Mega Zoé
Estudio #0616Iglesia en las casas

Si Soy Infiel, Mi Valentía No Contará, Por Lo Tanto Siempre Seré Fiel

Si Soy Infiel, Mi Valentía No Contará, Por Lo Tanto Siempre Seré Fiel enseña a huir de la tentación y servir fielmente al Señor.

Antiguo Testamento2 SamuelSEMANA DEL 24 @ 30 DE NOVIEMBRE DE 20095 min lectura

No hay nada más grande en un hombre que la fidelidad. Una pena que hoy día la fidelidad no es lo propio de la mayoría de la gente. La fidelidad es una cualidad perfecta, es hermosa. Sin embargo, vemos que detrás de muchas personas lo que se encuentra es la ambición. Difícil es que se haga algo por amor. Entonces, podemos ser muy valientes en muchas cosas, pero estar escasos de fidelidad. Detrás del varón Abisai había un tipo de ambición personal. Las ambiciones personales llevan a destrozar lo que sea que esté al frente de uno con el fin de adquirir lo que se quiere. Así que, a causa de las ambiciones muchos desconocen la fidelidad. Tenemos que luchar contra nuestra ambición personal durante toda nuestra vida, porque toda tentación es humana y no hay nada que no se pueda vencer. (1 Corintios 10:13) Estamos en un ejército donde todos luchamos por una misma causa. Cuando se lucha por las ambiciones personales siempre se busca cómo hacer que todo el mundo quede mal, cuando se debe luchar por una misma causa.

El valiente que es fiel no traiciona. Pero a veces, el deseo de sobresalir siendo valiente es lo que llena el ojo y el corazón. Un valiente debe estar esforzándose y luchando en el momento de más necesidad. Y como un buen valiente, debe estar haciendo lo propio en las buenas y en las malas. Un valiente no mide cuando va a hacer algo, se da y ya. A veces queremos hacer bien pero tomamos muchas medidas, entonces no nos vamos a dar por completo. Un valiente se da en todo. El que intenta ser valiente, pero primero tiene 100 reglas para medir las cosas antes de actuar, entonces no es valiente nada. No podemos vencer en la guerra con tantas medidas de seguridad. A veces, tenemos nuestra guerra personal y eso estorba nuestro desempeño en la guerra de Dios donde se nos ha puesto para luchar. Nadie que sale a batallar en este camino debe arrastrar con su guerra personal. Eso lo que hace es socavar, interrumpir y detener los avances en la guerra de este camino de Dios. No es de fieles mezclar una cosa con la otra.

Abisai y Benaía eran del segundo grupo de valientes de David. Cuidemos nuestro caminar y no hagamos según nuestra opinión personal, seamos fieles y sigamos al Espíritu Santo y lo que es la voluntad de Dios. 1 Samuel 26:6-11 David entendía que a él no le correspondía matar a Saúl. 2 Samuel 3:30 Abisai junto con su hermano Joab mataron a Abner, el general del rey Saúl. Por eso fueron descalificados, porque aunque valientes no eran fieles. Podemos tener la valentía, pero si escaseamos de fidelidad es porque hemos actuado como nos parece. Nosotros tenemos que entrar a Dios, conocer sus pensamientos y después de ahí es que podemos actuar. En el reino de David estos valientes tenían al ejército socavado debido a su infidelidad, dando órdenes que no eran las de David. Joab tenía autoridad cuando estaba con David y aunque parecía ser el más valiente, era infiel. Entró a tanta familiaridad con David que se creyó saber más que el rey y así adoctrinó en infidelidad a Abisai su hermano.

2 Samuel 16:9,10 Abisai le era una carga a David porque siempre lo estaba presionando. Abisai era un atrevido. 2 Samuel 19:21 Hay cosas que le tocan a Dios y no a nosotros. David siempre supo esperar la justicia de Dios. 2 Samuel 21:17 Abisai amaba a David y su causa, pero en él había otra causa mayor con su hermano y eso lo calificó como un valiente infiel. Muchas veces por lo que no actuamos bien es porque tenemos dos causas. Debemos caminar de acuerdo a los principios de Dios. Se puede amar y aún así no ser fiel. Esto sucede debido a la fuerza con que nos hala la otra causa que no es la de Dios. Debemos componer nuestras vidas para ser valientes y fieles. Se puede amar a la iglesia y no ser fiel a ella. Se puede ser oveja y no amar. No caigamos en semejante error y condición, su fin es la caída.

2 Samuel 8:18 Benaía estaba sobre los pueblos de los cereteos y peleteos. A él se le entregó un ejército. 2 Samuel 23:23 Fue puesto como jefe de la guardia personal de David. Cuando David veía a este hombre respiraba paz, su fidelidad le producía descanso. Por eso, puso su vida en sus manos. La fidelidad se huele y la valentía también. Benaía también estaba puesto en ese lugar de los valientes porque tenía la cualidad de ser un hombre fiel. 2 Samuel 23:20.

I Reyes 1:36 Adonías tomó el trono sin que le perteneciera y David pensó en alguien más fiel que estuviera para el servicio del reino. Benaía estaba bien claro de que Dios siempre había respaldado y estado con David. Lo había visto, no había perdido de vista el trato de Dios con David. El sabía que su ejército era para el servicio y cuidado de los hijos de David. A Joab lo mató la sobre confianza en su cercanía a lo santo. Adonías había conquistado el corazón de Joab. Joab demostró que por lo que luchaba era por su propia causa y no por la causa de Israel. Aunque Joab era el de más alta posición y más valiente que Benaía, aún le faltaba algo: nunca había probado la fidelidad. Todo creyente y servidor de Dios debe gustar de la fidelidad. Toda aquella valentía que tenía era más bien porque había una posición de la que quería disfrutar. Si no somos fieles, cuando luchamos por algo nunca lo podremos terminar.

I Reyes 2:29 A través de Benaía le vino la muerte y el fin a Joab. Salomón sabía que podía confiar en un gran servidor como Benaía que siempre había tenido para Dios un sí y un amén. Joab se metió en el altar de Jehová por su osadía. Cualquiera puede ser valiente pero no necesariamente ser fiel. Benaía buscaba el bien del pueblo, no lo suyo como hizo Joab. La valentía puede venir por muchas razones, la fidelidad viene por la única razón de que Dios está en nuestras vidas. Tomemos el lugar que Dios quiere en nuestras vidas, entonces así será de la única forma en que podremos ser fieles. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz