Job había estado luchando de palabras con sus compañeros a consecuencia de la sabiduría y del conocimiento del que pretendían mientras discutían con él. Job, por su parte, también les habla, les dice y discute con ellos con su saber. Pero, el asunto en la vida de los vivientes es que nuestro conocimiento sale la mayoría de las veces para defender nuestra causa y para defender lo que no se debe defender. Lo que debemos hacer es aprender de lo que son nuestros quebrantos. Hay que saber que el quebranto viene porque antes se ha manifestado la soberbia (Proverbios 16:18) y antes de la caída la altivez de espíritu.
Lo que leemos en este pasaje del capítulo 26:5-14 es la contestación de Job al pequeño discurso de Bildad. Job está aquí envuelto en una de sus grandes discusiones sobre "la grandeza de Dios." Lo que le hablaban sus compañeros era una demostración del conocimiento, del saber que tenían. Lo que había allí era una discusión entre ellos. Estaban allí para demostrar: ¡quién sabía más! Cuando se va a hablar hay que hablar con un deseo de poner a Dios en alto. De lo contrario, uno lo que hace es tomar la actitud de presumir de la grandeza que se cree tener y no de expresar el verdadero conocimiento del hombre.
Aquí en el pasaje JOB HABLA DE LA INFINITA GLORIA Y DEL INFINITO PODER DE Dios. Él deja ver la soberanía de Dios. Aun estando bajo el quebranto de su carne, Job deja ver claro cuan grande es Dios. Es que Dios se deja ver ante los hombres. SU PODER se muestra en lo que está a nuestro alrededor y así su autoridad. Se deja ver en la tierra que Él es el Señor y que hay que conocer su grandeza. De ahí debemos partir para poder entender lo que vivimos. En Él está todo el poder, el dominio, la autoridad y la grandeza; ante Él es mejor ¡enmudecer! Job deja ver que Dios no solo domina soberanamente en los cielos sino que su dominio es total, ¡hasta en las sombras espectrales de los muertos! Job 26:6
(vs. 5) Los mares se sienten sobrecogidos en lo más profundo de la región subterránea que también se extiende debajo de ellos. El Seol, el Infierno se retuerce. Las aguas y las criaturas que habitan en ellas tiemblan. Las almas de los muertos también tiemblan ante Dios. No solo existe EL PODER DE Dios en sus alturas (los cielos) sino que también alcanza hasta la región de los muertos. Nadie se aguanta ante Él, ni aún en el Infierno las personas dejan de temblar. Job 26:6 ("El Seol está descubierto delante de él y el Abadón no tiene cobertura.") El Abadón es la morada de la destrucción, es decir, el lugar de las almas perdidas (Apoc. 9:11) el cual no tiene cobertura de los ojos de Dios. El Seol (Hades) es una morada temporera de los que mueren, un lugar previo a la resurrección. El cuerpo resucitará, así que antes de eso El Poderoso Dios mirará lo que será el polvo de nuestros huesos.
Job 26:7 ("El extiende el norte sobre vacío, cuelga la tierra sobre nada.") El norte, es decir, la parte más alta del cielo. La tierra pende en el vacío por el poder soberano de Dios. El hombre no puede colgar una pluma sobre la nada, pero Dios cuelga sobre la nada el mundo, el universo entero. En sus nubes ata las aguas (vs.8). Como en vasijas de aire que por livianas que son no se revientan con el peso del agua que en ellas hay (Proverbios 30:4). Es como si Dios guardara las aguas en enormes sacos y sin embargo no se rompen a pesar de ser tan colosales (de proporciones extraordinarias). ¡Qué grande es la cantidad de agua que transportan y tan fina la envoltura que las encierra! Y en beneficio de la tierra Dios las hace destilar su contenido gota a gota y no todo de una vez.
Dios restringe, encubre, más bien rodea y encierra la faz de su trono (vs. 9). Dios hace de las nubes un velo para encubrir la gloria no solo de su persona sino hasta del exterior de su trono. Lo encubre de "los ojos profanos." Su mediación o participación en un asunto está en todas partes, pero Él mismo se hace invisible. También con su poder Él ha trazado un término a las aguas (vs. 10). El horizonte separa el cielo y la tierra, cuando la luz cae sobre nuestro horizonte el otro hemisferio está obscuro. Así Dios ha trazado perfectamente el término entre la luz y las tinieblas. Las columnas, las montañas que parecen sostener el cielo (vs. 11) se espantan a Su reprensión, como el trueno que retumba de peñasco en peñasco.
