Deuteronomio 26:9
Dios llevó al pueblo de Israel a la Tierra Prometida, una "tierra que fluye leche y miel." Y muy claro dice, "y nos trajo." Por eso, hermanos, no podemos volver atrás del lugar donde a nosotros también Él nos ha traído. Dios busca un pueblo para bendecirlo y es lo que podemos ver con el pueblo de Israel. No era un pueblo mas sino el escogido, el señalado, el separado por Dios para ser Su pueblo. Eso es muy difícil de entender, por tal razón, nos afanamos mucho a todo lo que hay en esta tierra, en el mundo. Pero aquel que entiende que Dios llama a un pueblo para bendecirlo se para en la brecha y se decide a no ser igual a los demás. No ser igual a todos esos que viven bajo chismes, quejas y cuentos cada día. El pueblo que Dios escogió es para que viva por el Espíritu Santo. (Gálatas 5:25) Hemos aprendido que cuando no se vive por el Espíritu el camino se hace mas pesado. El hombre que entiende que en Jesucristo no hay maldición, también entiende que hay un destino y una voluntad que nos conduce a una tierra que fluye leche y miel. Por eso nunca podemos pensar en volver atrás. Piense mi hermano, ¿qué puede haber atrás que pueda ser más grande que todo lo que Dios ha hecho en nosotros? Lo mejor para el creyente es tener una visión clara de lo que es este Evangelio y un pleno conocimiento de lo que es la Escritura, ya que la Escritura es el propósito de Dios y en ella está todo lo que tiene para nosotros, su iglesia, su pueblo. Por eso, el pueblo de Dios conoce y no vive como tonto sino con la verdad. Como pueblo de Dios tenemos que tener muy claro lo que es la verdad. No vivimos para agradar al hombre de la tierra sino a Dios, quien es el único que nos puede llevar a lugares donde fluye leche y miel. Fueron cuarenta años que aquel pueblo caminó por el desierto para llegar a la tierra prometida (la tierra que fluye leche y miel), pero muchos no llegaron porque creyeron que el pensamiento de los hombres era más perfecto que el pensamiento de Dios. El pensamiento del hombre lo destruye a sí mismo y a otros. Solamente aquel que come la leche y la miel que vienen de Dios es el que construye, el que puede levantar. En muchas ocasiones al ojo le gusta mirar hacia atrás igual que hizo la esposa de Lot (Génesis 19:26), que miró atrás y se convirtió en estatua de sal. Esa mujer tenía las mismas promesas que había para Lot. Pero ella miró atrás a donde dejaba a los paganos y a lo que el mundo le ofrecía. Dios quería llevarla a ella junto con Lot a un sitio de refugio para Dios hacerse su Señor. Pero ella escogió mirar atrás porque allí donde miraba atrás le resultaba más cómodo. Cuando somos mansos y nos dejamos llevar de la mano de Dios podemos ver y gozar como es la tierra que Él ofrece al que le cree. Pero el tiempo va pasando y en lugar de algunos desprenderse de este mundo lo que hacen es apegarse más a él. Se usa la misma astucia del mundo, se actúa y se habla igual a él. Es fácil irse a los extremos yendo al cine tres y cinco veces a la semana, viviendo con los mismos relajos y bachatas. Algunos viven más con las cosas de este mundo que con lo que es la búsqueda de Dios. ¿Son o no son pueblo de Dios? Es muy difícil encontrarse con alguien que de su boca salga una palabra que traiga a tu vida algo bueno. Es más fácil encontrarse con el que mira atrás. Claramente Jehová le dice a su pueblo, "nunca vuelvan por este camino. (El camino de Egipto.)" Deuteronomio 17:16 El Señor dice que no hagas alianza con otros, pues Él es el que va a proveer, porque Él dará al pueblo que llama, leche y miel. Y de la única forma que se alcanza bendición de Dios es creyéndole y cumpliendo lo que Él ha dicho. Dios nos ha hablado claro en su Palabra por eso no podemos volver por el camino que llegamos, no podemos regresar atrás, CUIDADO!!! Cuesta años llegar, por eso no podemos mirar atrás como hizo la esposa de Lot. No cedas al mal como los reyes de Israel, pues ellos destruyeron al pueblo cuando decidieron volver por el camino de donde Dios los había sacado, el cual era un camino de maldición. En Deuteronomio 28 podemos ver palabras que son promesas para el pueblo que Dios llama. Promesas para esa nación (la iglesia) que Él quiere congregar para dejarles ver su poder y todo lo que son las señales del Soberano Dios. Así que todo lo que tú tienes como pueblo es bendito y glorioso porque el pueblo de Dios no vive a medias. Somos un pueblo que está marcado por Dios. Si Jehová bendice nuestra salida y nuestra entrada ya es suficiente para ganar. Jehová es el que confirma lo que uno es, si uno es pueblo o uno no es pueblo. Lucas 9:62 Aquel que mira atrás no es apto para el reino de Dios, porque mirar atrás nos quita del camino. Si hemos puesto la mano en el arado día tras día tenemos que agarrarnos más fuerte de ese arado y no permitir que nada ni nadie, ni circunstancias, ni problemas en esta tierra nos saque la mano del arado. Tenemos que entender que en este mundo hay maldad y por eso hay traición, males y muerte. La Biblia enseña que los gálatas eran un pueblo que habían conocido la gracia de Dios y eran libres en Cristo. Gálatas 4:9 De pronto, entre ellos salieron unos individuos a ordenarles que había que guardar la ley. Entonces, después que eran libres volvieron a esclavizarse. Cuando Jesús llega a nuestras vidas quita el peso del pecado. ¿Entonces, por qué volver atrás como los gálatas? ¿Luego de haber conocido y ser conocidos por Dios para tener una plenitud volveremos a recoger la amargura, el dolor y toda la esclavitud que Él nos quitó? ¿Por qué volver a lo débil, a los pobres rudimentos de una ley? Nosotros estamos para caminar hacia el frente y no hacia atrás. Hebreos 10:38 Si el justo retrocede no agrada a Dios. Los justos vivimos por fe y por esa fe movemos a Dios. Si no tenemos fe viviremos afanados para nuestras propias ambiciones y así Dios no da ni bendice nada. Por eso iglesia, todo tu camino es por fe. Dios nos trajo al igual que a Israel para no volver atrás. Porque volver atrás es tomar el camino que nos conduce a la destrucción. Pero nosotros (la iglesia) no retrocedemos, sino que seguimos para preservación del alma. Mientras más activos estemos en la fe, más vamos a preservar, cuidar y conservar nuestra alma. Si Jehová ha dicho que hay leche y miel, por qué vamos a tomar aguas amargas. Si retrocediéramos nos lamentaríamos de no llegar a donde debíamos llegar según los propósitos de Dios. Pero aquel que se conserva y conserva su alma jamás vuelve atrás. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Dios Nos Trajo A Este Lugar Y No Volveremos Atrás
Deuteronomio 26:9
“y nos trajo a este lugar, y nos dio esta tierra, tierra que fluye leche y miel.”
Dios llevó a Israel a una tierra que fluye leche y miel, y la Escritura dice claro: «y nos trajo». Del lugar donde Dios nos ha traído no podemos volver atrás: nada de lo que quedó atrás es más grande que lo que Él ha hecho. Estos son los puntos para la semana.
- Dios busca un pueblo para bendecirlo, un pueblo escogido, señalado y separado. El que entiende eso se para en la brecha y decide no ser igual a los que viven bajo chismes, quejas y cuentos cada día.
- El pueblo que Dios escogió es para que viva por el Espíritu Santo. Cuando no se vive por el Espíritu, el camino se hace más pesado.
- Israel caminó cuarenta años por el desierto, y muchos no llegaron porque creyeron que el pensamiento de los hombres era más perfecto que el de Dios. El pensamiento del hombre lo destruye a sí mismo y a otros.
- La esposa de Lot tenía las mismas promesas que Lot, pero miró atrás a lo que el mundo le ofrecía, porque allí le resultaba más cómodo, y se convirtió en estatua de sal.
- Algunos, en lugar de desprenderse del mundo, se apegan más a él: usan su misma astucia, hablan igual y viven más con sus cosas que con la búsqueda de Dios. Dios dijo: nunca vuelvan por el camino de Egipto.
- El que pone la mano en el arado y mira atrás no es apto para el reino de Dios. Hay que agarrarse más fuerte del arado y no permitir que nada ni nadie nos saque la mano.
- Los gálatas conocieron la gracia y volvieron a esclavizarse. Si el justo retrocede no agrada a Dios; el justo vive por fe, y mientras más activos estemos en la fe, más preservamos nuestra alma.
Mira con honestidad qué costumbre del camino de Egipto has vuelto a recoger —una conversación, un lugar, un hábito— y déjala esta semana con una decisión concreta.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
La Esposa de Lot Mira Atrás
Deuteronomio 26:9
Para leer en voz alta con los niños
“y nos trajo a este lugar, y nos dio esta tierra, tierra que fluye leche y miel.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios sacó a su pueblo del desierto y lo trajo a una tierra buena, llena de leche y miel. Dios también sacó a Lot y a su esposa a un lugar seguro, pero ella se volteó a mirar lo que dejaba atrás y se quedó convertida en estatua de sal.
- Dios escogió a un pueblo para bendecirlo, y si amas a Jesús, eres parte de ese pueblo: Dios mismo te trajo hasta aquí.
- El pueblo de Dios no es igual a los demás. No vive de chismes, de quejas ni de cuentos, sino que busca agradar a Dios y no a la gente.
- Israel caminó cuarenta años por el desierto. Muchos no llegaron a la tierra buena porque creyeron más en lo que pensaba la gente que en lo que decía Dios.
- La esposa de Lot tenía las mismas promesas que su esposo, pero prefirió mirar lo cómodo que dejaba atrás. Mirar atrás tuvo una consecuencia muy seria.
- Jesús dijo que el que agarra el arado y mira para atrás no sirve para el reino. Cuando trabajes para Dios, agárrate fuerte y mira hacia adelante.
- Jesús te quitó el peso del pecado. ¿Para qué volver a recoger lo que Él ya te quitó? Sigue adelante con fe.
¿Qué cosa mala te gustaría dejar atrás para siempre?
Esta semana, cada vez que te den ganas de volver a ella, di en voz alta: «Yo sigo hacia adelante con Dios».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
