Mateo 16:18
Pedro es el primer ministro que fue encargado de la Iglesia. Muy bien dice en Hebreos que Dios escogió a mortales para el ministerio. El Padre pudo haber escogido a ángeles para que pastoreasen la Iglesia. Tal vez hubiese sido algo perfecto sin nada de errores. Pero Dios no lo hizo así, escogió a hombres de carne y hueso. Pedro es un buen ejemplo de eso. En él vemos lo que es un ser humano con un ministerio, con un encargo celestial dado por Dios. Así que Dios llamó a Pedro. De igual manera también a nosotros Dios nos escoge del mundo. Ni Pedro ni nosotros estábamos orando de rodillas cuando Dios nos llamó. Sencillamente nos separa del mundo, nos consagra a su servicio y nos regala una salvación que nos llega en un segundo. De inmediato se ocupa el Espíritu Santo de santificarnos, una tarea que le toma todo el proceso de nuestra vida. Pero, el asunto a resaltar hoy es que Dios nos escoge de este mundo y nos pone en la Iglesia, nos hace ser Iglesia, su Iglesia, su pueblo. 1 Pedro 2: 10 ¿Eres tú Iglesia? ¿Eres parte integrante de ella? Si no lo eres, ¿qué esperas para venir a Cristo y entregarte a Él con todas tus cargas y pecados? ¡Hoy es el día de salvación! Por lo regular, cuando alguien tiene un problema va donde un ministro. Lo hace porque sabe que es una persona que Dios escoge para llevar esperanza a los demás. Así Dios escogió a Pedro. Y a Pedro no se le hizo fácil cumplir con el ministerio, sin embargo, Dios lo sustentaba y lo capacitaba para hacerlo. Al igual que Pedro nosotros no somos meramente seres humanos, sino que somos la Iglesia. ¡La Iglesia de Dios, la Iglesia de Cristo! Sobre nosotros se mueven cosas que son sobrenaturales, un mover que viene del Cielo. Y creerle a Dios es la clave, es la fe que mueve montañas, es seguirle hacia el frente, hacia la batalla. Por eso somos la Iglesia de Jesús. La Iglesia que establece el Reino de Dios en los corazones de los hombres, la que hace milagros y aquella que las puertas del Infierno no prevalecerán contra ella. ¿Eres Iglesia o no lo eres? ¿Lo serás o no? ¿Ganarás o perderás? En Mateo 16: 18 Jesús habló de su Iglesia y lo dijo con todo el derecho porque el que dió su vida y murió por nosotros fue Él. Jesús la edificó y la cuida el Espíritu Santo, a quien el Padre le da órdenes. A la Iglesia la protege Dios. Por lo tanto, hermanos, gocémonos y no vivamos como bastardos sino como hijos. Aunque tú y yo vivimos en una batalla espiritual pues luchamos por la vida eterna, gozémonos de los cuidados del Señor con su Iglesia. La Iglesia se perfecciona y lucha constantemente para alcanzar todo aquello que Dios quiere. Hablamos de Iglesia y destaquemos que en el Cap. 10 de Los Hechos se levantó la iglesia de los gentiles. Cornelio, un centurión romano tuvo la visitación de los ángeles. En el Cielo era conocido por sus limosnas y por su ferviente oración. Por tal razón, gracias a la entrega y al fervor de este gentil se levantó la iglesia de los que no somos judíos de nacimiento. También leemos en el Cap. 2 de Los Hechos que en Jerusalén se levantó la iglesia de la promesa, para el pueblo judío. De ahí que lo que es la iglesia se ha regado por el mundo entero. Nosotros seguimos el mismo paso, la pasión y la intención de Cornelio. Se nos tiene que hacer vida lo que es estar en la Iglesia y ser parte de ella. Cornelio se separó en lo que es oración, en limosnas y en ofrendas para hacer bien a otros. La iglesia entonces se consagra para que todo aquello que sea mundano se convierta en santo. Y para poder hacerlo tenemos que dar de Cristo, no de nosotros porque en Cristo está la vida y la fortaleza del espíritu. La iglesia es de Cristo, y si yo soy Iglesia porque creí en Cristo como mi Salvador, también yo pertenezco a Cristo. Entonces cuando hay un problema quien se ocupa de librarnos es Cristo. Por eso nuestra fe tiene que ser una fe viva en Dios quien obra en cualquiera de nuestros problemas. A nosotros nos corresponde pedir al Padre por Jesucristo y entonces con una palabra que dé el Espiritu Santo se resuelve el asunto. Parece muy sencillo, pero esa es la vida espiritual de los que batallan en fe. Por lo tanto, como Iglesia tengo que continuar la obra de Cornelio, hago ofrendas, oraciones, muevo el Cielo. En mayor grado Jesús comenzó esa obra de orar, de hacer bien y al marcharse al Cielo se la encargó a Pedro. Entonces hagamos nosotros hoy también la labor de la Iglesia. Cuando una iglesia se levanta a hacer, ella ora por su pueblo, por el país, ora por la protección de los suyos, siempre levanta oración y se mueve con el poder del Espíritu Santo. De esta manera la Iglesia conmueve a todos los que están a su alrededor. Aunque el primero en molestarse sea Satanás. Por eso, Satanás, el príncipe de la potestad del aire no quería iglesias en el mundo porque el mundo había sido su conquista desde Adán y Eva, pero al Jesús llegar le quitó el reinado y nos lo dió a nosotros, su Iglesia. Ahora tenemos un reino de paz, gozo, justicia y amor. Así Dios va añadiendo los que han