"¿Quién es el hombre que teme a Jehová? Él le enseñará el camino que ha de escoger. Gozará él de bienestar… La comunión íntima de Jehová es con los que le temen." No se trata de un miedo paralizante, sino de un temor reverencial que lleva a la obediencia y a la humildad; y donde más ventaja llevamos es cuando decidimos temer a Dios. El estudio recorre los tres versículos: la pregunta del temor y el reconocimiento de su grandeza y santidad; la promesa de que Él enseñará el camino, porque quien tiene corazón recto no yerra por falta de dirección celestial y Dios instruye la voluntad sin forzarla; el bienestar que ocupa la estancia del contentamiento, que no depende de la abundancia; y la comunión íntima, esa amistad selecta que las mentes carnales no pueden imaginar y que es una senda que el ojo del águila no conoce. Cierra con Noé, Abraham en Génesis 18:17 y los discípulos de Lucas 24: los amigos que andan juntos se comunican los secretos.
I. Es justo que le temamos.
A. La iglesia es un cuerpo, y es justo que todos le temamos.
1. Cuando somos el cuerpo de Cristo no somos hoy un poquito y mañana otro: es completamente.
2. Donde llevamos más ventaja es cuando decidimos temer a Dios.
B. "A Dios no se le tiene miedo, Dios es misericordia." ¿Y quién hizo el infierno?
1. Todo lo que el hombre sembrare, eso ha de cosechar.
2. La vida no es para hacernos felices; si el primer principio es temer a Dios, seremos guerreros.
3. La vida castiga sin vara y sin fuete: no hace falta publicarlo, la vida lo traerá.
C. Quien teme a Dios no vive en espectáculo ni en revolución.
1. "Temo a Dios": eso me provoca a tener fe.
2. Al temerle, tenemos a Dios a favor nuestro.
II. ¿Quién es el hombre que teme a Jehová? (v. 12).
A. Es un profundo respeto y reverencia que reconoce su grandeza, su poder y su santidad.
1. Si la iglesia está bien o mal, Dios se encargará: no le toca a un mortal.
2. Dios sale a defender su nombre, y a nosotros nos defiende si Él quiere.
B. Al convertirse, la vieja criatura tiene que morir de inmediato.
1. Estar en dos aguas es no haberse convertido: las tinieblas no aguantan la luz.
2. Como el cuarto oscuro: con luz sabes por dónde caminar y no tropiezas.
3. No se es de una forma en la iglesia y de otra al salir: es constante.
C. No es un miedo paralizante, sino un temor reverencial.
1. Lleva a la obediencia, a la humildad y a buscar una vida que agrade a Dios.
2. El que hizo el infierno es Dios; Satanás no tiene autoridad sobre nadie.
3. El temor presente engendra seguridad eterna.
III. Él le enseñará el camino que ha de escoger.
A. Quien tiene corazón recto no yerra por falta de dirección celestial.
1. Convertirse es dejar la vieja criatura y empezar una vida nueva.
2. Quien conoció al Señor no lo confunde nadie: ni potestades ni principados.
3. Cuando Dios santifica el corazón, ilumina la mente.
B. Todos deseamos escoger nuestro camino; qué misericordia cuando el Señor dirige la elección.
1. Hace que la elección libre sea la elección buena.
2. Si hacemos nuestra su voluntad, Él nos la da; pero hay que buscarla.
C. Dios nunca fuerza nuestra voluntad: instruye, enseña y adoctrina.
1. Para eso nos dejó las Escrituras: desde Génesis al Apocalipsis hay leyes escritas.
2. No amar su ley nos devasta: de la pasión a la tibieza, y de la tibieza a la frialdad.
3. Uno es el que expulsa a Dios de su ser, porque no ama nada de Él.
IV. Gozará él de bienestar (v. 13).
A. Bienestar es sentirse bien emocional, mental y físicamente.
1. Ocupará la estancia del contentamiento: ese espacio, esa habitación.
2. Hay tormenta encima y hay contentamiento, porque ocupa esa habitación.
B. Los problemas vienen y van; al fin y al cabo lo que hacen es probarte.
1. "Mi paz os dejo; no como el mundo la da, yo la doy."
2. Mis lágrimas son para adorar: que sean el perfume costoso de aquella mujer.
3. Si llegas atribulado, el ambiente entero se zarandea de tribulación.
C. No es la abundancia: es el contentamiento lo que da la verdadera comodidad.
1. Uno puede dormir en un camastro como en la cama más mullida.
2. En las misiones, dormir no era el problema ni lo que hubiera que comer.
3. El temor santo de Dios destruye los temores pecaminosos del hombre.
V. La comunión íntima de Jehová (v. 14).
A. Significa relación familiar, confidencias y amistad selecta.
1. Si no oras, no hay comunión, y el Espíritu Santo no puede morar.
2. Las mentes carnales no pueden imaginarlo: es necesario sentirlo para conocerlo.
B. La vida espiritual más elevada es, por necesidad, una senda obligada.
1. Carnal no se puede funcionar en el cuerpo de Cristo: lo espiritual y lo carnal no van juntos.
2. Es senda que el ojo del águila no conoce y que el cachorro del león no puede seguir.
3. Ni la sabiduría ni la fuerza natural pueden forzar la puerta de esa cámara interior.
C. Cuando Dios mira a la tierra, busca quién es espiritual.
1. Los santos tienen la clave de los enigmas celestiales.
2. En lo natural no se discierne lo del Espíritu; sería razonar con un ciego sobre colores.
3. Como el niño y el joyero ante una perla: ambos la ven, pero no la conocen igual.
VI. Los amigos que andan juntos se comunican los secretos.
A. Andar con Dios es la mejor manera de conocer su mentalidad.
1. Si Jehová no te da su secreto, es porque evalúa que tú no le temes.
2. Lo que nos deja desnudos es la ausencia de temor a Él y a su palabra.
B. Noé anduvo con Dios, y Dios le reveló que destruiría el viejo mundo y lo guardaría en un arca.
C. Abraham anduvo con Dios, y Dios lo dejó entrar en su consejo privado (Génesis 18:17).
1. "¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer?"
D. En Lucas 24, Cristo se dio a conocer en el partimiento del pan.
1. Iba con ellos por el camino con el rostro encubierto, y al llegar se quitó el velo.
2. Dios nunca encubre su rostro a quien tiene comunión con Él.
3. Si nos obstinamos en no conocerlo, el "ay" será para el mortal.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
