Los verdaderos agravios (humillación, ofensa) contra Jesús eran "religiosos", y fue sobre esta base que lo juzgaron. Pero los cargos religiosos no tenían peso en el tribunal de Roma. Conociendo ellos, cuando Lo llevan a Pilato llevan acusaciones políticas contra Él (Lucas 23:2): Era una amenaza para el imperio; Pervierte a la nación para que no pagase impuesto, entonces era destruir la prosperidad del imperio; Que quería ser Rey, era una amenaza al poder y la posición de Pilato; Pilato pregunta: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y Jesús le dijo: "Tú lo dices. Pilato (14) "se maravillaba mucho".
Día de fiesta en el pueblo.
Era el día más sublime (elevación extraordinaria, eminente) para la redención (salvación) del pueblo.
Era un día para el pueblo, las autoridades romanas apelan al pueblo con el acto de "soltar" a un "preso" en el tiempo de la pascua.
(Marcos 15:7) Un rebelde contra Roma, pues parecía que tuviese popularidad entre el pueblo, por el mismo mal de todos.
Pilato les da a escoger entre Jesús y Barrabás.
Pilato no se sorprende; sabía que la opinión pública había sido en parte formada "por los principales sacerdotes", "que tenían envidia de Jesús".
(Mateo 27:19) La mujer de Pilato con gran convicción se apresura en enviar un mensaje; "No tengas nada que ver con ese justo, Jesús era conforme a la justicia; ¡Cuidado con el Justo!
Le dice que tome una actitud de no hacer nada contra Jesús: había tenido un "sueño" muy perturbador, angustioso, preocupado acerca de Él.
Esto representaba un honorable testimonio a favor del Señor Jesús, al llamarle Justo, precisamente cuando era procesado como criminal.
(Mateo 27:20-23) Los principales sacerdotes y los ancianos estaban pasando la voz de que se pidiese la liberación de Barrabás y la muerte de Jesús.
Así, cuando Pilato volvió a preguntar al pueblo a quien querían que liberase, clamaron por el asesino.
Atrapado en la red de su propia indecisión, Pilato preguntó: ¿Qué pues haré de Jesús, llamado el Cristo?
La multitud demandó unánime que fuese crucificado, actitud esta incomprensible para el gobernador.
¿Por qué habían de crucificarlo?
¿Qué crimen había cometido?
Pero... había alborotado una histeria (agitación) masiva.
Los gritos eran: ¡Sea crucificado!
(24) A Pilato se le hizo evidente que la gente era implacable (siervo, firme, que no se puede aplacarse, calmar) y que se daba todo lugar a un motín.
De tal modo lo entendió, "se lavó las manos" delante de la multitud declarando su inocencia respecto a "la sangre" del Acusado.
Pero el agua nunca podrá absolver a Pilato de su culpa en la más grave prevaricación (delito que un juez de autoridad dicta a sabiendas de una resolución injusta) "en la historia de la justicia".
(Mateo 27:25) Una multitud frenética (furiosa, agitada) para preocuparse por ninguna culpa; estaba dispuesto a sobrellevarla: ¡Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos!
Cuidado lo que se dice: Desde aquel entonces, el pueblo de Israel ha ido a tumbos de gritos, manifestaciones violentas, matanzas, pillaje, de campo de concentración a cámaras de gas, sufriendo las consecuencias de la terrible culpa de haber rechazado a su Mesías.
Aún les queda por delante el terrible tiempo de la Angustia, los siete años de la tribulación descrita en Mateo 24 y Apocalipsis Caps. 6 - 19.
Todo mal será hasta que reconozcan al rechazado Jesús como su Mesías y Rey.
(Mateo 27:26) Pilato les soltó a Barrabás y el espíritu de Barrabás ha dominado el mundo desde entonces.
El asesino sigue en el trono, el Justo Rey rechazado.
Entonces, como era costumbre, el Condenado fue "azotado".
Le aplicaron a Sus espaldas un gran azote de cuero con fragmentos de afilado metal y cada golpe fue abriendo la carne y "provocando un gran desangramiento".
