Mega Zoé
Estudio #1520Iglesia en las casas

Crecimiento Espiritual

Permanecer firmes en las pruebas y atender la Palabra de Dios sostienen el llamado central de este estudio.

Nuevo TestamentoRomanosMiercoles, 16 de julio de 202510 min lectura

"Porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados… A griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios soy deudor." Esa última oración es la clave: tenemos que aprender en la vida a ser deudores, porque la única forma en que Pablo tuvo ese final en su ministerio era porque siempre se sintió un hombre deudor. El estudio recorre lo que es ser confirmados -afirmados, ciertos, seguros, sólidos, consistentes-, y por qué esa firmeza era cuestión de vida o muerte para los romanos bajo la persecución de Nerón. Enseña que el crecimiento llega por el ministerio de la palabra, y que hay que leer la Biblia todos los días, porque la palabra enseña, educa y capacita: es una capacitación de soldado, no de bobadas. Muestra que la fe que nos es común no se transmite, se vive; que Pablo podía enseñar porque ya lo había vivido en cuerpo propio, y que el que conforta tiene discípulos confortados. Pasa por el estorbo del versículo 13 y el afán de tener algún fruto, por las lágrimas ardientes de 2 Corintios 2:4, por el corazón sin doblez y sin mancha de 2 Corintios 11:3, y por la carga diaria de todas las iglesias en 2 Corintios 11:28-29, que agota la energía nerviosa de un siervo de Cristo. Cierra con Pablo pidiendo su abrigo y sus libros mientras afilaban el hacha: ¿quién tan valiente como él?

I. "Soy deudor."

A. La única forma en que Pablo tuvo ese final en su ministerio era porque siempre se sintió deudor.

1. A nosotros se nos hace fácil liberarnos y soltarnos: nos encanta pagar para no tener deudas.

2. Todos los creyentes tenemos que aprender de Pablo: ser deudores de su santa voluntad.

B. Vamos creciendo en espiritualidad porque vamos muriendo a la carne.

1. La carne tiene mucho para presentarte; pero se te va a cobrar con interés.

2. ¿Por qué vivir con intereses si podemos crecer espiritualmente?

II. El camino tiene mucho que caminar.

A. Cuando tú llegas a este camino, vas a saber que vas a vivir muchas pruebas, porque no van a querer que crezcas.

1. No puedo darme el lujo de detenerme: si me detengo, me destruyo.

2. Podré ser salva, pero ¿cómo? ¿Por fuego? Nadie debe amar ser salvo por fuego.

3. Vivimos en esta tierra, pero esta tierra no es donde está nuestra vida: la vivimos porque hay que vivirla.

B. La forma de vivir en la tierra es un crecimiento, y es un crecimiento espiritual.

1. Hay que desarrollar el ser seres espirituales y no carnales; entonces entenderás los misterios que te rodean.

2. No vengas a echarle la culpa a nadie, ni a hablar de otras personas, a tirar y a jalar.

3. Muchas son las aflicciones del justo; y de todas ellas le librará Jehová.

III. El interés de Pablo: que fuesen confirmados.

A. Lo que él escribía era lo que él vivía cada día.

1. Fue un hombre muy amador de Dios, con fuerza, ímpetu, autoridad y un conocer a Dios tan de cerca.

2. Deseaba de todas maneras el crecimiento de esos hermanos romanos, bajo la persecución de Nerón.

B. ¿Qué es ser confirmados? Que se afirmaran, que esa certeza fuera estable en sus vidas.

1. Que fueran ciertos, seguros, sólidos, consistentes: firmes y seguros, eso es un creyente.

2. Con la certeza de que hemos conocido la verdad que nos ha hecho libres, que es nuestro amado Jesús.

3. Si somos confirmados, no hay nada alto, ni bajo, ni profundo que nos pueda separar de este amor tan grande.

C. La persecución sobre ellos era para matarlos; y para resistir hacía falta crecimiento espiritual.

1. En Roma ponían a las mujeres como antorchas: compare eso con la persecución que recibimos hoy.

2. "Tengo muchos problemas": dime por dónde es el camino para quitártelos. No se pueden quitar.

