La vida no se puede desperdiciar. En ocasiones pensamos que podemos hacer como querramos con nuestros años y luego reponerlos. Se desperdicia la vida y se piensa que no ha pasado nada, pero la vida es una sola y hay que darle el valor que se merece. Es por la ignorancia de muchos hoy día que se desperdician muchas vidas. Hay que darle peso, valor a la vida. El tiempo pasa y la vida se escapa día a día. Así que debemos levantarnos y darle valor al día para no pensar que es un día más. El pueblo de Dios tiene que entender que no podemos vivir la vida como egoístas, viviendo solo para nosotros. Mientras más bien podamos hacer a otros mejores futuros tendremos y cosecharemos muchas recompensas aquí en la Tierra y para el Cielo. Para tener esas bendiciones que vienen de Dios tenemos que caminar y vivir en la justicia que Él nos enseña. Tengamos cuidado con la frustración y el desánimo. A algunos le viene el detenerse porque el Diablo les juzga sus actos y les acusa sin piedad. En ocasiones aún nosotros mismos nos juzgamos por cosas que pasamos en la vida y por eso nos detenemos. Esto no debe ser así de ninguna manera. Hay que marchar adelante, siempre adelante haciendo el bien y la justicia que nos toca hacer en un mundo pecador.
Cada uno tiene un destino que cumplir de acuerdo al plan del Soberano Dios. No somos como el pasto, ni como las flores, ni como los animales inferiores. Somos criaturas. Soy una criatura, soy corona de la creación. Y tú no eres otro ser más en la Tierra que a nadie le importas, sino que antes de la creación Dios escribió para mí y para ti un plan específico a realizarse. Pero en verdad, el Diablo quisiera detenernos, acabarnos y destrozarnos. Juan 10: 10 Pero el vencido está por el Señor Jesucristo. Si se nos quita el ánimo dejamos de hacer justicia y dejamos de hacer la voluntad de Dios. El Diablo quiere robar la justicia que hacemos y no podemos dejar que nos la robe. Cuando viene el momento de la lucha no podemos olvidar que Dios nos ha dado promesas para salir airosos, victoriosos. "Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová." Salmos 34: 19 El Cielo está lleno de ángeles, de arcángeles. Y un solo arcángel puede con Satanás. Los ángeles son espíritus ministradores enviados de Dios a favor de nosotros, los herederos de la salvación. Hebreos 1: 14 Ellos están moviéndose siempre para asistirnos. Entonces cada vez la gloria de Dios sale y llena el Tercer Cielo para salir a favor de los justos. De este Tercer Cielo, que es su morada, el ojo de Jehová está atento para que los justos hagan justicia. El ojo de Jehová está dirigido a nosotros y nunca se desvía esa mirada. Hagamos las obras justas que son fruto de la fe en Cristo. Respondamos cuando Dios nos llama, hagamos su voluntad. Si logramos entender el amor y la misericordia de Dios seremos personas constantes y no perderemos el ánimo de servirle, de hacer justicia y amar como hemos sido amados. El que es constante es el que hace una cosa y la termina. Ese logra alcanzar, obtener y tener manos llenas.
El efecto de la justicia será paz. El resultado de una acción que conlleva justicia va a tener en ti un fruto y una bendición. Lo mejor es que alcanzarás paz abundante. ¿Haz visto como muchas personas no tienen paz? Es por no hacer justicia cuando pudieron hacerlo. Para sembrar bien y tener paz para cuando llegue el día malo, tendremos que tener justicia y ponerla en práctica. Justicia es dar a cada uno lo que le corresponde. Si lo hacemos debemos tener paz siempre. Hay problemas que duran casi toda una vida y hay problemas que se resuelven rápido, pero si sembramos en justicia tendremos paz de todas maneras. Es que aquí en la Tierra necesitamos tener paz como resultado de nuestra justicia. Por ejemplo, nuestra actitud con el que tiene la necesidad puede ser de dos posibles maneras, o lo juzgamos y no le ayudamos o le hacemos justicia ayudándolo. Así que como hagamos tendremos nuestra paga. Si hacemos justicia en el día malo tendremos paz. He escogido que, en el momento mío, tendré paz. ¿Y tú? Porque si siembro justicia recogeré paz. Justicia que sembremos será paz multiplicada. Cuando nuestro cuerpo comienza a experimentar la tranquilidad; nuestra boca hablará según lo que pensamos, hablará paz. Cuando las personas tienen preocupaciones violentas encima de ellas lo que necesitan es paz. Es fácil hacer una de las dos cosas, juzgar o hacer justicia. Pero, hagamos justicia que es por la que Dios nos da promesas. Isaías 32: 17 " La paz os dejo, mi paz os doy..." dijo Jesús. Juan 14: 27 El trabajo que produce vivir en justicia será: ¡reposo, seguridad para siempre! Recibiremos a las personas con sus necesidades y luchas y viviremos nuestra vida interactuando con ellas y haciéndoles bien. La justicia que les hagamos nos producirá reposo, nos producirá seguridad para siempre. Esa seguridad en Dios es saber que Dios hace, que Dios trabaja a favor mío. El ser humano está sediento de paz, reposo y seguridad. Tiene que haber reposo y seguridad, si no están estas cosas, entonces no hay paz. Nosotros necesitamos mucho esto. No son tus planes, sino que la vida viene hacia ti y no puedes detenerla. La justicia es la virtud que consiste en darle a cada cual lo que merece. Tenemos que repartir a cada cual de acuerdo a lo que le pertenece recibir. Si vivimos así, tendremos moradas de paz. "Y mi pueblo habitará en moradas de paz". Isaías 32: 18 El recreo no son la vacaciones. Mi recreo es Jehová. Dios es nuestro recreo y así tendremos habitaciones seguras. Échale mano a estas promesas del Señor y habrá paz en todos los que hagamos justicia. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Y el efecto de la justicia será paz
Isaías 32:17
“Y el efecto de la justicia será paz; y la labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre.”
La vida es una sola y no se puede desperdiciar. Cada uno tiene un destino que cumplir, y el que vive haciendo justicia —dándole a cada uno lo que le corresponde— recoge paz, reposo y seguridad para siempre. Estos son los puntos para la semana.
- La vida se escapa día a día, y muchos la desperdician pensando que después pueden reponer los años. No podemos vivir como egoístas: mientras más bien hagamos a otros, mejores futuros tendremos aquí y en el Cielo.
- Cuidado con la frustración y el desánimo. El Diablo juzga y acusa sin piedad, y a veces nosotros mismos nos juzgamos y nos detenemos. Hay que marchar siempre adelante haciendo el bien y la justicia.
- No somos como el pasto ni como las flores: somos corona de la creación, y antes de la creación Dios escribió un plan específico para cada uno. El Diablo quiere robar la justicia que hacemos; no se la dejemos.
- Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová. Los ángeles son espíritus ministradores enviados a favor de los herederos de la salvación, y el ojo de Jehová nunca desvía su mirada.
- El que es constante hace una cosa y la termina, y ese alcanza y tiene las manos llenas. Si entendemos el amor y la misericordia de Dios, no perderemos el ánimo de servirle.
- Justicia es dar a cada uno lo que le corresponde. Ante el que tiene necesidad hay dos caminos: juzgarlo y no ayudarlo, o hacerle justicia ayudándolo. Como hagamos, así será nuestra paga.
- Muchas personas no tienen paz por no hacer justicia cuando pudieron. La justicia que sembremos será paz multiplicada, y el trabajo de vivir en justicia será reposo y seguridad para siempre.
Piensa en alguien con una necesidad a quien has juzgado en vez de ayudar, y esta semana hazle justicia: ayúdalo en lo que te toque.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Corona de la Creación
Isaías 32:17
Para leer en voz alta con los niños
“Y el efecto de la justicia será paz; y la labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: cuando hacemos lo justo, lo que Dios dice que está bien, el resultado es paz, descanso y seguridad. La pastora enseñó que tú no eres como el pasto o las flores: eres corona de la creación, y Dios tiene un plan para ti.
- Tu vida es un regalo, y los días no vuelven. No los desperdicies viviendo solo para ti: mientras más bien hagas a otros, más bendición recoges.
- A veces te equivocas y te sientes mal, y el diablo te dice que no sirves. No le creas. Pídele perdón a Dios y sigue haciendo el bien.
- Antes de crear el mundo, Dios ya había pensado un plan para ti. El diablo quiere que te desanimes y dejes de hacer el bien, pero Jesús ya lo venció.
- Dios envía a sus ángeles a ayudar a sus hijos, y sus ojos nunca dejan de mirarte. Él ve todo lo que haces, lo bueno y lo malo.
- Ser justo es darle a cada uno lo que le toca. Si un compañero necesita ayuda, puedes burlarte de él o ayudarlo. Lo que hagas, eso recibirás.
- El que es constante termina lo que empieza. Cuando haces lo justo, aunque te cueste, Dios te regala paz en el corazón.
¿A quién puedes ayudar esta semana en la escuela o en tu casa?
Escoge a una persona que lo necesite y ayúdala sin que te lo pida.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
