Al apóstol le interesaba que supieran la gran lucha que él tenía por ellos para que no fueran engañados. Su trabajo era estar de continuo combatiendo por ellos. Era una agonía su conflicto, su oración era ferviente y ansiosa. No era su conflicto exactamente con los maestros falsos, lo que le había sido imposible ahora lucharlo de frente pues Pablo estaba en la cárcel, sino que era por ellos, por los hermanos colosenses, pues estaba lejos e imposibilitado de verlos. Estaba en gran lucha por aquellos que no habían visto su rostro.
El apóstol llevaba grande preocupación dentro de él, era un enfrentamiento espiritual, un combate. Esa lucha le llevaba a la agonía, para él era casi de muerte. Por eso él se esfuerza diligente en su lucha, en un conflicto con Dios mediante oración continua y ardiente por ellos; supliendo en su oración a Dios la falta de su presencia corporal entre ellos. Había la necesidad de que ellos fueran confortados en sus corazones. Querían el apóstol darles ánimo, apoyo y consuelo a los hermanos de Colosas para que fueran fuertes en todo lo difícil que les rodeaba. El asunto era hasta el punto de llegar a preocuparse por los que no lo habían conocido, pues a esos nuevos creyentes les enseñaron los otros hermanos, pero su preocupación era que ellos también aprendieran a ser maduros en el Señor. ¡AL MADURO NADIE ENGAÑA! Un ejemplo para no ser engañado es por ejemplo sobre los diezmos (Mateo 23:23). Este es un claro detalle respecto a la obediencia. El diezmo es de los deberes menores, cuando lo grande es la justicia, la misericordia y la fe. Dan, mi hijo, estaba con Tato, uno de nuestros músicos, comprando una madera y allí había uno de esos hombres rebeldes con el evangelio que mira solo al hombre y no a Dios y por eso vive rebelde hablando en contra de lo que uno como fiel creyente hace en amor y obediencia. Dan llegó a nuestra casa a preguntarme sobre las palabras amargas de aquel hombre; cuando se es tierno como lo es Dan, se preocupa por lo oído. Por eso, Pablo deseaba que los hermanos estuvieran fuertes y firmes en la fe.
Los hermanos ausentes de la presencia de Pablo serían consolados al saber de la "contienda" que él tenía a favor de ellos y cuánto se interesaba por su bienestar. Era una dura lucha en oración ferviente a Dios por ellos. Todo era para que fueran consolados, confortados, alentados. Sucedía, que al igual que hoy día, había en la ciudad de Colosas muchos farsantes que habían dejado de creer y enseñaban lo que a ellos le placía. Pablo quería que los hermanos fueran confirmados y fortalecidos en la fe, era esa su gran preocupación. Quería que estuvieran entre ellos unidos en amor; pues, ¡qué complicado es para las personas unirse en amor! Si se mantienen los santos en feliz y amante comunión los unos con los otros estarán firmes contra los ataques del enemigo. Colosenses 2:2 "…unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento…" ¡Cuánto más alguien entra en la búsqueda y comprensión de la fe cristiana tanto más plenamente convencido estará de su veracidad! ¡Cuánto mas firmes en la fe estemos tanto menos peligro habrá que de que seamos extraviados por las falsas enseñanzas!
Hay que conocer el misterio de Dios y de Cristo, conocer la verdad de la Iglesia; conocer a Cristo como la Cabeza del cuerpo y a todos los creyentes como miembros del cuerpo. CRISTO COMO CABEZA DE LA IGLESIA (Colosenses 2:10). Cuando uno reconoce esto, entonces tiene mucho cuidado de cómo uno se mueve y actúa en el cuerpo de Cristo, porque ¡Cristo es la Cabeza! La enseñanza a los de Colosas era que si ellos como creyentes conocían esta verdad entonces estarían conscientes de la grandeza de su Cabeza, Rey y Señor Jesucristo. Así no serían arrastrados por los engañadores ni por nadie que los amenazara. Toda oposición, los falsos maestros que están poseídos por los demonios, no pueden lacerar a aquellos que han recibido las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo en nosotros, ¡la esperanza de Gloria! "…a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria." (Colosenses 1:27) En Cristo están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento (Vs. 3). Los charlatanes, los mañosos se jactaban de tener mucho entendimiento, pero su entendimiento está vacío de la verdad que se encuentra en las páginas de la revelación divina. Pablo dice entonces, que todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento están escondidos en Cristo, la Cabeza. Así que los creyentes no tienen por qué ir más allá de lo que está escrito en las Escrituras. Los tesoros en Cristo están escondidos para los que están de parte de la incredulidad e incluso para poder entrar en ellos el creyente ha de conocer íntimamente a Cristo. Todo conocimiento se encuentra en Cristo. Él es la encarnación de la Verdad. Él dijo: "Yo soy el camino y la verdad y la vida." (Juan 14:6) Nada que sea cierto entrará jamás en conflicto con Sus palabras o con Sus obras.
La diferencia entre el conocimiento y la sabiduría ha sido muchas veces explicada de la siguiente manera. El conocimiento es la comprensión de la verdad mientras que la sabiduría es la capacidad de aplicar lo que se ha aprendido. Debido a que toda la sabiduría y todo el conocimiento están en Cristo nosotros no deberíamos dejarnos engañar por ningún razonamiento capcioso de los falsos y engañadores. Si alguien no tiene la verdad entonces intenta conseguir una cantidad de seguidores mediante la astuta presentación de su mensaje. Esto es precisamente lo que siempre hacen los herejes, arguyen en base de probabilidades y edifican un sistema de enseñanza sobre su opinión de acuerdo a lo que llevan adentro. En cambio, si predicamos o conocemos la verdad de Dios, no necesitamos depender de cosas como la elocuencia o de argumentos inteligentes. La verdad es el propio y mayor argumento, y como un león se defenderá a sí misma. ¡Qué maravilloso es nuestro Dios! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
No Os Dejéis Engañar Por Nadie
Colosenses 2:1-10
“en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. Y esto lo digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas.”
Pablo, preso y lejos, sostenía una gran lucha en oración por los colosenses para que no fueran engañados. Unidos en amor, maduros y firmes en Cristo, que es la Cabeza y en quien están todos los tesoros, nadie nos engaña. Estos son los puntos para la semana.
- Desde la cárcel Pablo no podía enfrentar de frente a los falsos maestros, pero combatía por los hermanos en oración ferviente, supliendo con ella su ausencia, aun por los que nunca habían visto su rostro.
- Pablo quería que los nuevos creyentes fueran confortados y aprendieran a ser maduros en el Señor, porque al maduro nadie lo engaña. El tierno se inquieta con las palabras amargas del que mira al hombre y no a Dios.
- En Colosas, como hoy, había farsantes que dejaron de creer y enseñaban lo que les placía. Los santos que se mantienen unidos en amor y en feliz comunión estarán firmes contra los ataques del enemigo.
- Cuanto más uno busca y comprende la fe cristiana, más convencido está de su veracidad; y cuanto más firmes en la fe estemos, menos peligro hay de ser extraviados por falsas enseñanzas.
- Cristo es la Cabeza de la Iglesia y los creyentes somos sus miembros. El que reconoce esto cuida cómo se mueve en el cuerpo, y no lo arrastran los engañadores: Cristo en nosotros es la esperanza de gloria.
- En Cristo están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. El entendimiento de los charlatanes está vacío de la verdad revelada; el creyente no tiene por qué ir más allá de lo escrito.
- El hereje, como no tiene la verdad, busca seguidores con una presentación astuta. Quien conoce la verdad no depende de la elocuencia: la verdad, como un león, se defiende a sí misma.
Esta semana, cuando oigas una enseñanza que te inquiete, no te quedes con la duda: llévala a las Escrituras y compárala con lo que está escrito de Cristo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Un León que Se Defiende Solo
Colosenses 2:1-10
Para leer en voz alta con los niños
“en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. Y esto lo digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: todo lo que vale la pena saber está guardado en Jesús como un tesoro, y Pablo lo dice para que nadie te engañe con palabras bonitas. El estudio dice que la verdad de Dios es como un león: no necesita que nadie la defienda, se defiende sola.
- Pablo estaba preso y no podía visitar a los hermanos de Colosas. Pero oraba por ellos con muchas fuerzas, aunque algunos nunca lo habían visto.
- Pablo quería que ellos crecieran y se hicieran maduros en la fe. ¿Sabes por qué? Porque al que es maduro en el Señor nadie lo engaña.
- Había gente que enseñaba mentiras sobre Dios, lo que a ellos les daba la gana. Hoy también hay. Por eso hay que conocer bien la Biblia.
- Los hermanos que se aman y se mantienen unidos están más fuertes cuando el enemigo ataca. Cuidar la unidad en la iglesia te protege a ti también.
- Jesús es la Cabeza de la iglesia, y nosotros somos su cuerpo. Como la cabeza dirige al cuerpo, Jesús es el que manda, no las ideas de la gente.
- Si alguien te dice algo de Dios que no está en la Biblia, aunque lo diga con palabras bonitas o muy inteligentes, no le creas. Lo que dice Jesús siempre es verdad.
¿Cómo sabes si algo que te dicen de Dios es verdad?
Esta semana, cuando oigas algo de Dios que no entiendas, búsquenlo juntos en la Biblia.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
