Mega Zoé
Estudio #1555Iglesia en las casas

Espina Afilada

Servir con humildad aparece aquí como una marca clara de la vida delante del Señor.

Nuevo Testamento2 CorintiosDomingo, 23 de noviembre de 202513 min lectura

Desde el que está en el vientre de una mujer, todos traemos una espina afilada en el cuerpo. En la Biblia la palabra aguijón se usa como una metáfora para describir algo que causa dolor, molestia y dificultad, y que Dios permite con un propósito. Pablo lo llevaba constantemente, y le fue dado para que no se enalteciera sobremanera. La respuesta de Dios no fue quitárselo, sino decirle: bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad.

I. Debemos tener la mente de Cristo.

A. Conocer la Biblia es lo máximo.

1. Puedes conocer muchas cosas en la tierra, pero si conoces la Escritura, eso es lo máximo.

2. No es fácil memorizar: en el cerebro de uno hay tantas cosas, y según van pasando los años el cerebro tiene que aprender a defenderse solo.

3. No que me parezco a mi mamá o a mi papá, sino que nuestra mente sea la mente de Cristo.

4. Porque quien se hace daño con su propia mente es uno mismo; de momento te llegan mil pensamientos que no son ciertos.

B. Si fuéramos espirituales, conquistaríamos la tierra.

1. Podríamos establecer la paz donde estamos.

2. La paz no está en los seres humanos, y la razón es que en vez de ser espirituales seguimos siendo comunes.

3. Y común es aquel que no ha conocido al Señor; nosotros tenemos al Espíritu Santo.

C. El sabio cuenta sus días.

1. La vida se gasta y se acaba; la de aquí se acaba.

2. El sabio no vive lo que quiere ni lo que pretende.

3. El sabio dice: tengo esta edad, y hay unas cositas que es necesario que Dios trabaje.

4. Porque todos luchamos por ese día del encuentro con Él.

5. La vida no es lo más fácil; por eso muchos buscan cómo deshacerse de ella y se destruyen.

6. Pero nosotros fuimos lavados por su sangre preciosa, a un costo altísimo: su vida. La compra de nuestra salvación es con sangre.

II. Me fue dado un aguijón en mi carne (2 Corintios 12:7).

A. Todos llevamos una espina afilada.

1. Desde el que está en el vientre de una mujer: esos pequeñitos seres que van creciendo traen una espina afilada en su cuerpo.

2. Todos, nos guste o no: en pobreza o en riqueza, con profesión o sin ella.

3. En la Biblia el aguijón es una metáfora de algo que causa dolor, molestia y dificultad, que Dios permite con un propósito.

B. Qué es un aguijón.

1. Hace mucho tiempo había una vara larga con una púa, para que los bueyes, según se les hincaba, se impulsaran a caminar.

2. Si estaban perezosos y ociosos, con la vara les hincaban y aligeraban el paso.

3. También la avispa y la abeja: la abejita tiene detrás algo casi imposible de ver, y cuando se detiene en tu piel te hinca.

4. Y eso hace que se te infecte y se te hinche la piel. Eso es un aguijón: una espina afilada.

C. Todo lo que Pablo vivió fue aguijón.

1. Pablo nunca supo lo que era vivir en la carne después de que el Señor se le reveló y lo tumbó del caballo.

2. Se convirtió en ese hombre espiritual, de búsqueda, de pasión y de entrega.

3. Dejó escritos esos benditos libros que tanto nos han hecho crecer y ver las cosas claras y precisas.

4. Si nos confundimos, es porque no leemos ni oramos; si lees la Biblia diariamente, te haces un conocedor.

5. Mientras más aprendes, tu vida es más firme y más determinada: no está basada en las inseguridades ni en los traumas, sino en creer.

6. El que conoce las Escrituras no vive una doble vida, no vive en duda y no vive en ausencia de fe.

D. Tu carne tiene que morir.

1. Si tu carne no muere, eres tú quien habla, quien opina, quien sugiere.

2. No eres una persona que se santifica: hablas lo que se te antoja y lo que bien quieres.

3. Jehová nunca va a permitir que no seamos capaces de ser hombres y mujeres de fe y con un espíritu noble.

4. Porque la tierra está llena de altivos, y nosotros también de altivez; así estamos jugando doble partido.

III. Para que no me enaltezca sobremanera.

A. La primera razón del aguijón.

1. Para que no haya orgullo y para que no piense de mí un alto pensamiento de superioridad.

2. Para que no me sienta superior y para que no seamos engreídos.

3. El significado máximo de ser engreído es el de aquel a quien le dicen: ¿te crees que te lo mereces todo?

4. Cuando uno se siente superior, ya encontró el orgullo y ya se hizo una persona engreída y caprichosa.

5. Me voy de aquí si no me atienden: estás en el colmado, están haciendo el cuadre, y ya empiezas a reventar.

6. ¿Por qué en nuestra vida hay tantas cosas que morir? Entonces llega el aguijón; porque un manso conquista el mundo.

B. De qué podía envanecerse Pablo.

1. Entre tanta necesidad, entre tanta agua que le cayó en el mar, entre tanto caminar, entre tanto dormir en lo peor.

2. Pero Pablo sabía lo que es la naturaleza del ser humano.

3. Hay personas con quienes hablas y dices: qué bien fue hablar con ella. Y pasa un tiempo y dices: este no es el que me hablaba.

4. ¿Por qué? Porque es fácil enaltecerse.

C. Cuándo se enaltece uno.

1. Cuando ya te crees que estás por encima: no tienes misericordia ni un consejo dulce, sino una opinión absoluta para todo el mundo.

2. Ponerse de acuerdo para maquinar, hablar, opinar y sugerir es ya haberse enaltecido.

3. Cuando uno se cree un general en las grandes ligas, y la casa se convierte en un tribunal con un juez y un grupo de oyentes.

4. Cuando opinamos, cuando no nos gustan unas cosas, cuando de la Biblia tomamos solo lo que nos conviene.

5. La rebelión siempre viene cuando el mortal se enaltece; y como estamos tan propensos, tenemos que tener un aguijón.

6. Uno se enaltece cuando desarrolla ponerle falta a todo el mundo; y siempre se enaltece para ir en contra de alguien, y eso es ausencia de amor.

D. Dios puso en su cuerpo una debilidad.

1. Si Pablo no se enfermaba, si no tenía problemas, si no tenía angustia, si todo era color de rosa, se enaltecía.

2. Por eso, siendo un hombre humilde que conocía a Dios, le fue dada esa debilidad.

IV. Qué era el aguijón de Pablo.

A. Un sufrimiento que no desaparecía.

1. Podía ser físico, emocional o incluso espiritual.

2. Una prueba constante, algo que no desaparecía fácilmente; un recordatorio de depender de Dios.

3. Pablo se vio en la cárcel, lo apedrearon, se vio en tantas dificultades.

4. Y un aguijón que lo atormentaba: tal vez no se podía reír fácilmente, tal vez comer se le hacía complicado, tal vez la mente se le iba.

B. Las posibilidades que deja ver la Escritura.

1. No se sabe qué era exactamente; pudo haber sido una enfermedad.

2. Se dice bastante que pudo ser un problema de la vista, propio también de la edad; se cree que llegó a los setenta y dos años.

3. En Gálatas 4:15 dice: os hubierais sacado vuestros propios ojos para dármelos; de ahí se entiende que había perdido la vista.

4. En tanta oscuridad y en tanto castigo, no es de dudar; pero no es cien por ciento.

5. Pudo ser también una persecución constante, una lucha emocional o un ataque espiritual constante.

C. Los ataques que recibía Pablo.

1. No son ataques que tú hayas sentido nunca ni que vayas a sentir; Pablo fue escogido para ser un gran guerrero luchador.

2. No le importaban los días difíciles, ni la lluvia, ni la escasez, ni los naufragios, ni las pedradas, ni tener que bajar por el muro y huir.

3. Podrían llegarle ataques de desánimo, no por falta de ánimo, sino porque la carga sobre sus espaldas era tan violenta que no podía ni moverse.

4. Me lo imagino como un tigre encerrado tratando de salir de la jaula, porque la noche se hace agonía y al levantarse se levanta con una carga encima.

5. Oposición espiritual íntima, enemigos sin saber por qué, persecuciones que no se entienden.

6. Emocional, porque en las emociones están todos los sentimientos; psicológica, cuando se atormenta la mente y el proceso mental.

D. El final de Pablo.

1. Cuando ya al final iban a matarlo, quedó solo, totalmente solo en sus últimos días. Parte del aguijón de él.

2. Lo arrodillan, le atan las manos hacia atrás, le ponen la cabeza contra la piedra, y allí está el verdugo con la cara tapada.

3. Pablo tuvo que haber estado escuchando el sonido del verdugo afilando. Eso es un aguijón.

V. Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad (2 Corintios 12:9).

A. Qué es entonces el aguijón.

1. Una dificultad o un sufrimiento que Dios permite para mantenernos humildes y dependientes de Él.

2. Y para mostrar su poder en nuestra debilidad.

3. Porque es más fácil ser altivo, malcriado, contestar lo que se quiere y cuando se quiere.

4. Vivir odiando a la humanidad, peleando, mirando a ver quién se cree qué y con qué habrá comprado aquel carro.

5. Seamos mansos y humildes, que es lo mismo.

B. Que la gracia sea la que nos sostenga.

1. Tú no te puedes sostener en que eres la mejor persona, la más rápida o la más voluntariosa.

2. De momento dices: válgame, qué flojo soy, estoy atribulado por una bobada.

3. Lo que nos sostiene es la gracia; todo lo que Dios nos puede dar, eso es la gracia.

4. Porque hay espinas afiladas que siempre nos quieren destruir por todos los lados.

5. Cuando menos te lo crees, cuando piensas que puedes estar una hora contento, pasa algo.

C. Lo que el Señor quiere es que vivamos tranquilos.

1. No te pregunté si se debe; te pregunté si se puede.

2. Te levantas intranquilo y te acuestas intranquilo; escuchas el teléfono y estás intranquilo.

3. Se te durmió un dedo y ya piensas que hay que hacerte un análisis de pies a cabeza.

4. Lo que el Señor quiere es que tengamos una fortaleza hermosa por la confianza.

D. Tres veces he rogado al Señor.

1. Dios le había dado a Pablo revelaciones extraordinarias, visiones del tercer cielo.

2. Y para evitar el orgullo espiritual vino esa debilidad.

3. Pablo no se quejó ni se amargó: oró.

4. Y la respuesta de Dios fue: bástate mi gracia.

5. Mi gracia es suficiente para sostenerte, si eres alguien que ora, que ayuna, que busca a Dios y que es manso.

6. Pero si vives en astucia y en ti mismo, tal vez tengas la salvación, pero lo demás no lo vas a tener.

E. Las espuelas son para los gallos.

1. Los gallos se defienden, pelean el uno con el otro y defienden territorio.

2. Nosotros no debemos tener espuelas: somos el cuerpo de Cristo.

3. Con la gracia del Señor, de todas te puedes librar; no tienes que ser fuerte.

4. Es como si el Señor nos dijese: yo seré fuerte en tu lugar.

5. Tu debilidad no es un estorbo: es el lugar donde mi poder brilla.

6. El Señor no le quitó el aguijón, pero le dio fuerza para soportarlo.

VI. De buena gana me gloriaré en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.

A. Pablo no solo aceptó su aguijón: lo transformó.

1. Porque descubrió que en su fragilidad el poder de Cristo se manifiesta más claramente.

2. En todas las circunstancias de tu vida, pregúntate como Pablo: ¿cuál es tu fragilidad?

3. ¿Y qué tienes que hacer? Creer, y tomar esa acción que es tuya y que dejas tirada.

4. Te es más fácil el lamento, te es más fácil hablar, te es más fácil dudar.

5. En la duda no hay ninguna bendición; es en el creer y en activar la fe donde vemos el milagro. Quien deja morir la fe es uno mismo.

B. Principios espirituales para nuestra vida.

1. Dios permite ciertas debilidades para protegernos: a veces lo que pensamos que nos rompe, lo que hace es guardarnos.

2. La gracia de Dios es suficiente y nos sostiene.

3. No siempre Dios quita el problema: hay problemas que pueden durar diez años o toda una vida.

4. Pero siempre da la fuerza para atravesarlo; Dios no quita, pero da la gracia, y esa gracia te hace caminar.

5. La debilidad no es una derrota: es una oportunidad para que el poder de Cristo se vea.

6. Dios no se glorifica en nuestra fuerza, porque no la tenemos, sino en nuestra dependencia de Él.

VII. Todos tenemos aguijones.

A. De una esquina a la otra.

1. Y al fin y al cabo, ellos son los que nos ayudan a hacernos fuertes; el diablo no se puede reír de nosotros nunca.

2. Todos tenemos dolencias: no necesariamente una enfermedad, sino porque caminamos mucho o nos agitamos mucho.

3. Todos tenemos temores: a morir, a la enfermedad; si vamos a nombrarlos, son muchos.

4. Todos tenemos cargas familiares; y si no, ¿entonces por quién lucha usted?

5. Todos tenemos limitaciones, y a veces nos sentimos como un pollito perdido: qué momento, qué circunstancia, para dónde esconderse.

6. Y los recuerdos del pasado, que es lo que más se queda, y estorba, y es un aguijón.

B. Hay cosas que no desaparecen.

1. Uno puede estar riéndose de noche con una hermana muy querida y a la mañana siguiente recibir la noticia de que se fue con el Señor.

2. Ella está mejor que tú y que yo; pero uno sabe lo que es compadecerse de otro cuando tiene el aguijón activado.

3. Por eso nos sustenta la gracia: porque no sabemos cuándo dejamos esta tierra.

4. No es una enfermedad lo que nos lleva al cielo: es que Dios dice ya es este día, y se acabó.

5. No sabemos el día de mañana; sabemos el presente.

6. Lo que nos toca, nos toca; y lo que tenemos que llorar, lo lloramos, pero no con rebeldía ni con contienda. Que nos baste la gracia; que no somos víctimas.

C. Dios no nos abandona en ninguna de ellas.

1. Dios siempre está contigo y nos ama con un amor que nunca podremos agradecerle.

2. ¿Y cómo nos tolera? Si estás con una persona tres días, cuando llegas ya vienes poniéndole faltas.

3. Lo poco que toleramos nosotros, y Dios nos tolera todas nuestras faltas, todas nuestras maldades y todo lo que sugerimos.

4. Entonces el aguijón nos conviene: para que Dios se glorifique en nuestra existencia, cuando veamos que dependemos absolutamente de Él.

5. Iglesia de Cristo: ustedes son el cuerpo del Señor, ustedes no son cualquier cosa.

6. Y como no son cualquier cosa, Dios espera que cada uno sea como Él quiera hacerlo; porque a cada uno lo hace distinto, y todo para su gloria.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz