Teme el corazón de uno aún de los cercanos. Tememos de lo que la familia piense o diga de nosotros, de lo que el compañero, el hermano o el amigo piensa o nos haga, etc. Se teme de todos; la razón es porque las personas piensan a su manera de cómo uno debe ser o hacer las cosas. Pero, tenemos que tener la verdad en nosotros, es necesario vivir claros de lo que uno es; saber con claridad a qué uno vino a la tierra. Es importante saber qué eres, saber la verdad de tu vida; entonces así puedes reclamar lo tuyo y hablarte a ti mismo con confianza. Yo estoy clara de que soy ministro de Dios y de que nadie me lleva a otra cosa. Alguien dijo: (Benjamín Disradi) "Alimenta grandes pensamientos, pues nunca llegarás más alto por otros medios." Esto nos deja claro que lo que pensamos, que lo que llena nuestra "mente", es lo que condiciona nuestra vida y nuestro caminar.
¡SI TEMES, ASÍ VIVES! Pablo dice en Filipenses 4:8: "…todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre…EN ESTO PENSAD." Muchas veces no es así como pensamos, no es eso lo que tenemos en nuestras mentes y por eso ¡nos llenamos de temores! El temor es miedo a considerar que algo sea perjudicial o negativo, ya sea lo que ocurre, lo que haya ocurrido o que vaya a ocurrir. El salmista no negó la realidad a su alrededor, sino que se dijo a sí mismo: "Dios es mi luz, (quien disipa toda oscuridad), Dios es mi salvación (quien nos libera de nuestros enemigos), Dios es mi fortaleza (Él es mi refugio, mi castillo en tiempo de la dificultad) ¿De quién he de atemorizarme si el Dios De Los Ejércitos está conmigo? ¿Quién es el que puede contra mí? ¿De quién temeré? Salmos 27:1 "Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?" Si el salmista vio la realidad a su alrededor y también comprendió la verdad de que Dios sería su ayuda en cada caso a enfrentar, entonces tú puedes preguntarte, ¿cuál es el peligro real que te oprime?
Salmos 27:2 "Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron." Hay malignos, angustiadores y enemigos que se unen con un claro propósito, ¡destruir tu vida! Las palabras del que te odia son como bocados suaves que penetran hasta las entrañas (Proverbios 26:22). Pero, ¿qué hay para ellos? ¡Tropezarán y caerán! Son los que te quieren destruir, pero debes saber qué con ellos, ¡Dios no está! El salmista se habla a sí mismo: "Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; Aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado." Salmos 27:3 Esto lo hace el salmista hablándose a sí mismo para firmeza y seguridad.
Salmos 27:4 "…Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová y para inquirir en su templo." El salmista le sigue diciendo al Señor: "Quiero estar en tu casa Señor cada día." No solo en los días escogidos ni solo en los cultos, sino que quiero estar en la casa del Señor ¡todos los días!" En el templo, eso estaba claro para él. Quiere ver allí la hermosura del Señor e inquirir, indagar, averiguar, examinar cuidadosamente, quiere preguntar allí sobre Dios para sentirle y conocerle aún más. Ante todas las demás cosas de la vida, le buscamos a Él por encima de todo. En su presencia se encuentran la revelación y la victoria. ¡La hermosura de Dios! Cada día Dios quiere revelar su hermosura a nuestras vidas, su dulzura, amor, compasión, paz y esperanza. Quiere el salmista inquirir en el templo; quiere que le llegue el conocimiento del Señor. Dios por su parte, también quiere que lo escudriñemos, que indaguemos sobre Él. Él quiere darnos conocimiento de Él, quiere que así también sepamos de la dirección para nuestra vida y de la vida de los que amamos.
Salmos 27:5 "Porque Él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; me ocultará en lo reservado de su morada; sobre una roca me pondrá en alto." En el día malo el Señor nos esconderá. El salmista sabía que hay días malos, pero con Él estamos seguros. Él me dará el mejor refugio que pueda tener, estar escondidos en Su tabernáculo, en Su gloriosa presencia. Sobre una roca me pondrá en alto. Roca es estabilidad, no hay nada mejor que en el día malo sentir la estabilidad que Dios puede y quiere traer a nuestras vidas. Salmos 27:6 "Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean..." Dios me dará la victoria, aunque yo esté rodeado de enemigos. Y todos verán mi victoria, la que es para ellos ¡su derrota!
"Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo; cantaré y entonaré alabanzas a Jehová." Alaba a Dios, usa el cántico, así declaras quien es Él y la confianza que tienes en Él. Dile a tu corazón y a tu mente: ESTA ES LA VERDAD: ¡QUE Dios ESTA CONMIGO Y NO HAY QUE TEMER! Es que debes saber todo el bien que hay para ti en Su casa, no hay que temer. Ponlo en tu mente y así debes conducir tu vida. ¡LO QUE CREAS Y SEPAS TENDRÁS Y NADIE TE DAÑARÁ! Amén.
Nota: El miedo nace de un peligro real o supuesto. Si se trata de un peligro de verdad, que verdaderamente amenaza la integridad de la persona, se llama "miedo real." Pero si es cuestión de un mal que solo se imagina, entonces se clasifica como "miedo neurótico." El temor es un miedo especialmente intenso. La ansiedad es un miedo difuso en el que no se aclara exactamente cuál es el origen. El pánico puede ser un temor colectivo, compartido entre muchas personas a la vez. El miedo neurótico se convierte fácilmente en una ansiedad paralizante. Salmos 27:1
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
¿De Quién He De Atemorizarme?
Salmos 27
“Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?”
Teme el corazón aun de los cercanos: de lo que la familia, el compañero o el amigo piense o diga. Pero si tenemos la verdad en nosotros y sabemos que Dios es nuestra luz, salvación y fortaleza, no hay de quién temer. Estos son los puntos para la semana.
- Hay que vivir claros de lo que uno es y de a qué vino a la tierra. Lo que llena la mente condiciona la vida: si temes, así vives. Por eso hay que pensar en lo verdadero y lo puro.
- El salmista no negó la realidad a su alrededor, sino que se habló a sí mismo: Dios es mi luz, que disipa la oscuridad; mi salvación, que me libra de mis enemigos; mi fortaleza, mi castillo en la dificultad.
- Hay malignos y enemigos que se unen con un propósito claro, destruir tu vida, y las palabras del que te odia penetran como bocados suaves. Pero con ellos Dios no está: tropezarán y caerán.
- El salmista quería estar en la casa de Jehová todos los días, no solo en los cultos, para contemplar Su hermosura e inquirir en Su templo. En Su presencia se encuentran la revelación y la victoria.
- En el día malo Dios nos esconde en Su tabernáculo y nos pone en alto sobre una roca, que es estabilidad. Levantará nuestra cabeza sobre los enemigos, y todos verán la victoria que es su derrota.
- Alaba a Dios con cánticos: así declaras quién es Él y la confianza que le tienes. Dile a tu corazón y a tu mente la verdad: Dios está conmigo y no hay que temer.
Cada vez que llegue el temor esta semana, háblate a ti mismo como el salmista y repite en voz alta el Salmo 27:1.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Un Ejército Acampado Afuera
Salmos 27
Para leer en voz alta con los niños
“Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios es como una luz que me alumbra, me salva y me hace fuerte, así que no tengo por qué tener miedo. David dijo que aunque un ejército entero acampara afuera contra él, su corazón no iba a temer.
- A veces tenemos miedo de lo que otros piensen o digan de nosotros. Pero lo que piensas llena tu mente: si piensas en miedo, vives con miedo.
- David no se hizo el que no veía el peligro. Se habló a sí mismo: «Dios es mi luz, mi salvación y mi fuerza. ¿De quién voy a tener miedo?».
- Los que querían hacerle daño a David se juntaron contra él, pero tropezaron y cayeron, porque Dios no estaba con ellos. Dios ve lo que hacen los malos.
- David quería estar en la casa de Dios todos los días, no solo el domingo, para conocerlo más. Cuando estás cerca de Dios, el miedo se hace pequeño.
- En el día malo, Dios te esconde en Su casa y te pone en alto sobre una roca, donde la tormenta no te mueve.
- Cantar alabanzas a Dios es decir quién es Él y cuánto confías en Él. Cuando tengas miedo, no te quedes callado: canta.
¿A qué le tienes miedo?
Esta semana, cuando sientas miedo, di en voz alta: «Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
