Este Señor maravilloso es el que ha hecho su gran obra y de una manera distinta en todos los hombres que escoge. Nuestro Señor es EL FUERTE Y VALIENTE que ha peleado y pelea por todos (Salmos 24:8 "¿Quién es este Rey de gloria? Jehová EL FUERTE Y VALIENTE, Jehová el poderoso en batalla."). Por ejemplo, vemos en Moisés y en Pablo la obra del Señor de manera poderosa, pero distinta. Moisés fue llamado, escogido por Dios y Pablo por igual. Pero, Pablo no hizo lo mismo que Moisés, vemos que el apóstol no abrió el mar. A Moisés tampoco le tocó hacer lo que Pablo hizo, Pablo pudo ganar muchas vidas por medio del evangelio. Es el Dios vivo obrando diferente en cada uno de ellos con su poder y gloria; así mismo obra el Señor en todos. Dios, en la persona de CRISTO, pelea a favor nuestro, es el que le ha tocado pelear en todo lo relacionado con el hombre y en toda la historia del hombre. Jesús se hizo hombre por amor a nosotros, él es el perfecto hombre, el representativo de todos los hombres. Es Cristo quien respondió a cumplir con el pleno y perfecto carácter establecido para el hombre en la tierra. Por tanto, por su logro y derecho propio ascendió al Monte Santo de Sion. Nuestro Señor Jesucristo pudo ascender (subir a un lugar más alto) al monte del Señor porque sus manos eran limpias y su corazón era puro. Y si nosotros por la fe somos transformados conforme a su imagen también estaremos allí en las alturas como Él lo hizo.
Salmos 24:8 "Alzad oh puertas, vuestras cabezas; y alzaos vosotros puertas eternas y entrará el rey de gloria." En la historia del evangelio podemos ver que Cristo tenía tres formas de morar entre los hombres. Primera forma del Señor morar en alguien: algunos le recibieron en sus casas pero no en el corazón, como lo hizo Simón el fariseo (Lucas 7:44), el cual no le dio al señor Jesús ni el beso de saludo ni agua para lavarse los pies. La segunda forma de Jesús morar en alguien: el fiel centurión lo recibió en el corazón, no lo hizo en su casa (Mateo 8:8). Y tercera forma de Cristo morar en los hombres: los que recibieron al Señor en sus casas y también en el corazón como hicieron Lázaro, María y Marta (Lucas 10:38). ¿Cómo lo recibes tú? ¿Mora en tu corazón? ¿Lo has invitado a tu casa?
La puerta del corazón de muchos hombres está fuertemente cerrada y no quieren abrírsela a Dios. Esos hombres están dormidos profundamente y no oyen el toque de Dios a sus puertas (Apocalipsis 3:20). El toque del Señor a cada puerta resuena fuertemente. Por ello David también escribe en el salmo sobre el insistente toque de Dios a las puertas: "Alzad, oh puertas, vuestras cabezas y alzaos vosotras puertas eternas." ¿Por qué insiste el Señor? ¿A qué viene la prisa? Así pregunta el pecador. ¿Qué prisa hay? ¡Es que ahí está el Rey, a tus puertas! ¡Y este no es un rey ordinario; es un Rey glorioso que te va a honrar si le abres rápidamente! ¡Le puedes abrir para alojarle dentro de tu corazón! ¡Así Él tomará residencia en "tu casa" para vivir contigo! Pero el alma fría, indiferente y terca, con todo eso, no abre sino que se queda de pie, indecisa, como si se tratara de un enemigo en vez de un amigo que estuviera allí. Y se atreve preguntar: ¿Quién es el Rey de gloria? Salmos 24:8 "¿Quién es este Rey de gloria? Jehová EL FUERTE Y VALIENTE, Jehová el poderoso en batalla. ¿Quién? ¡La respuesta: Es Jehová el poderoso en batalla, Jehová de los Ejércitos; aquel que si no abres rápidamente y agradecido además, puede derribar tu casa sobre tu cabeza! Él es Jehová de los Ejércitos, el Rey que tiene un poderoso ejército que está siempre a sus órdenes y dispuesto a sus mandatos. Por esto, debemos saber quién es Él para que lo tengas como amigo.
"Levantad por tanto vuestra cabeza, oh puertas…" Abrid inmediatamente los que queráis tener a Dios como amigo y no como enemigo. Nosotros escogemos: o ese poderoso Dios pelea a favor nuestro o pelea contra nosotros. Debiéramos decirle apresuradamente: "¡Señor, arranca la puerta de mi corazón hasta con sus goznes, con tal de que puedas entrar y residir aquí!" ¿Sabes cuando la cerradura está mala y la llave no puede dar vuelta para poder abrir la puerta?, ¡pues, rómpela Señor y entra! "¡Ven oh Dios poderoso y toma estas puertas duras de hierro y ábrete paso con tu amor y poder!" "¡Ven Señor y sé bienvenido en mi interior; todo lo que tengo está a tu servicio!" "¡Oh, mi Dios, has mi alma digna de recibirte!" El Señor nos ha dejado las arras del Espíritu (una prenda o garantía que es el Espíritu Santo) y se lleva las arras de nuestra carne al cielo como garantía del cumplimiento de sus promesas de salvación y vida eterna.
Cristo se ha ido al Cielo como vencedor, lo hizo en triunfo atando a las ruedas de su carro al pecado y a Satanás, a la muerte y al infierno y a todos sus enemigos. No solo ha vencido Él a sus enemigos para sí mismo, sino para todos los suyos, a quienes ha hecho "MÁS QUE VENCEDORES." (Romanos 8:37) ¿Porque tienes que vivir como derrotado? Así como Él ha vencido también venceremos nosotros; y como Él ha ido al Cielo, de modo victorioso, le seguiremos nosotros también en triunfo. ¿Por qué sentirse uno derrotado? ¡Si Él nos ha hecho MÁS QUE VENCEDORES!
¡Jesús, Arca de nuestra Salvación, arca que ha salvado al mundo de la destrucción después de flotar en un "diluvio de sangre" y que ahora reposa en la altura del monte! ¡Jesús, inocente como José, cuya virtud fue oprimida por la sinagoga de los fariseos, ha salido del calabozo para recibir una corona! ¡Este invencible Sansón se ha llevado las puertas del infierno a cuestas y va en triunfo a las colinas eternas! ¡Este victorioso Josué ha pasado por el Jordán con el Arca del Pacto y toma posesión de la tierra de los vivos! ¡Este Sol de Justicia que ha ido diez grados adelante vuelve al punto del que había partido! ¡El que fue un gusano cuando nació, quien fue un Cordero en su pasión y un león en su resurrección ahora asciende como águila a los cielos y nos anima a seguir adelante! ¡ÉL ES EL QUE HACE TODO EN TODOS! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
El Que Hace Todo En Todos
Salmos 24:1-10
“Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria.”
El Señor es el fuerte y valiente que ha peleado y pelea por todos, y obra de una manera distinta en cada uno de los que escoge. Él toca insistente a la puerta del corazón, y nosotros escogemos si lo tenemos como amigo o como enemigo. Estos son los puntos para esta semana.
- Dios obró con poder en Moisés y en Pablo, pero de manera distinta: Pablo no abrió el mar y Moisés no ganó las vidas que ganó Pablo. Así mismo obra el Señor en todos.
- Cristo, el hombre perfecto, subió al monte santo porque sus manos eran limpias y su corazón puro. Si por la fe somos transformados a su imagen, también estaremos allí.
- Cristo moró de tres formas: Simón el fariseo lo recibió en su casa pero no en el corazón; el centurión, en el corazón y no en su casa; Lázaro, María y Marta, en ambos.
- Muchos tienen la puerta del corazón fuertemente cerrada, dormidos, sin oír el toque de Dios. El Señor insiste porque ahí está el Rey, a tus puertas, y te va a honrar si le abres.
- ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente, el poderoso en batalla. O ese Dios pelea a favor nuestro o pelea contra nosotros; por eso hay que saber quién es Él.
- Si la cerradura está mala y la llave no da vuelta, pídele que la rompa y entre: «Ven, Señor, y sé bienvenido en mi interior; todo lo que tengo está a tu servicio».
- Cristo subió al cielo como vencedor sobre el pecado, Satanás, la muerte y el infierno, y a los suyos los hizo más que vencedores. ¿Por qué vivir como derrotado?
Pregúntate con honestidad cómo recibes a Cristo: si solo en tu casa, solo en tu corazón o en los dos. Ábrele esta semana la puerta que todavía le tienes cerrada.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Puertas que Alzan la Cabeza
Salmos 24:1-10
Para leer en voz alta con los niños
“Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: ábranse bien, puertas, que viene a entrar el Rey más grande de todos. El estudio dice que esas puertas son como la puerta de nuestro corazón, y que Jesús, el Rey, está tocando.
- Dios usó a Moisés para abrir el mar y a Pablo para predicar a mucha gente. A cada uno le dio algo distinto, y a ti también te tiene algo especial.
- Hubo gente que dejó entrar a Jesús a su casa pero no a su corazón. Otros lo recibieron en el corazón. Lo mejor es recibirlo en los dos lugares.
- Jesús toca a la puerta de tu corazón. Algunos están como dormidos y no lo oyen, o no quieren abrir. Pero Él sigue tocando porque te ama.
- El Rey que toca es fuerte y valiente, y tiene un ejército. Es mejor tenerlo como amigo que como enemigo, porque nadie le gana a Él.
- Si sientes que tu corazón está duro como una puerta de hierro, puedes orar: «Señor, entra, aunque tengas que romper la cerradura».
- Jesús le ganó al pecado, a la muerte y al diablo. Con Él tú no tienes que vivir triste ni derrotado: con Él eres más que vencedor.
¿Cómo sería dejar entrar a Jesús a nuestra casa y también a nuestro corazón?
Esta semana, antes de comer, invita a Jesús a la mesa con una oración en familia.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
