Mega Zoé
Estudio #0860Iglesia en las casas

Su Poder

Su Poder enseña a caminar con sabiduría espiritual y vivir con la mirada puesta en la vida eterna.

Antiguo TestamentoJobSEMANA DEL 9 @ 15 JUNIO DE 20155 min lectura

Job había estado luchando de palabras con sus compañeros a consecuencia de la sabiduría y del conocimiento del que pretendían mientras discutían con él. Job, por su parte, también les habla, les dice y discute con ellos con su saber. Pero, el asunto en la vida de los vivientes es que nuestro conocimiento sale la mayoría de las veces para defender nuestra causa y para defender lo que no se debe defender. Lo que debemos hacer es aprender de lo que son nuestros quebrantos. Hay que saber que el quebranto viene porque antes se ha manifestado la soberbia (Proverbios 16:18) y antes de la caída la altivez de espíritu.

Lo que leemos en este pasaje del capítulo 26:5-14 es la contestación de Job al pequeño discurso de Bildad. Job está aquí envuelto en una de sus grandes discusiones sobre "la grandeza de Dios." Lo que le hablaban sus compañeros era una demostración del conocimiento, del saber que tenían. Lo que había allí era una discusión entre ellos. Estaban allí para demostrar: ¡quién sabía más! Cuando se va a hablar hay que hablar con un deseo de poner a Dios en alto. De lo contrario, uno lo que hace es tomar la actitud de presumir de la grandeza que se cree tener y no de expresar el verdadero conocimiento del hombre.

Aquí en el pasaje JOB HABLA DE LA INFINITA GLORIA Y DEL INFINITO PODER DE Dios. Él deja ver la soberanía de Dios. Aun estando bajo el quebranto de su carne, Job deja ver claro cuan grande es Dios. Es que Dios se deja ver ante los hombres. SU PODER se muestra en lo que está a nuestro alrededor y así su autoridad. Se deja ver en la tierra que Él es el Señor y que hay que conocer su grandeza. De ahí debemos partir para poder entender lo que vivimos. En Él está todo el poder, el dominio, la autoridad y la grandeza; ante Él es mejor ¡enmudecer! Job deja ver que Dios no solo domina soberanamente en los cielos sino que su dominio es total, ¡hasta en las sombras espectrales de los muertos! Job 26:6

(vs. 5) Los mares se sienten sobrecogidos en lo más profundo de la región subterránea que también se extiende debajo de ellos. El Seol, el Infierno se retuerce. Las aguas y las criaturas que habitan en ellas tiemblan. Las almas de los muertos también tiemblan ante Dios. No solo existe EL PODER DE Dios en sus alturas (los cielos) sino que también alcanza hasta la región de los muertos. Nadie se aguanta ante Él, ni aún en el Infierno las personas dejan de temblar. Job 26:6 ("El Seol está descubierto delante de él y el Abadón no tiene cobertura.") El Abadón es la morada de la destrucción, es decir, el lugar de las almas perdidas (Apoc. 9:11) el cual no tiene cobertura de los ojos de Dios. El Seol (Hades) es una morada temporera de los que mueren, un lugar previo a la resurrección. El cuerpo resucitará, así que antes de eso El Poderoso Dios mirará lo que será el polvo de nuestros huesos.

Job 26:7 ("El extiende el norte sobre vacío, cuelga la tierra sobre nada.") El norte, es decir, la parte más alta del cielo. La tierra pende en el vacío por el poder soberano de Dios. El hombre no puede colgar una pluma sobre la nada, pero Dios cuelga sobre la nada el mundo, el universo entero. En sus nubes ata las aguas (vs.8). Como en vasijas de aire que por livianas que son no se revientan con el peso del agua que en ellas hay (Proverbios 30:4). Es como si Dios guardara las aguas en enormes sacos y sin embargo no se rompen a pesar de ser tan colosales (de proporciones extraordinarias). ¡Qué grande es la cantidad de agua que transportan y tan fina la envoltura que las encierra! Y en beneficio de la tierra Dios las hace destilar su contenido gota a gota y no todo de una vez.

Dios restringe, encubre, más bien rodea y encierra la faz de su trono (vs. 9). Dios hace de las nubes un velo para encubrir la gloria no solo de su persona sino hasta del exterior de su trono. Lo encubre de "los ojos profanos." Su mediación o participación en un asunto está en todas partes, pero Él mismo se hace invisible. También con su poder Él ha trazado un término a las aguas (vs. 10). El horizonte separa el cielo y la tierra, cuando la luz cae sobre nuestro horizonte el otro hemisferio está obscuro. Así Dios ha trazado perfectamente el término entre la luz y las tinieblas. Las columnas, las montañas que parecen sostener el cielo (vs. 11) se espantan a Su reprensión, como el trueno que retumba de peñasco en peñasco.

Dios hiere el orgullo, la arrogancia del hombre y de todo lo creado. Lo hace con su saber, con su conocimiento. Hiere el orgullo del hombre y también hiere la arrogancia del mar, Él lo agita. Es que Dios nos limpia de todo el orgullo y la arrogancia (Vs. 12) para que conozcamos en algún grado SU GRANDEZA Y SU PODER.

Lo que conocemos de Dios, de su poder y de sus obras es nada en comparación con lo que Dios es y lo que Dios ha hecho. Ahora nuestros conocimientos son como son nuestras capacidades, que son pequeñas y superficiales. PERO, EL DESCUBRIMIENTO PLENO DE LA GLORIA DIVINA ESTÁ RESERVADO PARA EL ESTADO DE LA FUTURA GLORIA NUESTRA. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz