"Porque no me afrentó un enemigo, Lo cual habría soportado; Ni se alzó contra mí el que me aborrecía, porque me hubiera ocultado de él; Sino tú, hombre, al parecer íntimo mío, mi guía y mi familiar; que juntos comunicábamos dulcemente los secretos y andábamos en amistad en la casa de Dios." Salmos 55:12-14 No hay algo mayor que los reproches de nuestros íntimos, aquellos cercanos en quienes confiamos, esos reproches traicioneros son los que más nos hieren. Son nuestros íntimos los que conocen bien nuestras peculiaridades y debilidades. Ellos son los que se levantan y tocan nuestras cuerdas más sensibles y hablan de la forma que más nos hiere. La Biblia nos deja ver a dos hombres, Simei y Ahitofel, que eran cercanos al rey David y quienes le reprocharon y hablaron de él negativamente. Estos hombres fueron distintos en su proceder con su rey. Podemos tolerar a Simei, pero no podemos sufrir a Ahitofel.
Conozcamos bien a Simei y a Ahitofel; los dos se levantaron contra David. El primero, Simei era pobre, loco y envidioso (2 Samuel 16:5-8). Éste era un loco ignorante de la verdad. Desconocía de lo que estaba viviendo David, no tenía un conocimiento claro de lo que David había sufrido con Saúl. Entonces, juzgó por lo que su amargura y locura le dictaban. En realidad Simei opinó por su ambición, pensó que David le quitó lo que era de Saúl, quien era su familiar. No era capaz de entender que no fue David quien le quitó a Saúl sino Dios. David lo tomó como un pobre ignorante atormentado con la locura de su ignorancia. 2 Samuel 16: 12-13 "Quizá mirará Jehová mi aflicción y me dará Jehová bien por sus maldiciones de hoy. Y mientras David y los suyos iban por el camino, Simei iba por el lado del monte delante de él andando y maldiciendo y arrojando piedras delante de él y esparciendo polvo."
El segundo hombre es Ahitofel, consejero de David (2 Samuel 15:12 "Y mientras Absalón ofrecía los sacrificios, llamó a Ahitofel gilonita, consejero de David, de su ciudad de Gilo. Y la conspiración se hizo poderosa, y aumentaba el pueblo que seguía a Absalón." Vs. 31 "Y dieron aviso a David, diciendo: Ahitofel está entre los que conspiraron con Absalón. Entonces dijo David: Entorpece ahora, oh Jehová, el consejo de Ahitofel.") Este consejero tan cercano a David se unió al hijo de David, Absalón para conspirar contra David. ¡LLEGÓ A UN ACUERDO CON ABSALÓN PARA QUITARLE EL REINO! Maquinó en contra de su rey, tramó en su contra con toda su cordura, inteligencia y capacidad. Siendo su consejero de confianza sabía lo que era el reino, parece que deseó ese trono. Por medio de Ahitofel la conspiración se hizo poderosa. Y llegó al oído de David el mal que le había hecho Ahitofel (2 Samuel 15:31). Entonces, David hizo oración a Dios: "Entorpece ahora, oh Jehová, el consejo de Ahitofel". (2 Samuel 16:23 "Y el consejo que daba Ahitofel en aquellos días, era como si se consultase la palabra de Dios. Así era todo consejo de Ahitofel, tanto con David como con Absalón.") Ahitofel tenía tanta influencia que sus palabras pasaban como si se consultara la palabra de Dios. Pero, Dios escuchó la oración de David y frustró las intenciones malévolas de Ahitofel. 2 Samuel 17:14 "Entonces Absalón y todos los de Israel dijeron: El consejo de Husai arquita es mejor que el consejo de Ahitofel. Porque Jehová había ordenado que el acertado consejo de Ahitofel se frustrara, para que Jehová hiciese venir el mal sobre Absalón." El consejo de Ahitofel era acertado y conveniente, pues ya con el cansancio de la noche con 12,000 hombres podía vencer a David. Todo el pueblo cansado huiría y dejarían solo a David y entonces Ahitofel lo mataría (2 Samuel 17:1, 2). Pero, Dios frustró aquel consejo para que el mal viniera sobre Absalón y no sobre David su escogido. (2 Samuel 17:23 "Pero Ahitofel, viendo que no se había seguido su consejo, enalbardó su asno, y se levantó y se fue a su casa a su ciudad; y después de poner su casa en orden, se ahorcó, y así murió, y fue sepultado en el sepulcro de su padre.") Se ahorcó Ahitofel porque Husai el buen amigo de David (I Crónicas 27:33 "…y Husai arquita amigo del rey.") le dio otro consejo a Absalón a favor del rey.
Salmos 55:12 "No se alzó contra mí el que me aborrecía porque me hubiera ocultado de él." Si nuestros orgullosos enemigos se jactan acerca de nosotros podemos ofrecerles resistencia. Pero, cuando aquellos que nos hacen ver que nos aman nos miran con desprecio, ¿a dónde iremos? Así fue como Judas, un discípulo favorecido de Jesús, le dio su peor desengaño e infidelidad. ¡Con cuánto amor Jesús le dijo "Amigo, me besas y me vendes."! ¡Si Judas Iscariote no hubiera sido diez veces un hijo del infierno habría renunciado a su infame propósito!
Salmos 55:14 "…andábamos en amistad en la casa de Dios." Hay una medida de impiedad de carácter detestable en el engaño que rebaja la unión y amistad de hombres que han hecho profesión de piedad. ¿Se ha de ver el altar de Dios ensuciado por la hipocresía? ¿Han de verse las mismas asambleas del templo contaminadas por la presencia de la traición? ¡Todo esto era una verdad en Ahitofel y en Judas! Traidores unidos como amigos con los santos en lo que es la fe, en lo más santo, en llevar el mensaje de la gracia. La aparente cooperación de Judas con Jesús era para servir sus fines abominables, eso le marca como un primogénito del infierno. ¡Mejor le hubiera sido no haber nacido! De la nidada de la serpiente quedan aun algunas víboras que pican la mano que las acaricia y venden por plata a los que les han levantado a la posición en que pueden hacerse traidores abominables. ¡La muerte les sorprenderá! No hay vida en ellos. La tierra se contamina por sus pisadas. Acechan a traición. Aun en el vigor de la vida se hundirán en el Seol. Oramos por ellos como criaturas, pero son aborrecidos como enemigos de Dios. Amemos nosotros, amemos de verdad, amemos siempre, seamos verdaderos y fieles, cuidemos nuestro corazón para que nunca mienta ni traicione a los que amamos. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
