Alguien rebelde y CONTUMAZ es quien se mantiene firme en su comportamiento, actitud, ideas o intenciones, a pesar de castigos, advertencias o consejos. Se mantiene con firmeza insistiendo en sus ideas, intenciones o conducta. El CONTUMAZ persiste en mantener su comportamiento equivocado, aun sabiéndolo o siendo advertido del error. Se trata de una tendencia a la obcecación, que es la dificultad que impide a una persona razonar las cosas o darse cuenta de ellas. Hace las cosas sin pensar y sin razonar, obstinándose en sostener sus ideas sin dar el brazo a torcer. ¡Esto es algo del mundo y del diablo, no es de la Iglesia de Cristo!
I. Lo que el hombre necesita está establecido en la Palabra de Dios:
A. Toda persona debe reconocer su mal y lavarse (Vs.16) por medio del ARREPENTIMIENTO (que es EL PESAR que una persona siente por algo que ha hecho, dicho o dejado de hacer).
Cuando en alguien hay arrepentimiento, ¡se verá que CAMBIA de opinión y que abandona su compromiso con el mal!
Cuando alguien tiene arrepentimiento, ¡DEJA DE HACER LO MALO!
¡Dios nos ha puesto para hacer el bien y practicar la justicia social! (Vs.17) ¡Estamos en esta tierra para hacer bien, para cuidar y no hacerle daño a nadie, para amar como hemos sido amados por Dios!
Si fielmente seguimos esta línea de razonamiento divino dejaremos de hollar (profanar) los atrios de Dios (Vs.12); en limpieza por el arrepentimiento podemos presentarnos delante de Dios.
Dios no acepta rituales de un dador profano que no se ha lavado de su inmundicia ni se ha arrepentido.
Mientras el pueblo viva en pecado, ¡su asistencia a los servicios del templo es una manera insultante de pisar Sus atrios!
Dios les dice: ¡No traigáis más vana ofrenda! ¡NO LO PUEDO SUFRIR! ¡Son iniquidad! (Vs.13-16)
a. Al que usa el arco iris como símbolo para ensalzar el pecado (Génesis 9:13-15) (Romanos 1:26,27)
b. A los que dicen "Estoy contigo (aludiendo a estar juntos con el pecado)" ¡No es de Dios tal cosa!
c. ¡Oveja a oveja se aconsejan, pero para el mal!
d. ¡Me desespera lo que tú le vayas a decir al que hace el mal!
¡TODO ES PURA FACHADA, UNA MÁSCARA BURDA (GROSERA) DE UNA RELIGIÓN EXTERNA QUE OCULTA UN CORAZÓN CORROMPIDO!
¡La mera religión externa siempre es un manto para cubrir la iniquidad!
La conciencia del creyente puede llegar a estar tan endurecida como para practicar la religión mientras está viviendo en pecado. ¡No hay nada de arrepentimiento!
II. (Vs.16-20) Si queréis que vuestros sacrificios sean aceptados y que sean escuchadas vuestras oraciones:
A. Debéis comenzar por el verdadero principio.
¡Limpiad el corazón y todo lo demás quedará limpio! ¡Si hay arrepentimiento hay cambio!
¡Obedeced y serán aceptados vuestros sacrificios!
Así como la generosidad y aun el martirio no pueden expiar la falta de amor (1 Corintios 13:3), así tampoco las oraciones y los sacrificios pueden expiar el fraude y la opresión.
La forma de lavarse es: ¡deben dejar de hacer lo malo! ¡El que se arrepiente deja de hacer lo malo!
¡Es necesario aprender a hacer lo bueno! ¡Es dejar ver una conducta reformada por un verdadero arrepentimiento! ¡No se te creerá si haces burlas a los demás! Tampoco invadas la vida de otro con tus opiniones que no hacen ningún bien. ¿Qué a ti, si a la hermana le gusta el color de rosa? ¡No edifican tus comentarios tan vanos! ¡Es aprender a hacer LO BUENO!
