Mega Zoé
Estudio #0684Iglesia en las casas

Lo Que Buscas Es Lo Que Tienes

Lo Que Buscas Es Lo Que Tienes enseña a permanecer en la verdad y volver al Señor con arrepentimiento.

Antiguo Testamento1 Reyes6 min lectura

Hay muchas cosas que nos pueden preocupar y pensamos que podemos ir a cualquier persona que sea nuestro amigo pensando que vamos a recibir el mejor de los consejos. Pero, sucede que hay consejos de amigos que nos pueden llevar a la ruina. Hoy en día está de moda en las nuevas iglesias los que se llaman a sí mismos "restauradores", no lo puedo entender. Sé que hay arrepentimiento para el pecador y un Dios que te perdona, que te levanta y te restaura.

Supe unos días atrás de uno de los dueños de varias emisoras de TV en los Estados Unidos, que ellos dicen ser creyentes pero los tales caminan a sus anchas (claro está eso lo da el poder y el dinero), que el tal declaró en público haber cometido pecados vergonzosos. Lo dijo por no entregarle una suma millonaria de dinero a quienes lo querían sobornar. Es muy triste que se den cosas así en la "TV cristiana" hoy día. Lo que ha sido "la prosperidad" ha tomado tanto la mente de la gente que la sana enseñanza de la verdadera humillación ha sido cambiada y acomodada a la conveniencia monetaria. Todo se hace a base de millones de dólares y cuando los obtienen se alejan del Dios que los bendice. 1 Timoteo 6: 10 "…porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores."

Para el tiempo del rey David y del rey Salomón el pueblo de Israel había sido bendecido por Dios en todas las cosas. Sin embargo, al morir Salomón se pueden ver las quejas del pueblo por dinero de impuestos; vemos que la gente o busca a Dios o busca las bendiciones. Roboam era el hijo heredero del rey Salomón y conocía la amenaza del pueblo de romperle o dividirle su reino. Pensó que si acudía a la ciudad de Siquem podría impedirlo. Pero, al ir a Siquem lo que hizo fue que apresuró él mismo la ruptura de su reinado. Eso sucede por no buscar a Dios prefiriendo antes seguir la voluntad de la carne. Por eso, uno tiene que preguntarse cuáles son las verdaderas razones por lo cual decimos que le servimos a Dios. Un servidor de Dios no busca beneficio para sí, es un esclavo del Señor. Pero, como Roboam parecemos muchas veces ser los jefes y no los servidores del Dios vivo. Hablamos como queremos, conforme al razonamiento o al alma y no conforme a lo dicho por Dios en su Palabra. Lo dicho por Dios está completo, no tenemos que añadirle nada de nuestro parecer. Lo propio para el rey era ser coronado en Judá que era la capital del reino. El pueblo buscaba algo para sí y el rey también buscaba lo suyo propio. Por eso, todos fueron a Siquem. ¿Quién le seguía el juego a quien? Así son las cosas cuando se trabaja para uno mismo y no para Dios.

Yo me pregunto si somos capaces de querer averiguar con certeza lo que hay dentro de nosotros. Pero, la verdad es que no queremos encontrarnos con nosotros mismos; por eso huimos y huimos. El mal que está oculto dentro de uno es lo que destruirá sino lo descubrimos antes y lo sacamos de nuestras vidas. A Jeroboam se le había profetizado que sería el próximo rey de diez de las tribus de Israel (1 Reyes 11; 29-31). Los representantes de las tribus buscaban que el nuevo rey Roboam rebajase las tasas de impuestos que les había establecido el rey Salomón. Pero, aquellos líderes no buscaban nada espiritual sino la ventaja económica para sí mismos. La gente se aprovecha de todo, toman ventaja de todo para obtener lo material y temporal. Así es el hombre, lo quiere todo para sí.

Ellos habían mandado a buscar a Jeroboam de Egipto. Lo más posible era que todos sabían de la profecía de que él sería el próximo rey. Los líderes de las tribus siempre buscando ventaja. Pareciera como si Dios fuera puesto en una esquina, como si fuera pequeño. Cuando se deja de buscar a Dios así se hace. Entonces aquel pueblo reunido en Siquem puso a Jeroboam cara a cara con Roboam. Esto lo hicieron los representantes de las tribus. ¡Qué atrevidos son los hombres cuando piensan tan solo para sí mismos! Allí ellos se quejaron del trato que les había dado Salomón y le dicen a Roboam: "Tu padre hizo pesado nuestro yugo." Como quien dice, "Aquí está Jeroboam y si piensas hacerte de la vista larga, te preparas, porque Jeroboam entonces será nuestro rey."

Usaron muy bien lo de la profecía, pero claro, no conforme como Dios quería llevar las cosas. Tuvieron allí una rebelión contra su rey Roboam por sus grandes intereses monetarios, no por lo mal que la nación pudiera estar espiritualmente. Se habían alejado de Dios y ahora estaban luchando por sus economías. Ellos y el pueblo habían dejado su religión. Ahora tenían altares levantados a otros dioses. Esa idolatría fue lo grande y pecaminoso de Salomón, no era la economía. Ellos no se estaban quejando ante su rey por la idolatría de Salomón. Pareciera que se habían acostumbrado a ese pecado de idolatría. Así fue como obró también el dueño de la emisora de TV que mencioné primero, declaró lo que hizo porque le pidieron 7.5 millones de dólares como soborno, no lo habló por el pesar del pecado de adulterio que cometió, lo hizo por el dinero, por eso habló. Los líderes de Israel estaban indiferentes al pecado. Eso es lo que sucede, la indiferencia al pecado. A nadie le preocupa el pecado. Salomón les había aumentado los impuestos. Podía ser que había algo de justo en la petición que le hacían al rey, pero lo cierto es que cuando más disfruta la gente de las comodidades materiales, más se quejan de lo que les parece un yugo. Pero, no se quejaron del mal espiritual en que estaban hundidos.

Aquí en Puerto Rico el gobierno Federal les ayuda a pagar a los estudiantes los estudios universitarios dándoles jugosas becas y préstamos, pero ellos se quejan diciendo que una cuota de $800 es un yugo. Así le pesaba a Israel tener que pagar impuestos en el reino más próspero de aquellos tiempos. La nación de Israel era poderosa en riquezas y construcciones bajo el reinado de David y Salomón. La magnificencia de las obras de Salomón le costaban al pueblo mucho dinero, pero las guerras de David le habían costado fatigas y sangre, pero de eso no se quejaban. Si Roboam no cumplía con lo que ellos pedían, ¡se dividirían en dos reinos! Así de fácil pusieron ellos las cosas. Pero, se habían olvidado que su mal les llegó porque no cuidaron su religión y adoraron a ídolos y por sus ambiciones por el dinero. Se alejaron de Dios por el pecado, ahora ya no tendrían una nación poderosa, ni dinero, solo ídolos para muerte de todos. Aprendamos de esto y no busquemos lo que no sacia, busquemos lo de arriba y no lo de la tierra que perece. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz