Mega Zoé
Estudio #0448Iglesia en las casas

No Buscaré Lo Mió Propio, Buscaré Estar De Acuerdo Con Dios

No Buscaré Lo Mió Propio, Buscaré Estar De Acuerdo Con Dios enseña a servir con humildad y servir fielmente al Señor.

Antiguo TestamentoJeremías6 min lectura

Jeremías 45:1-5

Cuando algunos se cansan de batallar a su manera en este camino se atreven decir que Dios es injusto. Lo que Dios quiere hacer en nuestras vidas como parte de sus planes El siempre lo va a querer hacer a su perfecta manera y no de la manera nuestra. Nos debe preocupar el estar metidos en los planes de Dios haciendo su voluntad sin desafiarle ni entorpecer en nada. Al pasar los años podemos ver que alguna gente se descuida y se alejan de la comunión con el Señor y hasta llegan a no interesarse en Dios. Solamente llegan a nombrarlo o a pedirle cuando le llegan los aprietos, las enfermedades y el mal día. Suceden que creen que todo les va a salir bien siempre, pero en la vida nada es estable, el único que es estable es Dios. Aquí en la tierra no hay nada estable. Dios planta, quita y hace según El estima necesario. Nadie humano puede decir que controla y dispone absolutamente de algo aquí en la tierra. Cuando Dios llama algunos se envanecen y llegan a pensar que siempre las llevaran todas a ganar aunque asuman actitudes contrarias a la voluntad de Dios. A veces nos hacemos de planes personales y nos llenamos de ideas egoístas pensando que nos van a venir grandes éxitos. Pero son nuestros planes y no los de Dios. Eso le paso a Baruc, y de el aprenderemos a cuidarnos.

Es penoso ver que mucha gente en vez de dedicarse por entero a ganar terreno para el reino de Dios, caen en quejas. Y el motivo de las quejas es porque han estado buscando lo suyo propio no lo que es de Cristo Jesús. Filipenses 2:4,21 No debemos buscar lo nuestro propio porque vamos a estar buscando lo que no nos toca. Tenemos que saber que le servimos a alguien que es mas grande que todo lo que nos pueda impresionar en esta tierra. Debemos ver en verdad cual es la vida cristiana y no buscar tantos halagos personales.

El profeta Jeremías estaba hablando a un pueblo que había sido llevado en cautiverio y cada día estaba advirtiéndoles lo que les iba a pasar. Jeremías tenía a su lado a alguien que le asistía, Baruc. Baruc era el hombre que se supone sintiera y viviera lo que el profeta estaba viviendo, pero lamentablemente no fue así. Debemos aprender de este relato bíblico a no descuidar la visión y dirección del llamado de Dios. Nosotros no tenemos ninguna capacidad humana que venga de nosotros mismos, Dios nos da toda capacidad y de acuerdo a esta nos usa. No seamos orgullosos. Baruc era nieto de un general de Jerusalén y se desempeñaba como escriba de Israel y ofrecía sus servicios al profeta Jeremías. Parece que tenia un poco más de influencia que el mismo Jeremías. Del pasaje bíblico se deja ver que Baruc era un hombre ambicioso y malas son las ambiciones cuando se esta en este camino de Dios. Se busca obtener lo que no va a ser nunca para nosotros. Esas ambiciones parecen buenas pero a cada cual Dios le va a dar lo que le corresponda. No podemos hacer ni más ni menos sino lo que nos toca. Mateo 6:27 Lo mejor es seguir adelante en lo que Dios nos ha encargado y perseverar.

Jehová aballestado mirando y escuchando a Baruc, así también ve cada movimiento de nuestras vidas. Baruc al fin y al cabo lo que hizo fue añadir a Jeremías mas preocupaciones, mas cargas, mas trabajo. En vez de Jeremías estar descansado en Baruc, era lo contrario. Y Jehová lee lo que esta en nuestro corazón. Comenzamos este camino pero llega el momento en que tenemos que definirnos claramente. Tal vez Baruc estaba frustrado porque se le había derrumbado el sueño de estar en una posición alta. Se le olvidaba que Dios es el único que tiene el derecho de sembrar y arrancar en nosotros. Tiene el derecho absoluto de edificar y es el único que tiene el derecho de sembrar y arrancar según su corazón. Baruc buscaba la grandeza de Juda y Jerusalén, así tendría la suya propia.

A cada uno de nosotros se nos da nuestro maná de cada día, el maná ajeno no nos corresponde. No hagamos donde no hay que hacer. No hablemos lo que no sabemos. Conozcamos y no busquemos lo que no nos corresponde. Lo mejor para el hombre es cumplir la encomienda que se nos ha dado aunque la hallemos pequeña. Cuando dejamos de cumplir la encomienda de nuestra vida entonces si hay problemas. Baruc tal vez pensó que el iba a llegar a ser un profeta en aquel tiempo. Cuando desconocemos cual debe ser nuestro caminar pretendemos demostrar la gloria de Dios cuando son los juicios de Dios los que están. Baruc quería ser algo cuando ya Jehová se había ido y Juda estaba en pleno juicio. Baruc buscaba lo suyo propio.

La humildad debe estar en los verdaderos santos, debe estar en nuestra mente cuando el diablo viene a seducirnos. Había juicio, no estaba la gloria de Jehová, el templo ya se había destruido. Lo mejor de la vida es ser guiados por Dios. Dios tenía juicio y Baruc quería demostrar que era el siervo de Dios. Lo que libra al justo cuando vienen los juicios de Dios sobre las naciones es la humildad, que seamos una iglesia humilde para con Dios. El que no es humilde el día del juicio se va cuesta abajo. Cuando los juicios están sobre la tierra, lo están. Los juicios siempre van a venir donde quiera que estemos, pero mantenernos humildes nos conserva de que estos no nos toquen. A veces pensamos que Dios ha sido injusto con nosotros. Dios nos da algo para hacer y pensamos que es nuestro. Lo que Dios nos ha dado no ha sido por nuestra capacidad humana sino porque a El le ha placido dárnoslo. En los juicios y circunstancias tenemos que seguir creyéndole a Dios. Cuando hay que padecer se padece. Podemos vivir muchas situaciones difíciles, pero tenemos que conservar nuestras vidas con la humildad, ella nos va a librar. Cuidado cuando nos quejamos porque Dios nos oye. Dios nos quiere llevar y aunque no son fáciles sus tratos, estos son buenos. Jehová nos escogió para que lo que tengamos que vivir lo vivamos en humildad y en nada de rebeldía. La queja de una iglesia es bien peligrosa. Es un privilegio que sea Dios quien nos escoja. Venga lo que venga El nos cuidara. A veces cuando somos quebrantados decimos que no lo merecemos. Lo mejor es estar calladitos y bajar la cabeza.

Baruc buscaba grandeza cuando estaba en pleno cautiverio. Tenia que entender que el pueblo estaba mal. El hombre por naturaleza es voluntarioso, siempre esta pensando en que es lo mejor, pero no le gusta orar. Hay cosas que Dios no quiere para nosotros en algún momento porque no nos convienen. A Baruc se le olvidaba que nadie le iba a tocar porque Dios cuidaba su vida. Dios es el que nos va a librar y cuidar. Podemos pasar lo que sea, pero nada nos va a destruir. Nuestras vidas no pueden perecer y al humilde lo cuida Dios. Lo mejor que debemos decidir es ser humildes, hacer silencio sabiendo que Dios nos cuidara de todo peligro y nos dará nuestras vidas como botín para no quedar derribados. El cuida a los que son mansos y humildes. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz