Hay cosas que se pueden hacer por costumbre o por conveniencia. El por qué lo debes saber tú. Cuando hay un corazón controlado por Dios las llevamos todas a ganar. De todavía no ser así, que es lo más seguro, al corazón hay que trabajarlo para que no nos lleve a la destrucción. En la iglesia local, donde tú te congregas, todos deben obrar o trabajar diariamente para edificar en el reino de Dios. Es lo que se debe enseñar en la Iglesia, que nuestro trabajo para Dios valga la pena y se haga con verdadero amor. Podemos organizar cosas de la iglesia, preparar los estudios bíblicos, las predicaciones y demás cosas u obras que hacemos pero, hay que velar que no se hagan estas cosas solo por costumbre, o meramente por cumplir con los deberes que tenemos o responsabilidades. Hay que cuidar nuestro corazón ya que todo lo que hacemos para la iglesia es para Dios y debe ser por amor.
El amor es algo que debe estar en todo nuestro ser para que así no haya cansancio en nuestras vidas. Cuando se esperan recompensas de lo que hacemos, esas obras no permanecerán delante de Dios sino que serán quemadas. Eso es resultado de la floja condición de uno, por la falta de amor, de entrega y de sinceridad. Todo sale del corazón. El corazón es engañoso y entreteje y ahoga lo que es bueno con las malas costumbres de la vida. Por ejemplo: ser "grande" es lo que le llena al ser humano. Nuestra obra o trabajo para el Señor no puede ser para buscar grandezas. Estemos claros de que todos estamos edificando cada día en la iglesia y que los resultados de nuestra obra serán probados y puestos de manifiesto en un día venidero. Entonces ahí nos será dada nuestra recompensa. Todos hacen algo para Dios, pero cada cual tendrá lo que en verdad hace, lo que hace de todo corazón y con amor sincero hacia Dios.
El fuego mismo probará la calidad de la obra de cada uno. Todo servicio que ha dado gloria a Dios y bendición al hombre no quedará afectado por el fuego, como sucede con el oro, la plata y las piedras preciosas al ser sometidas al calor intenso del fuego. Si hacemos nuestras obras con la calidad y pureza que Dios espera de nosotros, sin ninguna otra doble intención sino solo por amor, resistirán toda prueba de fuego, dada aquí en la tierra y allá en el Tribunal de Cristo. Aquel que su obra haya traído dolor y perturbación al pueblo de Dios o no los haya edificado o ayudado, esa obra será consumida por el fuego.
Podemos ver el caso de Ezequías. 2 Crónicas 32:31 "Mas en lo referente a los mensajeros de los príncipes de Babilonia, que enviaron a él…Dios lo dejó, PARA PROBARLE, PARA HACER CONOCER TODO LO QUE ESTABA EN SU CORAZÓN." Salió la vanidad del anhelo de grandeza que estaba en el corazón de Ezequías; Dios lo dejó pasar por aquello para probarle. Así quiso el Señor que sucediera para hacer conocer todo lo que estaba en su corazón. Dios quiere probar todo lo que hay en el corazón pues todos nuestros actos emprenden o salen desde el corazón. Dios no impidió que saliera la gran vanidad de Ezequías. Ese orgullo le llevó a Ezequías a recibir un gran castigo, sus hijos llegarían a ser esclavos y eunucos de su enemigo el rey de Babilonia (Isaías 39: 2-7). Aquellos mensajeros del rey de Babilonia venían aparentando felicitarle por su recuperación, pero no era así; Dios se lo permitió a aquellos hombres para saber todo lo que había en Ezequías. Babilonia no era para ese tiempo una amenaza para Judá. Dios probó la obra de Ezequías en los mejores momentos, los de su sanidad.
Nuestras obras constantemente son probadas por Dios para que nos demos cuenta de lo que somos capaces de hacer por vanidad. En ocasiones queremos disfrazar las cosas con humildad, pero Dios que todo lo sabe y todo lo ve nos prueba. Serás feliz cuando te encuentres contigo mismo y así puedas vencer. Santiago 1:12 Son pruebas santas. Hay bendición y recompensa sobre la persona que soporta mientras está bajo las aflicciones. Cuando tú hayas resistido la prueba recibirás la corona de vida. Es la corona de laurel que se le da a un vencedor, la cual les será concedida en el Tribunal de Cristo a los creyentes que la ganen. Esta será para los que somos capaces de soportar pruebas, porque los que han soportado con paciencia recibirán honra.
El asunto importante es, ¿cómo enfrentamos aquello a lo que somos sometidos? Fíjate, puede que lo hagas quejándote o buscando a alguien que te tenga lástima y eso no es de alguien honrado y valiente. Seamos capaces de regocijarnos y de dar gracias al Señor en la prueba. O anuncias tus pruebas a otros para que te cojan pena o las soportas con quietud y templanza. Vivamos nuestro presente tratando de ver la mano de Dios en todo lo que nos sobreviene. No nos demos a la autocompasión ni busquemos la simpatía de los demás, seamos capaces de sumergir nuestro "Yo" en una vida de servicio. Cuanto más nos dispongamos a enfrentarnos a las pruebas santas, tanto más rápido saldremos de ellas y aprenderemos. Luego, podremos soportar todo lo que venga, pero con un corazón sanado de tanta vanagloria de este mundo. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
La Obra De Cada Uno Cuál Sea, El Fuego La Probará
1 Corintios 3:13
“la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.”
Todos hacemos algo para Dios, pero no todo lo que se hace permanece. Lo que se hace por costumbre, por cumplir o buscando grandeza se quema; lo que se hace de todo corazón y con amor sincero resiste el fuego. Estos son los puntos para la semana.
- En la iglesia local todos deben obrar cada día para edificar el reino de Dios. Organizar, preparar estudios y predicaciones está bien, pero hay que velar que no se haga solo por costumbre o por cumplir.
- Cuando se esperan recompensas de lo que hacemos, esas obras no permanecerán delante de Dios, sino que serán quemadas. Eso viene de la falta de amor, de entrega y de sinceridad.
- El corazón es engañoso y ahoga lo bueno con las malas costumbres; ser «grande» es lo que le llena al ser humano. Nuestra obra para el Señor no puede ser para buscar grandezas.
- Como el oro, la plata y las piedras preciosas, el servicio que dio gloria a Dios y bendición al hombre resiste el fuego. La obra que trajo dolor y perturbación al pueblo de Dios será consumida.
- Dios dejó a Ezequías para probarle y hacer conocer todo lo que estaba en su corazón. Salió su vanidad en los mejores momentos, los de su sanidad, y ese orgullo le trajo un gran castigo.
- Dios prueba nuestras obras para que veamos de lo que somos capaces por vanidad. Bienaventurado el que soporta la prueba: recibirá la corona de vida en el Tribunal de Cristo.
- ¿Cómo enfrentas la prueba? Quejarte o buscar que te tengan lástima no es de alguien honrado y valiente. Soporta con quietud, da gracias a Dios y sumerge tu «yo» en una vida de servicio.
Antes de cada cosa que hagas para la obra esta semana, pregúntate delante de Dios por qué la haces, y hazla solo por amor, sin esperar que nadie te lo reconozca.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Oro que Resiste el Fuego
1 Corintios 3:13
Para leer en voz alta con los niños
“la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: un día Dios va a mostrar cómo fue lo que cada uno hizo, como cuando se pone algo en el fuego. La paja se quema enseguida, pero el oro, la plata y las piedras preciosas resisten el fuego.
- Todos hacemos cosas para Dios: cantar, ayudar en la iglesia, orar, portarnos bien. Dios no solo mira lo que haces, mira también por qué lo haces.
- Si ayudas solo para que te aplaudan o te den un premio, eso es como paja. Cuando llega el fuego, no queda nada.
- Si ayudas porque amas a Dios y a los demás, eso es como oro. Aunque nadie te vea, Dios lo ve y lo guarda.
- El rey Ezequías quiso lucirse y enseñó todos sus tesoros a unos visitantes. Dios vio el orgullo de su corazón, y eso trajo un castigo muy grande.
- A veces pasan cosas difíciles que nos prueban. En vez de quejarte para que te tengan pena, dale gracias a Dios y sigue haciendo el bien.
- El que aguanta la prueba con paciencia recibe de Dios una corona de vida. ¡Vale la pena ser oro y no paja!
¿Alguna vez hiciste algo bueno solo para que te vieran?
Esta semana, haz una ayuda escondida en casa sin decírselo a nadie, solo para Dios.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
