busca es destruirnos, avergonzarnos, seducirnos para que vivamos con la cabeza baja. Cristo no da libertad para el pecado.
Evodia y Síntique eran dos hermanas que trabajaban juntamente con Pablo y amaban la obra. Vs. 2 Pablo les exhortaba que fueran de un mismo sentir en el Señor. Lo mismo que sintió Cristo lo tenemos que sentir todos y solo lo alcanzamos en oración y tomados de la mano del Señor en todo momento. Cuando estamos lejos de Jesús ya no hay unidad. La iglesia tiene que tener un mismo sentir. Si todos tenemos un mismo sentir caminamos en lo que nos corresponde hacer. A veces en vez de edificar se vive en una gran guerra. En muchas ocasiones pensamos que lo que tenemos en la mente es lo mejor y no es así. El ser leal y fiel al Señor es lo que nos corresponde. Cuando somos leales a Dios la traición no existe. En muchas ocasiones no estamos de acuerdo con el hermano, pero en lo que se refiere al Señor nos es necesario dejar a un lado nuestras mezquinas diferencias personales para que el Señor sea ensalzado y su obra prospere y eche hacia adelante. Aquellas eran mujeres muy importantes en la obra de Filipos y con su actitud eran un mal ejemplo para los hermanos. A veces nuestras actitudes hablan más que nuestra boca porque son las que dicen lo que llevamos dentro. Cuidado con nuestras actitudes porque son malos ejemplos a los que están alrededor y hace mucho daño a la Iglesia. El mal ejemplo rompe la unidad. Pablo le exhortaba que se pusieran de acuerdo en el amor y la unidad de la iglesia. Cada una de estas hermanas tenía su forma de obrar y pensaban que su método era el mejor. Mantengámonos unidos porque todos trabajamos para la obra. Cada uno trabaja distinto. Amemos lo de cada uno. Cuidemos la unidad y olvidémonos de los métodos personales. A veces no nos podemos aguantar firmes porque no amamos a Jesús. Si hay alguien que en verdad sabe hacer las cosas es el Señor Jesús.
Pablo le escribió a estas hermanas porque sabía que entre ellas había peleas. Evodia y Síntique estaban en grandes peleas y Pablo hizo todos los esfuerzos posibles para traer la unidad. Si como cuerpo mantenemos la unidad pasaremos a la historia como pacificadores. Hay que saber que somos los amados y que tenemos que cuidar a los hermanos. A distancia Pablo ponía la paz. Mantengamos la paz en lo que nos sea posible. Cuando nos mantenemos en discusión no llegamos a lo mejor. Mantener la paz es saber que debemos llegar a lo más importante, debemos abrazar a aquel con quien no estamos de acuerdo, amarlo y llorar sobre él.
Pablo describe dos grandes cualidades: regocijarse y tener gentileza. Vs. 4, 5 Lo que está a nuestro alrededor no es lo más importante sino mantenernos firmes en Jesús. En muchas ocasiones vemos la injusticia, pero debemos orar más porque Él va a salir a favor nuestro. El gozo siempre está en Cristo entonces nos tenemos que mantener en Él para que siempre haya ese gozo. Otra de las cualidades es la gentileza. Nuestra gentileza es un requisito, una obligación para la Iglesia. Para tener gozo y ser amables es que estamos hechos y ya no tendremos gente que nos deje. La vida es corta y hay que saber vivirla. Nuestro gozo y gentileza es Cristo. Cuánto más amemos más Cristo estará cerca. Con mucho amor trabajemos y tratemos a los demás como queremos que Dios nos trate. Con el afán de nuestras fuerzas no podemos hacer nada.
La paz es el fruto de nuestra oración. No hay nada demasiado grande ni pequeño, todo nos inquieta a la oración. Dios todo lo ve y Él va a salir a favor nuestro. La acción de gracias es el acompañante de la oración cuando estamos completamente conservados para Dios, para el que hace todas las cosas. La sabiduría de Dios nos conviene. A veces no podemos hacer porque desconocemos su poder. Sea conocido lo que nos afana en oración para que nunca vivamos molestos y reclamando. Llevemos lo que nos preocupa y nos afana a Dios y no a ningún hombre aquí en la tierra. Si mantenemos la paz conquistaremos mucho. La paz custodia, protege nuestra mente y nuestro corazón que es perverso que engaña. Por eso lo tenemos que custodiar con paz. La paz viene de Dios y Él ha de cuidar el corazón. Cuando hay paz no nos sentimos sorprendidos ante el problema que estamos viviendo. Que ante la tragedia y circunstancias adversas haya en nosotros paz. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Estaré Firme en el Señor como una Roca
Filipenses 4:1
“Así que, hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía, estad así firmes en el Señor, amados.”
Nuestra casa se construye sobre la roca, y de nuestra firmeza en el Señor depende nuestra eternidad. Solamente tomados de la mano de Jesús nos mantenemos firmes, en unidad y en paz. Estos son los puntos para la semana.
- Vienen muchas cosas para destruirnos, pero mientras más conocemos la Palabra, más firmes estamos y nadie nos puede confundir. Saquemos tiempo cada día para la oración y para leer la Palabra.
- Los filipenses se dejaban amar, y Pablo los llamaba su gozo y su corona. El que vuelve atrás es porque no está parado en la roca, sino con los pies enterrados en el fango.
- Cuando sacamos los pies de Jesús perdemos firmeza, porque el diablo comienza a seducirnos para sacarnos de lo santo y meternos en lo sucio. Cristo no da libertad para el pecado.
- Evodia y Síntique amaban la obra, pero peleaban, y cada una pensaba que su método era el mejor. Dejemos a un lado las mezquinas diferencias personales para que el Señor sea ensalzado y su obra prospere.
- Nuestras actitudes hablan más que la boca, y el mal ejemplo rompe la unidad. Mantener la paz es abrazar a aquel con quien no estamos de acuerdo, amarlo y llorar sobre él.
- Pablo describe dos cualidades: regocijarse en el Señor y tener gentileza. La gentileza es una obligación para la iglesia; tratemos a los demás como queremos que Dios nos trate.
- La paz es el fruto de nuestra oración. Llevemos a Dios, con acción de gracias, lo que nos afana, y no a ningún hombre; esa paz custodia nuestra mente y nuestro corazón.
Si tienes una diferencia con un hermano, búscalo esta semana y haz la paz con él, dejando a un lado quién tenía la razón.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Pies Hundidos en el Fango
Filipenses 4:1
Para leer en voz alta con los niños
“Así que, hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía, estad así firmes en el Señor, amados.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Pablo quería mucho a los hermanos de Filipos y les pidió que se quedaran firmes con el Señor. El que está firme es como quien pisa una roca; el que se va para atrás tiene los pies hundidos en el fango.
- Una casa bien hecha se construye sobre la roca, para que no se caiga con la tormenta. Tú te haces fuerte cuando oras y lees la Biblia todos los días.
- El diablo quiere sacarte de lo limpio y meterte en lo sucio. Si sueltas la mano de Jesús, es fácil resbalar.
- Dos mujeres de la iglesia, Evodia y Síntique, trabajaban para Dios pero peleaban, porque cada una creía que su manera era la mejor. Pablo les pidió que se pusieran de acuerdo.
- Tu cara y tus gestos dicen mucho, a veces más que tus palabras. Una mala actitud puede dañar a otros y romper la unidad.
- Hacer la paz es abrazar al que no piensa como tú y seguir queriéndolo. Sé amable con todos, como quieres que Dios sea contigo.
- Cuando algo te preocupe, no te quedes quejándote: díselo a Dios en oración y dale gracias. Él te dará paz en el corazón.
¿Con quién te ha costado llevarte bien?
Esta semana haz las paces con esa persona y sé amable con ella todos los días.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
