"Bendito el varón que confía en Jehová… será como el árbol plantado junto a las aguas… y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto." El estudio parte de una distinción que lo gobierna todo: la confianza que salva no es una fe en ideas ni una fe en uno mismo -"yo puedo, de esta salgo"-, porque un día uno se ahoga, y lo que nunca había sido crítico de momento lo es. Es una fe en Dios como fuente. De ahí desarrolla la figura del árbol con una imagen tomada de la isla: los aguacates atacados por el parásito, cuyas hojas se van poniendo negras porque algo pequeñito se pega y las va chupando hasta que el árbol se seca y el fruto sale desnutrido; frente al árbol junto a las aguas, que ni ve cuando viene el calor. Sigue con el corazón engañoso del versículo 9 -engañoso es perverso, incurable, enfermo, dañado en su raíz, y a quien engaña es a uno mismo- y con el Dios que escudriña la mente y recompensa según las obras. Luego recorre cinco pasajes de confianza: la bondad sin medida guardada y mostrada del Salmo 31:19, la misericordia que rodea al que espera en Salmo 32:10, la redención del alma en Salmo 34:22, el lazo del temor del hombre en Proverbios 29:25, la paz completa de Isaías 26:3, y el monte de Sion que no se mueve en Salmo 125:1.
I. Según pasan los años.
A. Se va aprendiendo más y conociendo más; pero no siempre entendiendo más.
1. Hay días más oscuros y días más claros: todo depende de cómo seguimos.
2. Yo no dependo de mis fuerzas: dependo del ímpetu de hacer lo que a Dios le agrada.
3. Al bautizarnos, esa criatura queda enterrada y comienzan todas las cosas nuevas.
B. Para nuestra vida hay promesas.
1. ¿Las tomas en cuenta, o te envuelves más en la tierra, en el problema, en el achaque?
2. Hoy comprendemos todo, mañana no entendemos nada: esa es nuestra vida ordinaria.
3. Vivimos asfixiándonos nosotros mismos; a ti nadie te asfixia si tú no lo permites.
4. Tú vives porque Dios te escogió; en lo que te duermes, lo pierdes.
II. La duda paraliza.
A. La vida viene para paralizarte.
1. Cuando pensabas que ibas arrancando, viene algo que se te trepa encima.
2. Uno se fatiga, y se acumula la otra, y viene la otra: están de gratis.
B. No es una fe en ideas ni en uno mismo.
1. "Yo puedo, de esta salgo": y un día nos ahogamos; si no es hoy, es mañana.
2. Lo que nunca fue crítico, de momento se hizo más crítico de lo que pensamos.
3. Al levantarte los pies te pesan quinientas libras y la mente dando vueltas.
4. Confiando en sí mismo no se lleva nada a ganar; pero sí en Dios como fuente.
III. Lo que no nos corresponde.
A. Somos la iglesia de Cristo, no una asociación; si uno padece, padece el otro.
1. Dejen que los líderes de política discutan: ellos caminan con escolta.
2. Por decir, uno no gana: ganas al que está de acuerdo, y los demás serán enemigos.
3. No podemos entrar donde no nos corresponde: usted no conoce esa esfera.
B. Mientras Jesús caminó en la tierra, caminó escondiéndose.
1. Tenía que cumplir el tiempo que venía a enseñar, para que no se confundiese que buscaba un imperio.
2. Las malas interpretaciones están en el oyente, y traen lo que es propio de la tierra.
3. Si no nos cuidamos, ahí están los problemas de gratis: un poquito de curiosidad aquí y allá.
IV. Bendito el varón que confía en Jehová (v. 7).
A. Ha de vivir confiado, no dudando.
1. El que duda, desespera; y no cree las promesas que Dios tiene para el que le busca.
2. Confiar en Dios trae bendición, porque activas la fe.
3. Si no tienes bendición, quiere decir que no oras, que dudas, que vives asustado.
4. Pasan pruebas, pero las bendiciones son más grandes.
B. Dios es una fuente que emana constantemente bendición.
1. Estar en paz es bendición; que oraras y Dios abriera la puerta es bendición.
2. Estar en gracia es bendición; porque en desgracia no hay bendición.
3. En uno no está la fe: nosotros no producimos fe, la fe es en Dios.
V. Como el árbol plantado junto a las aguas (v. 8).
A. La plaga de los aguacates en la isla: el parásito que chupa la hoja hasta secar el árbol.
1. No es que el árbol cambió: sus hojas se ponen negras y luego marrones.
2. Y si el aguacate sale, sale completamente desnutrido.
3. El árbol que no se nutre se seca; y si vienen plagas, lo destrozan.
B. Pero el árbol nutrido, estable y fructífero aun en el tiempo difícil es el que confía en Jehová.
1. "No verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde."
2. ¿Por qué oras? ¿Por qué lees la palabra? Porque tienes contacto con el cielo.
3. No podemos estar llorando toda la vida: se lamenta el impío; el justo confía.
4. Lo que se oye, lo que el vecino dice, ahoga y fatiga; pero eso no es tema del justo.
C. El justo sabe dónde tiene que estar parado.
1. Jesús no fue a la cruz para tener víctimas en la tierra.
2. No son las masas: yo nunca me voy con ninguna masa, ni lo haré.
3. Si el árbol se seca, se murieron las promesas: ¿y cómo saldrían las ovejas sin pastos verdes?
VI. Engañoso es el corazón (v. 9).
A. ¿Y a quién engaña? A uno mismo.
1. Nos destroza, nos trae terrores, nos deja inseguridades.
2. Engañoso quiere decir perverso, incurable, enfermo, débil, maligno.
3. No es solo alguien que hace maldad: es algo que está dañado en su raíz.
B. Mejor es la dirección de Dios que el corazón.
1. Estás tranquilo y de momento el corazón se te hace un chicle y no puedes respirar.
2. Si estabas contento hoy, mañana no hay quien te aguante: ¿quién lo conocerá?
3. No te dejes llevar por el corazón ni por el impulso: eso nos confunde.
4. Cuando Dios escoge un pueblo es para bendecirlo, con promesas pagadas en el Calvario.
VII. Yo Jehová escudriño la mente (v. 10).
A. Solo Dios conoce y examina el corazón verdadero de cada persona.
1. Y él recompensa según lo que hacemos, según el fruto de nuestras obras.
2. ¿Qué tenemos que ver? Que lo que hacemos sea grato delante de Dios.
3. Yo me cuido de mí misma: de que mi corazón se llene de dudas, de amargura, de desconfianza.
VIII. Cuán grande es tu bondad (Salmo 31:19).
A. No se dice cuál es el tamaño, porque no hay medida para determinarlo.
1. Ni años para caducar: todos los días de nuestras vidas.
2. Y al final nos dirá: en lo poco fuiste fiel, en lo mucho te pondré.
3. Es abundante y sobrepasa lo que podemos imaginar.
B. Guardada, mostrada, y delante de los hijos de los hombres.
1. Guardada para los que le temen: Dios reserva bendiciones especiales.
2. Mostrada a los que esperan en él: esa bondad no se queda oculta.
3. Y se hace evidente a los demás como testimonio de su fidelidad.
4. Que todos se ahoguen y griten; el justo no, porque espera la bondad de Dios.
IX. Muchos dolores habrá para el impío (Salmo 32:10).
A. La vida lejos de Dios trae sufrimiento, vacío y dolor.
1. Como el joven rico: es cuestión de corazón; no se quiere.
2. Uno tiene su propia lista de lo que quiere; pero las promesas de Dios las escribe Dios.
3. Pablo se dio con dolor: su comienzo fue dolor y su muerte fue dolor, y fue por la obra.
B. Mas al que espera en Jehová, le rodea la misericordia.
1. Aunque venga la prueba no cedemos; hay que aguantar el golpe, y se aguanta.
2. La misericordia de Dios nos enriquece, porque Dios no tiene límite.
3. En el cielo se nos abrirán los ojos: de esta te libró Dios, allí trajo la bendición.
4. En la prueba se demuestra la calidad que eres; si la posees, se te queda en la vida.
X. Jehová redime el alma (Salmo 34:22).
A. Dios rescata, libera y paga el precio por sus hijos.
1. Dios nunca nos deja a la deriva: te sostiene con su diestra, te renueva.
2. Las heridas del corazón, Jesús las sana; no traigas lo que ya Dios sacó.
3. "Me siento bien mal": tira esas rodillas y pide perdón. Lo complicado es el corazón duro.
4. No está limitado a unos pocos: todo aquel que confía recibe esta garantía.
XI. El temor del hombre pondrá lazo (Proverbios 29:25).
A. A lo que le tienes temor y no le ves solución, eso te pone lazo.
1. Y para soltarlo tienes que bajarte, porque el lazo te está asfixiando.
2. Temer a las personas, a su opinión o a su rechazo, nos atrapa como en una trampa.
3. Vivir dependiendo de lo que otros piensan esclaviza.
B. Mas el que confía en Jehová será exaltado.
1. Dios lo engrandece, le da honra, le da poder, lo pone en alto.
2. Dios honra al que en él confía, no al que busca agradar a los hombres.
3. Nos cuesta confiar porque estamos muy pendientes de la tierra y de la vanidad.
XII. Tú guardarás en completa paz (Isaías 26:3).
A. La paz verdadera no viene de las circunstancias, sino de Dios.
1. No puedes venir, decir que te gustó el mensaje, y después irte con los impíos a celebrar.
2. El santo lo es porque sea santificado; el que busca de Dios, porque sea separado del mundo.
3. El mundo no provoca paz ni gozo: provoca dolor, tristeza y angustia.
B. "Cuyo pensamiento en ti persevera": eso implica disciplina espiritual.
1. Hay que orar todos los días, porque la oración del lunes no es la del martes.
2. ¿Dónde tienes tu corazón? Si está en las circunstancias y en los terrores, ahí no hay paz.
3. El que tiene esa confianza continua es el que tiene raíces; si no, vives a medias.
4. Para tus ambiciones te disciplinas, y no en lo espiritual; por eso no hay raíces.
C. La confianza produce paz.
1. Cuando descanso en que Dios tiene el control, dejo de ser esclavo de la ansiedad.
2. En la sequía las raíces se profundizan buscando agua que sostenga el árbol.
3. Nosotros buscamos en la oración y en la palabra: ahí están nuestras raíces.
XIII. Como el monte de Sion (Salmo 125:1).
A. "Que no se mueve, sino que permanece para siempre."
1. ¿Quieres permanecer para siempre? Entonces no confíes en ti, sino en Jehová.
2. Vienen las pruebas y el día se hace complicado; pero los que confían no se mueven.
3. Ya no estamos con el árbol: somos un monte.
4. Sean seres espirituales; y al alma, cuando se abate, sométanla a la voz de Dios.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
