Dios prueba nuestros corazones. Las cosas siempre se hacen por algún motivo y Dios por eso prueba nuestros corazones. A veces vivimos la vida desordenada, no tomando los cuidados necesarios en algunas áreas del diario vivir. Los motivos salen del corazón porque en él está la vida y ahí es donde se guarda todo. Dios probará nuestro corazón y está en nosotros sacar o dejar ahí lo que nos llega al pensamiento. Podemos engañar a los mortales, pero a Jehová no, Él va a probar nuestro corazón. Nuestra pregunta debe ser, ¿qué es lo que nos motiva? A veces no se sabe por que estamos actuado o hablando como lo hacemos.
Todo lo que pasa por nuestra mente lo debemos pasar por el mejor cedazo, de acuerdo a lo que dice Filipenses 4:8: "Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad" Veamos claramente lo que nos motiva, si Dios no está metido en eso, desechémoslo. Debemos pasar por ese proceso todo lo que nos llega a la mente. Todo lo que es justo, dar a cada uno lo justo. Todo lo que nos llega a la mente lo vamos a procesar bajo ese orden. El gran peligro es que Jehová va a probar el corazón. Lo mejor es conocernos analizando nuestros pasos para ser una persona honesta, pura, sin ninguna imperfección ni mezcla de carne o espíritu. 2 Corintios 7: 1
Debemos pasar todo argumento por el proceso de ver si cae dentro de todo lo que es puro, amable, no para juzgar a nadie sino para librarnos nosotros. Lo hacemos para que no se nos turbe el camino, porque cuando esto pasa no podemos hacer lo que se nos encomendó en nuestras manos. Debemos entonces partir de ahí para conocer cómo debe caminar nuestro corazón para que cuando Jehová venga a examinarlo no encuentre maldad sino un corazón limpio sin contaminación. Él quiere usar nuestras manos, pero nuestro corazón tiene que ser bueno para que cuando Jehová salga a estregarnos encuentre un corazón limpio.
David estuvo dispuesto a humillarse, a negarse, a morir a sí mismo. A Pablo lo estaban acusando dando a entender que él estaba buscando aprobación de los hombres. Los judíos vivían bajo un yugo de la ley y Pablo les predicaba sobre la gracia. Hoy día muchos han tomado la gracia para perderse. Han querido demostrar que pueden hacer de todo porque viven bajo la gracia. Disfrutar de la gracia es saber que no hemos pagado nada, se nos dio la salvación, la vida eterna, dones y ministerios todo de gratis, un regalo porque Dios es quien llama y escoge. Pero, la gracia no le resta a la ley. El predicador puede verse tentado a hablar o a retener parte de la verdad por miedo a la reacción de los demás o a las consecuencias. Dios es el amo y Él tiene en cuenta si el mensaje que se dio se diluye o se suprime. El Evangelio no salió de nosotros sino de Dios desde antes de la fundación de la tierra, entonces hay que ser fiel a lo que se nos dio como ministros de la Palabra de Dios. Lo que tenemos que aprender es a tener una mente libre porque ahí Dios se va a glorificar en nuestras vidas.
A veces se nos turba el camino, nos escondemos y no sabemos para donde vamos, por eso debemos estar claros con Dios. A Pablo se le iba a confiar enseñar el evangelio del que nosotros aprendemos. Dios le iba a probar su corazón para confiarle el glorioso Evangelio. Si Dios confía en nosotros y nos entrega algo importante, cuidemos nuestro corazón porque Él lo va a escudriñar. Pablo confiaba y temía a Dios. Nosotros no nacemos para agradar a los hombres sino a Dios quien prueba nuestros corazones. Es un gran honor que Dios confié en nosotros. Para Pablo era un gran privilegio lo que se le había encomendado. En nuestras manos está nuestro gran tesoro. ¿Cómo cuidamos, conservamos lo que Dios ha puesto en nuestras manos, ¿con quejas y lamentos? Grande es en quien hemos creído, quien nos escogió para Él hacerse grande en vasos de barro.
I Crónicas 28:9 A Pablo se le encomendó el Evangelio y a Salomón construir casa para Dios, era el tiempo de Dios. Cada cosa en el tiempo que Dios llama, así debe responder el hombre. David había derramado mucha sangre y a Dios no le plació que le levantara casa. David tenía mucha gente capacitada, pero cuando Dios escudriñó los corazones eligió a Salomón para que pusiera el trono de Dios en aquella casa donde el poder de Dios iba a ser manifiesto. Lo que Él tenía allá en el cielo lo quería bajar a la tierra y es lo quiere hacer a través de nosotros, por eso el diablo nos ataca mucho. Si le vamos a servir a Dios es con un corazón perfecto. Cuando buscamos de Él aquí vamos a tener mucho en el cielo, no estemos lamentándonos y quejándonos más. Necesitamos tener ánimo para pronto hacer lo que tenemos que hacer.