Dios hiere el orgullo, la arrogancia del hombre y de todo lo creado. Lo hace con su saber, con su conocimiento. Hiere el orgullo del hombre y también hiere la arrogancia del mar, Él lo agita. Es que Dios nos limpia de todo el orgullo y la arrogancia (Vs. 12) para que conozcamos en algún grado SU GRANDEZA Y SU PODER.
Lo que conocemos de Dios, de su poder y de sus obras es nada en comparación con lo que Dios es y lo que Dios ha hecho. Ahora nuestros conocimientos son como son nuestras capacidades, que son pequeñas y superficiales. PERO, EL DESCUBRIMIENTO PLENO DE LA GLORIA DIVINA ESTÁ RESERVADO PARA EL ESTADO DE LA FUTURA GLORIA NUESTRA. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Su Poder
Job 26:5-14
“He aquí, estas cosas son sólo los bordes de sus caminos; ¡Y cuán leve es el susurro que hemos oído de él! Pero el trueno de su poder, ¿quién lo puede comprender?”
Job y sus compañeros discutían para demostrar quién sabía más, pero en este pasaje Job habla de la infinita gloria y del infinito poder de Dios. Su poder se ve en todo lo que nos rodea, y lo que conocemos de Él es apenas el borde de sus caminos. Estos son los puntos para la semana.
- Muchas veces nuestro conocimiento sale para defender nuestra causa y lo que no se debe defender. Lo que debemos hacer es aprender de nuestros quebrantos, porque antes del quebranto se manifiesta la soberbia.
- Cuando se va a hablar, hay que hablar con el deseo de poner a Dios en alto. De lo contrario, uno termina presumiendo de la grandeza que cree tener, como quien discute para ver quién sabe más.
- El poder de Dios alcanza hasta lo profundo: los mares y sus criaturas tiemblan, y el Seol y el Abadón están descubiertos delante de Él. Nadie se aguanta ante Él, ni aun en la región de los muertos.
- Dios cuelga la tierra sobre nada, cuando el hombre no puede colgar ni una pluma sobre el vacío. Ata las aguas en sus nubes sin que se rompan, y las hace destilar gota a gota para beneficio de la tierra.
- Dios encubre con su nube la faz de su trono y le puso límite a las aguas, entre la luz y las tinieblas. Su mano está en todas partes, pero Él mismo se hace invisible a los ojos profanos.
- Dios hiere el orgullo y la arrogancia del hombre, como agita el mar con su poder. Nos limpia de todo orgullo para que conozcamos en algún grado su grandeza y su poder.
- Lo que conocemos de Dios es nada comparado con lo que Él es: apenas los bordes de sus caminos. El descubrimiento pleno de la gloria divina está reservado para nuestra gloria futura.
Cuando te veas defendiendo tu propia causa en una discusión, calla y habla de la grandeza de Dios en vez de la tuya.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
La Tierra Colgada sobre Nada
Job 26:5-14
Para leer en voz alta con los niños
“He aquí, estas cosas son sólo los bordes de sus caminos; ¡Y cuán leve es el susurro que hemos oído de él! Pero el trueno de su poder, ¿quién lo puede comprender?”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: lo que sabemos de Dios es poquito, como ver solo la orillita de un camino, y su poder es tan grande que nadie lo entiende del todo. Job dijo que Dios cuelga la tierra sobre nada y guarda el agua en las nubes como en sacos que no se rompen.
- Job y sus amigos discutían para ver quién sabía más. Pero cuando tú hablas, debes hablar para que Dios quede en alto, no para presumir.
- Tú no puedes dejar una pluma colgando en el aire sin que se caiga. Pero Dios sostiene la tierra entera sobre nada, con su poder.
- Las nubes cargan muchísima agua y no se rompen. Y Dios no deja caer toda el agua de una vez: la manda gota a gota para regar la tierra.
- Hasta el mar profundo y sus animales tiemblan delante de Dios. No hay lugar escondido para Él: Dios lo ve todo, aunque tú no lo puedas ver a Él.
- Pero cuidado: Dios corrige el orgullo. Al que se cree grande y presume, Dios lo hace pequeño para que aprenda cuán grande es Él.
- Todo lo que sabemos de Dios es solo la orillita. Un día, en la gloria, lo vamos a conocer mucho mejor.
¿Qué cosa de la creación te hace pensar en lo grande que es Dios?
Esta semana, cada noche, mira el cielo o las nubes y dale gracias a Dios por una cosa que Él hizo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
