Mega Zoé
Estudio #0550Iglesia en las casas

Como Iglesia De Jesucristo Poderoso Es Dios Para Librarnos

Como Iglesia De Jesucristo Poderoso Es Dios Para Librarnos enseña a vivir en santidad y buscar la bendición de Dios.

Antiguo TestamentoIsaías6 min lectura

Algunos piensan que estamos en el Señor porque es chévere, pero recibimos a Jesús porque fue el Padre quien nos llevó a Él. Mientras más claras tenemos las cosas más valor les damos. Debemos estar claros de que somos hijos, que no somos algo más en la historia y nadie puede hacer con nosotros lo que bien le parezca, porque somos protegidos por Dios. Estamos metidos en Jesús porque así el Padre lo escogió. Es algo de lo cual no nos podemos despegar ni en días buenos ni en malos. Estamos en Jesús, porque así lo seleccionó el Padre.

La iglesia no comenzó en Roma, sino que de donde sale es de nuestro amado Jesús que nació en Belén. Su familia fue de Nazaret, se movió en Jerusalén y de ahí es que sale la iglesia primitiva. De Israel es de donde nace el pueblo de Dios. Fue allí donde Jesús levantó lo que es la iglesia con 12 hombres que se unieron a Él, porque el Padre los trajo a Él y Dios comenzó a enseñarles. Jerusalén es la cuidad mayor para nosotros los creyentes. A veces, por falta de conocimiento es que no sabemos de tanta herencia que tenemos de parte de Dios para nuestras vidas y nadie puede llegar si el Padre no es el que lo lleva. Vamos a ser enseñados directamente por Dios. Dios no hace silencio con nosotros, sino que nos sienta en una iglesia para enseñarnos lo que tiene para nuestras vidas. No puede ser cosa de hombres sino de Dios. En muchas ocasiones el hombre comienza a enseñar lo de sí mismo y las cosas no funcionan, porque nadie tiene en la tierra para alimentar nuestras vidas espirituales. No aprendamos lo que el hombre quiere enseñar de sí mismo.

Cuando Jesús muere levantó y estableció la iglesia. Comenzó a trabajar a través de los siglos lo que es la iglesia. Estamos en el gobierno del Mesías, no pertenecemos a otro gobierno. Cuando somos enseñados por Jehová se multiplica la paz de los hijos. Esa profecía seguiría para aquellos que creen en el Señor Jesucristo y son siervos de Dios. Si somos siervos tenemos herencia. Somos edificadores de lo que Dios hace en la tierra. Cuando reina la belleza de la santidad, la iglesia es lo que sobresale, lo más grande. A la vez que no estamos en santidad ponemos fea la iglesia. Herencia hay para el hijo y seremos enseñados por un Dios que es tres veces santo. Nosotros somos piedras vivas y sobre nosotros se construye. No somos cualquier cosa en la tierra, somos el pueblo de Dios, una herencia. Estamos para edificar, para hacer. Vivir en queja, tribulación, y lamento es pecado. El pueblo de Dios no puede vivir así porque entonces no hay herencia. El pueblo de Dios es el que edifica lo que Dios quiere en la tierra. Dios nos enseña, nos fortalece, pero lo que sucede es que algunos no le dan el valor que Él tiene, no oran, ni leen las Escrituras, pues son desconocedores de Dios.

Dios se glorifica sobre la iglesia. Nosotros decidimos. Mientras más enseñados somos por Dios, más paz tendremos. Ésta no mengua por las circunstancias, sino que se multiplica. La paz no es por el bien que hay en un país sino que de Jehová viene para sus hijos. Por eso no mengua sino que se multiplica si Dios está. Mientras vivamos santificados seremos enseñados. Si hay algo que debemos tomar en cuenta es que nuestra paz se va a multiplicar y mientras más pasan los días debemos ser más enseñados por Dios. Pero sucede hoy día que mientras más van pasando los años se va menguando porque no se multiplica la paz y la enseñanza y vamos echando un pie hacia atrás. Con justicia seremos adornados.

Está en el corazón de Jesús levantar la iglesia y darnos herencia, pero al pasar los años en vez de crecer en conocimiento, algunos echan hacia atrás y dudan, pero hay mucho para adornar para el que vive en santidad. Una iglesia establece y tiene fuerzas. Es la que sostiene y mantiene que se tienen que reformar las costumbres. Ya no somos como antes porque llegó el Espíritu Santo y hay cosas que aborrecemos. Nuestro cuerpo y estilo de vida se transforman para obtener lo que son nuestras promesas, tener estabilidad y fuerza como iglesia. La herencia de la iglesia es hermosura, bendición y prosperidad. Hay que restaurar las costumbres de la pureza, porque vemos que hay una degeneración de lo que es la iglesia y lo que es el impío. Cuando nos convertimos comenzamos a restaurar las costumbres de la pureza, se comienza a amar la pureza. Como iglesia, para nosotros poder administrar bien la justicia tenemos que estar llenos de honestidad. Cuando somos honestos nunca vamos a desear lo que no es nuestro, dejamos ver si en verdad somos enseñados por Dios y si hay lealtad en el trato del uno con el otro. Debemos entender que Dios nos enseña y tenemos que saber que hay cosas en nuestras vidas que tenemos que arreglar porque es una obligación para que se vea que en la iglesia hay santidad. Somos la iglesia y debemos saber donde estamos parados. Si somos enseñados por Dios es porque somos su pueblo.

Aunque haya peligro, Dios a los suyos les promete protección y seguridad porque el que nos llevó hacia Él será nuestro protector. Cuando las cosas parecen estar mal lo que azota e invade es el temor que paraliza. No es lo que está sucediendo sino el temor lo que no nos deja funcionar. Si hay algo que no podemos luchar con nuestro cuerpo es el temor, pero ahí hay una promesa para nosotros. Pero para obtener esto, el precio es la santidad. Estará lejos de la opresión el que es Su hijo. Dios nos libra no solo del mal sino del temor al mal. A veces caemos en la torpeza de convertirnos en personas de desconfianza. El mal puede estar detrás de nosotros, pero no nos tocará. Poderoso es Dios para librarnos como iglesia de Jesucristo. Si alguna persona conspirara contra nosotros lo hará sin Dios y caerá delante de nosotros. Jehová no permitirá, por tal razón hará que fracase todo mal. Seguridad hay en el que nos llamó. Aquel que pueda hacer armas para destruirnos no sabe que fue Dios mismo quien le dio el arte para el trabajo del hierro y al hombre la inteligencia. Dios fue el que nos llamó. Él nos escogió como hijos y nos enseña. Entonces Él será el que nos cuidará. Podemos estar en tiempos en que hay guerra, pero para su pueblo es tiempo de paz, no de mal porque Jehová será el que luchará a favor nuestro.

Hay muchos proyectos que vienen de parte del diablo porque ésta es la era de la guerra, pero ningún proyecto del enemigo prosperará ni quedará en pie. Por eso, nosotros como iglesia restauramos las construcciones de la pureza y administramos en la justicia y la lealtad, sabiendo que hay fuerzas armadas, pero contra la iglesia no puede nadie. No prosperará el mal que nuestros enemigos quieran hacernos. Jehová protege a su pueblo, entonces ¿qué mal nos puede tocar? Jehová nos tomó para enseñarnos, prosperarnos, bendecirnos. Las malas lenguas presentan alegaciones falsas y acusan al pueblo de Dios como si fuera un malhechor. Ellos serán silenciados si hacemos el bien. La heredad nuestra es el cumplimiento de sus promesas. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz