Éste es de los últimos salmos y finaliza con un "Aleluya." Aquí el salmista habla de un nuevo cántico para los hombres que tienen un nuevo corazón. Es entonces cuando hay saltos y danzas. Dice, "Cantad al Señor un cántico nuevo." Entre nuestras novedades de ese corazón habrá también éstos: cánticos nuevos. ¡Ay! de los hombres que tienen más apego a quejarse que a cantar salmos nuevos a su Dios. Debes mirar hoy hacia tu vida y ver cuánto te quejas y cuánto hablas de lo que padeces en vez de tener cántico nuevo en tu boca. Nuestros nuevos cánticos deben ser dirigidos al honor de Jehová; en realidad todos nuestros pensamientos nuevos deberían correr hacia Él. No corramos tras la tribulación ni tras la duda, ni tampoco hacia la desesperación, sino corramos y dirijamos nuestros pasos hacia el cántico nuevo para nuestro gran Dios y Salvador.
Por qué es que Jehová se complace en su pueblo. (Salmos 149:4) ¿Por qué se complace el Señor en nosotros? ¿Hay algo especial en nosotros, los que le creemos y le seguimos, que Él pueda deleitarse y contemplarnos con complacencia? No; nosotros sabemos muy bien que no podemos tener pretensiones de esta clase. No es por causa de nuestros méritos ni por nada que podamos tener en nosotros mismos que Él se complace, sino que lo hace por causa de sí mismo; es por amor a su nombre, por su verdad, por su misericordia hacia nosotros. Es por esa gracia y favor de Dios que Él nos muestra su complacencia. Entendamos, el Señor se complace en su pueblo porque somos un pueblo redimido; aquellos a quienes Él compró con su sangre y renovó con su Espíritu, el pueblo que Él redimió con su poder. Él es quien nos hace hermosos mediante su salvación. Él es misericordioso y concede salvación y vida eterna a todo aquel que se arrepiente de pecados creyendo en su Hijo Jesucristo.
¡Cuán deformes nos hicimos con nuestros pecados y Él nos hermoseó obrando en nosotros mediante su Espíritu! Él nos salva y nos santifica. Nos llena de la hermosura de la santidad y de la hermosura del gozo que brota de la salvación. "Hermoseará a los humildes con la salvación." Él nos hace humildes, vemos entonces que Dios hermosea a los humildes. Dios se complace en todos sus hijos. Entendamos que así como sucedía con Jacob quien amaba a todos sus hijos, algo muy especial también Dios siente por los hijos mansos que son como José. Igual que Jacob hizo con José, sobre los hijos mansos Dios pone "la túnica de muchos colores", hermoseándoles con paz, contentamiento, gozo, santidad y honra. Un espíritu manso y tranquilo ciertamente es portador de la hermosura de la santidad. "Regocíjense los santos por su gloria y canten aun sobre sus camas." (Salmos 149:5) Cuando los huesos están adoloridos y el sueño huye de nosotros le pedimos a Dios que nos trate con misericordia, pero cuando ya estamos sanos, entonces ya no damos gracias y la sensación de seguridad nos vuelve tardos para alabar. Este versículo se ha cumplido en las crisis de las vidas santas. En la muerte de la hoguera, el gozo y la gloria han dado fervor a los corazones de los fieles testigos del Señor. ¡Alabémosle siempre!
¡HAYA SIEMPRE ALABANZA A Dios EN NUESTRAS GARGANTAS! "Exalten a Dios con sus gargantas y espadas de dos filos en sus manos." (Salmos 149:6) Espadas de dos filos en tus manos. La palabra de Dios es toda ella filo, de cualquier lado que se vuelva golpea de muerte a la falsedad y a la maldad. Si no alabamos al Señor en medio del conflicto, el conflicto mismo pesará en nuestro ánimo; pero, por otro lado, si no luchamos en medio del conflicto nuestro cántico se volverá presuntuoso. Algo muy importante para uno es lo siguiente, si cantas que sea con grandes alabanzas, alabanzas a Dios en tu garganta; y si luchas que sea con "la espada", la espada de dos filos que es la Palabra poderosa de nuestro Dios. El Dios vivo imparte vida vigorosa a los que confían en Él. Nosotros no somos neutrales o tibios; cuando los hombres nos oyen, lo saben.
Nuestro espíritu es quieto, pero en esta misma quietud hay una fuerza irresistible. Cuando el piadoso presenta batalla a los poderes del mal, cada conflicto es una alabanza en voz alta al Dios de bondad. Incluso el tumulto de nuestra guerra santa es una parte de la música de nuestras vidas. Los salmistas de Dios son siempre soldados diestros para toda batalla. El que tiene un nuevo cántico en su boca siempre es más fuerte tanto para sufrir como para trabajar, muy diferente al hombre de espíritu apagado y sin cánticos en el corazón. Cuando se canta en el trabajo se hará más y se hará mejor que el que no canta. De ahí, que no hemos de sorprendernos de que en toda la historia todo lo que la iglesia de Dios ha avanzado ha sido a lo largo de la línea de la música. El corazón de Dios desea las alabanzas de los que están dispuestos a amarle y ser mansos. Démosle siempre alabanzas con el corazón, con nuestras manos y con nuestras gargantas. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
HAYA SIEMPRE ALABANZAS A Dios EN TU GARGANTA
Salmos 149:1-6
“Regocíjense los santos por su gloria, y canten aun sobre sus camas. Exalten a Dios con sus gargantas, y espadas de dos filos en sus manos”
El Salmo 149 habla de un cántico nuevo para los hombres que tienen un corazón nuevo. ¡Ay de los que tienen más apego a quejarse que a cantarle a su Dios! Si cantas, que sea con grandes alabanzas; si luchas, que sea con la espada de la Palabra. Estos son los puntos para la semana.
- Mira hoy cuánto te quejas y cuánto hablas de lo que padeces en vez de tener un cántico nuevo. No corramos tras la tribulación, la duda o la desesperación, sino hacia la alabanza.
- Dios se complace en su pueblo, no por nuestros méritos, sino por amor a su nombre y por su misericordia: somos un pueblo redimido, comprado con su sangre y renovado por su Espíritu.
- ¡Cuán deformes nos hicimos con el pecado, y Él nos hermoseó! Como Jacob con José, sobre los hijos mansos Dios pone la túnica de muchos colores: paz, gozo, santidad y honra.
- Cuando duelen los huesos pedimos misericordia, pero cuando estamos sanos se nos olvida dar gracias. Los santos cantan aun sobre sus camas, y aun en la hoguera los fieles testigos alabaron.
- La Palabra es espada de dos filos. Si no alabamos en medio del conflicto, el conflicto pesará en el ánimo; y si no luchamos, nuestro cántico se volverá presuntuoso.
- El que tiene un cántico nuevo es más fuerte para sufrir y para trabajar; el que canta en el trabajo hace más y mejor. Todo lo que la iglesia ha avanzado, ha sido por la línea de la música.
Cada noche, sobre tu cama, antes de dormir, canta o di en voz alta una alabanza a Dios, aunque el día haya sido difícil.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Canciones Sobre la Cama
Salmos 149:1-6
Para leer en voz alta con los niños
“Regocíjense los santos por su gloria, y canten aun sobre sus camas. Exalten a Dios con sus gargantas, y espadas de dos filos en sus manos”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: los hijos de Dios cantan de alegría hasta acostados en su cama, y alaban a Dios con su voz mientras tienen en la mano la espada de su Palabra. Imagínate a un niño que, antes de dormir, canta bajito una canción para Dios.
- Dios nos da un corazón nuevo, y con él viene una canción nueva. Hay gente que se pasa el día quejándose. Tú puedes pasarlo cantándole a Dios.
- Dios no te ama porque seas perfecto. Te ama porque Él es bueno, y porque Jesús dio su vida para salvarte. ¡Eso merece una canción!
- Cuando estamos enfermos, oramos mucho. Pero cuando ya estamos bien, a veces se nos olvida dar gracias. No te olvides: alábale siempre.
- La Biblia es como una espada con filo por los dos lados. Con ella peleamos contra la mentira y lo malo, no con puños.
- Si cantas pero no luchas contra lo malo, tu canción está vacía. Y si luchas pero no cantas, te cansas y te pones triste. Hay que hacer las dos cosas.
- El que canta mientras trabaja lo hace mejor y más contento. Canta mientras recoges tu cuarto o haces la tarea.
¿Cuál es tu canción favorita para Dios?
Esta semana, cántala cada noche en tu cama antes de dormir.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
