Mega Zoé
Estudio #0795Iglesia en las casas

Yo Te Ayudo, No Temas

Yo Te Ayudo, No Temas llama a atender la Palabra de Dios y discernir la batalla espiritual.

Antiguo TestamentoIsaías4 min lectura

Bueno es saber que Dios escoge al hombre para bendecirlo y ayudarlo, Él nos esfuerza y nos sustenta con la diestra de su justicia. No hay razón para que un creyente caiga ni para sentir que se muere. Tenemos un grande motivo para vivir confiados en Aquel que nos llamó para que fuéramos sus hijos. Lo primero que Dios quiere de uno es que no desmayemos. ¡Que no perdamos el ánimo! Dios no quiere que perdamos el valor ni las fuerzas. En un desmayo se pierde el sentido o el conocimiento momentáneamente. Cuando uno se desvanece se cae por falta de fuerzas, entonces no tiene dominio en el cuerpo, todo se desaparece, la fuerza, la vista y se desploma el cuerpo. Luego, ¿cómo hacerlo responder, como hacerlo actuar de nuevo? Por eso es que en este camino no podemos desmayar.

Cuando nos acobardamos y nos desanimamos perdemos el sentido de lo que hay que hacer. Por eso estos versículos del profeta Isaías tienen un objetivo claro, el cual es, acallar los temores y animar la fe en nuestras vidas. Entendamos que no es propio que el pueblo de Dios sea miedoso, eso va contra Dios. La Palabra de Dios dice: "No temas…" Eso lo dice el Señor porque Él es quien nos esfuerza. ¡Él nos da ánimo! Dios nos dará valor para continuar en nuestro caminar, no es que en uno no estén esas fuerzas sino que es Dios mismo quien nos las da. Es una acción que llega a nuestras vidas de parte de Dios, Dios nos da gran energía para hacer lo que nos toca hacer y para poder terminar lo que tenemos que hacer y sin desmayar. Entendamos que esa energía no mana de nuestra naturaleza sino del poder de Dios en uno. Es la fuerza de Dios que actúa sobre nuestro cuerpo y que nos lleva a actuar para luchar y vencer. Así es como entonces podemos obtener los logros que nos demanda esta vida cristiana. Si no llegamos a obtener esos logros en nuestra vida en Dios, entonces estaremos arruinados. Eso podría suceder y no por culpa de Dios sino por culpa de uno mismo al no depender de Él y solo confiar en las miserables fuerzas humanas.

"Siempre te ayudaré", nos dice el Señor. Siempre Dios nos prestará colaboración desinteresada en nuestras necesidades y en nuestros grandes peligros. También nos dice: "Siempre te sustentaré". Sustentarnos es sujetarnos o servirnos de apoyo para que no nos caigamos. ¡El Señor nos sostiene! ¡Qué grandioso! Lo hace para que no desaparezcas en tu día difícil. El nos dará todo lo que nos haga falta para poder seguir hacia adelante. Sigue diciendo el profeta Isaías, "Con la diestra de mi justicia", es decir, "con Mi mano derecha preparada de acuerdo con Mi justicia." Esta es la fidelidad de sus promesas.

Aunque tus enemigos parezcan ahora temibles les llegará el día en que Dios les pedirá cuentas. Puede ser que haya muchos que te odien y eso a ti te abate, te descompone pues ellos te humillan, pero Dios es tu Señor. Esos enemigos de nuestra alma serán avergonzados; debemos esperar, aguardar el tiempo de Dios. Los enemigos se convencerán de la locura de contender con el pueblo de Dios: "serán avergonzados y confundidos" Ellos podrían llegar al arrepentimiento, pero que Dios nos libre y nos levante a nosotros y a ellos los avergüence y confunda les llenará más bien de rabia. Tú no tendrás la derrota. El enemigo es el que está expuesto a la vergüenza de la derrota. Los enemigos serán reducidos a nada; "serán como nada" Estos se estrellarán contra la justicia y el poder de Dios. Repito, están expuestos a la vergüenza de la derrota que Dios mismo les infligirá.

Sigue tomando fuerza con tu Dios, "no temas." Dios es el que te sostiene. Él te sujetará para evitar que te caigas o te inclines al mal. El enemigo lo que quiere es que uno se incline al mal, pero Dios nos sostiene para que no lo hagamos. El nos aguanta con su derecha. Dios nos sujeta para no declinar, para no perecer delante del que quiere el mal para uno. A ellos "los buscarás y no los hallarás." Quedarán nuestros enemigos totalmente eliminados, de tal modo que no se podrá hallar de ellos ni huella, ni señal siquiera. Serán como nada, ya que serán completamente exterminados. El que te hace la guerra será como cosa que no es. ¡Dios te sostiene con su mano derecha!

No temas, "yo te ayudo." No hay alguien con palabras tan simples y contundentes como éstas. ¡Qué manera tan sencilla y a la vez tan poderosa en la que Dios te dice que te puede ayudar! Es la forma que Dios usa para traerte tanta seguridad. Así es la Palabra del Señor: "Yo te ayudo." Son sobradas las razones para que, ¡descanses en Él! Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz