Hoy día parece que nadie hace nada por nadie. Pero, Rut fue una mujer que se atrevió a amar y vivir por sacrificio. Todo sacrificio como el de Rut parece que ha pasado a la historia porque hoy se vive solo para que se nos complazca, vivimos quejándonos. Hay queja hasta por el bien que hemos hecho a otros porque pretendemos que se nos aplauda y se nos reconozca. Eso es lo propio del ser humano, siempre estar quejándose. Pero, no debe ser así. Compromiso que se hace, sacrificio que se ha de vivir. Es bueno y agradable ante Dios cuando servimos y amamos a los demás dándonos en sacrificio. A Dios no se le puede engañar. A Rut lo menos que le interesaba era la recompensa del hombre sino la de Dios. Dios es soberano, su amor es grande y Él no se cansa de amar. El hombre es escaso, en Dios es donde está la abundancia. Mientras más amamos más vamos a tener que sacrificarnos. En el amor hay mucho sacrificio. 1 Corintios 13: 4 Muchos no quieren el amor sino los reconocimientos, los aplausos. Por eso viven insatisfechos. Rut vivía satisfecha. Cuando queremos trabajar en la vida de alguien sepamos que eso implica mucho sacrificio. Cuando amamos nos cuesta trabajar en la vida del hermano, nos duele cuando nos tenemos que dar o corregir al que amamos. Entendamos que a una iglesia llega todo el mundo. Por eso la Biblia dice que el trigo y la cizaña van a crecer juntos y se ama a ambos, pero lo mejor es que Dios sacará la paja. Cuando las personas buscan reconocimiento no se satisfacen. Rut fue esforzada por una sola razón, por amor. A veces hay gente que aparentan esforzarse pero no hay sinceridad en ellos. Orfa, la otra nuera de Noemí fue una mujer que buscó el bienestar propio. Nosotros escogemos si somos como Orfa o como Rut. Noemí era una mujer placentera, igual al significado de su nombre. Eso significaba su nombre, una persona que cualquiera la quería, era una mujer tierna. Orfa sentía hacia su suegra cariño, pero no era ese amor fuerte que a Rut la llevaba al sacrificio. Si en ella hubiera estado claro el amor nunca hubiese abandonado a su suegra Noemí. El amor es y será aunque no haya nada a cambio. El cariño deja de ser cuando no hay la esencia del amor. El amor es dejar atrás todo lo que puede hacer daño a la persona que uno ama. El amor que le tenía Noemí a Rut y a Orfa lo habían estado disfrutando, pero era hora de que Orfa y Rut tomaran una decisión no por Noemí sino por Dios. Hay cosas que no son de hombre sino de Dios. Hay que tomar decisión por el Dios que nos bendice, que es nuestra providencia. Es Dios el que nos lo demanda. O tomamos el camino de Orfa o el de Rut. En cada decisión que se toma se va a ver un fruto. Orfa amaba a Noemí, pero no estaba dispuesta para el sacrificio. El sacrificio traerá un fruto que vamos a obtener en el momento dado. El sacrificio se necesita para todo. Cuando uno ama hay mucho sacrificio. El mayor es el más que sirve. Lucas 22: 27 Noemí le dejó ver que no tenía nada más que ofrecerles. Orfa pensó que no había nada que la atara a Noemí. Rut le contesta a Noemí que donde quiera que ella fuera ella también iría. Rut 1: 16 Era el comienzo del camino para ella, no le tenía miedo aunque Noemí no tenía nada que ofrecerle. Rut le ofrece a su suegra su juventud sus esfuerzos y todo el amor que tenía porque eso lo había conocido de Noemí. A ella no le importaba todo lo que tenía que padecer porque este es el amor de sacrificio. El estar determinado es la mejor cualidad. Por lejos que fuera el país y áspero el camino Rut estaría con Noemí. El amor de sacrifico es el que lo da todo. Noemí era una mujer que le servía a Dios. Rut hizo un sacrificio total por amor sin esperar nada a cambio. Cuando Noemí vio tanta determinación se conmovió. Al estar resueltos convencemos a todo el que está a nuestro alrededor. Le era más conveniente a Noemí llegar sola que llegar con una joven. Rut tenía que entender que como era moabita, de un país idolatra tendría problemas. No es lo grande que somos ni la fuerza que tengamos sino cuan dispuestos estemos para amar y darnos al sacrificio. Aquella mujer llena de disposición sin ningún tipo de experiencia ni madurez había aprendido a amar a su suegra. Noemí reconoce que era amarga, (Mara) Rut 1: 20 con todo y eso a Rut no le importaba continuar a su lado. Tenemos que aprender y conocer que tenemos que seguir amando. Noemí estaba amarga, Rut le prometió estar con ella y que la sacaría de su amargura teniendo a Dios como su providencia. En su humildad Rut se fue a trabajar. Era una mujer muy laboriosa, no tenía nada de vaga ni cómoda. Se lanzó a espigar para su suegra quien estaba en pura amargura porque todo el bien que tenía lo había perdido. Dios le dirige y es su proveedor. Rut pidió permiso para trabajar en lo peor. Pidió recoger lo que se caía. Era un trabajo bajo, pero lo hizo por amor a su suegra. Era una mujer laboriosa, había estado espigando desde la madrugada sin descansar ni aun por un momento. Rut era extranjera, no estaba muy relacionada a la familia de Noemí. Había dejado padre y familia para refugiarse en el Dios de Israel. Solo pensaba que hacía falta trabajar para ayudar a Noemí. Rut 2: 17 Un efa es una medida en Israel igual a 35 litros. Rut recogió cebada para varios días y lo desgranó. El que tiene bendiciones es el que se atreve a pagar su alto precio. Rut se dio hasta desgastarse. Busquemos darnos hasta desgastarnos. Hoy día todo es ocio y en lo que se refiere a lo espiritual no hay gran esfuerzo y entonces se va decayendo. Hoy día encontrar a una Rut es bien complicado. Cuando se vive en ese descanso no hay fuerza, negación ni determinación. Cuando alguien tiene fuerza, abnegación entonces se sabe que se tiene una victoria. Hay que trabajar hasta conseguir lo que hay que conseguir. El nacimiento de Jesús vino de la descendencia de Rut. Ésta buscó la bendición de Dios. Rut no tenía nada que dar sino solo amor y sacrificio. ¿Y tú, harás como ella? ¿Amaremos con sacrificio? Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
