Jehová prospera el camino del jus�o. Todos nuestros caLlÍn1.. s tier1¡;n que ser prosperados por el Dios de los
Cielos. Tenemos todos los beneficio:< ele Dios en todo 10 que emprendemos. Alg1Jnos se desesperan y decaen en su
fe. No quiere decir que prosperar un camino es que siempre se van a alcar.z:'..f las cosas que son grandes. Dios está
con nosotros prosperando lo que hacen nuestras manos sea algo grande o pequeño. Si quieres ver a Jehová
prosperar un camino, considera, que nunca será por la astucia humana.
Según Génesis 24, Sara había muei.to y en el corazón de Isaac había una gran tristeza. Posiblemente Isaac
fue un j oven apegado a su madre. La amó con ternu ra sabiendo que era una mu j er mayor. Sara se reuniría con su
pueblo en el Paraíso. Es saber que se acaba la vida el día de la mue1ie y uno se reúne con un pueblo que creyó en
Dios. Dios quería que cada mover de Abraham e intensión de su corazón fuera en Dios. Abraham creía en las
promesas de Dios, sabía que en su hijo estaban las promesas pues también estaba pronto a partir con su pueblo,
había cosas que le tocaba resolver. El hombre de Dios resuelve hasta el último momento de su vida, tenga fuerzas o
no, Dios sigue marcando cada paso de una vida, lo hace cada día. Según sea nuestro empeño así Dios hará cada
día nuestro. El deseo de una muj er fiel a Dios es que Dios la guíe en todos sus caminos. Isaac prosperó en lo
espiritual y en lo material. El primer lugar para todos ellos era Dios. No eran gente camal. A veces al hombre se
le ocurre darle a Dios un segundo lugar. Con Dios no ;,;e pierde, con Él todo es ganancia.
Abraham tenfa un siervo, un criado, el más viejo de todos que caminó con él por muchos años. Abraham lo
conocía muy bien, le fue fiel siempre, en las buenas y en las malas. El siervo también conocía cada paso de
Abraham. Cuando Dios sacó a Abraha m de Ur de los caldeos, de seguro que ese criado estaba con él. Por eso,
Abraham le tenía toda confianza. Aq.uel siervo conoció de Lot. · Vio todo lo que pasó cuando Abraham luchó para
rescatar a. Lot. Vio b que era la mano de Dios a través de la fe de un hombre. Abraham repartió de su fe a los que
estaban a su alrededor. Nosotros somos como esos criac.los que recibimos también la enseñanza de fe de Abraham.
Ese criado estaba viendo y conociendo a Dios en el ;:cstimop J0 de Abraham, oor eso se le encargó algo muy serio.
Abraham era movido por el amor por su hijo prometido. EstBba preocupado por él. El amor es sufrido, benigno,
no deja de ser. Muchas cosa!:: pa�'l::án, las lenguas n&sari:i.n, los much-::-5' milagros, pero hay algo que no pasará y es el
amor. Era el hijo prometido en su ve j e? seJ:.;. 1 ;;J:ire de naciL1es. Dios se �·) había pedido para que lo sacrificara.
Fuerte es el compromiso con Dios. No es un juL6o, es que Dios es Dios. Es sar1, o y querubines lo adoran.
Dios nos envió a la Tierra para establecer sus planes. Dios:!S muy grande: es el Alto, el Sublime, el Eterno, el
Todopoderoso, el Pastor, el que está presente, que deja ver su gloria, que sana... ¡ Cómo podemos describirlo! Ese
Dios es el que produce en Abraham el amor por su hijo; le dice lo que va a acontecer, Isaac necesitaba una
compañera. Abraham iba tras la promesa, por eso seguía moviend.o la mano de Dios. Isaac levantaría a Israel, la
nación de Dios hoy y por siempre. Se levanta un hombre con promesas y su hij o necesitaba una compañera.