de ser salvos. Por eso, sobre la Iglesia hay grandes promesas. Una de ellas es que las puertas del Hades no prevalecerán contra ella y ningún hombre puede cumplir esta promesa, solo Dios. El Hades y el Seol significan lo mismo, es el lugar de los muertos. El Infierno es como un monstruo bien grande que está debajo de la tierra. Vemos que, con la rebelión de Coré, Jehova abrió la tierra y llegaron vivos al Seol. Números 16: 32,33 Tenemos que conocer que somos la Iglesia para predicarle a los demás pues somos los que cerramos la boca del Infierno. El entendimiento nos hace conocer todo lo de Dios, por eso no vivimos confundidos. El infierno no puede contra la Iglesia, Jesús ya está metido en medio para obrar a favor. Entonces el Infierno no nos lleva ventaja. Aunque planifique no puede. Jesús le dijo a Pedro que iba a levantar su Iglesia, es Él quien la repalda, por eso vino a la Tierra y tomó todo para Él. ¡Gloria a Dios! Jesús pertenece al que le cree. ¿Ya creíste? ¿Tienes el poder de la Iglesia? Aunque el Infierno abra la boca nosotros se la cerramos por nuestra fe. Jesús pagó el precio por mí y a la Iglesia nadie la vence, ningún mal la destruye. Si miramos las circunstancias que a veces nos rodean nos traerán mareos, cansancio y agotamiento, pero la Iglesia es capaz de cambiarlo todo. Porque a la Iglesia el Infierno no la toca. 1 Juan 5: 18 Ella es muy importante para Dios. Bien lo dice Romanos 8:37, "...somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó." Por ninguna cicunstancia difícil Dios se ha alejado de mí. Como soy Iglesia, Dios siempre me va a cuidar, conozco bien de la victoria que me ha sido dada. ¿Y tú? AMEN.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Somos Iglesia Y A La Iglesia El Infierno No La Toca
Mateo 16:18
“sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.”
Dios nos escoge del mundo y nos hace ser Iglesia, su pueblo. Jesús la edificó, dio su vida por ella y la cuida el Espíritu Santo, y sobre ella hay una promesa que solo Dios puede cumplir: las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Estos son los puntos para la semana.
- Dios pudo haber escogido ángeles para pastorear la Iglesia, pero escogió hombres de carne y hueso como Pedro. A Pedro no se le hizo fácil el ministerio, pero Dios lo sustentaba y lo capacitaba.
- Ni Pedro ni nosotros estábamos de rodillas cuando Dios nos llamó. Nos separa del mundo, nos regala la salvación en un segundo, y el Espíritu Santo se ocupa de santificarnos durante toda la vida.
- No somos meramente seres humanos: somos la Iglesia de Cristo, y sobre nosotros se mueven cosas sobrenaturales. Creerle a Dios es la clave, la fe que mueve montañas y sigue hacia la batalla.
- Cornelio, un centurión gentil, era conocido en el Cielo por sus limosnas y su oración ferviente, y por él se levantó la iglesia de los gentiles. Nosotros seguimos su paso, su pasión y su intención.
- Cuando una iglesia se levanta, ora por su pueblo, por el país y por los suyos, y se mueve con el poder del Espíritu Santo. El primero en molestarse es Satanás, porque Jesús le quitó el reinado.
- Somos los que cerramos la boca del Infierno. Aunque planifique, no nos lleva ventaja, porque Jesús está en medio obrando a favor de su Iglesia; por eso nuestra fe tiene que ser una fe viva.
- Las circunstancias traen mareos, cansancio y agotamiento, pero la Iglesia es capaz de cambiarlo todo. Somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó, y ninguna circunstancia aleja a Dios.
Haz como Cornelio: separa esta semana un tiempo fijo cada día para orar por tu pueblo, por el país y por los tuyos.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Una Iglesia Sobre la Roca
Mateo 16:18
Para leer en voz alta con los niños
“sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jesús le dijo a Pedro que Él mismo iba a construir su iglesia sobre una roca firme, y que ni el poder del infierno la podría vencer. Imagina una casa sobre una roca enorme: viene la tormenta y no se cae.
- Dios pudo escoger ángeles para cuidar su iglesia, pero escogió personas como Pedro, que a veces se equivocaba. Dios lo ayudaba a cumplir su trabajo.
- Tú no tienes que ser perfecto para que Dios te llame. Él te escoge, te salva, y luego el Espíritu Santo te va ayudando a crecer toda la vida.
- La iglesia no es un edificio: son las personas que creen en Jesús. Si tú crees en Él, tú también eres parte de la iglesia.
- Cornelio era un soldado romano que oraba mucho y ayudaba a los pobres. Dios vio lo que hacía y le envió un ángel. Tú también puedes orar y ayudar.
- Al diablo no le gusta la iglesia que ora, y trata de asustarla y destruirla. Pero Jesús está en medio de su iglesia, y el infierno no la puede tocar.
- A veces las cosas se ponen difíciles y te cansas. Pero con Jesús eres más que vencedor, porque Él te ama y nunca se aleja de ti.
¿Por quién puedes orar esta semana, como hacía Cornelio?
Escoge a una persona de tu familia y ora por ella todas las noches.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
