Sabes qué es lo triste de cómo se vive la vida: para pasiones, orgullo, pretender, sembrar cizaña (una madre que siembra cizaña: Mira, tu hermano no quiere a tus hijos, y ahí puso a pelear a toda la familia. Sembró el odio en vez de llevar la paz). Cuál es la siembra en nuestras vidas. Acuérdate lo que siembras será lo que comerás. Y el castigo que te está esperando pronto.
I. Dios estimó tanto, que entregó a la muerte de cruz a Su propio y único Hijo, para rescatarla del abismo de perdición.
Hasta ahora Cristo había comparado el reino de los cielos a cosas pequeñas (semilla, grano mostaza, levadura), pero ahora la compara a dos cosas de gran valor (tesoro, perla) (Mateo 13:44-45).
El tesoro escondido es la bendición que supone servir a Cristo y ser súbdito (sujeto a la autoridad) del reino de los cielos.
Este tesoro está escondido a los ojos de la carne, pero "aquellos cuyos ojos espirituales han sido iluminados por el Espíritu Santo (Efesios 1:18), ven el tesoro (Juan 3:3) y se "apresuran" (dar prisa, acelerar) a adquirirlo.
No está escondido en un huerto "cerrado", sino en un campo.
Allí está esta mina de oro, todo el que quiera puede "llegarse a ella y sacar provecho" (¿y tú qué lo haces?), con tal que vaya por el camino recto" y emplear el método correcto."
Gran cosa es descubrir este tesoro y el inmenso valor que encierra.
Para los inconversos, la Palabra es un libro más.
Pero quienes se llegan a la Escritura con las debidas disposiciones, "encuentran en ella un tesoro inagotable: Cristo y la vida eterna." (Juan 5:39)
"Quiénes disciernen bien el valor de este tesoro, no paran hasta que lo han conseguido."
Llenos de alegría, pagan cualquier precio por tenerlo: ¿Tú lo has hecho?
En comparación con Él todo lo demás no tiene valor alguno.
(Filipenses 3:7-8) Pablo dice: Cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo… por amor del cual lo he perdido todo y lo tengo por basura, para ganar a Cristo.
No es de extrañar que el gran Apóstol corriera "como un" campeón olímpico para obtener la mejor marca (1 Corintios 9:24-27); Filipenses 3:13-14).
(Mateo 6:19-20) ¿Y no es mayor locura dejar pasar las oportunidades de hacer acopio (provisión, almacenamiento) "de ese tesoro que se acumula en el Cielo?
En el cielo nadie te puede robar ese almacenamiento del tesoro que has hecho para el cielo, buenas obras, tu búsqueda para con el Señor, ese crecimiento, los frutos, todo lo que es del cielo, lo espiritual.
(Mateo 13: 53) Jesús vuelve a los Suyos.
Tenía (Juan 1:11) un afecto especial divino y humano, a su propia patria.
El tratamiento que ahora recibió fue similar al anterior.
Como expresaron el desprecio, que sentían hacia Él: Les enseñaba en la sinagoga de ellos; de tal manera, que se quedaban maravillados (sorprendido, asombrado, pasmado) de que se atreviera a enseñar en público.
Su falta de educación; ¿De dónde tiene éste esta sabiduría y estos milagros? a.) juicio, perspicaz, distinguir, comprender.
Sabían que era sabio para enseñar y poderoso para obrar milagros.
Como las personas viles, llenas de celo y prejuicios, están siempre prestas a juzgar a otras, no por su sabiduría, sino por sus títulos académicos, no por sus razones, sino por su alcurnia y posición social.
(Mateo 13:55-56) La baja condición social de su parentela.
Le echan en cara el oficio de su padre legal: ¿no es este el hijo del carpintero?
Este carpintero era de "la casa de David (Lucas 1:27)", "hijo de David" (3:32), aunque carpintero era de noble linaje.
Aquellos espíritus sórdidos (sucio, impuro) no tenían ninguna consideración con la rama o raíz familiar ni siquiera con la vara del tronco de Isaí (Isaías 11:1).
Le echaban también en cara la condición modesta de su madre: ¿No se llama su madre María?
Sí es cierto que era un nombre bastante común y todos sabían que era una mujer modesta y humilde (Lucas 1:48) pero esto no era ningún desdoro (manda), pues los seres humanos no se miden por sus títulos espléndidos, ni por su exterior, sino por la santidad de su vida y la nobleza de su carácter.
También le echaban en cara la condición de sus hermanos, cuyos nombres conocían bien y por su condición modesta, los despreciaban y a Jesús también por tener tales familiares: Jacobo, José, Simón y Judas los conocían.
Y se escandalizaban (disgusto, molestaban, asombro, mostrar indignación, encenderse en cólera) de Él, cuando debían apreciarle más y estar orgullosos de Él por ser paisano (del mismo país) de ellos y poseer tales cualidades. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Aferrarse A La Ignorancia Que Conocer La Verdad
Mateo 13:53-58
“Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo: No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casa. Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos.”
Dios estimó tanto al ser humano que entregó a su único Hijo a la muerte de cruz para rescatarlo del abismo de perdición, y el reino de los cielos es un tesoro que vale más que todo. Pero los de la tierra de Jesús se aferraron a sus prejuicios antes que conocer la verdad. Estos son los puntos para la semana.
- Lo que siembras es lo que comerás. Sembrar cizaña, como quien le dice a alguien «tu hermano no quiere a tus hijos» y pone a pelear a toda la familia, es sembrar odio en vez de paz.
- El reino es un tesoro escondido: la bendición de servir a Cristo. Está escondido a los ojos de la carne, pero los que tienen los ojos iluminados por el Espíritu lo ven y se apresuran a adquirirlo.
- Para el inconverso la Palabra es un libro más, pero el que se llega a la Escritura con la debida disposición encuentra en ella un tesoro inagotable: Cristo y la vida eterna.
- El que discierne el valor de ese tesoro no para hasta conseguirlo y paga cualquier precio con alegría. Pablo tuvo todo por basura para ganar a Cristo, y corrió como un campeón.
- Es locura dejar pasar la oportunidad de hacer tesoro en el cielo: buenas obras, búsqueda del Señor, crecimiento y frutos. Allí nadie te lo puede robar.
- En su tierra sabían que Jesús era sabio para enseñar y poderoso en milagros, pero lo juzgaron por su familia y su oficio: ¿no es este el hijo del carpintero?
- Las personas no se miden por sus títulos ni por su exterior, sino por la santidad de su vida y la nobleza de su carácter. Se escandalizaron de Jesús cuando debían estar orgullosos de Él.
No juzgues a nadie por su apellido, su trabajo o su familia; cuando alguien humilde te hable de Dios, escúchalo por lo que dice y por cómo vive.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Hijo del Carpintero
Mateo 13:53-58
Para leer en voz alta con los niños
“Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo: No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casa. Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: la gente del pueblo de Jesús se molestó con Él, y Jesús no hizo muchos milagros allí porque no le creyeron. Decían: «¿Este no es el hijo del carpintero?», y lo despreciaron porque conocían a su familia sencilla.
- Lo que siembras es lo que vas a recoger. Si siembras chismes y peleas en tu familia, eso vas a cosechar; si siembras paz, cosecharás paz.
- Jesús dijo que el reino de Dios es como un tesoro escondido en un campo. El que lo encuentra se pone tan contento que da todo lo que tiene para quedarse con él.
- Ese tesoro es Jesús, y lo encuentras en la Biblia. Para algunos la Biblia es un libro más, pero para el que la lee con ganas, es un tesoro.
- Los tesoros de la tierra se rompen o te los pueden robar. Lo bueno que haces para Dios se guarda en el cielo, y ahí nadie te lo quita.
- La gente del pueblo sabía que Jesús era sabio y hacía milagros, pero lo despreciaron porque su papá era carpintero y su familia era sencilla.
- A las personas no se les mide por su ropa ni por su casa, sino por cómo viven. Y cuidado: no creerle a Jesús hizo que se quedaran sin milagros.
¿Alguna vez te burlaste de alguien por su ropa o su familia?
Esta semana, busca a un compañero que otros dejan a un lado y sé su amigo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
