Creer en Cristo es tener la convicción de que Él es quien la Biblia dice que es. Que cumplirá Sus promesas. Que hará lo que ha prometido. Y tener una relación personal y eterna con el "Hijo de Dios". Creer, tener por cierto. Tener confianza. Es la confianza, la obediencia y la entrega: Como Abraham, que al escuchar lo que Dios le pedía lo puso en práctica.
Creer, tener por cierto sin conocerlo de manera directa.
Aunque no esté comprobado o demostrado; confianza.
Los ciegos rogaban que le devolviera la vista.
Aunque no poseían la visión natural, estos hombres tenían un profundo discernimiento espiritual.
Al dirigirse a Jesús como "Hijo de David, lo reconocieron como el "Mesías" largamente esperado y como el que era de derecho Rey de Israel".
(Isaías 61:1) A predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos.
Y sabían que cuando viniese el Mesías, una de sus credenciales sería que sanaría al enfermo y los desolados.
Cuando Jesús puso a prueba la fe de ellos preguntándoles si creían que Él podía "hacer esto" (darles la vista) ellos respondieron sin vacilar: "Sí, Señor."
El gran dador de los milagros.
La exigencia es que le creas.
(Mateo 9:29-30) Entonces el Gran Sanador "les tocó los ojos" y les aseguró que debido a que "creían, verían"; debes creer para que veas los milagros que el Señor quiere hacer aquí en la tierra.
De inmediato sus ojos se volvieron completamente normales.
Se dice: "Si no lo veo, no lo creo."
La voz de Dios dice: "Si crees, verás."
(Juan 11:40) Jesús le dijo a Marta: "¿No te he dicho que, si crees, verás?
(Hebreos 11:3): "Por la fe entendemos."
Si no tienes fe no puedes entender nada de la vida y menos los milagros de Dios que hay para ti.
(1 Juan 5:13) El apóstol Juan escribió: "Estas cosas os he escrito a vosotros "que creéis…" "para que sepáis."
"Dios no se complace" "con la clase de fe" que exige un milagro previo (antes).
Quiere que le creamos sencillamente porque Él es Dios.
(Marcos 5:34) Cuando las alternativas se terminan.
(Marcos 5:33) Temiendo y temblando, su temor y temblor, la razón era que sabía lo que en su cuerpo había sucedido y llegó a Jesús; testificó el gran milagro.
Echándose a Sus pies, hizo su primera confesión pública de Jesús.
A ella le llegó la sanidad y la gran bendición de la salvación del alma (34).
(1 Juan 5:4-5) "Solo el hombre que "es nacido de Dios" verdaderamente "vence al mundo", porque por la fe "puede elevarse" por encima de las cosas "perecederas" de este mundo y contemplar las cosas en su verdadera perspectiva (punto de vista desde el cual se considera o se analiza un asunto), la eterna.
Así, el que verdaderamente "vence al mundo" no es el gran científico, ni el gran orador, conocedor de religión, sino el sencillo creyente que se da cuenta de "que las cosas que se ven son temporales", y que las "cosas que no se ven son eternas".
Una contemplación de la gloria de Dios en la faz (rostro, cara) de Jesús disipa (queda en nada) la gloria de este mundo.
(1 Juan 5:5) Como hemos visto, el tema de esta sección es la fe como prueba de la vida eterna.
Juan acaba de mencionar que "el que vence al mundo" es "el que cree que Jesús es el Hijo de Dios", es fe: ¿Conoces a Jesús de verdad?
(Romanos 14:23) Por lo que toca al humano más débil, hace mal si come algo acerca de lo que su conciencia siente escrúpulos (reparo, asco, ciertos actos ya que no desea comportarse de forma incorrecta).
Su comer no es un acto de "fe", es decir, tiene mala conciencia acerca de ello.
Y es "pecado" violar la propia conciencia.
Lo que no viene de fe, es pecado.
Si lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe y todo lo que no proviene de fe, es pecado.
(Hebreos 11:6) Sin fe es imposible agradar a Dios.
Ninguna cantidad de buenas obras puede compensar la falta de "fe".
Después que todo está dicho y hecho, cuando alguien rehúsa creer a Dios le está haciendo mentiroso.
"El que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso", dime tú ¿y cómo puede Dios agradarse de los que le consideran mentiroso?
La fe es lo único que da a Dios el puesto "que le corresponde" y que pone también al hombre en su propio lugar.
"Glorifica a Dios sobremanera, porque demuestra que tenemos: más confianza en "Su" vista que en la nuestra." (C.H. Macintosh).
La fe no solo cree que Dios existe, sino que confía en que Él galardona a aquellos que le buscan.
No hay nada en Dios que haga imposible que los hombres crean. Nada tiene Dios que haga que nos lleve a dudar.
La dificultad reside en la voluntad humana.
(Santiago 1:3) Santiago se refiere a "la prueba de vuestra fe".
