David estaba en una guerra para establecer el reino de Dios sobre Israel. Necesitaba tener un pueblo estable. A nosotros se nos ha llamado para que también pongamos lo de Dios en la tierra. Es nuestra responsabilidad que hoy haya valientes esforzados que expongan sus vidas para que los que son débiles estén estables y seguros. Para que el pueblo de Israel estuviese en paz tenía que haber hombres valientes. David comenzó a organizar con la ayuda de sus valientes a un pueblo que estaba destruido. Por eso, hay que levantarse como aquellos valientes. En aquel tiempo había desunión entre los de Judá y los de Israel, entonces había la necesidad de que hombres valientes se expusieran a peligros para traer la paz a los demás. Como iglesia, éste ha sido el llamado para siempre. Nadie con una mente tan turbada como la de Saúl lo podía hacer. Aún los peligros a los que nos exponemos, nosotros tenemos que ser personas con mentes claras y tranquilas para que se establezca la paz de Dios entre el pueblo. Se necesitan hombres y mujeres deseosos hasta de perder sus vidas y de estar expuestos al rechazo con tal de servir con valentía en el reino de Dios. 1 Tesalonicenses 2: 8 Lucas 14: 26
David tenía toda la fuerza y oportunidad para tomar la espada y matar a Saúl, pero no lo hizo. Hay momentos en que tenemos que estar tranquilos en nuestra cueva. David estaba en la cueva mientras Saúl lo estaba buscando para matarlo. David no le tenía miedo a los filisteos, pero tenía que enfrentarse a las difíciles pruebas que le venían. Lo difícil es luchar con los propios de uno, porque no es igual que luchar con los filisteos. Los filisteos establecieron una guarnición en Belén y se apoderaron de ella, allí donde había parte de la familia de David. A David le llegó al pensamiento tomar agua de la que tomaba cuando era joven y lo dijo suavemente. Pero, allí había unos valientes junto a él dispuestos a llegar hasta el campamento de los filisteos y traer el agua que anhelaba beber su líder. Sacrificio es cuando a uno le duele y le cuesta lo que hace, mientas tanto no es sacrificio. Hoy día todo es fríamente calculado, hay muy pocos que se quieren exponer a los verdaderos peligros.
Hageo 1:8-14 Los peligros no gustan porque se vive nada más que para el hogar y no para la voluntad de Dios. Muchos viven solo para ellos y nada de sacrificios. Démosle a Dios el sacrificio que Dios demanda de nosotros y expongámonos a los peligros. ¿Cuál es la disposición de nuestras vidas? Para la mayoría de los cristianos sus vidas están muy bien en todo y van a la iglesia porque necesitan para ellos mismos, pero sin nada de pasar por riesgos y peligros. Dios escribió para nuestras vidas para que echemos fuera nuestros miedos a los peligros que nos exponemos. No hay libertad en aquel que tiene miedo. Hay que estar dispuesto a hacer la voluntad de Dios en medio del peligro, pues no se puede borrar o quitar la voluntad de Dios en nuestras vidas. Cuando se hace la voluntad de Dios no nos faltará nada, vendrá la lluvia y la tierra dará sus frutos. Hageo 1: 10
Dios despertó el espíritu de aquellos hombres profetas y sacerdotes. De la única forma en que nuestro espíritu estará despierto es cuando decidamos trabajar en la casa de Dios para hacer su voluntad. ¡David dice que si tomara las aguas del pozo de Belén! Pareciera aquello ser un capricho, pero los valientes lo escucharon. Ellos fueron exponiendo sus vidas al peligro de la muerte y trajeron el agua para darla a beber a su príncipe, aquella agua sería derramada por David como libación y sacrificio convirtiéndose en una ofrenda a Jehová. Detrás de los peligros que en este tiempo nosotros nos exponemos hay almas que serán libradas del infierno. Si lo hacemos para Dios veremos nuestra lluvia y nuestro fruto. Cuando uno ama la voluntad de Dios viene la lluvia de la bendición. Eso es lo más grande para Mega Zoé, porque nos conviene que caiga la lluvia de Dios y tengamos fruto en abundancia. Vemos que en la voluntad de Dios hay sacrificio y solo un valiente arriesgado se lanza a hacerla. La voluntad de Dios tiene un gusto especial para el que ama a Dios. Sin David enterarse, aquellos hombres sacrificados y valientes se lanzaron a buscar el agua sin medir los peligros. ¿Cuál es nuestro miedo a enfrentarnos a los peligros? Aquellos atravesaron el campamento de los filisteos sin importarles a lo que se exponían.
Para que caiga la lluvia y recojamos los frutos se necesita salir de nuestras casas y hacer la voluntad de Dios sin temor a nada. Nunca debemos esperar del hombre recompensa alguna. Aquellos hombres tenían la protección de Dios como recompensa. Si estamos dispuestos a hacer la voluntad de Dios vamos a tener su protección, su recompensa. Mucho era lo que ellos estimaban a su líder y con tal placer tomaron los riesgos para servirle. ¿Estamos dispuestos a conocer la voluntad de Dios para obedecer? Si lo hacemos seremos bendecidos por el Espíritu, por su providencia. ¿Temeremos a lo que dirán los hombres en la tierra? A nosotros no nos debe preocupar lo que la gente diga. Deseemos la lluvia de arriba y tener la paz de Dios. David no quiso tomar aquella agua sino que la derramó como una ofrenda de libación a Jehová. La voluntad de Dios no es para complacer a nadie sino para El que nos llamó y escogió. El cielo entero sabe lo que se escribió para nosotros.
Aquellos peligros equivalían a la sangre de varones que exponían sus vidas. Cuando se ve la gravedad de las cosas uno va a Dios. A aquellos hombres no les importó la gravedad de adelantarse a buscar el agua en Belén sino que se lanzaron. Un valiente se mueve porque eso está en su ser. Seamos valientes como los valientes de David y vendrá la lluvia y abundarán los frutos en la tierra a nuestro favor y a favor de aquellos por los que luchamos. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Echaré Fuera Todo Miedo Al Peligro, Seré Valiente y Obedeceré
2 Samuel 23:13-17
“Entonces los tres valientes irrumpieron por el campamento de los filisteos, y sacaron agua del pozo de Belén que estaba junto a la puerta”
David peleaba para establecer el reino de Dios sobre Israel, y para eso necesitaba hombres valientes. A nosotros también se nos llamó a poner lo de Dios en la tierra, y eso exige valientes que echen fuera el miedo al peligro y obedezcan. Estos son los puntos para esta semana.
- Es nuestra responsabilidad que haya valientes esforzados que expongan sus vidas para que los débiles estén estables y seguros. Se necesitan hombres y mujeres dispuestos hasta a perder la vida y a ser rechazados por servir.
- Hay momentos en que hay que estar tranquilos en la cueva, como David cuando Saúl lo buscaba. Él no le temía a los filisteos; lo difícil fue luchar con los suyos, que no es igual que luchar con el enemigo.
- Sacrificio es cuando a uno le duele y le cuesta lo que hace; mientras no duela, no es sacrificio. Hoy todo es fríamente calculado y hay muy pocos dispuestos a exponerse a los verdaderos peligros.
- Como en los días de Hageo, muchos viven solo para su hogar y no para la voluntad de Dios. No hay libertad en el que tiene miedo; cuando se obedece, viene la lluvia y la tierra da fruto.
- David lo dijo suavemente, casi como un capricho, pero los valientes lo escucharon y atravesaron el campamento enemigo sin medir el peligro. Detrás de los peligros que hoy enfrentamos hay almas que serán libradas del infierno.
- Nunca esperemos recompensa del hombre ni temamos lo que la gente diga. Aquellos hombres tenían la protección de Dios como recompensa; si estamos dispuestos a obedecer, tendremos su protección y su providencia.
- David no bebió el agua: la derramó para Jehová, porque era la sangre de varones que expusieron su vida. La voluntad de Dios no es para complacer a nadie, sino para Aquel que nos llamó y nos escogió.
Identifica una tarea en la obra de Dios que has evitado por miedo o por comodidad, y hazla esta semana aunque te cueste.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Agua Derramada para Jehová
2 Samuel 23:13-17
Para leer en voz alta con los niños
“Entonces los tres valientes irrumpieron por el campamento de los filisteos, y sacaron agua del pozo de Belén que estaba junto a la puerta”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: tres hombres valientes cruzaron entre los enemigos para buscar agua del pozo de Belén. David ni se la tomó: la derramó en el suelo como ofrenda a Dios, porque sabía que ellos habían arriesgado su vida.
- David estaba escondido en una cueva y dijo bajito que quería agua del pozo de su pueblo. No lo mandó; solo lo dijo. Pero sus valientes lo escucharon.
- Aquellos tres hombres no se quedaron pensando en el peligro. Cruzaron el campamento de los filisteos, sacaron el agua y se la llevaron a David. ¡Eso es ser valiente!
- El sacrificio de verdad es hacer algo bueno aunque te cueste y te duela. Si solo haces lo que es fácil y cómodo, todavía no es sacrificio.
- Mucha gente vive solo para sí misma y para su casa, y le tiene miedo a todo. Pero el que tiene miedo no es libre. Dios quiere que obedezcas aunque te dé miedo.
- No hagas lo bueno para que la gente te aplauda ni dejes de hacerlo por lo que digan. Dios ve lo que haces por Él, y te cuida.
- David derramó el agua para Dios. Lo que hacemos con valentía, se lo damos a Dios como un regalo, y Él manda su lluvia de bendición.
¿Qué cosa buena te da miedo hacer, como hablar de Jesús u obedecer a la primera?
Esta semana, pídele valor a Dios y hazla una vez, aunque te cueste.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
