Si algo el diablo busca es que se le adore. Nosotros somos el punto que ataca para que de nuestra boca no salga alabanza. El caso es que si no se alaba a Dios, se le da alabanza a él, al enemigo de Dios y de la iglesia y entonces ya quiere decir que se habla con rebeldía, coraje, etc. Entonces, lo que en verdad era un cántico y alabanza en nuestras bocas se va a cambiar por odio, enojo y mucho mal. Se necesitan hombres y mujeres que canten, que adoren y que toquen instrumentos a Jehová. La adoración es algo que debe ser parte del pueblo de Dios.
Los 144,000 son los que se van a levantar en el tiempo de la tribulación a adorar. Veamos lo que tenemos que sufrir y padecer nosotros para llegar a lo que queremos llegar. Entendamos que el Espíritu Santo vino para morar en nosotros por completo eternamente. Pero cuando pecamos, cuando mentimos Él no puede morar más, sino que se va. Entonces, se muere espiritualmente y huye de nuestras vidas el poder.
Si en nosotros está el Espíritu Santo hay poder (Hechos 1: 8), pero cuando Él ya no está las cosas comienzan a ponerse muy mal y a empeorar.
La gente buscaba del Maestro los panes y los peces, la comida, los milagros que el podía hacer. Naturalmente, porque Él es quien lo puede dar todo, pero cuando los discípulos se encontraron con Jesús no pudieron buscar solamente eso. Ellos sabían a quién seguían. Al ir pasando los años si se nos va el Espíritu Santo quien es el que nos guía, entonces haremos las torpezas de antes. Es terrible, luego de haber tenido y conocido al Espíritu Santo en nuestras vidas, volver a lo que desagrada a Dios. Las gentes caminan detrás de Jesús porque hay algo que buscar de Él. Le debemos seguir por lo que Él es. En muchas ocasiones hacemos lo mismo que aquellos judíos del tiempo de Jesús, vamos detrás de algo. Hermano, no busquemos los panes y los peces de Jesús sino al Espíritu Santo porque Jesús fue a la cruz para que nosotros lo tuviéramos. La vida nos somete a pruebas que al final dejan ver qué es lo que buscamos detrás de Jesús. Tenemos que pasar por distintos problemas y situaciones, pero hay un Dios que podemos conocer sobre sus cuidados, bendiciones y que sabemos nos escucha. Él siempre está para cuidarnos, protegernos y librarnos de todo mal. Si hay algo que nos produce mucho dolor por lo que vemos, entonces cuánto dolor produce al Padre y a nuestro amado Jesús que todo lo dio. Así siente el que vive en nosotros cuando ve nuestras dudas, preocupaciones, la poca fe que nos hace restarle a Dios de su poder y de su grandeza.
Capitulo 7: 1-4 Al final de los tiempos habrá cuatro ángeles para detener el poder que está en los aires, que es una de las plagas. Habrá 144,000 que serán marcados, protegidos. La tierra puede ser condenada con los juicios de Dios, pero el que es sellado no le tocarán esos juicios. Estamos bajo la gracia, lo tenemos todo para ganar, para poseer. Entonces, ¿a qué le tememos? Esos 144,000 serán hombres muy valientes que estarán bajo la sentencia de los juicios. La iglesia ya no estará en la tierra. Por tal razón ya el Espíritu Santo no estará tampoco, ni la gracia como la disfrutamos ahora. Habrá una manifestación de Cristo sobre la tierra en ese momento. En toda la sentencia que habrá sobre la tierra, tendrán que ser muy valientes. No se doblegarán bajo los pies de aquel anticristo que tiene el poder para permitir obtener comida, trabajo y ellos ya no tendrán la ayuda del Espíritu Santo, ni ninguna promesa de gracia como lo tenemos nosotros ahora. El cielo tampoco estará para bendecirlos a ellos. Estos 144,000 llevarán el Evangelio siendo perseguidos. Su sello los va a proteger, serán cuidados de cualquier daño que se le pueda hacer. Nada les hará daño porque tendrán que predicar la Palabra.
Cuando se sella algo es porque lo posee la persona que lo tiene. Ellos serán sellados porque Jehová es su Dios, serán separados por el Dios vivo, serán garantizados que son escogidos. Jesús dejó escrito esto en Mateo 24 que huyeran por sus vidas. Jesús aun sabiendo que el pueblo de Israel no lo iba a amar, entonces con el amor del Padre siempre tan grande y poderoso, producirá una gran tribulación para que haya salvación para ellos, los judíos. Aquellos 144,000 serán sellados en la frente, estarán bajo la protección especial de Dios aunque no estarán llenos del Espíritu Santo. Ellos lo que a van tener es la convicción de que aquel Mesías lo llevaron a la cruz. Y esto será una gran vergüenza, por eso van a aprovechar su oportunidad en el poco tiempo que tienen para predicar el evangelio y se levantarán con todo el esfuerzo. Dios los cuidará de que no los maten porque son bocas que Dios usará, tendrán la compañía del Cordero, de Cristo. Éstos cantarán delante de los seres vivientes y delante de los 24 ancianos y nadie podrá aprender el cántico de ellos. Estos se cuidarán de toda idolatría, inmoralidad y seguirán al Cordero en obediencia y devoción incondicional, en entrega. Ellos serán los primeros de la cosecha en el periodo de la tribulación que entrarán en el milenio para poblar la tierra. Será en aquel tiempo milenial, los que no aceptaron la mentira de un mero hombre para adorarlo, el anticristo. Si ellos vencerán en la gran tribulación, ¡cuánto más nosotros que estamos bajo la gracia! No habrá falsedad en sus bocas ni engaño. Eso busca Dios de nosotros. Salmos 32:2 Eran sin defecto. Cuando el Padre pedía para el sacrificio los pedían sin defecto. Fueron creados para cantar cántico al Padre y al Cordero.
Efesios 1:4 Tenemos que ser santos y sin mancha. Colosenses 1:22 Debemos ser irreprensibles, porque tenemos un cántico y adoramos a Dios aquí en la tierra. Por eso nuestras bocas no pueden hablar feo, porque llevamos cánticos al tercer cielo. El diablo quiere impedir que nuestras manos lleguen al tercer cielo, pero el Padre lo espera con ansiedad. La iglesia debe ser gloriosa teniendo un cántico en sus bocas. Los que siguen a la bestia tendrán su juicio, pero nosotros tendremos un cántico nuevo. Tendremos que vivir distintas experiencias, pero en el momento de la oración démosle adoración a Dios. No nos contaminemos. El enemigo quiere quitar el cántico y la adoración para destruir nuestra relación con Dios. El que no adora no siente nada porque el diablo lo ha destrozado. Cuidemos lo que tenemos. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
