El único descanso para el alma es cuando nos sentamos a los pies de Jesús a escuchar su dulce voz. No nos podemos llegar a sentar en el cielo si no nos sentamos primero a los pies de Jesús, a escucharlo. A veces se hace tan difícil hacerlo cuando vivimos tan apegados a esta tierra. Muchos no están dispuestos a estar a los pies de Jesús. Siempre y cuando estemos a los pies de Jesús, podremos llegar al Padre. Hoy día para mucha gente nada es malo. Debiere ser nuestra la costumbre de escuchar la Palabra, porque en ella es que está el conocimiento de cómo debemos conducirnos y movernos. Si pensamos que podemos vivir y ser lo mejor en esta tierra, así debemos hacerlo. Un día vamos a dejar de ser y ya no habrá nada más.
¡Cuánto estamos sentados a los pies de Jesús! Eso lo decidimos nosotros. A veces se trabaja, se hace algo, se calcula todo a favor de uno mismo, porque eso es propio del hombre. Nada es para el cielo. Si para algo vive el hombre en la Tierra es para buscar una recompensa para sí, nunca se levanta uno pensando en los otros. Si algo como creyentes debemos hacer es decidir sentarnos a los pies de Jesús. Cuando estamos a los pies de Jesús aprendemos a escucharlo. Nuestra recompensa está en el Cielo. Lo poco sólidos que seamos en nuestras convicciones, así mismo será como cualquiera nos las cambiará. O vivimos en lo que es este mundo o en las cosas que son duraderas.
Juan 6:27 Se trabaja por la comida que perece. Seamos capaces de trabajar por la comida eterna, la que permanecerá para siempre. Para servir a otros lo menos que debemos hacer es buscar para uno. La satisfacción más grande que tienen las personas es el de satisfacer su apetito físico y esto no debe ser lo más importante. Decidamos buscar las cosas de allá arriba. Jesús lo que quiere es que lo escuchemos. Se vive como si el cuerpo fuera todo en la vida. Hay mucho orgullo en la tierra. El hombre acostumbra a vivir de lo material, aferrado a la tierra a lo que se posee, pero si algo debemos hacer es trabajar sin ninguna fatiga para adquirir el conocimiento de Dios. El hombre choca con la verdad de Dios por falta de conocimiento.
I Corintios 3:14 Decimos que edificamos para el reino de Dios, pero lo hacemos para nosotros. Hay que edificar para el reino de los cielos. Al ser humano lo que le gusta es que lo vean y lo admiren. La obra que hacemos definámosla bien, porque de esa obra tendremos recompensa o no. Lo que nos distingue es la posición en que estemos. Si nuestra obra permanece ante la prueba del Tribunal de Cristo, entonces tendremos recompensa. Muchas veces hacemos las cosas para que nos vean. El problema es que se espera lo de aquí. Esperemos lo de arriba.
2 Corintios 4:16 Nosotros tendemos a vivir para lo que es temporal, no para lo que es eterno. A veces consideramos las cosas que se ven como importantes. La mujer y el hombre que son espirituales no andan según lo que ven. Jesús lo que quiere es que estemos a sus pies. Vivimos aferrados a lo que se ve día tras día. Debemos entender como pueblo que nuestro gran objetivo es aquello que no hemos visto. Vamos a obtener y alcanzar para estar en los lugares celestiales juntamente con Cristo. Un día veremos su gloria. Que nuestros semejantes también vean su bendición, entonces así en el cielo tendremos recompensa. El fiel siervo de Cristo busca aquello que no se ve.
Juan 11:20 Jesús amaba y estaba dando lo mejor de Él. ¿De qué es que nos afanamos? Solo una cosa nos es necesaria y es sentarnos a los pies de Jesús, porque en Él lo tenemos todo. Mientras menos tenemos de nosotros más vamos a tener de Jesús, más humildes y buenos vamos a ser y trabajaremos para lo que no perece. María le puso atención a Jesús. A veces hay tanto de nosotros que tenemos que morir a eso para que Cristo crezca. María llevaba más a ganar que Marta. Lo que había dentro de Marta no le permitía estar a los pies de Jesús. En María había una esencia exquisita. Marta tuvo su reprensión porque estaba muy empeñada en el servicio de su Señor, porque estaba distraída. Obtenemos más mientras más a los pies de Jesús estemos. Entonces más vemos, más alcanzamos, porque así es que luchamos por lo que es eterno.
Muchas veces las cosas que le damos el primer lugar desaparecen. Muchas veces el servicio que le damos a Jesús es el que le dio Marta. A veces queremos hacer y hacer por cosas que se desvanecen. La Palabra es la que nos va a juzgar, ella nos abre los ojos para despertar. Muchas cosas se hacen por orgullo. Nuestra recompensa nos dirá si nuestras obras fueron hechas por amor o por vanagloria. El servicio de Marta quedó manchado de orgullo. Jesús lo que quiere es que nos sentemos a sus pies y aprendamos lo que es su voluntad. Es mejor escuchar a Jesús. Nosotros decidimos qué porción es la que escogemos. La porción espiritual no nos será quitada. El vivir para Jesús es lo mismo que escuchar la voluntad del Padre, pero debe ser a sus pies. Nuestras vidas son marcadas como vivimos y nos conducimos. Aquello que hacemos, actuamos y vivimos, de igual manera se nos va a regresar, sea bueno o sea malo. Amemos estar a los pies del Maestro y veremos la bendición de lo mejor en nuestras vidas. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Escogeré Lo Mejor, Estar A Los Pies Del Maestro
Lucas 10:38-42
“Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.”
El único descanso para el alma es sentarnos a los pies de Jesús a escuchar su dulce voz, y no llegaremos a sentarnos en el cielo si no nos sentamos primero a sus pies. Cuánto estamos a sus pies lo decidimos nosotros. Estos son los puntos para la semana.
- Vivimos tan apegados a esta tierra que se nos hace difícil sentarnos a escucharlo. En la Palabra está el conocimiento de cómo conducirnos, y lo poco sólidos que seamos en nuestras convicciones será lo fácil que cualquiera nos las cambie.
- Se trabaja por la comida que perece. Seamos capaces de trabajar sin fatiga por la comida eterna, el conocimiento de Dios; el hombre choca con la verdad de Dios por falta de conocimiento.
- Decimos que edificamos para el reino, pero muchas veces lo hacemos para nosotros y para que nos vean. Si nuestra obra permanece ante la prueba del Tribunal de Cristo, tendremos recompensa. Esperemos lo de arriba.
- Tendemos a vivir para lo temporal y a tener por importante lo que se ve. El fiel siervo de Cristo busca aquello que no se ve, porque ese es nuestro gran objetivo como pueblo.
- Solo una cosa es necesaria: sentarnos a los pies de Jesús, porque en Él lo tenemos todo. Mientras menos tengamos de nosotros, más tendremos de Jesús; lo que había dentro de Marta no la dejaba estar a sus pies.
- Marta estaba empeñada en el servicio y distraída, y su servicio quedó manchado de orgullo. Nuestra recompensa dirá si nuestras obras fueron por amor o por vanagloria; lo que hacemos, bueno o malo, se nos regresa.
Aparta cada día un rato sin quehaceres para sentarte con la Palabra abierta a escuchar a Jesús antes de ponerte a hacer.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
María Sentada a los Pies
Lucas 10:38-42
Para leer en voz alta con los niños
“Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Marta estaba nerviosa con muchas tareas, pero María escogió lo mejor, escuchar a Jesús, y eso nadie se lo puede quitar. Imagina la casa: Marta corriendo de un lado a otro con los platos, y María sentadita en el piso a los pies de Jesús, oyendo cada palabra.
- Jesús llegó de visita a la casa de Marta y María. Marta se puso a trabajar y a trabajar, y María se sentó a escucharlo.
- Marta se quejó: «Dile a mi hermana que me ayude». Pero Jesús le dijo que María había escogido la mejor parte.
- Ayudar es bueno. Pero Marta estaba tan ocupada que se olvidó de escuchar a Jesús, y su corazón se llenó de quejas y de orgullo.
- A veces hacemos cosas buenas solo para que nos vean y nos aplaudan. Dios sabe si lo hicimos por amor o para lucirnos.
- Los juguetes, la ropa y las cosas que se ven se dañan y se acaban. Lo que aprendes de Jesús se queda contigo para siempre.
- Sentarte a los pies de Jesús es orar, leer la Biblia y escuchar su Palabra en la iglesia con atención.
¿En qué te pareces a Marta y en qué a María?
Esta semana, antes de jugar, siéntate cinco minutos a leer un versículo y escuchar a Jesús.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
