El Búfalo es un animal salvaje que vive en las praderas. Es fuerte e indomable. No se le puede encerrar como a las vacas o a los toros. El mejor lugar donde puede estar es en los espacios abiertos, donde se sienta libre y puedan ser manifiestas sus fuerzas. El búfalo no puede ser domesticado para hacer trabajos. Por tal razón, siendo un animal tan indomable y fuerte se nos dice en el salmo que nuestras fuerzas deben ser como las de él. La verdad es que sentirse sin fuerzas en la vida es horrible. Es necesario que el hombre tenga fuerzas para las batallas de la vida. Cuando las fuerzas se van, entonces vienen las depresiones, el estrés, la melancolía, etc. La vida diaria nos demanda muchas fuerzas, energía, optimismo, fe. Así que necesitamos de esas fuerzas para luchar y triunfar en todo aquello que Dios ha deparado para uno. Cuando en ocasiones dependemos solo de nosotros mismos y parecemos bravos, vienen las pruebas y las grandes luchas y se nos van lo que son las fuerzas humanas. Entonces nos damos cuenta que necesitamos las fuerzas que vienen de Dios, pues sin Jehová somos nada. Isaías 40: 29 Cuando nosotros logramos ver y entender que en todas las cosas dependemos de Dios es que logramos vivir en la vida abundante. Podremos decir: "Soy más que vencedor." Romanos 8: 37 Entiende que Dios nos ama y nos cuida, no está ajeno de nuestra condición finita, por eso ha provisto de sus fuerzas para que las aprovechemos. Hablamos del búfalo como un animal que es muy fuerte. Ahora hablemos de la oveja. La oveja es muy diferente al búfalo. Es mansa, tranquila y frágil. Nosotros somos comparados en la Biblia con las ovejas. Pero en el salmo 92 el Señor nos deja ver que, aunque seamos ovejas frágiles podemos tener las cualidades de la fuerza del búfalo. Busquemos entonces llenarnos y bastarnos de esas fuerzas en la gracia de Dios. Dios nos dejará ver su poder a través de lo que es frágil o débil de nosotros. 2 Corintios 12: 9 No somos ángeles, somos humanos, sencillamente hombres y mujeres. Por eso, sin la comunión con Dios somos frágiles. Pero Dios ordena nuestros conocimientos y nos da entendimiento de lo que es su poder para con nosotros. Salmos 91:11-15 Muy clara es la Escritura: A sus ángeles mandará que estén constantemente guardándonos. Los ángeles nos guardan porque no somos cualquier cosa. En ocasiones hay una serie de batallas espirituales que solo los ángeles las batallan a favor de nosotros, aunque no los veamos. Mientras guías un carro, o estudias o trabajas, estés donde estés, los ángeles te cuidarán siempre. Son los ángeles de Dios quienes nos cuidan para que en nosotros no haya tropiezo, aunque se levanten grandes fieras para destruirnos. Él nos sacará a victoria por su pacto de amor y sus promesas. Ya entendimos que dependemos de las fuerzas de Dios y no de las nuestras, y que también contamos con sus ángeles y con sus cuidados especiales. Pero hay una cualidad necesaria en nosotros que no nos puede faltar, y es la fidelidad, debemos ser fieles a Dios. Lucas 19:17 Dice el Señor Jesucristo que en lo poco debemos ser fieles. Si logramos esto, seremos buenos administradores ahora y podremos gobernar ciudades en el futuro en el reino de Dios. Salmos 101: 6 Si no puedes administrar bien lo que tienes aquí ahora, no tendrás autoridad para gobernar cuando venga el Señor. El que no es fiel ahora, al pasar los años verá su necesidad y lo peor aún es que le vendrá la destrucción. Es obvio, el que no es fiel es un infiel. Y el Infierno está preparado para los infieles. Sé fiel hasta la muerte y Él te dará la corona de la vida. Apocalipsis 2: 10 Mientras más fiel sea yo con todo lo que Dios me ha dado Jehová me añadirá más y me aumentará las fuerzas como las del búfalo. Así continúa diciendo el salmista en el Salmos 92: 11 "Seré ungido con aceite fresco." Debemos ser fieles hasta el final de nuestras vidas sobre la Tierra. Por tal razón necesitamos aceite fresco para poder seguir y no desmayar manteniendo nuestras fuerzas y nuestra fidelidad al Señor. En 1 Corintios 6:2 dice que los santos han de juzgar la tierra. Eso deja ver que nuestras vidas son muy grandes para Dios. Somos escogidos por Dios, no somos cualquier cosa. Quienes mueven a Dios por la oración somos nosotros los justos. Por lo tanto, necesitamos fuerzas como búfalos para ministrar en esta Tierra. ¡Que venga sobre nosotros su aceite y poder! Tú y yo juzgaremos la Tierra, ahora libramos a muchos, cubrimos en oración a tantos y nos santificamos para Dios. Apocalipsis 3:21 "Al que venciere le daré, que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono". Esto es una promesa de Jesús. Entonces busquemos del Padre fuerzas como las del búfalo para llegar al Cielo en fidelidad y perseverancia. Nosotros construímos aquí en la Tierra para lo que será en el Cielo. Para lograrlo necesitamos ser ungidos con aceite fresco. Por eso El Padre quiere que nos demos para Él y no para el pecado de este mundo. La fidelidad no es solo para mostrarla o vivirla cuando se reune la Iglesia, sino también en la distancia, cuando estamos solos. La Biblia dice que el ojo de Jehová está sobre la Tierra buscando a los fieles, y los ungirá con aceite fresco. ¿Eres tú uno de ellos? Busca sus fuerzas y su aceite. AMEN
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
