En el Salmos 119:165 "Mucha paz tienen los que aman tu ley y no hay para ellos tropiezo." Vive en paz aquella persona donde hay ausencia de agresión. Su conciencia tiene reposo y tiene contentamiento que le llega por la paz. Cuando uno está en paz es porque está reconciliado con Dios, el estar reconciliado con Dios produce una paz única. Esto sucede si uno ha decidido arreglar su vida con el Señor, si estamos dispuestos a oír los mandamientos de Dios para obedecerlos. Es cuando estamos decididos y dispuestos a escuchar para obedecer, a prestar atención a lo que Dios nos está hablando y estar siempre atentos a cuando Dios nos quiera hablar. La paz del Señor llega cuando somos capaces de ser obedientes cuando Él nos habla, ya sea cuando nos habla violentamente, de una manera fuerte y clara que podemos entender claramente sus palabras y cuando Dios nos habla de una manera tan tenue y suave que solo lo podemos recibir en nuestro espíritu. ¡Hay grandes profundidades de vida y conocimiento para el hombre que le regala a Dios sus oídos!
Cuando Dios nos habla Él da seguimiento a lo que quiere hacer en uno. Hay paz para el que ama lo que Dios ordena y no encuentra tropiezo en Sus palabras. Entendamos que Dios tiene amor y buena voluntad para con el hombre en la tierra. No puedo creer que el Señor tenga mal para el hombre. Cuando hay tropiezos es porque vienen por las malas decisiones, por los muchos pecados, por cosas que se hacen y que tienen un gran desagrado para Dios y las consecuencias llegan de inmediato. El que busca el mal, lo encuentra con sus terribles consecuencias, pero Dios no quiere el mal para sus criaturas. ¡Dios quiere que tú tengas paz como un río! Isaías 48:18 "¡Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Fuera entonces tu paz como un río, y tu justicia como las ondas del mar." El bienestar general de una persona es esta paz prometida por el Señor que es como un río que fluye del trono de Dios.
Dios siempre tiene bendiciones abundantes que fluyen de Él por su buena voluntad para tu vida. No puedo entender porque tenemos que caminar a las anchas de nuestra carne cuando en ello nunca habrá paz. Atender a lo que Dios manda no es complicado, lo complicado de uno es la resistencia al darle tanto lugar y orgullo a la carne. Dios nos dice en Su palabra que cuando uno es oidor y obediente es preservado de los juicios y bendecido con una paz abundante.
Lo que dice en Isaías 48:18 es como si Dios le dijera a Israel: "Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos ¡no hubieses tenido el cautiverio donde tuviste tanta pérdida!" Ese pueblo de Dios hubiese tenido perpetuamente su prosperidad y bendición de paz. Así era la promesa para ellos: "Sería entonces tu paz, tu bienestar general como un río." Bendición tal que tus aguas siempre fluirían, correrían y nunca habría ningún estancamiento de ellas. "Tu justicia (sería) como las ondas del mar", si ellos le hubiesen obedecido. La rectitud de ellos sería fuerte y abundante como una onda del mar al obedecer la voz de Dios. La justicia, es ¡EL TRIUNFO DE TU CAUSA! Cuando no hay justicia es porque se hace lo que conviene a la carne, se busca la ganancia aunque sea deshonesta.
Si el pueblo de Israel hubiera oído a Dios y le hubiera obedecido habrían disfrutado de la justicia de Dios en medio de ellos. Pero se alejaron, no obedecieron lo que Dios les ordenó, a lo que les dirigió. AHORA, POR SU DESOBEDIENCIA, LA CORRIENTE DE SU PROSPERIDAD HABÍA QUEDADO INTERRUMPIDA Y EL TRIUNFO DE SU CAUSA HABÍA SIDO IMPEDIDO. Ellos no obraron en justicia para con Dios cuando Dios había sido justo con ellos en todo. ¡Cuidado! Al no caminar por donde Dios te quiere guiar puedes llegar a perder absolutamente todo, todo, todo. No te alegres con lo que tienes, antes mira bien por lo que dejas de hacer. Fíjate en los grandes riesgos a que te expones al no oír la voz de tu Dios y desobedecerle.
