Mega Zoé
Estudio #1593Iglesia en las casas

Ascuas De Fuego

Perseverar en la oración y atender la Palabra de Dios sostienen el llamado central de este estudio.

Nuevo TestamentoRomanosDomingo, 26 de abril de 20265 min lectura

"Si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza." Las ascuas son carbones encendidos, y espiritualmente no son un castigo físico ni un daño a la persona: son una obra interna, una convicción de conciencia y una vergüenza saludable que rompen el ciclo del mal. Responder con bien al mal desarma al enemigo y puede transformar su actitud, mientras el juicio se deja en manos de Dios, que ve la actitud, recompensa el corazón y lo paga. El mensaje une Romanos 12:19-21 con Proverbios 25:21-22 y termina con la Santa Cena.

I. Es necesario leer la Biblia todos los días.

A. Sus palabras tienen misterio y conocimiento; hay que leerla, meditarla y darle espacio para que se quede.

1. La vida no es tuya: te la dio Dios, y los días de tu vida los tiene Él escritos.

2. Si no oras ni lees la Palabra ni tienes un espíritu manso, no sabrás lo que te toca.

II. ¿Qué son las ascuas de fuego?

A. Carbones encendidos, brasas permanentes que quedan tras el fuego y queman intensamente.

1. Espiritualmente no es hacerle daño a la persona: es algo más profundo, una convicción.

2. Siempre que la Palabra confronta, pone ascuas de fuego en la cabeza.

3. Están sobre la cabeza para alumbrarnos y hacernos entender; solo los valientes las sostienen.

B. Al que tiene necesidad, dale; al atribulado, minístrale palabras de sabiduría.

1. No es juicio: trae una convicción al corazón sobre lo que pasamos por alto.

2. Es más fácil huir que enfrentar, pero sin las ascuas se vive a lo que a uno se le antoja.

III. Responder con bien al mal produce remordimiento.

A. Es como si la conciencia de la otra persona ardiera.

1. La Palabra trae revelación, y la revelación es para redargüir; si el Espíritu se cancela, no hay ascuas.

2. Las ascuas representan vergüenza sana y arrepentimiento; entonces se baja la cabeza.

3. Donde no hay ascuas se levanta el hombro y se va de pecho a pecho; el corazón queda torturado.

B. Las ascuas rompen el ciclo del mal.

1. La mentira acostumbrada es un ciclo porque faltan las ascuas que redarguyen.

2. Hacer el bien en lugar de vengarse desarma al enemigo y puede transformar su actitud.

3. Sin ascuas no hay vergüenza ni humillación; el que gana porfiando gana las pailas del infierno.

C. Cuando se deja de orar y ayunar, el ego crece y la propia carne destruye.

1. A uno no lo destruye nadie: la maldad es lo que destruye.

IV. Dejar el juicio en manos de Dios.

A. No tomar venganza es el bien; confía en que Dios tratará con esa persona.

1. Si te ofenden, responde con bondad: eso trae convicción, y la convicción trae cambio y restauración.

2. La felicidad basada en lo que uno quiere es mediocre; la felicidad es ser luchadores todos los días.

3. La actitud de víctima vuelve agresivo; la oración del Padre Nuestro pone ascuas al pedir perdón cada día.

V. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal (Romanos 12:19-21).

A. No nacimos para un lujo sino para un servicio.

1. Amor práctico, en acción: no solo orar por el enemigo, sino hacer algo concreto por él.

2. Esa llama trae convicción: "esa persona tiene algo, tiene al Espíritu Santo".

3. ¿A cuánta gente le has puesto ascuas sobre la cabeza por el bien que le hiciste?

B. Las ascuas no son castigo físico: son convicción interna y vergüenza saludable.

1. Cuando alguien espera odio y recibe amor, se rompe el ciclo del mal.

2. El mundo responde mal por mal; Dios enseña bien por mal, y eso cambia la dinámica.

3. "Mía es la venganza, yo pagaré": la venganza le corresponde a Dios, no a nosotros.

C. Aplicación: no reaccionar impulsivamente; servir incluso a quien te hiere.

1. Lo fácil es ser impulsivo; la acción corporal habla aunque la boca calle.

2. Mostrar el carácter de Cristo, que en la cruz pidió: perdónalos, porque no saben lo que hacen.

VI. Ascuas amontonarás sobre su cabeza, y Jehová te lo pagará (Proverbios 25:21-22).

A. El versículo va directo al corazón del carácter de Dios.

1. "El que te aborrece" no es alguien neutral: tiene odio real; y aun así, dale de comer y de beber.

2. Dios no pide solo sentimientos: ayudar, servir, suplir necesidades; amor visible y tangible.

3. Hacer el bien aun cuando duela; responder según el carácter de Dios, no según las emociones.

B. Aprendamos la vergüenza sana: forma una persona recta, limpia, que se compadece.

1. Todo ser humano tiene conciencia, y la conciencia redarguye; si se nubla, no hay ascuas.

2. Escúchese hablando todo el día, y en secreto; la oración de la mañana es siempre una humillación.

3. Dios va dando poco a poco y nos prueba; el examen lo tienes tú, y eso te hace manso.

C. Es una obra interna: convicción de conciencia, vergüenza saludable y posible arrepentimiento.

1. Tu bien confronta sin atacar; tu bondad es un mensaje más fuerte que las palabras.

2. Aquí está la promesa: Dios ve tu actitud, honra la obediencia y recompensa el corazón, aunque la persona no cambie.

3. Los ángeles escriben y los libros se abren; no vivas reaccionando, vive reflejando a Dios.

VII. Santa Cena (Lucas 22:7-20).

A. Este pacto que se derrama se llama la sangre de Cristo.

1. Bienaventurados somos en memoria de Él: nuestro nombre está en el libro de la vida y el Espíritu Santo está en nosotros.

2. Su cuerpo fue molido y su sangre derramada por nuestros pecados, para que hoy seamos sus ovejas y sus siervos.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz