Iglesia del Señor Jesucristo tu descendencia es para bendición, si lo crees verás los resultados al creerlo. Si tú quieres ser un buen discípulo del Señor y agarrarte de las promesas de Dios lee las cartas que envía Pablo a Timoteo y a Tito. En 1 Timoteo 4:6, 7 nos presenta y nos da ejemplo de que la vida espiritual no se puede nutrir con lo que se ve en la televisión ni con lo que te dice el esposo(a) inconverso o el que está a tu alrededor, y mucho menos con lo que dice y piensa el impío. Para vencer en el camino de la fe nos debemos nutrir de la Palabra de la fe y de la buena doctrina que están en las Sagradas Escrituras. Cuando hacemos caso a todo lo otro vemos que en vez de crecer se mengua. Por esa razón la Biblia nos da a entender que la mitad de la iglesia podrá levantarse en el rapto y la otra mitad se quedaría. Mateo 25:1, 2 Esa es la verdad de la Escritura, franca y de reto para la vida victoriosa. Con esa es que hay que nutrirse.
El creyente tiene que cumplir con los requisitos de la Palabra del Dios viviente, la Biblia. Por lo tanto, hay que desechar las fábulas y los cuentos que nos quiere echar este mundo y vivir la Palabra de Dios. Porque por estar escuchando fábulas se va rebajando y menguando cada día más. Si nuestra mente se llena de fábulas y de todo lo que dice aquel y el otro, de esa misma forma vamos a actuar. Cuando escuchamos las fábulas del que seduce y conquista se levanta también la destrucción de nuestra única vida. Las fábulas no permiten que nos nutramos con las palabras de la fe. Pues sólo lo que es Escritura es lo que produce fe. Pues esa es la ventaja de leer todos los días la Escritura. Todo aquel creyente que vive con reto dice, "yo quiero mis bendiciones y las de mi descendencia." Por eso todo creyente aprende y enseña a los suyos la Palabra a la mañana, en el camino y aun en la noche. ¡Que nuestra mano no se canse! Porque cuando se está nutrido se está firme.
La Palabra le conviene al hombre para todo, por tal razón la necesito para todo mi mover, para todo mi obrar. Porque así mi descendencia no está suplicando a nadie. Dice la Palabra que los ojos de David daban fe desde su juventud ¡QUE NO HABÍA JUSTO DESAMPARADO! David vivía y pasaba de cueva en cueva, por lo tanto su caminar no fue fácil, pero era día a día nutrido con la palabra de la fe y por eso obtuvo victoria. David sabía reconocer muy bien al justo y esos eran sus compañeros. En su largo caminar si algo supo fue reconocer al justo, pues esos deben ser tus compañeros. El justo tiene cualidades, tiene una verdad y una convicción en su corazón. Solamente ellos se levantarán y son los escogidos. Existe una gran distancia en lo que es el impío y lo que es ser justo. El justo habla con sabiduría y entendimiento y no habla lo que le dicta el corazón porque es nutrido en fe. El justo vive y habla nutrido por la Palabra de Dios.
En el pueblo de Dios y sobre éste no debe haber maldición sino bendición. Mientras más se le cree a Dios más grande Él se hace en medio del pueblo. Por eso si queremos bendición para nuestra descendencia tenemos que nutrirnos de la Palabra de la fe. Si nuestra alma es prosperada todo a nuestro alrededor ha de prosperar. Tu descendencia no puede estar suplicando el pan a nadie. Tu descendencia tiene que producir su propio "pan." En la iglesia no puede haber escasez, pues los tuyos tienen que tener el pan porque tú te has levantado como justo, y no has dejado que el mundo te destroce. Pero tú decides si lo crees o no. Porque los descendientes de los justos tienen promesas y bendiciones. Esta es una promesa que se cumple en el justo: "no he visto justo desamparado ni su descendencia que mendigue pan." Como iglesia no podemos estar llenos de fábulas ni de cuentos sino llenos de la Palabra. No es el cuento de otro, es la Palabra. Cuando se hacen cuentos y fábulas y se dice un versículo a su propio beneficio no se llega a ningún lugar y no se establece ni se afirma un pueblo. El resultado será un pueblo que vive a medias.
Iglesia, ama el ser justo, ama con fuerza, y entrégale a otros esa bendición. Muchas veces no amamos el ser justos porque para ser justo hay que dar a cada cual como se merece. Es que se quiere trabajar, vivir y obrar para nosotros solamente y no es así. El justo tiene misericordia y por eso presta. Pero de la única forma que puedes prestar es cuando tienes. Por eso procura tener para que puedas prestar y tu descendencia tenga la bendición donde quiera que esté.
Cuan firmes sean tus pies al caminar así será el camino que vas labrando. Mientras más firme vayas caminando así irás haciendo el buen camino para ti y para tu descendencia. Porque cuando tú logras hacer una vida estable haces una vida estable para tu descendencia. Porque si eres un hombre de fe das fe a tu descendencia. Porque sólo tú eres el que construyes o destruyes a tu descendencia. ¡Camina en el camino del justo! Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
No He Visto Justo Desamparado Su Descendencia Es Para Bendición
Salmos 37:25
“Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan.”
La descendencia del justo es para bendición, y el que lo cree verá los resultados. Pero el justo se nutre de la Palabra de la fe y no de fábulas: por eso David, de cueva en cueva, pudo decir que nunca vio al justo desamparado. Estos son los puntos para la semana.
- La vida espiritual no se nutre con la televisión, ni con lo que dice el cónyuge inconverso o el impío. Para vencer en la fe hay que nutrirse de la Palabra y de la buena doctrina.
- Hay que desechar las fábulas y los cuentos de este mundo, porque escuchándolos uno se va menguando cada día. Solo la Escritura produce fe; esa es la ventaja de leerla todos los días.
- El creyente que vive con reto quiere sus bendiciones y las de su descendencia, y por eso enseña la Palabra a los suyos en la mañana, en el camino y aun en la noche.
- David pasó de cueva en cueva y su camino no fue fácil, pero se nutría día a día de la palabra de la fe y obtuvo victoria. Supo reconocer al justo, y esos fueron sus compañeros.
- El justo habla con sabiduría y entendimiento, no lo que le dicta el corazón. Los descendientes del justo tienen promesas: no pueden estar suplicando el pan, tienen que producir su propio pan.
- Cuando se hacen cuentos y se usa un versículo para beneficio propio no se afirma un pueblo, y el resultado es un pueblo que vive a medias. Tú decides si lo crees o no.
- El justo tiene misericordia y presta, pero solo presta el que tiene. Cuan firmes sean tus pies, así será el camino que labras: tú construyes o destruyes a tu descendencia.
Separa un tiempo fijo cada día de esta semana para leer la Escritura con los tuyos, en la mañana o en la noche, y apaga todo lo demás mientras lo haces.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Pan en la Mesa del Justo
Salmos 37:25
Para leer en voz alta con los niños
“Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: David vivió muchos años y nunca vio a Dios abandonar al que hace lo bueno, ni a sus hijos pidiendo pan. David anduvo de cueva en cueva, huyendo, pero cada día se alimentaba con la Palabra de Dios, y ganó.
- Tu cuerpo necesita comida para crecer, y tu espíritu también. La comida del espíritu es la Palabra de Dios, no lo que sale en la televisión ni lo que dice cualquiera.
- Hay cuentos y mentiras que te ponen débil por dentro si les haces caso. Solo la Biblia hace crecer tu fe; por eso es bueno leerla todos los días.
- David no tuvo una vida fácil: vivía escondido en cuevas. Pero Dios nunca lo dejó solo, porque David le creía y escogía amigos que amaban a Dios.
- Los papás que aman a Dios enseñan la Biblia a sus hijos en la mañana, en el camino y en la noche. Así toda la familia se queda firme.
- Cuidado: el que vive de cuentos, o usa la Biblia solo para salirse con la suya, vive a medias. Dios ve lo que hay en tu corazón.
- El que hace lo bueno comparte con otros. Dios lo bendice para que tenga y pueda ayudar al que no tiene.
¿Qué comida le das a tu espíritu cada día?
Esta semana lee un versículo con tu familia cada noche antes de dormir.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