3. Por diversas pruebas aprendemos y crecemos; y Dios nunca permite lo que uno no pueda llevar.

4. Dios, en ninguna de las pruebas, tiene ningún interés en que perezcamos.

IV. El crecimiento llega por el ministerio de la palabra.

A. Mientras más conozcas la palabra, eso te hará una persona espiritual: hay que leer la Biblia todos los días.

1. "Yo no le entiendo": en la escuela te quedaste fajado hasta que lo memorizaste. Así se aprende.

2. Lo que yo leo es para mí: el versículo que a ti te tocaba hoy, a otro no le tocaba hoy.

3. En las Escrituras se conoce la fe, y cómo hombres y mujeres pudieron vencer sus luchas.

B. Todo lo que se nos dejó escrito es bien fuerte: no es para fantasear.

1. Es para que seamos partícipes del dolor, de la angustia, de la sabiduría, del conocimiento, del consejo.

2. Es una capacitación de soldado: tengo todas las reglas que debo tener.

3. Un justo no vive con temas débiles: vive en crecimiento espiritual mediante la palabra.

C. Los más santos necesitan ser más y más consolidados.

1. Mientras más amas la santidad, más te tienes que afirmar y más sólido tienes que ser.

2. Aquel viene a traerte y a llevarte, y tú le dices: un momentito, para mí eso no es así.

3. Los carnales no han tomado en cuenta las Escrituras y están escasos de solidez.

V. Mutuamente confortados por la fe que nos es común.

A. Ser confortados es ser alimentados, ser capaces de ser fuertes.

1. Si estoy confortado, puedo entender cuándo alguien me trae una verdad y cuándo no.

2. Hay una fe que nos es común y que debemos tener todos por igual.

3. De mi fe no te puedo dar: eso no se transmite, eso se vive.

B. Pablo se incluye, porque lo que escribe ya lo ha vivido.

1. Podía enseñar, escribir, exhortar y levantar discípulos, porque ya sufrió y padeció en cuerpo propio.

2. Pagó un alto precio: apedreado, sin alimento, durmiendo en medio del desierto.

3. Lo que nosotros vivimos no se compara con él: lo podemos admirar y aprender de él.

4. El que conforta va a tener discípulos confortados: al que enseña se le multiplica.

C. La humildad de Pablo no estaba por encima de recibir ayuda de otros santos.

1. "Como ustedes son confortados, yo he sido confortado": no había en él espíritu de superioridad.

2. Con tantas heridas y tantos azotes, ¿a quién le da tiempo de ponerse orgulloso?

3. Las ideas que nos hacemos de niveles espirituales, porque pretendemos algo, son falsas.

VI. "Hasta ahora he sido estorbado" (v. 13).

A. Muchas veces se propuso ir a Roma y no podía llegar.

1. Quizás por el refrenamiento directo del Espíritu Santo; quizás por oposición de Satanás.

2. Pablo sí supo la razón; para nosotros no hay nada seguro. Imagínese qué angustia.

B. Su afán era tener algún fruto: algo que, al llegar donde ellos, les produjera un efecto.

1. El efecto de una convicción, de una entrega, de una verdad, de una libertad.

2. Al ser humano, por naturaleza, es muy complicado llegarle: ¿cómo traspasarle el corazón?

3. El fruto más grande del evangelio es que la palabra se les entierre en el corazón.

4. Para que nada turbe su caminar, para que sean estables, para que sean soldados.

C. Su propósito era ver a los cristianos de Roma edificados en la fe.

1. Ya no edificaba a los suyos: buscaba que aquel pueblo se edificara en fe.

2. Eduquen a los suyos en un crecimiento; porque si te mantienes carnal, eso se plasma en tu descendencia.

3. Lo que tú no enseñaste espiritualmente en tu casa es de lo que están escasos.

VII. La obligación de compartir las buenas nuevas (v. 14).

A. Pablo buscaba almas ganadas para Cristo en la capital del imperio romano.

1. Cuando Dios escoge, eso es un sello, y le quema el corazón.

2. Amaba a los romanos: a los que lo iban a encarcelar, azotar y matar. Ese sello se lo había puesto Dios.

3. Ser deudor es tener un peso: el que debe está obligado a satisfacer una deuda.

B. Cualquiera que tenga a Cristo tiene la respuesta a la más profunda necesidad del mundo.

1. Tiene la curación del pecado, la manera de escapar del infierno y la garantía de la dicha eterna.

2. Eso nos pone bajo la solemne obligación de compartir las buenas nuevas con toda cultura.

3. Los horrores del infierno son eternos: una llama que nunca se apaga, una sed eterna, y nadie al lado.

4. Si no te sientes deudor, no te es carga; y pudiendo hablar de Jesús, no lo vas a hacer.

VIII. Las lágrimas de Pablo (2 Corintios 2:4).

A. "Os escribí con muchas lágrimas, no para que fueseis contristados, sino para que supieseis cuán grande es el amor que os tengo."

1. No se puede ser pastor si no sientes esto mismo que Pablo dijo.

2. Eran ardientes lágrimas de dolor: no transparentes, sino miniaturas de llamas de fuego.

3. Compararse con Pablo no es el propósito; conocer y aprender de Pablo sí lo es.

B. El apóstol se sentía más afectado por el pecado en Corinto que los mismos corintios.

1. Ellos no querían un crecimiento espiritual: se habían establecido en la carne, en lo terrenal.

2. No debían interpretar la carta como intento de herirlos, sino como una prueba de amor.

3. Cuando se toca el corazón, echamos la culpa y justificamos nuestro mal en el cuerpo de otro.

4. Empecemos a botar lágrimas: es lo más certero que demuestra el crecimiento espiritual.

C. Deberíamos tomar las reprensiones justas como de parte del Señor y sentirnos agradecidos.

1. Si el Señor nos toca la llaga, lo debemos agradecer.

2. Si se queda esa llaga, Dios endurece el corazón; y cuando Dios lo endurece, no hay quien lo ablande.

3. Si Jehová no es el que edifica, en vano es. Cuidado con quién nos metemos.

4. Tiene galardones que debemos ganar ahora, en vida; lo carnal se desacredita en el cielo.

IX. Sin doblez y sin mancha (2 Corintios 11:3).

A. Temía que los santos fuesen engañados y extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.

1. "Sincera fidelidad" denota un corazón ocupado con un solo objeto.

2. Que no permitiesen que los afectos de sus corazones fueran arrastrados por nadie más.

B. Es fácil arrastrar el corazón.

1. El que quiere hacer daño te agarra con sutileza y comienza a decir cosas que se van acumulando.

2. Todo eso penetra al corazón por la voz de alguien, y de momento sientes un peso.

3. Cuidemos el corazón: no reciba lo que no tiene que recibir.

4. La serpiente engañó a Eva apelando a su mente; por eso se apela hoy al intelecto: cuídense.

C. Quería un corazón sin doblez y sin mancha.

1. La mancha y las dobleces que puedas tener solamente las sabes tú.

2. Si algo debemos cuidar no es a las demás personas: es a uno mismo.

X. La carga de todas las iglesias (2 Corintios 11:28-29).

A. "Lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias."

1. Si oye de algún cristiano que enferma, siente esa enfermedad sobre sí mismo.

2. Soporta los sufrimientos de los otros en simpatía: se une a la causa.

3. Si se ha hecho tropezar a un hermano, se indigna, porque era algo injusto.

4. Se entristece en sus tragedias y se regocija en sus triunfos.

B. Todo esto agota la energía nerviosa de un siervo de Cristo.

1. Destroza los nervios, se convierte en ansiedad y desespero; no se toma medicamento: hay que padecerlo.

2. Mi pasión absoluta es que ustedes estén bien y tengan un crecimiento espiritual.

3. Porque cuando uno crece espiritualmente, crece amando.

C. Él venció: su vida y su muerte fueron trágicas.

1. Sin alimento y con mucho frío, pedía su abrigo y los libros que leía.

2. Le quedaban horas, y se escuchaba a la distancia cómo afilaban aquello con que lo iban a decapitar.

3. ¿Quién tan valiente como él? Y nosotros, viviendo cómodamente y dando lugar a lo que nos condena.

4. Cuiden su alma.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz