"Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios." El mensaje abre preguntando a la congregación cuál es el don que cada quien ha recibido y si lo tiene en función, y desde ahí desarrolla el versículo por partes: el don es para un servicio y el servicio es para otro, no para uno. Lo completa con Efesios 2:10 -somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras que Dios preparó de antemano, con Efesios 2:8-9 de trasfondo- y con Marcos 10:43-45, donde Jesús responde a la disputa de Jacobo y Juan por el primer lugar y deja el modelo: el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate. Recorre el mensaje una figura que la pastora usa de cierre: el ciervo, el animal más delicado, que en nuestro hablar suena igual que "siervo".
I. "Según el don que ha recibido"
A. A todos Dios nos ha dado un don. ¿Quién siente que no tiene un don de parte de Dios? ¿Y quién lo tiene en función?
B. La prueba está en poder decir cuál es. Ya debemos ser adultos: llegaríamos más lejos, y seríamos siervos para un servicio.
C. Si Dios te ha dado un don, el don es para un servicio. El don no es para ti: es un servicio que debes hacer en la vida.
D. Ella no tuvo que ser pastora para visitar casas: iba con una amiga, predicaban, oraban por los enfermos y los enfermos sanaban. Predicaba desde que se convirtió.
E. "Yo no voy a decir que tengo un don: el don brota." La acción manifiesta lo que uno dice tener, porque un don es un regalo de Dios.
F. Un siervo tiene un servicio, una acción, algo que hacer que viene de Dios. No es hacer la comida en tu casa ni orar por los tuyos: es una acción como siervo.
G. Los siervos, por naturaleza, son los que hacen un trabajo con ternura.
II. En la vida siempre hay un servicio
A. Si no lo haces, estás en pereza; y si estás en pereza, tienes las manos vacías.
B. La Biblia enseña que Dios no llama a sus hijos a la pasividad, sino al servicio.
C. Cuando cada creyente sirve con el don que Dios le ha dado, la iglesia crece.
D. El don brota de uno, pero no es para uno: responde a una necesidad. Puede ser la palabra, puede ser la oración.
E. La vida es una y no es para desperdiciarla. Vienen días malos, difíciles, tenebrosos.
F. Las personas son fortalecidas cuando alguien se atreve a preguntar "¿cómo estás?, ¿estás bien?" y a responder con sinceridad.
G. "Voy a orar por ti" no es ningún peso. Procura orar, porque si tú no oras no compones nada de nadie.
III. El propósito de los dones
A. El propósito de los dones no es exaltar a quien los recibe, sino manifestar la gracia de Dios y bendecir a los demás.
B. El que lo recibe carga un peso de hombro a hombro: si no lo hace, le pesa.
C. Sobre la palabra "bendecido": ella no dice "yo te bendigo", porque el bendecir viene de Dios. Se dice "Dios te bendiga, Dios te cuide", sabiendo que es Dios el que trae la bendición que uno suplica.
D. Es propio del ser humano buscar que se le sirva; nos hacemos caprichosos, voluntariosos, pretenciosos. Y nosotros estamos para servir.
E. Si eres sincero contigo mismo: ¿a quién le haces bien? A la persona le buscamos la maña o el sarcasmo. Qué distinto de Jesús, lo hermoso que caminaba por la tierra.
F. Ningún creyente está excluido: Dios da capacidades, talentos y dones espirituales diferentes a cada persona - enseñar, servir, animar, mostrar misericordia.
G. La misericordia se muestra en el rostro: cuando pones el rostro con ternura y amor, el que te mira observa misericordia. "Pruébalo mañana para que veas."
H. Lo peor en un adulto es la burla: reírse del que se cae, burlarse del que se equivoca. Eso es no tener la esencia de amar, y amar es lo que al fin tenemos que hacer en la vida.
I. Al ser humano, mientras más se le da, más demanda - como el del cuento que pidió casa, oro y luego que le bajaran el cielo, y perdió las tres peticiones por pedir lo que no le tocaba.
IV. "Minístrelo a los otros"
A. Lo que Dios da como dones, minístrelo a los otros. No es presumir.
B. La palabra "ministrar" significa servir.
C. Los dones no son para buscar reconocimiento, sino para bendecir y edificar a otras personas.
V. "Como buenos administradores"
A. El cielo nos ve como administradores. La vida no se hizo absolutamente para ti.
B. Un administrador cuida algo que pertenece a otro: es un cuidador. Nuestros dones pertenecen a Dios.
C. Si Dios te da un don, tienes que cuidarlo y multiplicarlo. No podemos quedarnos en estado de igual: siempre tiene que haber una acción de cumplir lo que Dios manda.
D. No se pueden echar a un lado ni esconder, porque entonces no se multiplican; y cuando Dios ve, lo quita y lo pasa.
E. Como pertenecen a Dios, nos los ha confiado para usarlos con fidelidad: si Dios confía en nosotros, espera que hagamos las cosas con mucha fidelidad.
F. Las cosas pequeñas también son servicio: la madre que cuida a sus hijos con amor, la abuela que despierta de madrugada para orar por las nietas. Eso es dar. Y mientras más damos, más bien vemos en los demás.
G. Cuando las cosas se hacen con alegría, uno ve lo feliz que llega a ser.
H. Un día daremos cuenta de cómo utilizamos los dones. Ese día no habrá marcha atrás, porque es cuando compareceremos delante del trono de Dios.
I. Los ángeles están escribiendo constantemente; todo lo de hoy está escrito y sube al cielo. "A mí la Biblia me paraliza."
VI. "La multiforme gracia de Dios"
A. La gracia de Dios se manifiesta de muchas maneras: Él da dones diversos para que el cuerpo de Cristo funcione en armonía.
B. No eres tú: es el cuerpo de Cristo. Y si tú no lo haces, estás haciendo quedar mal a Cristo.
C. Contribuye diversos dones y ministerios para que a la iglesia no le falte nada.
D. Tres preguntas que deja el versículo: ¿qué dones me ha dado Dios? ¿Los estoy usando para servir a otro o solo para mí? ¿Estoy administrando fielmente lo que Dios me ha confiado?
E. Dios llama a cada creyente a servir: no es uno más y otro menos, es a todo el mundo.
F. Lo que hacen los hijos pasa primero por lo que hace uno: el que se dobla a recoger lo que se le cayó a otro enseña esa acción; el que devuelve la bola del vecino enseña que quedársela es robar e ir contra la pureza de Dios.
G. Si en lo liviano no lo hacemos, cuánto menos en el servicio que nos toca. Dios no manda adornos en los seres humanos: manda un servicio, y por eso todos somos servidores.
VII. Efesios 2:10 - "somos hechura suya"
A. El versículo resume el propósito de la nueva vida en Cristo: es cuando nos convertimos, porque cuando éramos impíos eso no le importaba a nadie.
B. "Hechura" significa obra o creación: eres una obra hecha por Dios el día que te convertiste y Él te lavó con su sangre. Él te hizo.
C. Somos la obra de Dios, y Él nos está formando y transformando conforme a su voluntad. Y es difícil.
D. "Creados en Cristo Jesús": no es la sangre de mi padre ni de mi madre ni de nadie más - es la sangre de Cristo la que me cubre, desde el día en que nos arrepentimos de nuestros delitos y pecados.
E. Habla del nuevo nacimiento espiritual. Quien sigue carnal está a medias, ni una cosa ni la otra; y al cielo nadie sube a medias. En Cristo no hay términos medios.
F. Por la fe en Cristo, Dios nos hace nuevas criaturas. Cuando hoy se es buena gente y mañana no se quiere saber de nadie, no es que "el día fue malo": es la carne la que se tiene que arrepentir, y eso es ausencia de oración.
G. "Para buenas obras": la buena obra no nos salva; es el fruto de la salvación. Primero Dios salva por gracia (Efesios 2:8-9), y luego llama a vivir una vida que refleje esa gracia.
H. Ser salvos es la conversión; la larga vida que Dios nos da es para santificarnos, y sin santidad nadie verá al Señor.
I. Esa vida se tiene que ver: que la gente note que en ti hay algo, que digan "habla con ella, que puede orar por nosotros". La gente tiene necesidad, y estamos en la tierra para hacer el bien.
J. "Las cuales Dios preparó de antemano": Dios tiene un propósito para cada creyente y ya ha preparado las oportunidades de servirle y glorificarle antes de que caminemos en ellas.
K. "Para que anduviésemos en ellas": no se trata de hacer una buena obra una vez, sino de vivir diariamente obedeciendo a Dios y practicando el bien.
VIII. Marcos 10:43-45 - el servicio se hace con humildad
A. Se puede hacer un servicio si hay humildad; fuera de eso se hacen favores porque conviene, pero un servicio es porque se es humilde.
B. Jesús dijo estas palabras después de que Jacobo y Juan pidieron los primeros lugares. Así es el egoísmo: "tú primero y yo segundo".
C. Eran recién llegados detrás de Jesús, jovencitos -Juan el más joven, de mucha inmadurez-, y ya luchaban por el primer puesto; y los demás discípulos se indignaron.