El que Dios escogiera a Salomón para hacerle casa lo obligó a buscar y servir a Dios como hizo David su padre. La obra que Jehová ha puesto en nuestras manos la haremos basados en un buen principio y llevarlo a cabo de la manera correcta para que sea aceptada por Dios. Lo que es el mover de nosotros como iglesia hay que hacerlo como Dios dirige. No podemos estar juntos si no entramos por el mismo proceso.
Jeremías 17:10 Jehová escudriña nuestro corazón, lo examina, es lo que viene a observar del hombre. Dios mira cuando el corazón anida maldad. Él mira la mente y prueba el corazón para dar según nuestro camino y el fruto de nuestra obra. Lo que hace daño no es lo que está afuera sino lo que está dentro de uno.
Jeremías 23:24 Dios deja ver su omnisciencia y su omnipresencia. Nosotros somos limitados, Dios lo sabe todo. Dios nos marca en la cercanía como en la lejanía, domina todo lo que está a su alrededor, domina la tierra, lo mueve todo, Él es el que escudriña, examina y conoce nuestro caminar, lo que nos motiva a hacer las cosas. Ni el carácter ni la conducta del hombre pueden esconderse del ojo divino que todo lo ve, que lo sabe.
Juan 2:25 Jesús no tenía necesidad de que nadie le diera testimonio del hombre porque el sabía lo que había en el hombre. Para nada Jesús se fiaba del hombre porque conocía lo que había en éste. Jesús es el que nos lleva al Padre y el Padre nos examina. Nadie tenía que atestiguar de una persona porque Él le conocía. Jesús no quería seguidores que no supieran y aceptaran claramente y definitivamente lo que implicaba seguirle a Él. Jesús sabía que el que le iba a seguir tenía que padecer. Aquí vamos a tener lágrimas, persecución, pruebas porque nuestro corazón tiene que ser examinado. A veces pensamos que las cosas grandes, la popularidad es lo grande, pero Jehová no nos va a acomodar hasta que examine nuestro corazón. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Dios Examina y Prueba mi Corazón
1 Tesalonicenses 2:4
“no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones.”
Dios prueba nuestros corazones, porque de ahí salen los motivos de todo lo que hacemos. Podemos engañar a los mortales, pero a Jehová no. Nuestra pregunta debe ser: ¿qué es lo que nos motiva? Estos son los puntos para la semana.
- Todo lo que pasa por la mente hay que pasarlo por el cedazo de Filipenses 4:8: lo verdadero, lo honesto, lo justo, lo puro, lo amable. Si Dios no está metido en eso, desechémoslo.
- No lo hacemos para juzgar a nadie, sino para librarnos nosotros, de modo que cuando Jehová venga a examinar el corazón no encuentre maldad, sino un corazón limpio y sin contaminación.
- Hoy muchos han tomado la gracia para perderse, como si pudieran hacer de todo. Disfrutar de la gracia es saber que todo se nos dio de gratis, pero la gracia no le resta a la ley.
- El predicador puede verse tentado a retener parte de la verdad por miedo a los demás. Pablo no hablaba para agradar a los hombres sino a Dios, y fue fiel al evangelio que se le confió.
- Si Dios confía en nosotros y nos entrega algo importante, cuidemos el corazón, porque Él lo va a escudriñar. ¿Cómo cuidamos lo que ha puesto en nuestras manos: con quejas y lamentos?
- David tenía gente capacitada, pero cuando Dios escudriñó los corazones eligió a Salomón para edificarle casa. Si le vamos a servir a Dios, es con un corazón perfecto y con ánimo.
- Jehová escudriña la mente y prueba el corazón para dar a cada uno según su camino. Nada se esconde de su ojo, y lo que hace daño no es lo de afuera sino lo que está dentro de uno.
Antes de hablar o actuar esta semana, pregúntate qué te motiva; si no pasa el cedazo de Filipenses 4:8, déjalo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Un Cedazo para los Pensamientos
1 Tesalonicenses 2:4
Para leer en voz alta con los niños
“no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Pablo no hablaba para caerle bien a la gente, sino para agradar a Dios, que mira dentro del corazón. Un cedazo deja pasar lo fino y atrapa lo que no sirve; así hay que colar lo que pensamos.
- A las personas las puedes engañar, pero a Dios no. Él ve lo que hay dentro de tu corazón y sabe por qué haces lo que haces.
- Pasa cada pensamiento por el cedazo de la Biblia: ¿es verdad?, ¿es limpio?, ¿es justo?, ¿es amable? Si no pasa, bótalo.
- No lo haces para juzgar a otros, sino para cuidar tu propio corazón y tenerlo limpio cuando Dios lo mire.
- Pablo decía la verdad aunque a algunos no les gustara. Es mejor agradar a Dios que quedar bien con los amigos.
- Dios escogió a Salomón para construirle su casa porque miró su corazón. Cuando Dios te dé algo que hacer, hazlo con ganas y sin quejarte.
- Nada se esconde de Dios: Él lo ve todo, lo de cerca y lo de lejos. Lo que más daño hace no es lo de afuera, sino lo malo que guardamos adentro.
¿Por qué haces las cosas buenas: para que te vean o para agradar a Dios?
Esta semana haz algo bueno en secreto, solo para Dios.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