Isaías 32:17 "Y el efecto de la justicia será paz; y la labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre." El efecto de la justicia es paz, reposo, seguridad. La justicia hallará morada en todas las partes y el resultado, es decir, el fruto será paz para el alma. Vive en justicia siendo obediente y la obra que hará la justica en ti será la paz. ¡Sin justicia no hay posibilidad de paz! La justica y la rectitud van de la mano. Donde no hay rectitud no puede haber ninguna paz. Sé justo, vive en justicia para que tengas paz. Haz lo que te toca hacer con firmeza y con decisión: da lo que tienes que dar, no dejes la oración que es tu tiempo con Dios, no descuides lo que Dios te dio para que lo pongas a trabajar para su servicio, lo que Él te demanda dáselo…y tus bendiciones y paz fluirán como un río. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Vive En Justicia Para Que Haya Paz En Tu Vida
Isaías 48:18
“¡Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Fuera entonces tu paz como un río, y tu justicia como las ondas del mar.”
La paz llega cuando uno está reconciliado con Dios y dispuesto a escuchar sus mandamientos para obedecerlos. El efecto de la justicia es paz: sin justicia no hay posibilidad de paz. Estos son los puntos para la semana.
- Mucha paz tienen los que aman la ley de Dios, y no hay para ellos tropiezo. Hay grandes profundidades de vida para el que le regala a Dios sus oídos, hable Él fuerte o suave.
- Dios tiene buena voluntad para con el hombre. Los tropiezos vienen por las malas decisiones y los pecados; el que busca el mal lo encuentra con sus consecuencias, pero Dios quiere tu paz.
- Atender a lo que Dios manda no es complicado; lo complicado es nuestra resistencia, por darle tanto lugar y orgullo a la carne. El oidor obediente es preservado y bendecido.
- Es como si Dios le dijera a Israel: si me hubieras atendido, no habrías sufrido el cautiverio. Tu paz sería un río que corre sin estancarse, y tu justicia fuerte como las ondas del mar.
- Por su desobediencia, la corriente de su prosperidad quedó interrumpida. No te alegres con lo que tienes; mira bien lo que dejas de hacer, porque al desobedecer puedes perderlo todo.
- La justicia y la rectitud van de la mano. Da lo que tienes que dar, no dejes la oración, pon a trabajar lo que Dios te dio, y tu paz fluirá como un río.
Identifica un mandato de Dios que has estado resistiendo, sea la oración, el dar o el servicio, y obedécelo con firmeza esta semana.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Un Río que Nunca se Estanca
Isaías 48:18
Para leer en voz alta con los niños
“¡Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Fuera entonces tu paz como un río, y tu justicia como las ondas del mar.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios dice que si lo obedecemos, tendremos una paz grande que corre como un río. Imagínate un río que nunca se seca ni se queda quieto: su agua siempre corre limpia y fresca.
- Tener paz es sentirte tranquilo por dentro, sin miedo y sin culpa. Esa paz llega cuando estás en paz con Dios y le haces caso.
- Dios te habla. A veces habla fuerte y clarito, y a veces tan bajito que solo lo oyes en tu corazón. Hay que tener los oídos abiertos.
- Dios quiere lo bueno para ti. Pero cuando desobedecemos, vienen problemas. El que busca lo malo, lo encuentra, y eso no es culpa de Dios.
- El pueblo de Israel no le hizo caso a Dios y se los llevaron lejos de su tierra. Su río de paz se detuvo por su desobediencia.
- Obedecer a Dios no es tan difícil. Lo difícil es cuando nos ponemos tercos y queremos hacer lo que nos gusta a nosotros.
- Cuando haces lo correcto, aunque cueste, la paz vuelve a correr. Orar, obedecer y compartir hacen que tu río nunca se quede quieto.
¿En qué cosa te pones terco y no quieres obedecer?
Esta semana, cuando te pidan algo, obedece a la primera y sin quejarte.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
