Cuando el evangelio era levantado por amor, entrega y convicción (creencia firme y establecida, convencimiento, convencerse de que uno mismo está y estará bien) en aquellos maravillosos seres humanos con tal entrega. Pablo estando ya en Mileto, envió recado a los ancianos de Éfeso, para pedirles que viniesen a encontrarse con él. Largo viaje que le tocaba hacer a los ancianos, para una despedida de amor, pasión, entrega, dolor y muerte por Cristo.
I. Hermoso y magnífico mensaje que oyeron de labios del gran apóstol.
A. En él tenemos un valioso "retrato del siervo ideal del Señor Jesucristo".
1. Un hombre ardientemente consagrado al Señor.
2. Se le sirve al Salvador ardientemente (pasión, fervor y entrega).
3. Era infatigable, (incansable) indomable (no se puede domar, rendir), constante.
4. Estaba marcado por una verdadera humildad.
5. No había precio demasiado alto que pagar.
6. Su ministerio era resultado de un profundo ejercicio del alma.
7. Tenía una santa intrepidez (valentía, valor, arriesgado, coraje) y audacia (atrevimiento).
8. Que viviese o muriese era lo que menor importancia tenía.
9. La importancia era que se llevase a cabo "la voluntad de Dios" y que los hombres llegaran al evangelio.
10. Era desprendido en todas sus acciones (acto de llevar a cabo algo, obrar).
11. Prefería dar antes que recibir.
12. No le arredraban (temor, apartar, separar, hacer volver atrás, asustar, atemorizar) las dificultades.
13. Practicaba lo que predicaba.
14. (18-19) El apóstol recordó a los ancianos de Éfeso acerca de su "comportamiento" cuando vivía "entre" ellos.
15. Desde el primer día que "había entrado" en Asia y todo el tiempo que estuvo allí, servía "al Señor con toda humildad" y abnegación.
16. En relación con su ministerio, hubo una constante tensión sobre su constitución emocional, hubo "lágrimas de dolor" y pruebas.
17. Constantemente había sufrido persecución por las asechanzas (emboscada, encerrona, trampa, engaño (de alguien) para hacer daño) de los judíos.
18. Pero a pesar de todas las adversas (hostil, enemigo, fatal) circunstancias, su ministerio había sido intrépido (valiente, bravo, atrevido) y valeroso.
19. (20-21) Pablo no se había retraído de anunciar nada "que fuese útil" para el bien espiritual de los efesios.
20. Los había enseñado públicamente y "por las casas", constreñido (obligar, forzar) por su amor a Cristo.
21. Para él no se trataba de celebrar reuniones a intervalos (espacio, distancia) regulares, sino de aprovechar cada oportunidad para alentar el crecimiento entre los creyentes.
22. Sin discriminación acerca de nacionalidad o trasfondo religioso, predicó la necesidad del arrepentimiento para con Dios y de la fe en nuestro Señor Jesucristo.
23. 24. 25. 26. Estos son dos aspectos fundamentales del evangelio. "En cada caso genuino de conversión "hay arrepentimiento y fe." Son las dos caras de las monedas del evangelio. Si una persona no está arrepentida, la "fe" salvadora será imposible.
27. Por otra parte, el "arrepentimiento" no servirá de nada excepto que fuese seguido de "fe" en el Hijo de Dios.
28. El arrepentimiento es un cambio radical (primordial, fundamental, principal, importante, drástico, tajante) de actitud en que el pecador reconoce su condición de pérdida y se inclina ante el juicio de Dios respecto a su culpa.
29. 30. 31. La "fe" es la entrega de uno a Jesucristo como Señor y Salvador. La fe da por sentado o cierto el arrepentimiento. ¿Cómo podría "nadie" verdaderamente aceptar a Jesucristo como Salvador si no se diese cuenta de que necesita un Salvador?
32. Esta conciencia a la que se llega por el ministerio de conversión del Espíritu Santo es el arrepentimiento.
33. (22-23) Habiendo pasado revista a su pasada conducta entre los efesios, el apóstol "mira" ahora "adelante" a los "padecimientos" que le esperaban.
34. Era apremiado (apurar, apresurar) "en" su espíritu a Jerusalén.
35. Era un apremio (apuro) "interno", que "aparentemente no podía quitarse de encima".
36. Aunque no sabía exactamente qué sucedería en Jerusalén, sí sabía que le esperaban "cadenas" y "tribulaciones" como parte regular de su vida.
37. El Espíritu Santo había estado dándole a conocer este hecho por todas las ciudades, quizá por medio del ministerio de profetas, o quizá por la misteriosa comunicación interior de la inteligencia divina.
38. (24) Mientras el apóstol ponderaba (examinar con cuidado) la perspectiva (punto de vista desde el cual se considera o se analiza un asunto) que tenía en su mente, no pensaba que debía tener su "vida" en gran consideración.
39. 40. 41. Su ambición era "obedecer" a Dios y "agradarle". Si por ello era llamado a "ofrecer su vida", estaba dispuesto a hacerlo. Ningún sacrificio que pudiese hacer por Aquel que murió por él sería nunca demasiado de grande.
42. Todo lo que importaba era acabar su carrera y "el" ministerio que "había recibido del Señor Jesús, para dar solemne testimonio del evangelio de la gracia de Dios".
43. 44. 45. Ningún título podría expresar mejor las buenas nuevas que predicaba. Pablo predicaba el "evangelio de la gracia de Dios". Es un entusiasta y amante mensaje del favor inmerecido de Dios para con los culpables e impíos pecadores que nada merecen sino el infierno eterno.
46. Cuenta como el Amado "Hijo de Dios llegó de la más alta gloria del cielo para sufrir, derramar Su sangre y morir en el Calvario, para que todos los que creen en Él reciban el perdón de pecados y la vida eterna". Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Retrato Ideal Del Siervo Del Señor Jesucristo
Hechos 20:17-38
“ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús”
En la despedida de Pablo a los ancianos de Éfeso tenemos un valioso retrato del siervo ideal del Señor Jesucristo: un hombre ardientemente consagrado, humilde e incansable, para quien vivir o morir importaba menos que hacer la voluntad de Dios. Estos son los puntos para la semana.
- El siervo ideal es infatigable, indomable y constante; está marcado por una verdadera humildad, no hay precio demasiado alto que pagar, prefiere dar antes que recibir, no le arredran las dificultades y practica lo que predica.
- Desde el primer día en Asia, Pablo sirvió al Señor con toda humildad, con lágrimas de dolor y pruebas, perseguido por las asechanzas de los judíos; aun así, su ministerio fue intrépido y valeroso.
- No se retrajo de anunciar nada útil: enseñó públicamente y por las casas, constreñido por su amor a Cristo, aprovechando cada oportunidad y no solo las reuniones a intervalos regulares.
- Predicó a todos el arrepentimiento para con Dios y la fe en Jesucristo, las dos caras de la moneda del evangelio: sin arrepentimiento la fe salvadora es imposible, y el arrepentimiento no sirve sin la fe.
- El arrepentimiento es un cambio radical de actitud en que el pecador reconoce su condición de perdido y se inclina ante el juicio de Dios. La fe es entregarse a Jesucristo como Señor y Salvador.
- Pablo iba a Jerusalén sabiendo que le esperaban cadenas y tribulaciones. Su ambición era obedecer y agradar a Dios; ningún sacrificio por Aquel que murió por él sería demasiado grande.
- Solo importaba acabar su carrera y testificar del evangelio de la gracia de Dios: el favor inmerecido para pecadores que nada merecen sino el infierno, por el Hijo que derramó Su sangre en el Calvario.
Busca esta semana una oportunidad fuera del templo, en tu casa, tu trabajo o una visita, para hablarle a alguien del arrepentimiento y la fe en Jesucristo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Pablo Rumbo a las Cadenas
Hechos 20:17-38
Para leer en voz alta con los niños
“ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: a Pablo no le importaba tanto su propia vida como terminar con alegría el trabajo que Jesús le dio. Iba camino a Jerusalén sabiendo que allá lo esperaban cadenas, y aun así no se echó para atrás.
- Pablo llamó a los líderes de la iglesia de Éfeso para despedirse. Ellos hicieron un viaje largo para verlo, porque lo querían mucho.
- Pablo servía a Jesús con humildad. No se creía más que nadie, y seguía trabajando aunque llorara y aunque la gente le pusiera trampas.
- Enseñaba de Jesús en todas partes: delante de todos y de casa en casa. No esperaba el día de culto para hablar de Jesús.
- Pablo le decía a todos dos cosas: arrepiéntete, que es darte cuenta de lo malo que hiciste y dejarlo, y cree en Jesús. Las dos van juntas, como las dos caras de una moneda.
- Pablo sabía que en Jerusalén lo iban a encadenar. Aun así fue, porque quería obedecer a Dios más que estar cómodo.
- Él predicaba la gracia de Dios: aunque merecíamos castigo por nuestros pecados, Jesús bajó del cielo y murió por nosotros para perdonarnos.
¿Qué tarea te ha dado Dios en tu casa o en tu escuela?
Esta semana, termínala cada día con alegría, sin rendirte.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