Ahora ya no le quedaba nada más que hacer a aquel gobernador "sin carácter" más que entregar a Jesús a los soldados "para ser crucificado".
Carácter = que le distingue, por su modo de ser u obrar, de las demás. El modo en que un individuo actúa habitualmente.
Enfrenta los desafíos de la vida y hace especial a la persona.
Que impone sus decisiones y no cambia sus ideas por ninguna circunstancia, toma posición de líder.
El que graba. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Tú Lo Dices
Mateo 27:11-26
“Viendo Pilato que nada adelantaba, sino que se hacía más alboroto, tomó agua y se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo; allá vosotros.”
Los verdaderos agravios contra Jesús eran religiosos, pero ante Pilato lo acusaron de cosas políticas. Pilato sabía que lo entregaron por envidia y oyó el aviso de su mujer; aun así, atrapado en su indecisión y sin carácter, lo entregó para ser crucificado. Estos son los puntos para la semana.
- Ante Roma los cargos religiosos no pesaban, así que llevaron acusaciones políticas: que pervertía la nación, que no se pagara impuesto, que se hacía Rey. Jesús respondió «Tú lo dices» y calló, y Pilato se maravillaba mucho.
- Pilato les dio a escoger entre Jesús y Barrabás, un rebelde con popularidad. No se sorprendió: sabía que la opinión pública la habían formado los principales sacerdotes, que tenían envidia de Jesús.
- La mujer de Pilato le mandó decir: «No tengas nada que ver con ese justo». Fue un honorable testimonio a favor del Señor: llamarle Justo precisamente cuando lo procesaban como criminal.
- Los sacerdotes y los ancianos pasaron la voz, y la multitud pidió al asesino. Atrapado en la red de su propia indecisión, Pilato preguntó qué haría de Jesús, y todos gritaron: ¡Sea crucificado!
- Pilato se lavó las manos delante del pueblo, pero el agua nunca podrá absolverlo de su culpa en la más grave injusticia de la historia de la justicia. Lavarse las manos no quita la responsabilidad.
- Cuidado con lo que se dice: el pueblo gritó «Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos», y ha sufrido las consecuencias de rechazar a su Mesías, hasta que lo reconozca como Mesías y Rey.
- Pilato soltó a Barrabás, y ese espíritu ha dominado el mundo desde entonces: el asesino en el trono y el Justo Rey rechazado. Un gobernador sin carácter entregó a Jesús, ya azotado, para ser crucificado.
Esta semana, cuando te toque escoger entre lo justo y lo que pide la mayoría, no te laves las manos: toma posición por Jesús.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Agua de Pilato
Mateo 27:11-26
Para leer en voz alta con los niños
“Viendo Pilato que nada adelantaba, sino que se hacía más alboroto, tomó agua y se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo; allá vosotros.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Pilato se lavó las manos con agua delante de todos para decir «yo no tengo la culpa», y dejó que la gente hiciera lo malo. Pero el agua limpia la mugre de las manos, no la culpa del corazón.
- Llevaron a Jesús delante de Pilato, el gobernador, con acusaciones falsas. Jesús casi no dijo nada, y Pilato estaba muy sorprendido.
- Pilato sabía que los líderes habían entregado a Jesús por envidia. Aun así, le preguntó a la gente a quién querían soltar: a Jesús o a Barrabás, un preso famoso.
- La esposa de Pilato le mandó un mensaje: «No tengas nada que ver con ese justo». Ella se dio cuenta de que Jesús era bueno e inocente.
- Pero la gente gritaba cada vez más: ¡Sea crucificado! Pilato tuvo miedo del alboroto y no se atrevió a hacer lo correcto.
- Pilato se lavó las manos, pero Dios vio lo que hizo. Decir «no fue mi culpa» no borra lo malo que uno deja que pase cuando podía impedirlo.
- Tener carácter es hacer lo correcto aunque todos griten lo contrario. No hagas como Pilato: cuando sepas lo que es bueno, defiéndelo.
¿Alguna vez has hecho algo malo solo porque todos lo estaban haciendo?
Esta semana, cuando tus amigos quieran hacer algo que está mal, di que no.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