D. Jesús aprovechó para enseñar que la grandeza del reino es completamente distinta a la del mundo: en el reino de Dios no hay grandeza, hay mucho servicio, mucho dar, mucha tristeza, mucha opresión. No hay aplausos.
E. Ellos sufrieron y padecieron mucho: a Jacobo lo mataron pronto, y Juan, el único que llegó a cerca de cien años, los vivió en la isla de Patmos, no en las mejores comodidades.
F. v. 43: "el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor". En el mundo la grandeza se mide por poder, fama o autoridad; en el reino de Dios, por la disposición a servir.
G. Jesús no condenó el deseo de ser grande: enseñó el camino correcto para lograrlo, que es servir a los demás con humildad.
H. v. 44: "el que quiera ser el primero, será siervo de todos". La palabra "siervo" expresa una entrega aún más profunda: el discípulo no busca que le sirvan, busca cómo bendecir y ayudar a otros.
I. El liderazgo cristiano no consiste en dominar, sino en cuidar, enseñar y dar el ejemplo. Eso es lo exquisito: dar el ejemplo.
J. No somos salvos por lo que hacemos: somos adornados por lo que hacemos.
IX. "No vino para ser servido, sino para servir" (Marcos 10:45)
A. Jesús es el modelo perfecto: aunque es el Hijo de Dios, vino con mucha humildad. Sanó enfermos, alimentó multitudes, consoló a los afligidos, lavó los pies de sus discípulos.
B. La oración se hace en el nombre de Jesús, porque es Él quien la lleva al Padre: no es nuestra voz la que llega.
C. "Y para dar su vida en rescate por muchos": ahí está el propósito central de su venida - morir para pagar el precio por nuestros pecados. Ese era el precio.
D. No hubo un cuadro más violento en el universo ni lo habrá: cuando lo traspasan con la lanza, su cuerpo derramó sangre, se oscureció el universo entero y la tierra tembló de tal magnitud que todos se llenaron de terror.
E. Y el Hijo de Dios en posición de esclavo, porque lo hizo como un esclavo; el Padre no lo miró, no le dio la mano - para que nosotros pudiéramos arrepentirnos y levantarnos, y Dios nos diera una eternidad.
F. ¿Y qué nos creemos nosotros? Mira cómo se le contesta a otro, cómo el corazón no se compadece, cómo no puede perdonar. Al que tú no puedes perdonar, Dios le perdonó todo.
G. "Ahí está mi cuerpo, Padre": en esa muerte Él ofrece salvación a todos los que en Él creen.
X. La enseñanza
A. La verdadera grandeza delante de Dios se demuestra sirviendo.
B. El liderazgo cristiano se ejerce con humildad, no con orgullo. Jesús es el ejemplo supremo de un siervo: Él se hizo siervo.
C. Servir a otro es una forma de honrar a Dios; al honrar a una persona honras a Dios, y de Dios te viene la bendición.
D. El camino hacia la verdadera grandeza pasa por la humildad y por el servicio. Hoy los seres humanos son prepotentes y orgullosos, siempre creyéndose más que el otro; por eso no llegamos lejos ni componemos en la tierra una buena historia.
E. Quien sigue su ejemplo no vive para ser exaltado, sino para glorificar a Dios sirviendo con amor a los demás.
F. Un siervo no vive para su propia comodidad, sino para cumplir la voluntad de quien lo llamó.
G. El verdadero siervo no busca reconocimiento: hace las cosas y prefiere que nadie lo vea; busca ser fiel a la tarea que el Señor le encomendó.
H. Si nos miramos a esa profundidad del corazón, donde nadie puede ver, ahí se conoce que uno es siervo. El siervo es para hacer bien, no para presumir.
XI. Cierre: la figura del ciervo
A. El ciervo es frágil por naturaleza. La hembra es la que busca dónde está el agua, para mostrárselo a los demás y dirigirlos.
B. No es el animal más violento, ni el más fuerte, ni el más grande: es el más delicado; su piel es hermosa y su brinco es de contento.
C. Para ser siervo hay que morir. Para ser siervo hay que conocer las cualidades de la mansedumbre. Para ser siervo hay que amar.
D. En ocasiones las noches se hacen largas y invade más la tristeza que la alegría; pero lo que para ti puede ser tristeza podría ser la libertad del que necesita esa libertad.
E. La vida no es tan larga como pensamos, por muchos años que uno viva. Jesús pasó y pagó el precio como un siervo.
F. Y nosotros vivimos en la tierra como si nos tuviesen que tratar como reyes. Somos meramente siervos. No hay más.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
