Dos hombres de Dios, Esdras y Nehemías edificaron porque aquellos enemigos no tenían parte ni derecho ni memoria en Jerusalén. Estos hombres buscaban el bien para los hijos de Israel. Los que los querían destruir, llegaron dos buenos hombres valientes, arriesgados y sobre todo con una pasión que le producía fuerza, ánimo y gran amor.
El rey Artajerjes le da permiso a Nehemías.
Nehemías estaba desbordando compasión, dolor por la esclavitud de aquellos que eran su gente.
El rey prepara muy bien a Nehemías con todo en abundancia como así Dios lo dirigió en abundancia como Jehová Jireh.
Porque es Dios el que proveerá.
Los enemigos querían ruina, miseria, desgracia, azote, pobreza y después la burla, "así son los enemigos", y así ser capaz de pisotear, burlar la preciosa obra del Todopoderoso Dios.
Capitanes del ejército y gente de a caballo, no solo para defenderle, sino para honrarle (respetar, distinguir, muestra de respeto).
Lo reciben con muy poco caso, tal vez a él no le interesaba; sabía muy bien a lo que iba, pero merecía honra; era el copero del rey, que le cuidaba que no lo envenenaran.
Él no le explica, tan solo espera tres días, no parece ser que ninguno de los principales de la ciudad viniese o puede ser que él sabía lo que le tocaba hacer.
Nehemías lo más seguro se apercibió de ellos y del estado en que se hallaban.
Se levanta de noche, él y pocos hombres fueron a echar un vistazo a las ruinas, a lo que Dios le había puesto en su corazón que hiciese en Jerusalén.
El fin era de saber lo que había de hacer y cómo había que hacerlo.
Hermano, tengo que ver el deterioro, para poder saber cuál es el remedio.
(16) Cuando les descubrió su objetivo, tanto los principales como el pueblo se unieron a él con entusiasmo.
No dio cuenta de lo que iba a hacer.
Tras pulsar (presionar) los sentimientos de jefes y pueblo, les dijo lo que Dios le había puesto en el corazón (12), esto es, edificar el muro de Jerusalén.
Él solo no podía llevar a cabo la obra; ni quería imponer su autoridad, aunque tenía comisión (encargo, misión, mandato, orden) del rey, sino que les exhortó de modo fraternal a que cooperaran con él.
(18) Para animarlos a ellos: (a.) Les dice que la iniciativa es de la gracia de Dios; queda claro que llegaron de Jerusalén con malas noticias de que estaban en gran mal y afrenta, el muro de Jerusalén derribado y sus puertas quemadas a fuego; "oí estas palabras me senté y lloré, este dolor me llevó al duelo (dolor) y el rey agradó enviarle, aunque no era lo que quería.
Que era la mano de Dios, que su ejecución (actuación) se debía a la providencia de Dios, que había inclinado el corazón del rey para mostrarse favorable y concederle al instante lo que le pidió.
Así que ellos dijeron: Levantémonos y edifiquemos.
Y así se esforzaron mutuamente las manos para hacer esta buena obra.
Los enemigos de los judíos, Sambalat (horonita) y Tobías, amonita de nacimiento, con Gesem, jefe árabe bajo cuya jurisdicción estaban los edomitas, cuando vieron que venía un judío armado con una comisión del rey de Persia al servicio de Israel, "se enojaron mucho y trataron por todos los medios de impedir que prosperara la obra", pero en vano, Su obra nadie la detiene.
El Dios de los cielos, Él nos prosperará.
Nosotros Sus siervos, nos levantaremos.
Esdras y Nehemías, empieza Esdras y Nehemías sigue.
"El pueblo estaba unido", lo cual es un requisito para que Dios envíe Su bendición. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Nosotros Sus Siervos Nos Levantaremos
Nehemías 2:10-20
“El Dios de los cielos, él nos prosperará, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos, porque vosotros no tenéis parte ni derecho ni memoria en Jerusalén.”
Esdras empieza y Nehemías sigue: dos hombres valientes que buscaron el bien de los hijos de Israel, con una pasión que les daba fuerza, ánimo y gran amor. Nehemías vio el muro caído, contó lo que Dios le había puesto en el corazón, y el pueblo unido dijo: levantémonos y edifiquemos. Estos son los puntos para la semana.
- Nehemías desbordaba compasión y dolor por su gente. Cuando oyó que el muro estaba derribado y las puertas quemadas, se sentó y lloró, y Dios inclinó el corazón del rey para enviarlo.
- Dios es el que provee. El rey preparó a Nehemías con todo en abundancia, con capitanes y gente de a caballo para honrarle, porque detrás de todo estaba la mano de Jehová Jireh.
- Los enemigos quieren ruina, miseria y después la burla, para pisotear la obra de Dios. A Sanbalat y a Tobías les disgustó en extremo que alguien viniera a procurar el bien de Israel.
- Nehemías esperó tres días y se levantó de noche con pocos hombres a mirar las ruinas. Hay que ver el deterioro para saber cuál es el remedio y cómo se ha de hacer la obra.
- Él solo no podía hacer la obra, ni quiso imponer su autoridad aunque tenía orden del rey. Les contó cómo la mano de Dios había sido buena con él, y los exhortó como hermano a cooperar.
- El pueblo respondió: levantémonos y edifiquemos, y se esforzaron las manos unos a otros. Los enemigos se burlaron y trataron de impedirlo, pero en vano: la obra de Dios nadie la detiene.
- El pueblo estaba unido, y eso es requisito para que Dios envíe su bendición. El Dios de los cielos nos prosperará, y nosotros, sus siervos, nos levantaremos.
Mira con honestidad qué está derribado en tu vida o en tu casa, y esta semana pon tus manos junto a las de otro hermano en una obra concreta de la iglesia.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Nehemías Recorre las Ruinas
Nehemías 2:10-20
Para leer en voz alta con los niños
“El Dios de los cielos, él nos prosperará, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos, porque vosotros no tenéis parte ni derecho ni memoria en Jerusalén.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Nehemías dijo que Dios los iba a ayudar, y que ellos, sus siervos, se iban a levantar a construir. Una noche salió en secreto con unos pocos hombres a mirar el muro de Jerusalén, que estaba tumbado y con las puertas quemadas.
- Cuando Nehemías supo que la ciudad de su gente estaba en ruinas, se sentó y lloró. Le dolía mucho lo que le pasaba a su pueblo.
- Dios movió el corazón del rey para que le diera a Nehemías todo lo que necesitaba. Dios es el que provee lo que hace falta para su obra.
- Antes de empezar, Nehemías fue de noche a mirar bien las ruinas. Para arreglar algo, primero hay que ver con calma qué es lo que está roto.
- Nehemías no trabajó solo ni mandó a gritos. Invitó a todos, y todos dijeron: «¡Levantémonos y edifiquemos!». Juntos se ayudaron unos a otros a trabajar.
- Unos hombres malos se burlaron y quisieron detener la obra. Pero cuando uno hace lo que Dios manda, las burlas no lo paran: la obra de Dios nadie la detiene.
- Dios bendice al pueblo que está unido. Cuando en tu casa todos ayudan juntos y no pelean, la obra sale adelante y Dios envía su bendición.
¿Qué cosa en tu casa necesita arreglo o ayuda?
Esta semana escoge una tarea y hazla junto a alguien de tu familia, sin quejarte.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
