Cuatrocientos hombres cansados, pero en persecución. A cambio de una promesa de seguridad, guio a David al campamento de los amalecitas. Lo último que esperaban los amalecitas ebrios era un "huésped no invitado" en "su celebración de victoria." David se arrojó como leopardo (mamífero carnívoro) sobre los que festejaban y "dominó totalmente" a "una fuerza" "más grande" que "la suya." Los hebreos cautivos fueron librados sanos y salvos y se tomó gran botín, todo en menos de veinticuatro horas. A David le fueron dadas las ovejas y el ganado capturado de los amalecitas.
Y he aquí que estaban "desparramados" sobre toda aquella tierra.
Comiendo y bebiendo y haciendo fiesta.
Así viven los humanos comunes, que no luchan lo que les toca en la vida.
David, tenía un pueblo que defender porque le amaba y había sido llamado para el servicio.
(Salmos 119:162) Me regocijo en Tu Palabra.
Me alegro, me gozo, me encontré un gran botín.
Cuanto más apropiados son estas grandes alabanzas al Libro de Dios, llamado con razón la Biblia o el Libro, pues en realidad es, tanto por lo apropiado de los términos "como la plenitud de la verdad", el único libro ante el cual (Lutero) todos los demás libros del mundo" son papel malgastado.
Se le llama la Palabra por su eminencia (sobresale), porque debe ser el blanco y límite (separación entre dos cosas) "de todas nuestras palabras", y la Escritura, como señoreando sobre todos los otros escritos de los hombres.
Me encontré con la Palabra y estoy llena de tesoros brillantes y es mejor que todos los dichos y bla, bla de las voces que no han amado los tesoros, que Dios tiene para la Iglesia.
(Jeremías 15:16) La Palabra de Dios, la que él empleaba en predicar a otros, la había experimentado él mismo en su alma y, por tanto, tenía la gracia del Espíritu que le cualificaban para el favor divino.
Fueron halladas "Tus palabras", hallada por mí "cuando las recibí gustoso y no solo las probé, sino que las comí enteramente.
Para Jeremías era el alimento más exquisito para una persona que está hambrienta de Su Palabra: ¿Y tú que quieres?
(Ezequiel 2:8) … abre tu boca y come lo que yo te doy.
Jeremías dice: fueron halladas Tus Palabras, y yo las comí; Y Tu Palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón…
El mensaje de Jeremías era la destrucción de Israel, pero en todo que Jeremías tendría una notable participación, de aquellos juicios que llegarían a su nación al fin "el celo por la gloria de Dios, y aun estos mensajes de ira, al ser (mensajero) mensajes divinos, eran una satisfacción para él.
Encontré Tu Palabra y estaban dispuestas para mí, y me las comí, Tu Palabra, produce en mi estómago gozo y por alegría de mi corazón Tu nombre se invocó para mi ayuda.
Aunque el profeta está perplejo ante su persecución y sufrimiento, especialmente porque ha sido fiel al Señor.
(Proverbios 16:19) ¿Qué deseas más en la vida?
¿Te llena la humildad?
Mejor es humillar el espíritu.
Los amalecitas celebran sus conquistas, tenían el corazón alegre y se volcaron a las fiestas, comidas y placeres; a una distancia estaba David, para derribar todos aquellos planes de victorias.
Qué bueno es el silencio, lo simple, la tranquilidad, qué bueno es el poco amigos, qué bueno es solo con la familia, qué bueno es comer en casa, qué bueno es tener casi ningún invitado, qué bueno es que no sepan nada de ti, qué mucho hay que celebrar con el que todo lo da.
"Mejor es humillar el espíritu."
Qué mucho te dolió lo que te dije.
Te aseguro que no quieres ser compañero de los humildes.
Alguien dijo: ¿Quieres ser el principal? Entonces sirve con humildad. ¿Quieres el más alto estar? Entonces comienza a bajar; Pero por bajo que llegues a estar, "El Alto y Sublime se humilló aún más.
(Isaías 9:3) Todos los que esperan con paciencia los preciosos frutos de la tierra, hacen la siega y la vendimia (recolección de la uva) con gran alegría.
Los que han reñido duras batallas, se gozan cuando repartan los despojos.
Conociendo al Señor nos trae abundancia y victoria.
La primera venida de Cristo trajo "luz a Galilea."
Su Segunda Venida traerá "alegría" a la nación y pondrá fin a la esclavitud y a la guerra. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Mejor Los Tesoros De Dios
1 Samuel 30:15-16
“Lo llevó, pues; y he aquí que estaban desparramados sobre toda aquella tierra, comiendo y bebiendo y haciendo fiesta”
Los amalecitas celebraban su victoria desparramados por la tierra, comiendo, bebiendo y haciendo fiesta, mientras David y sus cuatrocientos hombres cansados los perseguían. Las fiestas y los placeres del mundo no se comparan con los tesoros que Dios tiene para su iglesia, y el primero es su Palabra. Estos son los puntos para la semana.
- David cayó como leopardo sobre los que festejaban, dominó una fuerza más grande que la suya y rescató sanos y salvos a los cautivos. Tenía un pueblo que defender porque lo amaba y había sido llamado a servir.
- Así viven los humanos comunes, que no luchan lo que les toca en la vida: comiendo, bebiendo y haciendo fiesta. Y a una distancia estaba David, para derribar todos aquellos planes de victoria.
- «Me regocijo en tu Palabra»: me alegro como quien encontró un gran botín. La Biblia es el único libro ante el cual todos los demás son papel malgastado, mejor que el bla, bla de quienes no aman los tesoros de Dios.
- Jeremías halló las palabras de Dios y las comió enteramente, y fueron el gozo y la alegría de su corazón, aun cuando su mensaje era de juicio y sufría persecución por ser fiel. ¿Y tú, qué quieres?
- «Mejor es humillar el espíritu». ¿Quieres ser el principal? Sirve con humildad. ¿Quieres estar en lo más alto? Comienza a bajar; por bajo que llegues, el Alto y Sublime se humilló aún más.
- Qué bueno es lo simple, la tranquilidad, la familia, comer en casa. Los que esperan con paciencia recogen con alegría: conocer al Señor trae abundancia y victoria, y su segunda venida traerá alegría.
Dale esta semana a la Palabra el lugar de un tesoro: separa cada día un tiempo fijo para leerla despacio, antes que cualquier entretenimiento.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Jeremías Se Come las Palabras
1 Samuel 30:15-16
Para leer en voz alta con los niños
“Lo llevó, pues; y he aquí que estaban desparramados sobre toda aquella tierra, comiendo y bebiendo y haciendo fiesta”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: los enemigos de David estaban desparramados, comiendo y haciendo fiesta con lo que habían robado. No sabían que David venía a rescatar a su gente, y el profeta Jeremías nos enseña cuál es el verdadero tesoro.
- Los amalecitas se llevaron a las familias del pueblo de David. David y sus hombres, aunque estaban cansados, los persiguieron para rescatarlas.
- Los enemigos estaban tan ocupados en su fiesta que no vieron venir a David. David los venció y rescató a todos sanos y salvos. Dios lo ayudó.
- La fiesta del mundo se acaba pronto. Pero la Biblia es un tesoro que nunca se acaba: vale más que todos los juguetes y todas las fiestas.
- Jeremías dijo que encontró las palabras de Dios y se las comió. No se comió el papel: las guardó en su corazón, y eso le dio mucha alegría, aun en días tristes.
- Dios quiere que seas humilde. El que quiere ser el primero, que sirva a los demás. Jesús, siendo el más grande, se hizo pequeño por nosotros.
- Lo sencillo es bueno: estar en casa con tu familia, comer juntos y darle gracias a Dios por todo lo que te da.
¿Qué te gusta más: la Biblia o la pantalla?
Esta semana, lee un versículo cada día antes de jugar o ver televisión, y cuéntale a tu familia lo que aprendiste.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