A éste criado se le puso una encomi enda en sus manos (Ver�kuJo 7) Cor.0cía a Abraham, conocía los hechos
del Dios Poderoso. Jehová no enviaría a nadie sino al que conocía su poder. Si somos enviados tenemos que
conocer el poder de Dios. Dios mueve su mano t:n aquel que le cree. El cría.fo hizo su caravana junto con otros
criados y pidió señales a Dios. La fe de Abraham movía todo esto, Dios que hace pacto, ese es el propósito de Dios.
No es fácil caminar ba j o las órden::s de::kos. Pero hay que convertirse en servidor, ser obediente para poder
vencer; es de la única forma. Ab,:aham wnía autoridad, conservaba la fe sana. Por eso, bien claro le hablaba a su
siervo de que su hijo no se casaría con una l'.;manea. Hoy día los padres tiemblan con lo que dicen sus hij os, faltos
de fe. Dios n0s llama para que seamos como Abraham; gente de fe. El siervo pidió señales específicas. (Versículo
14) Pidió que fuera una mujer su j eta. No podía tni:.:;:i · m;,, mu j1:r d.rtiva y vanidosa. Por tal razón esta mujer fue
probada. Cuando tiene este enc·.. emrc.• (V e:;·sfcu!o 18) esta tenfo un espíritu dispuesto. La fe de un hombre que
estaba a distancia movía a una muj er y transformaba el corazón rle dla. Nuestra fe mueve la mano de Dios.
Dio�. busca hombres y mu j t>res que no sean dado·< al ocio. El cansancio es nuestro enemigo. Aquella mujer
era dócii, sumisa, respetuosa, tiema. mansa. Er:i t'�aba jadora, d' sr·1esta, diligeme. Había mucha disposición en ella
a ayudar. Muchas veces vivimos complaciendn nuestra carne; vivimos ahogad<. 'S en nuestros propios problemas. Si
ayudamos a otros con nuestras manos se nos olvida,.,. '1 nuestros conflictos personales. El criado quedó maravillado
con aquella mu j er, pues la capacidad espiritual se mide en la capacidad de traba jar. El hombre que Dios llama tiene
mucho que hacer en oración, en ayuno y en búsqueda. (Versículo 26) Ponemos aDios en alto cuando hacemos que
otros lo adoren al ver que nuestras manos son diestras para Dios. En cambio el ocio destruye. · Aquel hombre
caracterizaba la fe de Abraham. Sabía lo que hablaba, porque había visto obrar a Abraham, lo había visto moverse
en fe. La conversación del criado era fe, creía que iba a alcanzar. Tener fe es mover a Dios, Dios desciende a la
Tierra y comienza a tener dominio de todas las cosas. En cada punto de nuestro camino hay un propósito. Por eso
tiene.s que cuidar tu camino. O preparas o malogras tu futuro. Traba j á.IIlos para. el día de hoy y para el futuro.
En nuestras vidas todo tiene que ser fe. Abraham no solo lo vivía sino que el que se movía con él tenía que
moverse en fe. Su criado demostró que se m0vía en fe igual que Abrahrun. Por su fe Abraham libró a Lot del
peligro. El criado también obtenía milagros por la fe de su amo y así se lo dej ó ver a los familiares de Abraham
(Versículo 60). C�ando movemos a Dios nadie pude hablar, no hay nada que hablar ni murmurar, nada que
condenar. La fe de Abraham ohtuvo lo que el ciek- hahía escrito para Isaac. El siervo quedo maravillado y se
inclino delai. 1te de Jd10vá. Dios necesitot hombre" > y m�� j eres va'.k�:: !;:s, amadores del servicio, determinados.
Rebeca s:: iba tras de la vol1mt:id df.' Dios (Versíc.ulo 58) Ella comenzó 1 ver la fe de Abraham. Nadie debe
interrumpir los propósit;:is de Dios m meter los pies en la fe de los horn�:1 > de Dios. Luego viene el lamento. La
confianza nos hace decir: "Sí iré". Entonce'> viene le. bendic:6n de Dios. (Versículo 60) Al día de hoy ningún
enemigo ha vencido al pueblo de Israel. Ninguno v ¡ve en escasez. Sobre ellos na habido personas determinadas.
Mantenerse determinado, pararse �n bre:·ha y uecir: "F.l temoí m las circ1:,;.istancias, nada me va a vencer." La fe
nuestra puede mover a otros a creer. Aquel sit:A· vo tenía up Dios grande y una f� en El como la de Abraham. Amen
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Jehová prospera el camino del justo
Génesis 24:7
“Él enviará su ángel delante de ti, y tú traerás de allá mujer para mi hijo.”
Todos nuestros caminos tienen que ser prosperados por el Dios de los cielos, nunca por la astucia humana. El criado de Abraham recibió una encomienda seria, y la fe de su amo, que él había visto obrar, movió la mano de Dios. Estos son los puntos para la semana.
- Prosperar un camino no quiere decir alcanzar siempre cosas grandes: Dios prospera lo que hacen nuestras manos, sea grande o pequeño. Según sea nuestro empeño, así hará Dios cada día nuestro.
- El hombre de Dios resuelve hasta el último momento de su vida, tenga fuerzas o no. Para Abraham y los suyos Dios era el primer lugar; con Dios no se pierde, con Él todo es ganancia.
- El criado caminó con Abraham muchos años, fiel en las buenas y en las malas, y conoció a Dios en su testimonio. Jehová no envía a nadie sino al que conoce su poder.
- Abraham conservaba la fe sana y hablaba con autoridad. Hoy muchos padres tiemblan ante lo que dicen sus hijos, faltos de fe; Dios nos llama a ser gente de fe como Abraham.
- Rebeca fue probada: era dispuesta, trabajadora, diligente y con mucha disposición a ayudar. La capacidad espiritual se mide en la capacidad de trabajar; el ocio destruye y el cansancio es enemigo.
- Cuando ayudamos a otros con nuestras manos se nos olvidan nuestros conflictos. Ponemos a Dios en alto cuando otros lo adoran al ver que nuestras manos son diestras para Él.
- Tener fe es mover a Dios. En cada punto del camino hay un propósito: o preparas o malogras tu futuro. Nuestra fe puede mover a otros a creer, como la de Abraham movió a Rebeca.
Ofrece tus manos esta semana: escoge una tarea concreta para ayudar a alguien, en tu casa o en la iglesia, y hazla con diligencia y sin quejarte.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
La Caravana del Criado
Génesis 24:7
Para leer en voz alta con los niños
“Él enviará su ángel delante de ti, y tú traerás de allá mujer para mi hijo.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Abraham le dijo a su criado que Dios mandaría un ángel delante de él para ayudarlo a encontrar esposa para Isaac. La pastora contó que el criado armó su caravana, confió en Dios como Abraham, y Dios lo guio hasta Rebeca.
- Dios hace prosperar tu camino, ya sea algo grande o algo pequeñito. Pero no es por ser más listo que los demás: es porque Dios te guía.
- El criado de Abraham fue fiel muchos años, en los días buenos y en los malos. Por eso Abraham le confió una misión muy importante.
- El criado había visto a Abraham confiar en Dios, y aprendió a confiar también. Tú aprendes a tener fe mirando a los que aman a Dios.
- El criado oró y le pidió a Dios una señal. Rebeca apareció dispuesta a ayudar, trabajadora y amable. Dios busca manos que no sean vagas.
- Cuando ayudas a otros, se te olvidan tus propios problemas. Y cuando otros ven tus manos trabajando para Dios, ellos también lo alaban.
- La pereza y el cansancio son enemigos. Lo que haces hoy prepara tu futuro, o lo daña. Por eso cuida tu camino todos los días.
¿A quién puedes ayudar esta semana con tus manos?
Escoge una tarea en casa y hazla todos los días sin que te lo pidan.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
