Mega Zoé
Estudio #1403Iglesia en las casas

Nosotros Sus Siervos Nos Levantaremos

Nosotros Sus Siervos Nos Levantaremos llama a discernir la batalla espiritual y servir fielmente al Señor.

Antiguo TestamentoNehemías3 min lectura

Dos hombres de Dios, Esdras y Nehemías edificaron porque aquellos enemigos no tenían parte ni derecho ni memoria en Jerusalén. Estos hombres buscaban el bien para los hijos de Israel. Los que los querían destruir, llegaron dos buenos hombres valientes, arriesgados y sobre todo con una pasión que le producía fuerza, ánimo y gran amor.

El rey Artajerjes le da permiso a Nehemías.

Nehemías estaba desbordando compasión, dolor por la esclavitud de aquellos que eran su gente.

El rey prepara muy bien a Nehemías con todo en abundancia como así Dios lo dirigió en abundancia como Jehová Jireh.

Porque es Dios el que proveerá.

Los enemigos querían ruina, miseria, desgracia, azote, pobreza y después la burla, "así son los enemigos", y así ser capaz de pisotear, burlar la preciosa obra del Todopoderoso Dios.

Capitanes del ejército y gente de a caballo, no solo para defenderle, sino para honrarle (respetar, distinguir, muestra de respeto).

Lo reciben con muy poco caso, tal vez a él no le interesaba; sabía muy bien a lo que iba, pero merecía honra; era el copero del rey, que le cuidaba que no lo envenenaran.

Él no le explica, tan solo espera tres días, no parece ser que ninguno de los principales de la ciudad viniese o puede ser que él sabía lo que le tocaba hacer.

Nehemías lo más seguro se apercibió de ellos y del estado en que se hallaban.

Se levanta de noche, él y pocos hombres fueron a echar un vistazo a las ruinas, a lo que Dios le había puesto en su corazón que hiciese en Jerusalén.

El fin era de saber lo que había de hacer y cómo había que hacerlo.

Hermano, tengo que ver el deterioro, para poder saber cuál es el remedio.

(16) Cuando les descubrió su objetivo, tanto los principales como el pueblo se unieron a él con entusiasmo.

No dio cuenta de lo que iba a hacer.

Tras pulsar (presionar) los sentimientos de jefes y pueblo, les dijo lo que Dios le había puesto en el corazón (12), esto es, edificar el muro de Jerusalén.

Él solo no podía llevar a cabo la obra; ni quería imponer su autoridad, aunque tenía comisión (encargo, misión, mandato, orden) del rey, sino que les exhortó de modo fraternal a que cooperaran con él.

(18) Para animarlos a ellos: (a.) Les dice que la iniciativa es de la gracia de Dios; queda claro que llegaron de Jerusalén con malas noticias de que estaban en gran mal y afrenta, el muro de Jerusalén derribado y sus puertas quemadas a fuego; "oí estas palabras me senté y lloré, este dolor me llevó al duelo (dolor) y el rey agradó enviarle, aunque no era lo que quería.

Que era la mano de Dios, que su ejecución (actuación) se debía a la providencia de Dios, que había inclinado el corazón del rey para mostrarse favorable y concederle al instante lo que le pidió.

Así que ellos dijeron: Levantémonos y edifiquemos.

Y así se esforzaron mutuamente las manos para hacer esta buena obra.

Los enemigos de los judíos, Sambalat (horonita) y Tobías, amonita de nacimiento, con Gesem, jefe árabe bajo cuya jurisdicción estaban los edomitas, cuando vieron que venía un judío armado con una comisión del rey de Persia al servicio de Israel, "se enojaron mucho y trataron por todos los medios de impedir que prosperara la obra", pero en vano, Su obra nadie la detiene.

El Dios de los cielos, Él nos prosperará.

Nosotros Sus siervos, nos levantaremos.

Esdras y Nehemías, empieza Esdras y Nehemías sigue.

"El pueblo estaba unido", lo cual es un requisito para que Dios envíe Su bendición. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz