Cuando nos observamos y evaluamos cómo vivimos el día podernos ver que vivimos el día para
nosotros, para poseer cosas personales, solamente para adquirir aquello que está en nuestras mentes. A veces
vivimos corno si tuviéramos mil años. Perdernos el tiempo le jos de Dios y no nos preparamos para ese gran día
del que hablan las Escrituras en estos versículos; para esa gran reunión. El diablo comienza a entretenemos en
lo que es nuestro camino para que no disf rutemos ese día de la gran reunión con el Señor.
El odio, la discordia, la contienda tocan a la puerta sutilmente, por eso tenernos que cuidar nuestro
corazón. Tal vez le podemos estar dando largas a lo que es la venida del Señor, pero si le diéramos más
atención no nos contaminaríamos, porque éste mismo día podría ser el día y nos podríamos quedar. Si estamos
en pecado no nos vamos a levantar con Él.
Cristo vino para traer a nuestras vidas salvación y preparamos para el gran día y allí no habrá muerte, ni
lágrimas, ni tristeza, etc. Entonces con entusiasmo debernos preparar nuestras vidas para esas grandes cosas.
¿A qué le ponernos empeño en nuestra vida, al odio, a la ira, a los placeres, a éste mundo? A veces ponernos
más empeño a eso que a preparamos para ese gran día.
2 Pedro 3:8-14 Pedro sabía lo que era esa promesa de que según Jesús descendió y subió al cielo,
también un día nos llamará y nos recibirá en los aires. El Señor va a de jar ver todo lo que hay en Él, el desafio
contra el mismo Satanás. Tenemos que tener cuidado porque nuestro constante caer y levantarnos se hace un
hábito en el creyente, pero hay un tiempo y el Señor viene. Mientras el Espíritu Santo está sobre nosotros, el
diablo no podrá en ningún momento levantarse a tocarnos porque no le es permitido. A la vez que el Espíritu
Santo sea quitado y llevado al cielo no va a haber arrepentimiento, nada que nos redarguya.
Si nuestro anhelo y entrega por nuestro Señor fuera esperándolo comenzaríamos a conocerlo más. Pero
vivimos para lo nuestro y los días se nos acabarán. Para Dios no hay un tiempo humano que le sea de
obligación cumplirlo. Él es el creador, no nosotros. Lo que tenernos que hacer es conservar la fe y
prepararnos para ese día. Nosotros tenernos un día de 24 horas y una semana de 7 días, no le podernos
añadir. Entonces si comparamos que para Dios un día es corno 1,000 años y 1,000 años corno un día, vernos
que los que necesitamos somos nosotros y Él va a hacer cumplir su venida corno Él dice. Nosotros nunca
sabremos lo que es vivir 1,000 años así que tenemos que vivir como si hoy fuera su venida. Tengamos
cuidado donde es que pasaremos nuestros días en la eternidad.
No podemos vivir corno se nos da la gana, corno el impío vive, sino como está escrito. Sean mil años o
un día para su venida, nosotros corno Iglesia nos tenernos que preparar. Vivir la vida fácil no es solamente
pecar. Hay que esforzarse. Nos tenernos que esforzar en nuestro espíritu y carne para lo que son los propósitos
de Dios para nuestras vidas. Aunque nuestro cuerpo esté en polvo nos vamos a levantar�
2 Corintios 5:6-10 Cuando estamos ausentes de aquí, pero estemos presentes con Dios nuestra alma y
espíritu estarán con el Señor. Pero ahora estamos ausentes del Señor, porque estamos en el cuerpo, no estamos
ante el trono, pero procuramos serle agradables. El cuerpo se descompone y de ja de ser. Dios busca que en
nosotros haya arrepentimiento para que podamos irnos con Él. Lo me j or para nuestras vidas es el
arrepentimiento. El pecado no es justificado por nada. En nuestra vida la palabra más hermosa debe ser el
arrepentimiento.
2 Pedro 3:10 Él vendrá como ladrón en la noche para llevamos con Él. La tierra será quemada,
desecha. Todo lo que el Señor ha dicho se cumplirá. Tenernos que vivir santa y piadosamente. Entonces
preparamos y <1rreglamos nuestras vidas viviendo en paz, estando en espera. Debernos estar preparados cuando
Jesús se nos ·cvele. Esta.1!1os esperando al Maestro siendo irreprensibles, en puro arrepentimiento, en paz
anhelando encontramos con El viviendo en perf ección. Tenemos que examinamos día a día. ¿Lo haces?
Hoy día se vive en guerra, en pecado. Es peligroso. El Señor vendrá del cielo, no vendrá nadie más a
buscamos sino ÉL Descenderá del cielo. ¿Le esperas?
Marcos 16:19 A la diestra de Dios está Jesús. Cuando Él venga por nosotros será el único momento
que de jará de estar a la diestra del Padre. Él es nuestro abogado que intercede al Padre por nosotros. De lo que
nosotros pedirnos, el Padre oye de la voz de Jesús que intercede por nosotros y el Padre nos contesta.
Apocalipsis 20: 1 1-15 En el libro de la vida tiene que estar escrito nuestro nombre. Tenernos que
conservarnos, vivir en paz y tener la búsqueda con Dios y ser irreprensibles. Constantemente los ángeles están
escribiendo todo lo que se hizo en la tierra. Lo que está escrito lo escribimos nosotros con nuestros hechos.
Cuando se llame a alguien y ese nombre no esté escrito en el libro, de la vida ya eso le condena. Habrá un
registro para cada ser humano de sus malvadas obras y determinarán el grado de castigo en el infierno, pues
según las obras serán j uzgados.
Los vivos, los que han creído serán arrebatados juntamente con los muertos en Cristo resucitados,
entonces no habrá condenación. Jesús nos tomará arriba. Nuestra mirada se encontrará con El Amado, con El
Deseado. Nosotros gobernaremos en la tierra.
1 Corintios 15: 51,52 Jesús nos va a recoger en el aire. Él va a romper toda barrera por nosotros. Con
voz de trompeta, con voz de arcángel nos llamará. Es un abierto desafió al diablo. Debernos ser irreprensibles
y estar preparados para Él. La tierra, el mar le va a estar dando a Cristo el polvo de los muertos que le
pertenecen a ÉL Vale la pena luchar y vencer. Experimentaremos el gran milagro
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transformador mediante �l
cual este polvo será formado en un cuerpo glorificado. Luego el vuelo espacial al cielo y esto todo en un abnr
y cerrar de ojos.
El anticristo no es para nosotros. La venida de Cristo es un espectáculo que ver, una consolación Y una
reunión para siempre con el Señor. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