¡HACER EL BIEN no es algo heredado en uno, necesitamos aprenderlo y esforzarnos, ya que es una asignatura de primerísima importancia!
¡Limpiaos y lavaos y entonces podéis acercaros a "Mí" con confianza!
¡Arrepiéntanse y cambien la conducta, ahora que se le ha permitido el favor de Dios a pesar de sus anteriores provocaciones!
¡Si es que quieren y están dispuestos a obedecer! (Vs.18-20)
¡Cuán profundo es Dios que llega a sanar la gravedad del pecado por medio del arrepentimiento! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
No Lo Puedo Sufrir
Isaías 1:11-20
“Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien”
El contumaz persiste en su comportamiento equivocado aun sabiéndolo y siendo advertido; eso es del mundo y del diablo, no de la Iglesia de Cristo. Dios no puede sufrir las ofrendas y las fiestas de un pueblo que no se ha lavado por el arrepentimiento. Estos son los puntos para la semana.
- Toda persona debe reconocer su mal y lavarse por medio del arrepentimiento, que es el pesar por lo que ha hecho, dicho o dejado de hacer. El que se arrepiente cambia y deja de hacer lo malo.
- Estamos en esta tierra para hacer el bien, cuidar y no hacerle daño a nadie, y amar como hemos sido amados por Dios. En limpieza por el arrepentimiento podemos presentarnos delante de Él.
- Dios no acepta rituales de un dador profano que no se ha lavado ni se ha arrepentido. Mientras el pueblo viva en pecado, su asistencia al templo es una manera insultante de pisar sus atrios.
- Todo es pura fachada: una máscara de religión externa que oculta un corazón corrompido. La conciencia puede endurecerse tanto que se practica la religión mientras se vive en pecado, sin nada de arrepentimiento.
- Hay que comenzar por el verdadero principio: limpiad el corazón y todo lo demás quedará limpio. Las oraciones y los sacrificios no pueden expiar el fraude y la opresión; obedeced, y serán aceptados.
- Aprended a hacer el bien: no se te creerá si te burlas de los demás o invades la vida de otro con opiniones que no edifican. Hacer el bien no se hereda; hay que aprenderlo y esforzarse.
- Si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos, si es que quieren y están dispuestos a obedecer. ¡Cuán profundo es Dios, que sana la gravedad del pecado por el arrepentimiento!
Examina una conducta en la que te has mantenido contumaz a pesar de los consejos; esta semana deja de hacerla y aprende a hacer lo bueno en su lugar.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Mancha Roja, Nieve Blanca
Isaías 1:11-20
Para leer en voz alta con los niños
“Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios nos pide lavarnos por dentro, dejar de hacer lo malo y aprender a hacer el bien. Y promete que, aunque el pecado sea rojo como una mancha que no sale, Él lo deja blanco como la nieve.
- Hay personas tercas que, aunque les digan una y otra vez que algo está mal, lo siguen haciendo. Dios no quiere que seas así: escucha cuando te corrigen.
- Arrepentirse es sentir pesar por lo malo que hiciste, dijiste o dejaste de hacer. Y el que de verdad se arrepiente, deja de hacerlo.
- Aquel pueblo iba al templo y llevaba ofrendas, pero seguía haciendo cosas malas. Dios les dijo: no lo puedo sufrir. Ir a la iglesia no tapa lo malo que hacemos.
- Por fuera puedes parecer bueno, pero Dios ve tu corazón. Lo que haces cuando nadie te mira, Él también lo ve.
- Hacer el bien se aprende, como se aprende a leer. No te burles de otros ni digas cosas que no ayudan: aprende a cuidar y a ayudar.
- Si obedeces, Dios te bendice. Pero la Biblia también dice que el que no quiere y se rebela sufre las consecuencias. Dios perdona al que se arrepiente.
¿Hay algo que te han corregido muchas veces y sigues haciendo?
Esta semana pídele perdón a Dios y déjalo, haciendo algo bueno en su lugar.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