Presenta la fe como un metal precioso que está siendo probado por el Afinador (Dios) para ver si es genuino.
El metal es sometido a los fuegos de la "persecución", "enfermedad", padecimientos o dolor.
Sin problemas, nunca desarrollaríamos paciencia.
Hasta los hombres del mundo se dan cuenta de que los problemas "fortalecen" el carácter.
(Charles Kettering capitán de la industria dijo): Los problemas son el precio del progreso.
No me traigas nada excepto problemas.
Las buenas noticias me debilitan.
(Santiago 2:17) Una fe sin obra está muerta en sí misma.
Una 'fe" sin "obras" no es una verdadera fe en absoluto.
Es solo cuestión de palabras.
Lo que Santiago está enfatizando aquí es que no somos salvados "solo por una fe de palabras", sino por aquella clase de fe que resulta en "una vida de buenas obras".
(Calvino) Somos salvados por la fe sola, pero no por una fe que queda sola, necesitas las obras.
Pilares de nuestra fe:
Dios es el Señor, el Todopoderoso.
Dios es el Creador.
Dios interviene en la historia.
Dios es justo y misericordioso.
Dios me ama infinitamente.
Pues Él me creó.
La fe es la plena convicción de que Dios es quien dice ser y que hará lo que dice. Es una inquebrantable e inconmovible certeza, que está basada en Su Palabra. Solo Dios basta como objeto de nuestra fe. Entonces cómo puedes vivir y vencer sin fe. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Si No Hay Fe, No Puede Haber Milagros
Mateo 9:27-30
“¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dijeron: Sí, Señor. Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho.”
Creer en Cristo es tener la convicción de que Él es quien la Biblia dice que es y que hará lo que ha prometido: confianza, obediencia y entrega, como Abraham. Sin esa fe no puede haber milagros. Estos son los puntos para la semana.
- Los dos ciegos no tenían la vista natural, pero sí un profundo discernimiento espiritual: al llamarle «Hijo de David» reconocieron al Mesías, que según las Escrituras vendría a sanar a los enfermos y a los desolados.
- Jesús probó su fe preguntándoles si creían que podía hacer esto, y respondieron sin vacilar: «Sí, Señor». Les tocó los ojos y, porque creían, vieron. La exigencia es que le creas.
- El mundo dice: «Si no lo veo, no lo creo». La voz de Dios dice: «Si crees, verás». Dios no se complace con la fe que exige un milagro previo; quiere que le creamos porque Él es Dios.
- La mujer que tocó a Jesús llegó cuando se le terminaron las alternativas; temblando, se echó a Sus pies y confesó públicamente lo que Él había hecho, y recibió la sanidad y la salvación de su alma.
- Vence al mundo no el gran científico ni el gran orador, sino el sencillo creyente que cree que Jesús es el Hijo de Dios y sabe que las cosas que no se ven son eternas.
- Sin fe es imposible agradar a Dios, y ninguna cantidad de buenas obras compensa su falta. El que no cree a Dios le ha hecho mentiroso; la dificultad no está en Dios, sino en la voluntad humana.
- La fe es probada como un metal precioso en el fuego del dolor, y así desarrolla paciencia. Y una fe sin obras está muerta: somos salvados por la fe sola, pero no por una fe que queda sola.
Presenta ante el Señor una necesidad concreta y respóndele como los ciegos: «Sí, Señor, creo que puedes hacerlo», sin exigirle una señal antes.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Dos Ciegos Gritan en el Camino
Mateo 9:27-30
Para leer en voz alta con los niños
“¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dijeron: Sí, Señor. Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jesús les preguntó a dos ciegos si creían que Él podía sanarlos; dijeron «Sí, Señor», y Él los sanó según su fe. Esos dos hombres no veían nada, pero siguieron a Jesús gritando: «¡Ten misericordia de nosotros, Hijo de David!».
- Los ciegos no podían ver con los ojos, pero sí sabían quién era Jesús: el Rey prometido que venía a sanar a los enfermos.
- Jesús les preguntó: «¿Creéis que puedo hacer esto?». Ellos no dudaron ni un poquito. Jesús les tocó los ojos, y enseguida pudieron ver.
- Mucha gente dice: «Si no lo veo, no lo creo». Pero Dios dice al revés: «Si crees, verás». Dios quiere que le creas porque Él es Dios.
- Si no le crees a Dios, es como decir que Dios miente. Por eso la Biblia dice que sin fe es imposible agradarle, aunque hagas muchas cosas buenas.
- La fe se prueba como el oro en el fuego. Cuando pasas algo difícil y sigues confiando en Dios, tu fe se hace más fuerte y aprendes a tener paciencia.
- La fe de verdad se nota en lo que haces. Si dices que crees en Jesús pero no le obedeces, esa fe está muerta.
¿Qué le quieres pedir a Jesús que solo Él puede hacer?
Esta semana, ora por eso cada día y termina diciendo: «Sí, Señor, yo creo».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
