Que todo lo que se haga sea para la Gloria de Díos. 1 corintios 10: 31 Que vivamos bajo su gloria. El
hombre vive ajeno de esa gloria. Vive para sus motivos personales, con sus m�chos pensamientos. El hombre
esta ocupado en sus secretos íntimos. Todas esas cosas parec::n ir siempre en contra de lo que Dios quiere. Le es
fácil vivir esa vida cómoda, para lo vano, poniendo todo el empeño y ocupación en lo que tJ11 día deja de ser.
Nosotros los cristianos somos el rebano de Dios. Es imposible que una oveja guíe a otra oveja Para guíar a
una oveja esta el pastor. Y como pastora, una cosa sé bien, que la verdad y la conquista estarán siempre presentes
en mi vida para librarlos a ustedes de la muerte. espiritual. En Isaías 6: 5 díce el profeta: "Ay de mí, que soy
muerto porque siendo hombre inmundo de labios..., han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos." Estaba
bajo la gloria de Dios. Si como Isaías, buscáramos vivir bajo la gloria de Dios, provocaríamos la lleg2.da de
ángeles y serafines a la casa del Señor. Se escucharían las pclabras: "He aquí que esto tocó tus labio.'., Y es
quitada tu culpa y.limpio tu pecado.".
El Dios que yo he conocido llena la üerra de su gloria. Esa gloria emana de El, puede venir solamc:nte de
Él. Yo le doy alabanza a quien tiene esa gloria, porque Él es el grande. Como estoy bajo ese Díos poderoso
entíendo que estando en la casa, en el colmado, en el canlino me muevo bajo ec:a gloria; me muevo para Él. Mí
hablar y n1Í conquistar es por Él. Ninguna gl01ia es para el hombre porque es irutiundo.
En el A.T., Abraham y Jacob se movieron bajo la gloria de Dios. Esteban hizo lo mísmo en el N. T. Aun
cuando Esteban estaba síendo apedreado muríó bajo esa gloria. Esteban fue ur;: mártir, un hombre escogiio por
Dios. Todo lo que es nuestra vída tiene que ser para su gloria. I Corintios 10:31 Vívamos bajo esa gloria.
En ocasíones decimos que hacemos cosas para la gloria de Dios porque:;,:in justas, pero las hacemL1S para
nosotros mismos. Entendamos en verdad lo que es vivír bajo la gloria de Díos:Y no bajo la gloria person&l, ni de
otro ser humano. ¡Cuánto nos traicíona el corazón! Podemos ser engañados fác;Ümente y es díficil hablar con una
mente engañada. El hombre nunca sacía su vanagloria, es como un monstruo q\e hay que alimentar. ¡Ojo!
Las predicaciones de algunos parecen dramas. Esos predicadores sien1pre tíenen sobradas razones para
conquístar al pueblo y satísfacer su gloría personal. Por eso se desconoce tanto a Dios. Son pocos los que hablan
y escriben con verdad. El que dice conocer a Dios no busca su propia gloria sin.o que busca siempre darla l Díos.
Por eso, en la Iglesia no se hacen negocios, pues en los negocios hay ganancias 'Jara gloria de alguien.
Siendo Pablo al principio un hombre perseguidor y un soldado severo e Jntra los crístíanos, fue lk rado al
quebranto para aprender. Nos dice: "Si pues coméís o bebéis o hacéis otra e:sa, hacedlo todo para la gbria de
Dios." Parecen detalles de la vida muy sencillos y simples, como lo puede ser J tomarte un refresco o cor.1erte la
cena, pero que wdo sea para la gloria de D íos. Es �c.::ir: ¡ fa:;nos conocido a u: Dí os que dependemos de· Él para
cada día! Esta el que díce que puede hacer,,u Cír. P" S'.B,;:iropias fuerzas. Píe· tSO que no se puede; el día 3.sfixia.
Es que el hn'T1bre se o_bstina por lo malo. E� L�::ic�� p!>rn:::_·;( s i.ra¡:c,>'r ;:0::-i él. C'Jn todo, Díos le tiene pac>.�ncia.
Hay dos gra.1.des reglas para gÚiarno5 "'' nues:ra Vl<:'"c<isüana La pdme ;i es darle siempre la glori.> a Dios
y la segunda es hacer el· bien a nuestros sem..:j:.�.�:es; no hac.:;r dafi.o a los demfü,:;:ior ninguna razón. Se vi•· e como
si se estuvfr::a solo, contrario a las Escrituras. l'-.1uchos \ i.vc:n independiente,; y capaces de hacer daño al que
tenemos qut: amar. Es hacemos daño a nosotros mismos. 'Por tal rc.:.:Ó!:, ne• pc:'.emos vivir como solos, porque el
que llega y acepta al mismo Dios que le servimos se nos hace compañero. Ji�sús caminó con 12 homb1es. No
buscó 1:2 ángeles, sino 12 hombres y vívió para que fueran SE:> discípulos. Y E} es nuestro Maestro. Aprendamos
a tener compañía de los hermanos en Cristo. Cuando vivimos solos tomamos Jecisiones sín importarnos el daño
que !-:: podamos hacer a otros. Si una parte de nuestro cuerpo físico se duele '.odo nuestro cuerpo se duele. Por
eso somos comparados con un cuerpo. Nadie puede conquistar ni crecer si vívf. fuera del cuerpo de creyerites.
Si comemos para la gloria de Dios, ¡Cuanto más ;:;ara la g'.oria de Díos 'vivimos en lo que es espüitual, en
los misterios y su grandeza! Podemos tener fortuna y abunda.1.cia y si la enfennedad llega no podemos ni comer.
Cuando la mujer decide buscar a Dios sabrá que su comer y su vestír son para la gloria de I?ios. Ninguna mujer
debe vestirse para níngún hombre sino para gloria de D'os. Si decide vestírse para ella vívírá días maloE, pues el
vestir es para cubrir el cuerpo. Hoy se viste para provocar. Si comemos para la gloria de Dios, debemos vestir
también para su gloría. Si se pone una lámina de una mujer creyente y de ot�·a impía no hay ninguna di:erencia.
La creyente que decíde vivír para Dios viste para Él. No se turbe el corazón, no traigamos a la Igles.ia <o malo.
De maña.ía, ncd1e, día y tarde le buscaré y si '.:; bvsc0 tengo que es:ar bajo su gloria.
Se convierte todo en moda. ¡Y cómo azota a la Iglesía lo que es moda! 31 propósito de las cosas; le que me
motiva, tiene que ser su gloria. Muchas vFces:;o �,abemos lo que es lícito, lo que es permitído y lo que no porque
no se ora ni una hora al día, ni se iee la P<üabra. Si wmas una decisión pregúntate: "¿Es para la gloría de Dios?"
Nos ínvitan a hacer cosas y hay que tomar decc,�iones y después de tomz1:as entonces es que oranus, pero
debemos orar antes. La mujer y el hombre sabio entirmden esto. Sí la Iglesi;1 se levanta con temor de Dios, de
seguro que habrá este principio en cada uno de no;otros y sabremos como c':inducir nuestras vidas: Hacer todo
para la gloria de Díos y para bien dé otros. ' �·
Se ha de levantar una iglesia para la gloria de Dios o una Iglesia sin co�1cíencia. Si se comienza el camíno
viviendo para la gloria de Díos se vívirá temiéndole y todo k que hagamos s�rá para su gloria. Porque, el mover
de una Iglesia es para: su gloria. Comencemos a ser ur: pueblo contrario a co�po vive esta tierra. La Igksia es la
que se distíngue en este mundo contaminado. Decídimos nuestro destíno pC:r nuestras acciones. Inclinemos la
cabeza y metámonos bajo su gloria y conoceremos nueEtro mover a cada día
El que tiene un pensamíento pequeño de quien es Di02 nunca moverá r.. Dios. Somos o no somos de Dios.
Si lo somo.> provocamos guerra, porque el que vive bajo la gloria de Dios, la ;;ente se levanta para destruirle, pero
bajo la gloria de Dios ní los hombres ni los demoníos pueden contra uno. Si:.mas a Dios, "¡o te odian o te aman!
Vivir bajo la gloria de Dios es en tu casa, cuando cc•mes, cuando tomas ;1ecísíones, siempre. ¡Entonces así
podemos mov�r a Dios] Amen.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
