Mientras más conocemos a Jesús más será nuestra fuerza y poder. ¡Cuán importantes somos para Él! Si lográramos entender lo importante que somos para Dios no viviríamos bajo las circunstancias aterradoras de este mundo. Él nos amó, entonces cuán importantes somos para Él. Pero, no lo sabemos en muchas ocasiones porque tenemos una mente limitada, llena de tantos argumentos y pensamientos. El amor del Padre hizo que Jesús viniera a esta tierra, nos tomó de entre los débiles y nos hizo fuertes, reyes, sacerdotes. Jesús pagó el precio para que pudiéramos entrar, para que seamos reyes y sacerdotes para Él. Vs. 10
En un momento dado podemos parecer fuertes, pero nuestra naturaleza es frágil, débil. Él nos hace fuertes para convertirnos en reyes y sacerdotes. En una muerte como la de Jesús y mediante su resurrección logramos ser reyes y sacerdotes, no por cosas de hombres sino por cosas de Dios y es a través de una muerte y de una resurrección que ha traído tanto bien a nuestras vidas. Creer tiene que ser en nosotros un estilo de vida, debe ser algo propio. Debemos vivir creyéndole. Debe ser un principio nuestro. La duda no puede estar en nosotros. El cuerpo de Jesús fue molido para convertirnos en hijos y reinar con Él para siempre.
Éxodo 19:6 I Pedro 2:5 Somos piedras vivas. Marcado y molido fue el cuerpo de Cristo para acabar con lo que nos viene a destruir a nosotros. Somos aceptados por Dios, somos limpios por medio de nuestro amado Jesús. Jesús nunca espera que nosotros le paguemos nada, pero si adorarlo con todas nuestras fuerzas.
Apocalipsis 1:6 Fue su Padre quien nos hizo sacerdotes reyes. Cuando el Padre nos ve, nos ve como reyes y sacerdotes. En su cuerpo Jesús llevó el pago para que cuando Él nos presente al Padre nos presente como reyes y sacerdotes. Cuando podemos reconocer y ver lo grande y poderoso que es Jesús entonces lo podemos alabar, adorar, glorificar y vivir en santidad para Él. Es de nosotros tomar la determinación de vivir en santidad. Jesús quitó toda condenación, entonces, ¿por qué hemos de pecar? Sepamos que si somos reyes y sacerdotes lo somos para Dios y no para este mundo.
Para participar de la vida de Jesús sepamos que tenemos que ser santos. En el rollo del Libro había secretos para nosotros. Vs. 4 Se le iban a revelar esos secretos a Juan que estaba delante de Dios. Allí había mucho de lo que teníamos que saber. En ese libro se han de descubrir secretos los cuales debemos aprender y entender. El libro lo tenía el Padre quien estaba en medio. Juan estaba viéndolo. El Padre estaba rodeado de los ancianos, arcángeles, etc. Y nadie podía abrir el libro. Un ángel estaba hablando y pregonando: ¿quién es digno de abrirlo para que sea revelado? El ángel llama al que era digno y tenía el derecho absoluto de abrirlo. Aquel libro tenía lo que iba a suceder al final de los tiempos. El Padre se lo revela a Juan, quien fue escogido. En el libro están los planes de Dios que estaban allí guardados. Todo eso estaba en la mente y en el corazón del Padre, Él quería que lo supiéramos. Se estaba buscando al que era capaz de leerlo y revelarlo. De los millones de ángeles, de los cuatro seres y los ancianos alrededor ninguno era capaz de revelarlo y de leerlo.
¿Qué es lo que nos desespera en esta tierra? ¡Cuan pequeña y limitada es nuestra mente!, en vez de estar llenos del conocimiento de Dios. Ninguno era digno de abrir el libro. Porque ninguno podía derramar sangre por nosotros. Ninguno era cualificado. Juan podía entender lo importante que era que esos libros fueran abiertos. Y cuando él vio lo insuficiente que era comenzó a llorar. Tampoco le tocaba al Padre leerlo, pues Él no pagó el precio por nosotros, Él estaba sentado en su trono. Dios es Dios, dueño y Señor, a Él le tenemos que temer. Si el rollo no se leía entonces no se llevaría a cabo el plan de Dios a favor de la humanidad. No se sabría sobre la protección del pueblo de Dios, que habría un juicio para los malvados y que habría un Infierno.
Dios hace su justicia sobre la maldad del hombre. La preocupación de Juan era que no había quien revelase los secretos. Pero, se le había revelado a Jacob que un león saldría de Judá (Génesis 49:9). El león que estaba capacitado para abrir el libro y desatar los sellos por su victoria en su muerte y resurrección. Ese león es Cristo, el Señor. Por su victoria, por su obediencia absoluta al ir a la cruz tiene el derecho de revelar los planes de Dios. Solo Él tiene el privilegio de controlar todas las cosas que han de suceder. Jesús, el León de Juda y la raíz de David. ¡Gloria al Hijo de Dios!
Isaías 11:6-11 En ese poder habría de venir un León. Juan ve al cordero en un momento tan sublime. Ese cordero se veía inmolado entre millones y millones de ángeles. Tenía también las señales en su cuerpo. Sin ninguna hermosura. La imagen del sacrificio de Jesús, visible en los lugares celestiales. Salió un cuerpo sacrificado, el cielo no olvida que Jesús fue inmolado por nosotros por eso el Padre nos escucha, nos ama, nos bendice y nos hace reyes y sacerdotes. A nosotros no se nos puede olvidar cuando está el problema que Él pagó el precio por todos nosotros. El quiere que nuestros ojos se dirijan hacia el cielo y siempre vean su obra.
Tenía siete cuernos que simbolizaban su poder y autoridad absoluta. Vs. 6 Nadie le quita o le resta. Tenía siete ojos, su visión, su omnisciencia y la plenitud del Espíritu Santo sobre Él. Los 24 ancianos y los cuatro seres se postraron delante de Él. Al cordero se le dan los honores divinos. Se abrieron las copas con el incensario de oro con las oraciones de los que están consagrados a Dios. Vs. 8 Fue una muerte sacrificial con un propósito. No fue un accidente, ni un hombre héroe, sino un sacrificio para restaurar la revelación perdida entre Dios y el hombre. Ese fue el propósito y el resultado para nuestras vidas. ¡Nos devolvió a Dios!
La muerte de Jesús deja claro que fue una muerte universal para beneficio de todos, no solamente para los judíos. Fue una muerte muy efectiva. En su muerte nos hizo reyes, somos la realeza de los hijos de Dios. Siempre ésta muerte causa efecto para aquel que ha creído. Hay una nueva afiliación de la gracia para todo aquel que quiere. Por medio de la muerte de Jesús podemos ir al Padre, por eso somos sacerdotes, nación santa, pueblo adquirido por Dios. 1 Pedro 2: 9 Nos dio la victoria. Vamos a reinar en el milenio sobre esta tierra como reyes y sacerdotes. AAApocalipsis20: 6 Se habla de la obra de Jesús en su muerte porque suyas son las riquezas, sabiduría, fuerza, honor, gloria y bendición. ¡Ese es nuestro Señor y Salvador!
Todas las cosas deben glorificar a Dios. Su voluntad es ejecutada en el universo. Nosotros somos hijos alrededor de su trono postrados. Alabémosle siempre. Gracias sean dadas a Dios Por su don inefable. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Dios Nos Ha Hecho Reyes y Sacerdotes Para Él
Éxodo 19:6
“Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa.”
Si lográramos entender lo importantes que somos para Dios, no viviríamos bajo las circunstancias aterradoras de este mundo. El amor del Padre envió a Jesús, que nos tomó de entre los débiles y nos hizo fuertes, reyes y sacerdotes para Él. Estos son los puntos para la semana.
- Nuestra naturaleza es frágil, pero por la muerte y la resurrección de Jesús somos reyes y sacerdotes, no por cosas de hombres sino de Dios. Creerle tiene que ser nuestro estilo de vida.
- Somos piedras vivas, aceptados y limpios por medio de Jesús. Él nunca espera que le paguemos nada, pero sí que lo adoremos con todas nuestras fuerzas.
- Jesús quitó toda condenación; entonces, ¿por qué hemos de pecar? Es nuestra determinación vivir en santidad, porque si somos reyes y sacerdotes lo somos para Dios y no para este mundo.
- Juan vio el libro sellado con los planes de Dios, y lloró porque ninguno en el cielo era digno de abrirlo: ninguno podía derramar su sangre por nosotros.
- Solo el León de Judá, Cristo, tiene derecho de abrir el libro, por su victoria y su obediencia absoluta al ir a la cruz. Solo Él controla todo lo que ha de suceder.
- El León aparece como un Cordero inmolado: el cielo no olvida que Jesús fue sacrificado por nosotros. No fue un accidente ni un héroe; fue un sacrificio que nos devolvió a Dios.
- Su muerte fue para todo aquel que quiere. Por ella podemos ir al Padre: somos sacerdotes, nación santa, pueblo adquirido, y reinaremos con Él. Todas las cosas deben glorificar a Dios.
Cuando llegue el problema, recuerda que Jesús pagó el precio por ti, y dedica un tiempo cada día a adorarlo con todas tus fuerzas.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Cordero Abre el Libro
Éxodo 19:6
Para leer en voz alta con los niños
“Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios quiere que su pueblo sea como una familia de reyes y sacerdotes que le pertenecen solo a Él. En el cielo había un libro cerrado con siete sellos, y solo Jesús, el Cordero, lo pudo abrir.
- Tú eres muy importante para Dios. Él te ama tanto que envió a Jesús para hacerte fuerte, aunque seas pequeño.
- En el cielo, el libro tenía guardados los planes de Dios. Nadie podía abrirlo: ni los ángeles ni los ancianos. Juan se puso a llorar.
- Entonces apareció el León de Judá, que es Jesús. Pero cuando Juan miró, vio un Cordero con las marcas de haber muerto. Solo Él podía abrir el libro, porque dio su vida por nosotros.
- Jesús no te pide que le pagues nada por lo que hizo. Lo que Él quiere es que lo adores con todo tu corazón.
- Ser rey y sacerdote para Dios no es para mandar a otros ni para hacer lo que te dé la gana. Es para vivir limpio y obedecer a Dios, no al mundo.
- Cuando tengas un problema o algo te dé miedo, levanta los ojos al cielo y acuérdate de que Jesús pagó el precio por ti.
¿Qué quiere decir que Jesús es un León y también un Cordero?
Esta semana, dale gracias a Jesús cada noche por haber dado su vida por ti.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
