Mega Zoé
Estudio #0810Iglesia en las casas

Acabó Dios De Hablar Con Él, Y Subió Dios

Acabó Dios De Hablar Con Él, Y Subió Dios enseña a vivir en santidad y buscar la bendición de Dios.

Antiguo TestamentoGénesis5 min lectura

Dios se hace presente para hacer sus promesas a aquellos que ama y escoge. Se le reveló y le habló a Abraham de lo que haría con él y con su descendencia. Así es la relación de Dios con el que le busca. Aquel varón Abraham necesitaba tener un hijo para tener descendencia. Porque habría una nación que surgiría de la simiente de este hombre escogido por Dios. Con las fuerzas de Abraham no se podía lograr porque todo estaba imposibilitado. Todo estaba cerrado para Sara la esposa de Abraham, el vientre de Sara, la edad de Sara y la resignación de Sara. No se podía luchar y lograr eso, no había nadie que le pudiera ayudar en aquellas circunstancias. ¿Qué hace Dios en casos así? Dios tenía que llegar donde Abraham para escucharlo. Dios dejó todo en el Cielo para venir a escuchar y hacer con aquel hombre lo que es su santa voluntad, le prometió un hijo en su vejez y se lo concedió. Luego, ¡nació Isaac! Génesis 17:22 "Y acabó de hablar con él, y subió Dios de estar con Abraham." Y luego de hablarle subió Dios de estar con Abraham. Así es Dios, ¡LLEGA PARA SOCORRER NUESTRAS VIDAS! Se tiene que hacer presente para nosotros poder lidiar con lo que tenemos encima.

Veamos otro caso como el de Abraham. Moisés era aquel hombre a quien desde el Cielo se le iba a dar la Ley de Dios; los Diez Mandamientos. De Dios venía aquella perfecta Ley, así que tenía que ser con Dios que Moisés tuviera un encuentro personal (Éxodo 19:20 "Y descendió Jehová sobre el monte Sinaí, sobre la cumbre del monte; y llamó Jehová a Moisés a la cumbre del monte..."). Dios era el que conocía perfectamente la necesidad del hombre, de aquel pueblo escogido. Era Dios el único que podía hacerlo a la perfección, así que Dios les daría los mandamientos. Nadie puede hacer por sí mismo algo tan perfecto, así que Dios llega al que quiere que Él le guie. Así que Moisés se acercó a la oscuridad buscando a Dios para que le hablara. No tenía temor ni inseguridad, sabía que allí tenía una cita con Dios. Dios había descendido el día escogido para estar con Moisés, entonces no debía de haber ningún temor, solo la confianza de que ¡AQUEL QUE DESCENDÍA SERÍA EL QUE LE HABLARÍA! Vemos que Moisés le creyó al Señor porque con obediencia y confianza se le acercó en la oscuridad (Deuteronomio 5: 21 "Entonces el pueblo estuvo a lo lejos, y Moisés se acercó a la oscuridad en la cual estaba Dios."). Ya Dios le había hablado desde el Cielo, pero ahora Él estaba presente allí mismo para hablarle de acuerdo a la necesidad de ellos.

Jeremías 23:22-23 "Pero si ellos hubieran estado en mi secreto, habrían hecho oír mis palabras a mi pueblo, y lo habrían hecho volver de su mal camino, y de la maldad de sus obras. ¿Soy yo Dios de cerca solamente, dice Jehová, y no Dios desde muy lejos?" Lo importante aquí es: ¡ESTAR EN SU SECRETO! Si estás cerca de Él, entonces puedes escuchar lo que Dios te quiere hablar. ¡Claro, es más fácil consultar con el hombre! Pero el hombre está limitado, ¡Dios no está limitado! La omnipresencia de Dios le permite ver más claro todo lo que necesitamos de Él. ¡Él no es tan solo Dios de cerca, Él con su poder es también Dios de lejos! Es tan solo un asunto de ¡CREERLE! ¡Le fuera más fácil al hombre en la tierra si le creyera! ¡Dios llena todo el universo! Entonces, ¿PUEDES TÚ CREERLE AL QUE TE PUEDE OÍR Y CONTESTAR DE ACUERDO A TU NECESIDAD?

Hebreos 10:22 "Acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia y lavados los cuerpos con agua pura." ¡Con corazón sincero! Si nos vamos a acercar a Dios tiene que ser con corazón sincero. Lamentablemente, el engaño es algo que lo hace la gente hasta a sí mismos, a los familiares, a la iglesia y a la Pastora. Pero, a Dios no se le puede ir con engaño. A Él se va con ¡gran sinceridad! Convencidos de creerle a Él. En la plena certeza de que le creemos. Purificados de todo nuestros engaños, mentiras vicios, pornografías, cambio de sexo, maldad y mentiras. ¡Lavados nuestros cuerpos con la sangre de Cristo! No dejando la sangre porque hayamos pecado con nuestro cuerpo, pues al pecar alejamos su sangre y se está sucio. ¡Aplicada a nuestros cuerpos la preciosa sangre de Cristo con la potencia del Espíritu Santo! Y llegar a toda renuncia del pecado con el bautismo como lo ha establecido el Señor Jesucristo para todo aquel que cree en Él para su salvación.

Apocalipsis 3:4 "Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas." Cristo requiere de nosotros no manchar las vestiduras. Entonces, si hacemos así Dios andará con nosotros. ¡Son pocos los que se quieren conservar limpios! Las ropas blancas se manchan, pero al Espíritu Santo no se le puede engañar. Al vivir con vestidos manchados quiere decir que no caminas con Dios, ¡que caminas agarrado de la mano con el mismo Lucifer! Quien, si se te hiciera presente, ¡viéndolo podrías saber quién es ese diablo que te quiere condenar! Pero, ¡el diablo se esconde! Mientras, ¡Dios se hace presente! Dios caminaría tan solo con el que tiene vestiduras blancas. Solo es digno el que conserva sus ropas blancas aquí en la tierra. ¡El que camina de la mano del diablo camina con ropas negras con sus mentiras y placeres, es cruel y perverso, con una falsa sonrisa simulando que todo está bien, pero con los ojos enrojecidos grita dejando ver la llama que arde en un cuerpo sucio de pecado!

Escapa de las tinieblas del diablo, de la mentira y del engaño, acércate a Dios con un corazón puro y sincero y serás digno y oirás las palabras de tu Dios para tu bien y bendición de los tuyos. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz