Mega Zoé
Estudio #1362Iglesia en las casas

Aferrarse A La Ignorancia Que Conocer La Verdad

Aferrarse A La Ignorancia Que Conocer La Verdad enseña a vivir con la mirada puesta en la vida eterna y caminar con sabiduría espiritual.

Nuevo TestamentoMateo4 min lectura

Sabes qué es lo triste de cómo se vive la vida: para pasiones, orgullo, pretender, sembrar cizaña (una madre que siembra cizaña: Mira, tu hermano no quiere a tus hijos, y ahí puso a pelear a toda la familia. Sembró el odio en vez de llevar la paz). Cuál es la siembra en nuestras vidas. Acuérdate lo que siembras será lo que comerás. Y el castigo que te está esperando pronto.

I. Dios estimó tanto, que entregó a la muerte de cruz a Su propio y único Hijo, para rescatarla del abismo de perdición.

Hasta ahora Cristo había comparado el reino de los cielos a cosas pequeñas (semilla, grano mostaza, levadura), pero ahora la compara a dos cosas de gran valor (tesoro, perla) (Mateo 13:44-45).

El tesoro escondido es la bendición que supone servir a Cristo y ser súbdito (sujeto a la autoridad) del reino de los cielos.

Este tesoro está escondido a los ojos de la carne, pero "aquellos cuyos ojos espirituales han sido iluminados por el Espíritu Santo (Efesios 1:18), ven el tesoro (Juan 3:3) y se "apresuran" (dar prisa, acelerar) a adquirirlo.

No está escondido en un huerto "cerrado", sino en un campo.

Allí está esta mina de oro, todo el que quiera puede "llegarse a ella y sacar provecho" (¿y tú qué lo haces?), con tal que vaya por el camino recto" y emplear el método correcto."

Gran cosa es descubrir este tesoro y el inmenso valor que encierra.

Para los inconversos, la Palabra es un libro más.

Pero quienes se llegan a la Escritura con las debidas disposiciones, "encuentran en ella un tesoro inagotable: Cristo y la vida eterna." (Juan 5:39)

"Quiénes disciernen bien el valor de este tesoro, no paran hasta que lo han conseguido."

Llenos de alegría, pagan cualquier precio por tenerlo: ¿Tú lo has hecho?

En comparación con Él todo lo demás no tiene valor alguno.

(Filipenses 3:7-8) Pablo dice: Cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo… por amor del cual lo he perdido todo y lo tengo por basura, para ganar a Cristo.

No es de extrañar que el gran Apóstol corriera "como un" campeón olímpico para obtener la mejor marca (1 Corintios 9:24-27); Filipenses 3:13-14).

(Mateo 6:19-20) ¿Y no es mayor locura dejar pasar las oportunidades de hacer acopio (provisión, almacenamiento) "de ese tesoro que se acumula en el Cielo?

En el cielo nadie te puede robar ese almacenamiento del tesoro que has hecho para el cielo, buenas obras, tu búsqueda para con el Señor, ese crecimiento, los frutos, todo lo que es del cielo, lo espiritual.

(Mateo 13: 53) Jesús vuelve a los Suyos.

Tenía (Juan 1:11) un afecto especial divino y humano, a su propia patria.

El tratamiento que ahora recibió fue similar al anterior.

Como expresaron el desprecio, que sentían hacia Él: Les enseñaba en la sinagoga de ellos; de tal manera, que se quedaban maravillados (sorprendido, asombrado, pasmado) de que se atreviera a enseñar en público.

Su falta de educación; ¿De dónde tiene éste esta sabiduría y estos milagros? a.) juicio, perspicaz, distinguir, comprender.

Sabían que era sabio para enseñar y poderoso para obrar milagros.

Como las personas viles, llenas de celo y prejuicios, están siempre prestas a juzgar a otras, no por su sabiduría, sino por sus títulos académicos, no por sus razones, sino por su alcurnia y posición social.

(Mateo 13:55-56) La baja condición social de su parentela.

Le echan en cara el oficio de su padre legal: ¿no es este el hijo del carpintero?

Este carpintero era de "la casa de David (Lucas 1:27)", "hijo de David" (3:32), aunque carpintero era de noble linaje.

Aquellos espíritus sórdidos (sucio, impuro) no tenían ninguna consideración con la rama o raíz familiar ni siquiera con la vara del tronco de Isaí (Isaías 11:1).

Le echaban también en cara la condición modesta de su madre: ¿No se llama su madre María?

Sí es cierto que era un nombre bastante común y todos sabían que era una mujer modesta y humilde (Lucas 1:48) pero esto no era ningún desdoro (manda), pues los seres humanos no se miden por sus títulos espléndidos, ni por su exterior, sino por la santidad de su vida y la nobleza de su carácter.

También le echaban en cara la condición de sus hermanos, cuyos nombres conocían bien y por su condición modesta, los despreciaban y a Jesús también por tener tales familiares: Jacobo, José, Simón y Judas los conocían.

Y se escandalizaban (disgusto, molestaban, asombro, mostrar indignación, encenderse en cólera) de Él, cuando debían apreciarle más y estar orgullosos de Él por ser paisano (del mismo país) de ellos y poseer tales cualidades. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz