Las condiciones para disfrutar de la comunión con Dios son caminar en justicia (dar a cada uno lo que le corresponde) hablar lo recto. El carácter del bueno aún en tiempos de general iniquidad; Él camina rectamente. Actúa según normas de la equidad (distribución justa, igualdad) dándole a cada uno lo suyo; no solo a Dios, sino también a los hombres. También habla rectamente con honesta (decente, buena calidad) intención y con mesura (moderación) de palabras.
I. Nunca hará opresión del prójimo, así como recibir soborno para impedir que se haga justicia.
A. Sacude sus manos de recoger soborno (dinero, regalos, posición de autoridad para influir en las decisiones de una persona).
1. Tapa los oídos para no escuchar propuestas sanguinarias (crueles) es decir, de conspiraciones (un acuerdo secreto entre dos o más personas generalmente ilegal o dañino) para derramar sangre; el que cierra sus ojos para no ver cosas malas porque aborrece el pecado de tal manera que no puede sufrir al ver a otros cometerlo.
2. Los que quieren preservar la pureza de su alma, deben también cerrar los oídos a la tentación y desviar los ojos del pecado y de las vanidades del mundo.
3. (16) El consuelo del bueno que puede animarle aún en tiempos de calamidad general (desgracia, desastre, catástrofe, altera el orden).
4. Este hombre estará a salvo, pues tendrá comunión con el Dios que es fuego consumidor pues para él será una luz regocijadora (alegría, festejar).
5. En cuanto a los presentes apuros y calamidades no llegarán a hacerle daño pues habitará en alturas, refugio en Dios, baluarte de rocas.
6. El baluarte o bastión es un reducto fortificado que se proyecta hacia el exterior del cuerpo, réplica de una fortaleza, situado generalmente en las esquinas de los muros de cortina, como punto fuerte de la defensa contra el asalto de tropas enemigas.
7. El Dios que es la roca de las edades (o de la eternidad) será su alto torreón (torre grande en las fortalezas).
8. Allí no le faltará nada de lo que necesita para subsistir, tiene seguro el pan y el agua, por muy duro y estrecho que sea el cerco puesto a la ciudad.
9. 10. Quienes temen a Dios, nunca carecerán de cualquier cosa que sea buena para ellos. (Salmos 91: 14) A quienes pertenecen dichas promesas; se describen mediante tres señales.
a. Los que han puesto en Dios su amor.
b. Le aman quienes le conocen bien.
c. Los que conocen Su nombre.
11. No podemos conocer perfectamente Su naturaleza, pero se nos ha dado a conocer por Su nombre y por Sus obras.
12. 13. Los que le invocan en oración y guardan con Él una correspondencia constante. Cuáles son las promesas que Dios hace a los santos: "que, a su debido tiempo, los librará de su angustia".
14. "Los libraré y de nuevo", con lo que denota (indica, anuncia) una doble liberación: de la angustia y en la angustia.
15. (Isaías 58: 14) La recompensa de una correcta observancia del sábado, a nuestras vidas será una observancia (sumisión, cumplimiento, disciplina, obediencia, cumplimiento exacto y puntual de lo que se manda a ejecutar); "en la obra misma hallarían la recompensa, entonces te deleitarás en Jehová", pues Él se había de manifestar más y más en ellos.
16. Si cumplimos con alegría nuestro deber, obtendremos de Él cumplida satisfacción.
17. También obtendrían de Él honor subido (fuerte y muy elevado, que excede el término ordinario); "yo te haré subir sobre las alturas de la tierra", frase que equivale a obtener honor, poder y prestigio e influencia.
18. Si Dios, mediante Su gracia, nos capacita para vivir por encima de lo mundano, también nos honrará exaltándonos sobre el mundo.
19. Obtendrían también provecho material de la observancia, de lo que se le mandó a cumplir, sobre la heredad de Jacob: "y te alimentaré con la herencia de Jacob, tu padre".
20. 21. Su pueblo tenía que cumplir con el sábado. Con la expresión, "la herencia de Jacob", se describe todo el territorio que le fue prometido a Jacob (Génesis 28:14).
22. (Habacuc 3:18) Los que cuando se sentían llenos se regocijaban en Dios, por todo y cuando se sienten vacíos se pueden regocijar (celebrar con intensidad, gozar) por todo en Dios y sentados sobre un montón de ruinas, cantar alabanzas a la gloria de Dios.
23. Esta es la base principal de nuestro gozo en el Señor, que Él es el Dios de nuestra eterna salvación y al ser así, podemos regocijarnos en Él en medio de nuestros mayores apuros, puesto que esos apuros no pueden impedir nuestra salvación, sino por el contrario, ayudar a ella y promoverla.
24. El gozo en Dios nunca está fuera de tiempo ni lugar, más aún, nunca está en mejor sazón que cuando en el mundo nos encontramos con pérdidas y cruces, pues es entonces cuando se muestra que nuestro corazón no está puesto en las cosas de este mundo, ni ligada a ella nuestra felicidad.
25. El que es el Dios de nuestra salvación en el mundo de abajo, para llevarnos allá en nuestro caminar y ayudarnos a remontar (superar, vencer) las dificultades y la oposición que nos salgan al encuentro en nuestro viaje.
26. Por eso el profeta que había comenzado su oración con temor y temblor, la concluye con gozo triunfal puesto que, para un alma buena, la oración es el alivio del corazón.
27. Quien está afligido y ha orado correctamente, puede entonces sentirse tan cómodo, puede entonces estar tan alegre como para entonar Salmos. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Caminar en Justicia
Isaías 33:15-16
“El que camina en justicia y habla lo recto; el que aborrece la ganancia de violencias, el que sacude sus manos para no recibir cohecho”
Caminar en justicia es dar a cada uno lo que le corresponde, a Dios y a los hombres, y hablar lo recto con honesta intención. Esa es la condición para disfrutar la comunión con Dios, y a quien así camina Dios lo guarda en las alturas. Estos son los puntos para la semana.
- El bueno camina rectamente aun en tiempos de maldad general. Nunca oprime al prójimo ni recibe soborno para impedir que se haga justicia: sacude sus manos de todo regalo o posición que quiera torcer su decisión.
- Tapa sus oídos a las conspiraciones para hacer daño y cierra sus ojos para no ver cosa mala, porque aborrece el pecado. Quien quiere guardar pura su alma cierra los oídos a la tentación.
- A ese hombre no le llegará el daño aun en tiempo de calamidad: habitará en las alturas, refugiado en Dios, la roca de las edades. No le faltará el pan ni el agua, por duro que sea el cerco.
- Quienes temen a Dios nunca carecerán de lo que es bueno para ellos. Esas promesas son para los que han puesto en Dios su amor, conocen su nombre y le invocan en oración con una correspondencia constante.
- Dios promete una doble liberación: de la angustia y en la angustia. Y si cumplimos con alegría nuestro deber, en la obra misma hallaremos la recompensa y nos deleitaremos en Jehová.
- El gozo en Dios nunca está fuera de tiempo: aun sentados sobre un montón de ruinas podemos cantarle alabanzas, porque Él es el Dios de nuestra salvación, y los apuros no pueden impedirla.
- El profeta comenzó su oración con temor y temblor y la terminó con gozo triunfal. Para un alma buena, la oración es el alivio del corazón, y quien ha orado correctamente puede entonar salmos.
Revisa tus manos, tus oídos y tus ojos: escoge una cosa que no es recta y que has estado oyendo o mirando, y ciérrale la puerta esta semana.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Oídos Tapados, Ojos Cerrados
Isaías 33:15-16
Para leer en voz alta con los niños
“El que camina en justicia y habla lo recto; el que aborrece la ganancia de violencias, el que sacude sus manos para no recibir cohecho”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios cuida al que vive haciendo lo justo, dice la verdad y no acepta regalos para hacer trampa. Es como alguien que se tapa los oídos y cierra los ojos para que no le entre lo malo; Dios lo guarda arriba, en una fortaleza de rocas.
- Caminar en justicia es ser justo con todos: con Dios y con la gente. Es no hacer trampa, no abusar de nadie y decir la verdad con palabras buenas.
- A veces alguien te ofrece algo para que hagas lo malo o para que te quedes callado. El que camina con Dios sacude las manos y dice: «No, gracias».
- Te tapas los oídos cuando alguien quiere planear algo para hacerle daño a otro. Cierras los ojos cuando en la pantalla sale algo que no está bien.
- Pero cuidado: lo que dejas entrar por los oídos y los ojos ensucia tu corazón. El que quiere tener el corazón limpio aprende a no mirar ni oír lo malo.
- Al que camina así, Dios lo cuida como una fortaleza de rocas en lo alto, donde el enemigo no llega. Nunca le falta el pan ni el agua.
- Aun cuando las cosas salen mal, puedes cantarle a Dios. Si estás triste o con miedo, ora: la oración alivia el corazón.
¿Hay algo que miras o escuchas que no le gustaría a Dios?
Esta semana, cada vez que aparezca, tapa tus oídos o cierra tus ojos.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
