En la vida hay muchas cargas y ansiedades que vienen a tomarnos, a agarrarnos como si a ellas nosotros les perteneciéramos. A veces no sabemos la razón por la que vienen estas cargas, las cuales quieren hacernos tremendo daño. Después de destruir a aquellos que se descuidan ellas se van. Pero hoy, tenemos que saber que Jesús es nuestra cabeza, que nosotros somos el cuerpo y que como tales tenemos que estar de acuerdo con Él para enfrentar toda carga y ansiedad para liquidarlas. Estemos claros en que nos tenemos que dejar dirigir por Dios y no por ninguna de estas cosas. Cuando llegan las cargas y las ansiedades ellas nos turban y la mente nos comienza a hacer daño, nos llenamos de temores. Pero, entendamos con claridad que sobre nosotros está el Espíritu Santo, que más aún Él mora en nosotros. Él es el Espíritu de sabiduría, de inteligencia, de consejo, de poder, de conocimiento y de temor a Jehová. Si comienza a salir de nuestra boca el temor, se deposita en el corazón. Luego el mal celebrará a cuenta nuestra, se ríe, nos destruye. Cristo padeció todo por nosotros y Él también lo llena todo en nosotros. Hay cosas negativas que se apoderan del cuerpo, cosas que turban. El que se descuida viene a ser esclavo de lo malo que le posee y a eso le sirve. Nosotros no podemos darle esa oportunidad al mal. La vida hay que vivirla a plenitud y Cristo es la vida. La turbación en la mente viene para que no haya gozo y paz. Es como un agobio constante, se vive detrás de las preocupaciones y el cuerpo escapa con las pastillas, yendo a los doctores y alejándose de todo. Huir no es para nosotros los creyentes. Nosotros enfrentamos la adversidad con la fe en el poder de Dios.
El Espíritu Santo es el que nos lleva a toda verdad y a todo conocimiento. Los temores y las cargas se quieren acomodar dentro de nosotros. No seamos movidos por lo que está a nuestro alrededor porque Cristo domina todo y lo llena todo en nosotros. Mateo 11:28 Jesús le trae descanso a todo aquel que viene a Él. Vayamos siempre a Él. Efesios 4:15 Crezcamos en aquel que es la cabeza siguiendo la verdad. Nosotros somos el cuerpo y un cuerpo no puede llenarse de ninguna otra cosa que no sea de lo que imparte la cabeza. La mente comienza a enviar mensajes a todo el cuerpo y se comienza a actuar conforme a eso. Cristo, nuestra cabeza, siempre envía el mejor mensaje a su cuerpo, la iglesia. Como cuerpo no nos podemos llenar de temores y otras cosas que están en la mente humana, sino que nos llenamos de acuerdo a lo que hay en la mente de Cristo. El nos guía para todo lo bueno. Al pasar los años, cada cual deja ver si Cristo es o no la cabeza que le dirige. Cristo ha buscado que su cuerpo, su iglesia viva en amor y santidad, separados de lo que es este mundo. Nunca ha estado en el pensamiento de Cristo que cuando Él levante a la iglesia ésta esté con el mundo. Debemos estar todos concertados y unidos por todas las coyunturas en amor. Este es Su pensamiento.
Colosenses 1:18 Él es la cabeza del cuerpo que es la Iglesia. Debe llegar a nosotros lo que hay en la mente de Cristo y no lo que hay en nuestra mente. Lo nuestro puede turbar y opacar la vida de Cristo en nosotros. Entonces llega la ansiedad y las cosas comienzan a convertirse en fracaso, en imposibles (1 Pedro 5:7) y así se habla y se acaba la fe. La ansiedad lleva a cerrar el camino que Dios nos ha abierto. La ansiedad vuelve locas a las personas, seamos sabios y echemos toda ansiedad sobre Jesús. El que es hijo echa toda su ansiedad en Jesús. Cuando hay ansiedad se escasea y la angustia buscará destrozarnos. Dejemos de planificar y luchar con nuestra astucia humana porque el que en verdad nos cuida es Jesús.
Mateo 11:28 ¡Cuánta fatiga hay en nuestro cuerpo por las cargas y ansiedades que se apoderan! Cuando no sepas qué hacer con tanto trabajo y cansancio ve donde Jesús porque ese fue el llamado que Él hizo. No nos hagamos adictos a las pastillas. Juan 14:1 Tengamos cuidado del corazón que nos enreda, a él llegan muchos pensamientos, pero a él le tiene que llegar lo que piensa Jesús, lo que es perfecto. Que no se turbe nuestro corazón. Dios peleará por nosotros.
Romanos 8:15 Cuando azota el temor hay esclavitud. De la cabeza de Cristo no viene el temor. Tenemos que salir cuanto antes de lo que es el temor. Cuando llegamos a Cristo somos salvos y libres de condenación, entonces por qué ser todavía esclavos del temor. El temor convierte a gente en esclavos, se les apodera del corazón. Así podría entrar y comenzar a dirigir la iglesia y luego enseñar de la misma manera a otros. Pero, eso no se puede permitir. El temor paraliza, pero la mente de Cristo que está en nosotros nos quiere llenar de sabiduría, inteligencia, consejo, poder, conocimiento y temor a Jehová. Nosotros tenemos que tener todos los cuidados de nosotros y de la iglesia del Señor. Una vida ansiosa no puede guiar a nadie si está de aquí para allá como un loco. Nos tenemos que llenar de las fuerzas y el poder de Dios.
Romanos 8:4 Todos los que somos guiados por el Espíritu somos hijos de Dios. Isaías, el profeta era muy claro respecto a lo que era la venida de Jesús. Nosotros también debemos tener aún más claro sobre la venida de Cristo. Porque hoy hay más palabra de Dios escrita de lo que Isaías conocía. Entonces, menos podemos ser engañados por Satanás. Cristo viene a buscarnos y nada de los afanes y ansiedades nos agobiarán. El afán de hoy día, el temor, la ansiedad, las cargas y el mucho trabajo quiere destruir. Isaías profetizó que El Espíritu Santo iba a hablar en sabiduría, ciencia, conocimiento, consejo, temor de Dios y en poder. Si contristamos al Espíritu Santo y se va, entonces comenzará a abundar el pecado, el mal y las cosas se pondrán feas. Por eso, cada día tenemos que depender de Jesús en sabiduría, consejo y poder de Dios. No podemos vencer y hacer nuestra encomienda si estamos llenos de temores.
Jesús quiere que nosotros como cuerpo caminemos conforme a lo que hay en su cabeza. El Espíritu Santo llegó a nosotros para siempre, tenemos la mente de Cristo y somos su cuerpo para ser dirigidos por Él. El Hijo de Dios está completamente lleno de sabiduría, inteligencia, conocimiento, poder, temor de Dios y no vamos a ser llevados de acá para allá. Si nuestra cabeza no está llena del conocimiento amplio de Dios, se turbará. El cuerpo recibe lo que está en la cabeza y debemos recibir órdenes espirituales e intelectuales como Cristo las recibía del Padre. Tenemos que ser un pueblo inteligente y sabio. Jesús siempre era muy certero y atinado cuando daba un consejo. Era fuerte, era un valiente y así lo conocían. Se nos tiene que conocer como a hombres y mujeres con poder. Seamos llenos de toda la plenitud de Dios y echemos toda nuestra ansiedad sobre Él. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Echaré Toda Mi Ansiedad Sobre Él
Isaías 11:2
“Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.”
Las cargas y ansiedades llegan a agarrarnos como si les perteneciéramos, pero Cristo es la cabeza y nosotros el cuerpo, y el cuerpo recibe lo que viene de la cabeza. Sobre nosotros está el Espíritu de sabiduría, de consejo y de poder: echemos toda ansiedad sobre Jesús. Estos son los puntos para la semana.
- Las cargas y la ansiedad turban la mente y nos llenan de temores. Si el temor comienza a salir de la boca, se deposita en el corazón, y el mal celebra a cuenta nuestra.
- Huir no es para el creyente. La turbación viene para que no haya gozo ni paz, y muchos escapan con las pastillas y alejándose de todo; nosotros enfrentamos la adversidad con fe en el poder de Dios.
- Cristo es la cabeza, y el cuerpo no puede llenarse de otra cosa que no sea lo que imparte la cabeza. Debe llegarnos lo que hay en la mente de Cristo, no lo que hay en la nuestra.
- La ansiedad convierte las cosas en fracaso e imposibles, acaba la fe y cierra el camino que Dios nos ha abierto. Dejemos de planificar y luchar con astucia humana: el que en verdad nos cuida es Jesús.
- Cuando no sepas qué hacer con tanto trabajo y cansancio, ve a Jesús, que llamó a todos los cansados para darles descanso. Que no se turbe tu corazón: Dios peleará por nosotros.
- El temor esclaviza y paraliza, y no viene de la cabeza, que es Cristo. Si somos salvos y libres de condenación, no hay por qué seguir esclavos del temor; una vida ansiosa no puede guiar a nadie.
- Si contristamos al Espíritu Santo, abunda el pecado. Cada día hay que depender de Jesús en sabiduría, consejo y poder, para que se nos conozca como hombres y mujeres con poder.
Cada vez que una preocupación quiera acomodarse en tu mente esta semana, no la repitas con la boca: échala sobre Jesús en oración y pídele sabiduría y consejo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Cabeza, Manos y Pies
Isaías 11:2
Para leer en voz alta con los niños
“Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: sobre Jesús reposa el Espíritu de Dios, que da sabiduría, consejo y poder. El estudio dice que Jesús es la cabeza y nosotros somos el cuerpo: así como tu cabeza le dice a tus manos y a tus pies qué hacer, Jesús nos guía a nosotros.
- A veces llegan cargas y preocupaciones que pesan mucho: miedo, nervios, pensamientos feos. No tienes que cargarlas solo, porque Jesús llama a los cansados para darles descanso.
- Tu cabeza le manda mensajes a todo tu cuerpo. Si piensas cosas de miedo, todo tu cuerpo se pone nervioso. Por eso necesitamos pensar lo que piensa Jesús.
- Cuidado con lo que dices: si repites y repites palabras de miedo, ese miedo se mete en tu corazón, y el mal se ríe. Mejor di lo que Dios promete.
- Cuando no sepas qué hacer, ve a Jesús en oración. Él dice: no se turbe tu corazón. Y Dios pelea por los suyos.
- El miedo te vuelve como un esclavo: te paraliza y no te deja hacer lo bueno. Pero un hijo de Dios no tiene que vivir asustado.
- El Espíritu Santo vive en los que creen y les da sabiduría, consejo y poder. Pídele cada día que te ayude a ser valiente y sabio.
¿Qué cosa te preocupa o te da miedo ahora?
Esta semana, cada noche antes de dormir, díselo a Jesús en oración y déjaselo a Él.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
