Si nuestros adversarios pueden hacer esto, habrán tenido éxito a placer; si caemos en un pecado grave, tendrán satisfacción que, si hubiesen traspasado nuestro corazón con una bala asesina, porque una muerte moral es peor que la muerte física. Si pueden deshonrarnos y a Dios a través de nosotros, su victoria será completa. "Mejor la muerte que faltar a la fe."
Nuestro enemigo sabe hacer bien su parte y muy bien.
Nuestro enemigo conoce todos tus puntos débiles.
Sabe nuestro enemigo donde tu armadura no te puede proteger.
Y atacará en el momento oportuno en el lugar preciso.
(Salmos 28:7) Jehová es mi fortaleza y mi escudo.
Si se le añade fortaleza, en caso de que la carga se duplique, la fortaleza se triplica y la carga "no será pesada", sino más liviana.
Si no podemos llevar "la carga con nuestras propias fuerzas", ¿Por qué no hemos de poderla llevar con la fuerza de Jesucristo?
Hermano deja el lamento, los pánicos (miedo muy intenso y manifiestos; dar a conocer algo este secreto u oculto) dejas ver tu falta de creer que Dios tiene el control de todo lo que nos toca vivir.
¿Podemos tener la fortaleza de Jesucristo?
Sí, esta misma fortaleza nos es entregada por la fe y, por tanto, "la fortaleza de Cristo es nuestra", que ha pasado a nosotros; con nuestros actos no queramos avergonzar a Cristo.
Él es Dios Todopoderoso.
(Salmos 40:17) "Aunque yo estoy afligido y necesitado."
Jehová pensará en mí.
No hagas quedar mal a Dios por la desconfianza hacia Él, tú pierdes y lo haces quedar mal por tu escasa fe.
Cuando Dios piensa en ti, Él sabe perfectamente cuál es tu situación, tus peligros, tus necesidades.
El que piensa en ti es un Dios cercano, no distante; "Él tiene todos los sucesos bajo control; es el Dios de toda gracia."
(Isaías 41:10) No desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré (sostener para "que" no se caiga o tuerza).
El amor y preocupación "personal de Dios" por los Suyos.
Dios lleva a un pueblo a un lugar para que sean Sus siervos; Él les asegura Su presencia, relación, ayuda y poder sustentador en el que debe ser uno de los versículos más hermosos de Isaías.
"No temas."
Va contra la intención de Dios en que Su pueblo sea un "pueblo miedoso." (Dan)
Tenemos que depender de Su presencia entre ellos como su Dios.
¿Qué se puede temer yendo de la mano de Dios? (13, 14)
(Isaías 50:5, 9) "Serán comidos por la polilla."
Una cosa tan pequeña bastará para destruirlos.
No hay condenación para aquellos a quienes Dios justifica.
Ahora habla el Mesías.
La nación que rechazó a Jehová en el Antiguo Testamento rechazó al Señor Jesús en el Nuevo.
Él vino como el Verdadero Discípulo, "enseñando por Dios para hablar las "palabras" apropiadas.
Cada "mañana" era abierto "Su oído" para recibir instrucciones de Su Palabra para ese día.
Se deleitaba en hacer la voluntad de Dios, "aun cuando esto significaba ir a la cruz".
No se volvió atrás, sino que de buena gana se dio a "sí mismo para sufrimiento y "vergüenza" por nosotros.
En plena confianza de que Dios le revindicaría (defender), puso Su rostro como un pedernal (piedra dura) para ir a Jerusalén.
Y fue revindicado, por supuesto, por Su resurrección.
Todos Sus enemigos "envejecerán como ropa" comida por la polilla.
(Hebreos 13:6) La confiada confesión de aquel que tiene a Cristo: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre; "lo que tú me puedas hacer".
El hecho es que en Cristo tenemos "una perfecta seguridad, "protección" y "paz".
Dios dice estas palabras: "Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará ni te desamparará."
Que nos animemos a no desfallecer, sabiendo quién es el que nos protege "en todo momento".
(Salmos 118:6) Cuando Dios está con nosotros, Él es supremo y esto debería eliminar todo temor.
Esto le ocurrió a David: "El Señor está conmigo, no temeré lo que me pueda hacer el hombre."
Que me haga todo el mal que pueda; que pueda fruncir el ceño, amenazar, intrigar, armarse, golpear; el Señor está a mi lado.
Él tiene cuidado especial de mí; Él es "un escudo" para mí, no temeré, sino que esperaré; como en el versículo siguiente: Yo rechazo a los que me aborrecen.
Los veré cambiados o destruidos.
Nuestra ayuda es en el nombre del Señor, pero nuestros temores están en el nombre del hombre. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Para Que Cayese
Salmos 118:13
“Me empujaste con violencia para que cayese, pero me ayudó Jehová.”
El enemigo empuja con violencia para que caigamos, porque una muerte moral es peor que la física, y si nos deshonra, deshonra a Dios a través de nosotros. Pero el salmista lo dice: me ayudó Jehová. Estos son los puntos para la semana.
- Nuestro enemigo sabe hacer bien su parte: conoce tus puntos débiles, sabe dónde tu armadura no te protege y atacará en el momento oportuno y en el lugar preciso. Mejor la muerte que faltar a la fe.
- Jehová es mi fortaleza y mi escudo. Si la carga se duplica, la fortaleza se triplica y la carga se vuelve liviana; lo que no podemos llevar con nuestras fuerzas, lo llevamos con la fuerza de Jesucristo.
- Deja el lamento y los pánicos: dejan ver tu falta de creer que Dios tiene el control de lo que nos toca vivir. La fortaleza de Cristo nos es entregada por la fe; no lo avergoncemos con nuestros actos.
- Aunque estoy afligido y necesitado, Jehová pensará en mí. El que piensa en ti es un Dios cercano, que conoce tu situación, tus peligros y tus necesidades. No lo hagas quedar mal con tu desconfianza.
- Va contra la intención de Dios que Su pueblo sea un pueblo miedoso. Él nos sustenta para que no caigamos ni nos torzamos. ¿Qué se puede temer yendo de la mano de Dios?
- El Mesías no se volvió atrás: puso Su rostro como un pedernal para ir a Jerusalén y a la cruz, y fue vindicado en la resurrección. Todos Sus enemigos envejecerán como ropa comida por la polilla.
- El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre. Que amenace o golpee: el Señor está a mi lado. Nuestra ayuda es en el nombre del Señor; nuestros temores, en el nombre del hombre.
Identifica el punto débil donde el enemigo más te empuja, y ponlo cada mañana de esta semana en oración delante de Dios.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Empujón que No Tumbó
Salmos 118:13
Para leer en voz alta con los niños
“Me empujaste con violencia para que cayese, pero me ayudó Jehová.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: alguien me empujó duro para tumbarme, pero Dios me ayudó y no me caí. El enemigo de nuestras almas empuja para que caigamos en pecado, pero la mano de Dios nos agarra.
- El enemigo conoce tus puntos débiles. Sabe cuándo estás cansado, enojado o solo, y ahí es donde trata de empujarte.
- Caer en pecado es peor que caerse en el patio. Cuando hacemos lo malo, no solo nos lastimamos: también hacemos quedar mal a Dios.
- Tú solito no puedes con todo. Pero Dios es tu fuerza y tu escudo: cuando la carga pesa el doble, Él te da el triple de fuerza.
- Cuando estés triste o necesitado, recuerda que Dios está pensando en ti. Él sabe lo que te pasa y está cerca.
- Jesús no se echó para atrás cuando tuvo que ir a la cruz. Siguió firme, y Dios lo levantó de la muerte.
- Aunque alguien te amenace o te quiera hacer daño, Dios está a tu lado. Puedes decir: «El Señor es mi ayudador; no temeré».
¿En qué cosa se te hace más difícil portarte bien?
Esta semana, pídele a Dios cada mañana que te ayude en eso.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
