Introducción: Según pasa el tiempo podemos ver día a día más cosas que nos ayudan a entender más a Dios. No desperdiciemos nuestras vidas; solo si entendemos quien es Dios y como Él nos ha llamado, es que podremos vencer. La Palabra dice en Romanos 8: 28: "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados." La forma que nuestra vida va a tomar después de haber sido llamados, es: ¡A la imagen del Hijo! Romanos 8: 29
¡Estemos claros, Dios nos llamó! Pero, no luchemos por lo que no es nuestro, porque seguramente ese no es nuestro lugar. Podríamos luchar por eso por veinte años, pero va a llegar el momento en que no podremos más y se convertirá en carga. Luchemos por lo que nos corresponde hacer a cada uno conforme al llamado de Dios. Pablo fue llamado por Dios a amar a un pueblo. ¿Creen ustedes que podrían amar a un pueblo así como Pablo lo hizo? El Infierno puede molestarse con la entrega de nuestro trabajo para Dios. Todos se pueden enojar contigo. Hablar de ti, por el coraje que tiene nuestro enemigo. Pero en algo tenemos que estar claros; Dios nos llamó, nos predestinó, nos justificó y glorificó. Romanos 8: 30 No hay condenación para el que ha creído. Cuando Dios llama es un orgullo.
Predestinación es determinar, ordenar por anticipado o adelantado. Dios ha determinado antes que estuviésemos aquí en este mundo. Él ordenó por adelantado. ¿Por qué algunos se atreven a intervenir? Lo hacen, por falta de conocimiento. Conforme al propósito de Dios somos llamados. Esto no es fácil, el camino es de rosas y espinas. Las rosas para Dios y las espinas para nosotros. Las Escrituras hablan de Satanás como el príncipe de esta tierra, pero Jesús es el Rey, y Él es el que ordena, Él que señala. ¿Qué llevó a Jesús a la muerte? ¡La obediencia! Lo menos que le gusta al hombre y a la mujer, es ser obedientes. Por lo general, los individuos son muy cerrados a recibir, por eso su corazón se pone rígido, ¡y cuando se cae se agrieta! El que es obediente sigue el mandato, camina. Dios nos predestinó y nos llamó, por tal razón somos justificados. A nosotros nos llamó Dios y Él es el que determina el mover de la iglesia. Cuando conoces la Palabra, vives en paz completamente. Esta obra de Mega Zoé la hemos comenzado para bien. Porque para aquellos que se forman a la imagen de Él, todo obra para bien. El nos va a dar la salida, para todo lo que nos aqueje. Los problemas son para Dios glorificarse, para que crezcas en fe. Él está para ese hombre y para esa mujer que son constantes. Hay un propósito de Dios en cada uno de nosotros, y a este propósito no hay que huirle, ni temerle. A esos que por anticipado llamó, El se encargó de crearlos y de todos los detalles correspondientes a ese llamado. Dios ordenó lo que iba a ser tu vida.
"A los que aman a Dios todas las cosas ayudan a bien." Mi maestro, mi verdad, mi jefe, es el que resucitó, que no tan solo me lava con su sangre, sino que está a la diestra del Padre. Dios nos llama por la predicación del Evangelio y con corazón arrepentido hemos venido donde Él. ¿Somos manipulados por Satanás? ¡NO! ¿Entonces, por qué vivir oprimidos? El diablo no nos puede destruir, ¡nosotros somos Hijos de Dios!
Hay un proceso de Dios en nuestras vidas que no es fácil y es: la santificación. La tentación puede llegar, pero no puede posar o adueñarse de tu vida. Dios nos llamó para que seamos PUEBLO. Romanos 8:13 dice: "Porque si vivís conforme a la carne moriréis, más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis." Por el Espíritu de Dios en tu vida, puedes hacer morir las obras de la carne. La terquedad es horrible, tenemos que levantarnos como la iglesia que Dios quiere y aceptar el proceso de la santificación. Este proceso cuesta pérdida, tenemos que morir y dejar la vida de la carne. Si el infinito Dios se ha encargado de protegernos y se ha comprometido a salvarnos, ¿qué astucia o milicia se puede oponer a su mandato? ¿Por qué tenemos que dudar del amor de Dios, si Él no escatimó ni a su propio Hijo, por ti y por mí? Romanos 8: 31,32 No hay mayor bendición que ésta, las demás están por debajo. ¿Cómo no nos va a dar el Señor, las demás cosas? Romanos 8: 33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. Romanos 8: 34 El diablo se levanta a acusar y nos hace creer que vivimos en derrota. Romanos 8: 35 Si logramos comprender lo que es el llamado de Dios, entonces entenderemos todo lo que es santo. ¿Quién nos puede separar de este amor? Romanos 8: 36 Solo que te vuelvas al pecado. La angustia significa penuria, es como ser golpeado por todos los que te rodean, sin posibilidad de librarse o escaparse. En la angustia parece que no hay escape. No lo hay para el impío, pero tú y yo pasaremos por todo esto y lo superaremos. Peligro significa grandes alarmas y presagios de algo dañino. Dios está comprometido con nosotros en el peligro. Pero nosotros en vez de confiar, muchas veces huimos, porque no queremos ser quebrantados. "Pero ante todas estas cosas, somos más que vencedores." Romanos 8: 37
A los escogidos, nada los separará del amor de Dios, aunque halla grandes dificultades. Romanos 8: 38, 39
Nuestro Dios es el Creador. Ese fue el que te llamó, así que nada es tan grande, como para apartarte del Señor. Si somos hijos, de todo nos librará. Él ha hecho un compromiso contigo, te escogió y está al lado del Padre justificándote. ¡No nos cansaremos, somos más que vencedores!
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Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Somos Más Que Vencedores
Romanos 8:28-39
“Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.”
Dios nos llamó, nos predestinó, nos justificó y nos glorificó, y a los que le aman todas las cosas les ayudan a bien. Solo si entendemos quién es Dios y cómo nos ha llamado es que podremos vencer. Estos son los puntos para la semana.
- La forma que toma nuestra vida después del llamado es la imagen del Hijo. No luchemos por lo que no es nuestro, porque con los años se convierte en carga; luchemos por lo que nos corresponde conforme al llamado de Dios.
- Predestinar es ordenar por adelantado: Dios determinó tu vida antes de que estuvieras en este mundo y se encargó de todos los detalles de tu llamado. A ese propósito no hay que huirle ni temerle.
- El camino es de rosas y espinas: las rosas para Dios y las espinas para nosotros. Lo que llevó a Jesús a la muerte fue la obediencia, y el que es obediente sigue el mandato y camina.
- Hay un proceso que no es fácil: la santificación. Si por el Espíritu hacemos morir las obras de la carne, viviremos; ese proceso cuesta pérdida, y la terquedad lo detiene.
- Si Dios no escatimó ni a su propio Hijo, ¿cómo no nos dará también todas las cosas? El diablo se levanta a acusar y nos hace creer que vivimos en derrota, pero Dios es el que justifica.
- En la angustia parece que no hay escape, y el peligro trae alarmas de algo dañino. Dios está comprometido con nosotros en el peligro, pero muchas veces huimos porque no queremos ser quebrantados.
- A los escogidos nada los separará del amor de Dios, aunque haya grandes dificultades; solo que te vuelvas al pecado. El que te llamó es el Creador: ¡no nos cansaremos, somos más que vencedores!
Esta semana, cuando el diablo te acuse o te haga sentir derrotado, lee en voz alta Romanos 8:31-39 y dale gracias a Dios porque Él es el que te justifica.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Rosas y Espinas en el Camino
Romanos 8:28-39
Para leer en voz alta con los niños
“Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: en todas las cosas difíciles ganamos, y ganamos de sobra, gracias a Jesús que nos ama. La pastora dijo que el camino con Dios es de rosas y espinas: las rosas son para Dios y las espinas las cargamos nosotros.
- Dios te conocía y te escogió antes de que nacieras. Él tiene un plan para tu vida y ya pensó en todos los detalles.
- Jesús obedeció a su Padre hasta morir en la cruz. A nosotros a veces no nos gusta obedecer, pero el que obedece sigue caminando con Dios.
- Dios quiere que te parezcas a Jesús. Eso toma tiempo y a veces duele, porque hay que dejar lo malo, como las malas contestaciones o las mentiras.
- El diablo quiere hacerte creer que eres un perdedor. ¡No le creas! Dios dio a su propio Hijo por ti, y Él es quien te defiende.
- Hay días de miedo, de tristeza o de peligro. En esos días Dios está contigo, aunque parezca que no hay salida.
- Nada te puede separar del amor de Dios: ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna cosa creada. Lo único que aleja es volver al pecado; por eso, quédate cerca de Él.
¿Cuándo te has sentido perdedor, y qué dice Dios de ti?
Esta semana, cada vez que algo te salga mal, di: «Con Jesús soy más que vencedor».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
