Mega Zoé
Estudio #0339Iglesia en las casas

no he visto justo desamparado su descendencia es para bendición

no he visto justo desamparado su descendencia es para bendición llama a buscar la bendición de Dios y atender la Palabra de Dios.

Antiguo TestamentoSalmosSEMANA DEL 9 @ 15 DE MARZO DEL 20045 min lectura

Salmos 37:25

Iglesia del Señor Jesucristo tu descendencia es para bendición, si lo crees verás los resultados al creerlo. Si tú quieres ser un buen discípulo del Señor y agarrarte de las promesas de Dios lee las cartas que envía Pablo a Timoteo y a Tito. En 1 Timoteo 4:6 nos presenta y nos da ejemplo de que la vida espiritual no se puede nutrir con lo que se ve en la televisión ni con lo que te dice el esposo(a) inconverso o el que está a tu alrededor, y mucho menos con lo que dice y piensa el ímpio. Para vencer en el camino de la fe nos debemos nutrir de la Palabra de la fe y de la buena doctrina que están en las Sagradas Escrituras. Cuando hacemos caso a todo lo otro vemos que en vez de crecer se mengua. Por esa razón la Biblia nos da a entender que la mitad de la iglesia podrá levantarse en el rapto y la otra mitad se quedaría. Mateo 25: 1,2 Esa es la verdad de la Escritura, franca y de reto para la vida victoriosa. Con esa es que hay que nutrirse.

El creyente tiene que cumplir con los requisitos de la Palabra del Dios viviente, la Biblia. Por lo tanto, hay que desechar las fábulas y los cuentos que nos quiere echar este mundo y vivir la Palabra de Dios. Porque por estar escuchando fábulas se va rebajando y menguando cada día más. Si nuestra mente se llena de fábulas y de todo lo que dice aquel y el otro, de esa misma forma vamos a actuar. Cuando escuchamos las fábulas del que seduce y conquista se levanta también la destrucción de nuestra única vida. Las fábulas no permiten que nos nutramos con las palabras de la fe. Pues sólo lo que es Escritura es lo que produce fe. Pues esa es la ventaja de leer todos los días la Escritura. Todo aquel creyente que vive con reto dice, "yo quiero mis bendiciones y las de mi descendencia". Por eso todo creyente enseña la Palabra a la mañana, en el camino y aun en la noche, que nuestra mano no se canse. Porque cuando se está nutrido se está firme.

La Palabra le conviene al hombre para todo, por tal razón la necesito para todo mi mover, para todo mi obrar. Porque así mi descendencia no está suplicando a nadie. Dice la Palabra que los ojos de David daban fe desde su juventud que no había justo desamparado. David vivía y pasaba de cueva en cueva, por lo tanto, su caminar no fue fácil, pero era día a día nutrido con la palabra de la fe y por eso obtuvo victoria. David sabía reconocer muy bien al justo y esos eran sus compañeros. En su largo caminar si algo supo fue reconocer al justo, pues esos deben de ser tus compañeros. El justo tiene cualidades, tiene una verdad y una convicción en su corazón. Solamente ellos se levantarán y son los escogidos. Existe una gran distancia en lo que es el ímpio y lo que es ser justo. El justo habla con sabiduría y entendimiento y no habla lo que le dicta el corazón porque es nutrido en fe. El justo vive y habla nutrido por la Palabra de Dios.

En el pueblo de Dios y sobre este no debe haber maldición sino bendición. Mientras más se le cree a Dios más grande Él se hace en medio del pueblo. Por eso si queremos bendición para nuestra descendencia tenemos que nutrirnos de la Palabra de la fe. Si nuestra alma es prosperada todo a nuestro alrededor prospera. Tu descendencia no puede estar suplicando el pan a nadie. Tu descendencia tiene que producir pan. En la iglesia no puede haber escasez, pues los tuyos tienen que tener el pan porque tú te has levantado como justo, y no has dejado que el mundo te destroce. Pero tú decides si lo crees o no. Porque los descendientes de los justos tienen promesas y bendiciones. Esta es una promesa que se cumple en el justo, "no he visto justo desamparado ni su descendencia que mendigue pan". Como iglesia no podemos estar llenos de fábulas ni de cuentos sino llenos de la Palabra. No es cuento es la Palabra. Cuando se hace cuentos y fábulas y se dice un versículo a su propio beneficio no se llega a ningún lugar y no se establece ni se afirma un pueblo. Es un pueblo a medias.

Iglesia, ama el ser justo, ama con fuerza, y entrega a otros esa bendición. Muchas veces no amamos el ser justos porque para ser justo hay que dar a cada cuál como se merece. Pero siempre queremos trabajar, vivir y obrar para nosotros solamente.

El justo tiene misericordia y por eso presta. Pero de la única forma que puedes prestar es cuando tienes. Por eso procura tener para que puedas prestar y tu descendencia será bendición donde quiera que esté.

Cuán firmes sean tus pies al caminar así es el camino que vas labrando. Mientras más firmes vas caminando irás haciendo caminos para ti y para tu descendencia. Porque cuando tú logras hacer una vida estable haces una vida estable para tu descendencia. Porque si eres un hombre de fe das fe a tu descendencia. Porque sólo tú eres el que construyes o destruyes a tu descendencia. Amén

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz