Mega Zoé
Estudio #1492Iglesia en las casas

El Cielo

Perseverar en la oración y vivir en santidad sostienen el llamado central de este estudio.

Antiguo TestamentoSalmosDomingo, 2 de marzo del 20255 min lectura

El Señor afirmó en los cielos Su trono, y Su reino dominó sobre todo. Él tuvo un cuervo (1 Reyes 17:4) para Elías; beberás del arroyo; y "Yo he mandado a "los cuervos" que te den allí de comer; una calabaza para Jonás (Jonás 4:6). No hay ocasión, ni aún la hora de muerte; no hay lugar, ni el más terrible tormento; no hay criatura, ni el diablo, de lo que el Señor no nos pueda librar. Porque Él es Dios. Por tanto, en todo tiempo y en todo lugar y contra todas las criaturas, confiemos en Él para ser librados.

I. El cielo azul nos habla de la grandeza de Dios y de todo lo que ha hecho.

A. Aunque todos los predicadores de la tierra callaran y toda boca humana cesara de publicar la gloria de Dios.

1. Belleza manifiesta de Su santidad.

2. Es la manifestación pública de Su santidad.

3. (Levíticos 10:3) La gloria de Dios es la belleza manifiesta de Su santidad.

4. Dios dice que manifestará Su santidad a los que están cerca de Él y que ante todo el pueblo será glorificado.

5. 6. 7. La gloria de Dios es la belleza infinita y la grandeza de las múltiples perfecciones de Dios. Es ver Su carácter, Su valor y Sus atributos (cualidades). Esta sería otra forma de describirlo: la gloria de Dios es la belleza infinita y la grandeza de Sus múltiples perfecciones.

8. 9. (Salmos 19:1) Los cielos cuentan la gloria de Dios. El libro de la naturaleza tiene tres hojas: el cielo, la tierra y el mar, de los cuales el cielo es el primero y el más glorioso, y con su ayuda podemos ver las bellezas de las otras dos.

10. (Filipenses 3:20) Filipos era una colonia de Roma (Hechos 16:12) por tal razón, los filipenses eran ciudadanos de Roma y gozaban de su protección y privilegios.

11. 12. Eran también ciudadanos de su gobierno local. Frente a este trasfondo, el apóstol recuerda a los creyentes "que su ciudadanía está en los cielos."

13. No solo somos ciudadanos del cielo, ¡sino que también "del cielo" esperamos anhelantes al Salvador, al Señor Jesucristo!

14. 15. 16. 17. (Eclesiastés 3:1) Lo que está debajo del cielo tiene su hora. Debajo del cielo tiene su hora para ti. Todo tiene su tiempo debajo del cielo. Algunos de estos cambios se deben únicamente a la mano de Dios; otros dependen de la voluntad del hombre.

18. 19. En el cielo hay movimiento sin cambio, pero bajo el sol todo cambia. La vida del hombre sobre la tierra: Nacer y Morir, como ocurre en el mundo de la naturaleza: "sembrar y segar."

20. 21. 22. 23. (Jeremías 32:17) Tú hiciste el cielo y la tierra con Tu gran poder y con Tu brazo extendido." Que para Él nada es imposible "Y no hay nada que sea demasiado difícil para Ti". Que es un Dios de justicia. Que es un Dios de dominio y mando universal.

24. 25. 26. 27. 28. 29. Es un Dios grande porque es poderoso. Su morada el cielo, pero rige: gobierna el universo entero, sin límites. (Mateo 22:2) El reino de los cielos. Asemejó "el reino de los cielos a un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo." La invitación se hacía en dos etapas. Primero había una invitación por adelantado, comunicada de manera personal por unos siervos, los cuales se encontraron con un rotundo rechazo.

30. La segunda invitación les anunciaba que el banquete estaba ya preparado y fue tratado con menosprecio por algunos, demasiado ocupados con sus granjas y negocios y de manera violenta por otros, que, echando manos a los siervos, los maltrataron y los mataron.

31. 32. 33. (Salmo 73:25-26) ¡Ah! Señor Jesús: Tú eres el mejor de los amigos. Tú eres el objeto (materia) de mi amor; mi alma te busca; mi corazón te anhela. ¿Qué me "importa el mundo" con todos sus placeres y pompas, su poder y gloria, a menos que Tú estés en él?

34. ¿Qué me importa la comida más delicada, las bebidas más dulces y la compañía más alegre a menos que Tú estés presente y a menos que pueda mojar mi bocado en Tus heridas, endulzar mi bebida con Tu gracia y oír Tus palabras confortantes!

35. Ciertamente, Salvador mío, incluso si yo estuviera en el cielo y no te hallara allí, no me "parecería que fuera el cielo".

36. Por tanto, Señor Jesús, cuando, con lágrimas, "suspiros y anhelos de mi corazón" y "esperanza paciente", te busco, no te escondas de mí", "sino permíteme que te halle; porque, "¡Señor! ¿a quién tengo en el cielo" sino a Ti?; y no hay sin Ti ningún bien en la tierra para mí.

37. Mi carne y mi corazón desfallecen, pero Dios es la fuerza de mi corazón y mi porción para siempre. C.S.

38. 39. 40. 41. 42. 43. 44. Pues amo al cielo porque allí mora mi Amado. (Salmo 123:1) Levanto mis ojos hacia Ti. Es el testimonio de un corazón creyente, humilde. La infidelidad nunca llevará a un hombre por encima de la tierra. El orgullo tampoco puede hacer subir a un hombre más arriba de la tierra. Es el testimonio de un corazón obediente. Un hombre que levanta sus ojos a Dios, reconoce esto: Señor, "yo soy Tu siervo."

45. Es el testimonio (declaración) de un corazón agradecido; reconocer que toda buena dádiva, (regalo) todo don perfecto, procede de la mano de Dios.

46. 47. Es el testimonio de un corazón celestial. Es el testimonio de un corazón devoto (fervoroso, piadoso); "no hay parte del cuerpo", aparte de la lengua, que sea mayor que el ojo, como "agente" (se confía para actuar y tomar decisiones) de la oración."

48. 49. Es el testimonio de un corazón celestial. ¿Qué tú? El que levanta sus ojos al cielo reconoce que está cansado de la tierra; "su corazón no está aquí", su esperanza y su deseo están arriba, porque pertenecen al cielo. Amén

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz