Mega Zoé
Estudio #1569Iglesia en las casas

No Confíes En Tu Carne

Huir de la tentación y perseverar en la oración sostienen el llamado central de este estudio.

Antiguo TestamentoJeremíasDomingo, 25 de enero de 20266 min lectura

Vivir en la tierra es un compromiso de todos los días. Jeremías describe a una nación que vivía confiada, relajada y sin defensas: sin puertas ni cerrojos. Esa es la figura de una seguridad carnal que adormece, que se cree intocable y que pone su refugio en la mentira. El mensaje recorre a Isaías, a Abdías y a Lucas para mostrar que el orgullo prepara la caída, que el pecado busca tranquilizar la conciencia, y que lo único firme es vivir velando, dependiendo de Dios y siendo ricos para con Él.

I. Una nación que vivía confiada, relajada y sin defensas (Jeremías 49:31).

A. Jeremías escribe casi al final de su libro, ya en el cautiverio.

1. Nabucodonosor le ofreció una casa en las afueras de Babilonia y él no quiso.

2. Estuvo tratando de que todo el mundo entendiese que hubiese un arrepentimiento.

3. No es fácil para los que Dios escoge: al profeta lo matan después en Egipto.

B. La nación confiada vivía segura según ella, relajada y, lo peor, sin defensa.

1. Un pueblo sin defensa va a ser vandalizado: no tenían ejército ni cómo defender lo que quedaba.

2. "Sin puertas ni cerrojos" es la figura poética de quien deja la casa abierta y queda vulnerable.

3. Dios prometió estar con ellos, y ellos dijeron: quizás no me hace falta la ayuda.

C. El problema de ser autosuficiente es ser descuidado.

1. Hoy no pude orar, mañana no pude orar, y llevas un mes sin la voz de Dios.

2. La confianza sin Dios adormece, y la seguridad humana es frágil.

3. El llamado es a vivir velando, no confiados en paredes ni en lo material.

II. Una seguridad carnal (Isaías 28:15).

A. La seguridad carnal huele a prepotencia: lo tengo todo bajo control, yo no necesito.

1. Las cosas van bien hoy; uno no sabe lo que pasa mañana.

2. La vida espiritual es pelear la buena batalla como guerrero.

B. "Pacto tenemos hecho con la muerte, e hicimos acuerdo con el Seol."

1. Es una forma fuerte de describir la seguridad falsa del creyente descuidado.

2. Como si hubieran arreglado el peligro y el juicio, creyendo que nada les pasaría.

3. Pero ni el peligro ni el juicio se arreglan, y no sabemos el día de mañana.

III. El turbión: la tormenta arrasadora.

A. El turbión es el azote; ellos decían que no llegaría a ellos.

1. Se habían unido a los ídolos de los vecinos: en cada esquina había un ídolo.

2. La gracia es precisa: se nos ha dado todo de gratis, y por eso no se daña ni se confunde.

B. Es una crisis fuerte y repentina que arrastra lo que está mal afirmado.

1. Cuando vienen los días malos lo que debemos hacer es ir a orar y arrepentirnos.

2. La convicción que era ayer, si hoy no lo es, ya dejó de ser.

3. Dios mira el corazón, porque el corazón tiene lo que entra a la mente y nos domina el día entero.

IV. Un refugio falso.

A. Dios denuncia que su protección era engañosa.

1. Alianzas, pactos, excusas, corrupción y religiosidad vacía.

2. Confianza en lo humano en lugar de Dios.

B. El problema no es la falta de inteligencia, sino poner la confianza en un refugio falso.

1. Nuestra confianza es Dios; la iglesia de Cristo no se contamina ni camina como esta tierra.

2. Debemos estar llenos del Espíritu Santo, que es quien no engaña.

V. "Yo soy, y fuera de mí no hay más": el orgullo prepara la caída (Isaías 47:8).

A. Dios confronta una seguridad falsa: cuando un pueblo se cree intocable, el orgullo lo prepara para la caída.

1. La figura es de quien vive para sí misma, sentada confiadamente, como que nadie pudiera tocarla.

2. "No quedaré viuda": autosuficiencia, cuando nadie sabe a quién le viene la muerte.

3. "Ni conoceré orfandad": piensa que jamás perderá poder, protección ni estabilidad.

B. Pero el día malo llega, y Jehová lo transforma.

1. En Babilonia el horno de fuego no pudo con los que no adoraron la idolatría: Dios los libró.

2. Ese debe ser nuestro cántico: Jehová se levantó y me libró, no una vez, sino muchas.

VI. El pecado busca tranquilizar la conciencia (Jeremías 5:12).

A. La conciencia se llena de mentiras: no pasa nada, nadie lo va a saber.

1. Quien se engaña es uno mismo; la Escritura no se contradice ni para atrás ni para adelante.

2. Negar a Dios trae ceguera y falsa seguridad, y es bien difícil reconocer la ceguera.

B. "Negaron a Jehová" es una negación práctica: Dios no está, Dios no ve, Dios no actúa.

1. Vivían como si Dios no existiera, aunque el existente es Dios siempre.

2. "Ni veremos espada ni hambre" es autoengañarse: espada es guerra e invasión; hambre es escasez.

VII. "¿Quién subirá contra nosotros?" (Jeremías 21:13).

A. Dios habla a Jerusalén y a sus líderes en un momento de amenaza militar.

1. "Moradora del valle" y "roca de la llanura" expresan su sensación de fortaleza.

2. La pregunta revela orgullo y falsa seguridad: se creían intocables por su geografía.

B. Cuando Dios se va, no hay geografía que nos defienda.

1. Hacen falta rodillas que clamen y un espíritu manso que se humille.

2. No un día ni un clamor: frecuentemente, porque el que no ora no tiene contacto con Dios.

VIII. La soberbia engaña (Abdías 3).

A. "La soberbia de tu corazón te ha engañado."

1. El orgullo hace creer que uno está seguro cuando sin Dios no lo está.

2. Dios derriba lo que se levanta contra Él.

B. Edom moraba en las hendiduras de las peñas y se sentía invencible.

1. Era la tierra de Esaú, al sur de Israel, montañosa y rocosa.

2. "¿Quién me derribará a tierra?" es la actitud del que no admite ser vencido.

IX. Ser rico para con Dios (Lucas 12:20-21).

A. El hombre pone su seguridad en lo acumulado y se propone paz por muchos años.

1. Dios le llama necio, porque planificó sin contar con Dios.

2. La vida puede acabarse de repente, y las riquezas no pueden retener el alma.

B. El problema no es tener bienes, sino atesorar solo para uno mismo.

1. Sean un pueblo de fe y de obediencia: en pie se está por obediencia, no por grandeza.

2. Sean misericordiosos, generosos y amadores de la eternidad.

3. En tus manos está lo que llevas a ganar o lo que llevas a perder.

X. Santa Cena (Lucas 22:7-20).

A. Celebramos porque Jesús lo manda: que siempre tengamos memoria de su muerte.

1. No lo merecemos; es por gracia, de gratis, porque nadie puede pagar por su vida.

2. La Cena es memoria de que la sangre de Cristo está sobre ti.

B. La Santa Cena es memoria del gran milagro de la cruz.

1. Hoy no somos esclavos: hoy somos libres.

2. Tenemos su Palabra en revelación, para nunca ser engañados por nada ni por nadie.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz